Las llamas en el cerro San Marcos han afectado más de 270 hectáreas. Las autoridades decretaron la calamidad pública, suspendieron clases y despliegan operativo por aire y tierra para evitar que el fuego alcance zonas pobladas.

Una emergencia de grandes proporciones mantiene en vilo al municipio de Villa de Leyva, en Boyacá. Tras más de 28 horas de conflagración ininterrumpida, que tuvo inicio en la tarde del sábado en los sectores de La Castellana y el cerro San Marcos, las autoridades locales decretaron la calamidad pública e intensificaron las maniobras para frenar el avance de las llamas hacia el casco urbano y áreas de hospedaje turístico.

Mapeo de la emergencia e impacto ambiental

El balance más reciente divulgado por las autoridades da cuenta de cerca de 290 hectáreas afectadas por el incendio forestal. Reportes previos habían ubicado la cifra en 273 hectáreas.

Las intensas ráfagas de viento y las condiciones secas de la vegetación han dificultado el control total de la emergencia. Pese a las complicaciones del terreno, las autoridades reportan un control cercano al 50%, aunque persiste el riesgo de reactivación en algunos frentes.

Nicolás Méndez, alcalde encargado de Villa de Leyva, informó que fue declarada la calamidad pública y que las clases fueron suspendidas este lunes como medida preventiva. El coliseo municipal también fue habilitado como punto de atención para las personas que eventualmente requieran apoyo.

“Declaramos la calamidad pública para poder desplegar todas las capacidades logísticas necesarias. Además, decidimos suspender las clases este lunes para garantizar que los niños y las familias permanezcan resguardados”, señaló Nicolás Méndez, alcalde encargado de Villa de Leyva, agregando que el coliseo municipal fue acondicionado como centro de refugio.

Despliegue de ayudas

En el terreno se mantiene un amplio dispositivo integrado por cuerpos de bomberos, Defensa Civil, Policía, Ejército, autoridades locales y voluntarios.

Los reportes más recientes hablan de más de 400 personas participando en las labores de atención, entre organismos de socorro y apoyo comunitario.

En el componente aéreo, el operativo llegó a contar con cuatro aeronaves para apoyar las descargas de agua en los focos de difícil acceso. Uno de los helicópteros Black Hawk de la Fuerza Aeroespacial Colombiana realizó 35 descargas equivalentes a cerca de 14.000 galones de agua.

Por su parte, ante los indicios del Puesto de Mando Unificado (PMU) de que el incendio habría sido provocado por acción humana, la Gobernación de Boyacá ofreció una recompensa de hasta 45 millones de pesos a quien suministre información que permita identificar y judicializar a los responsables de esta catástrofe ambiental.

Escrito por Daniel Alejandro Medina Avila

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