Con casi 20 años de experiencia en TI, Herrera liderará la operación regional con prioridades en modernización, nube, seguridad, datos y talento.

La inteligencia artificial está modificando las prioridades de inversión tecnológica de las empresas, pero su adopción a escala depende de capacidades que van más allá de los modelos. Infraestructura, datos, seguridad, resiliencia y talento se están convirtiendo en condiciones necesarias para que las organizaciones transformen proyectos tecnológicos en resultados de negocio.

Ese es el escenario que encuentra Juan Pablo Herrera al asumir la dirección general de Kyndryl para Colombia, Ecuador y Centroamérica, después de casi dos décadas en el sector de tecnologías de información. Su llegada ocurre en una etapa en la que la compañía busca profundizar su participación en procesos de modernización y acompañar a sus clientes en la transición desde la experimentación con IA hacia implementaciones de mayor escala.

“Mi prioridad número uno es simple de decir y exigente de ejecutar: estar más cerca de nuestros clientes y entender a fondo sus desafíos de negocio, para que la tecnología deje de ser un costo y se convierta en una ventaja competitiva real”, señala Herrera.

Modernización como punto de partida para la IA

Para Kyndryl, la oportunidad regional está vinculada con una necesidad concreta. Las empresas necesitan actualizar entornos tecnológicos que soportan operaciones críticas mientras incorporan nuevas capacidades digitales. El desafío consiste en hacerlo sin comprometer continuidad, seguridad ni capacidad operativa.

El Kyndryl Readiness Report 2025, citado por Herrera, señala que 57 % de las organizaciones reconocen que sus esfuerzos de innovación se retrasan por problemas en su infraestructura tecnológica subyacente. A esto se suma otro indicador del mismo estudio según el cual 72 % de las organizaciones tiene más proyectos piloto de los que puede escalar de manera realista.

La brecha entre experimentar y escalar se convierte en un espacio de oportunidad para proveedores tecnológicos capaces de integrar diferentes capas de transformación. En el caso de Kyndryl, Herrera identifica consultoría, modernización de aplicaciones e infraestructura, nube híbrida, ciberseguridad, resiliencia operativa, datos e inteligencia artificial como áreas con potencial de crecimiento.

“Ahí está exactamente la oportunidad para Kyndryl, nuestra experiencia está en modernizar sistemas complejos de misión crítica y convertirlos en plataformas listas para crecer, innovar y escalar IA”, afirma.

El planteamiento también refleja un cambio en la conversación corporativa. Para Herrera, la discusión dejó de concentrarse únicamente en qué tecnología adoptar y pasó a la capacidad de las organizaciones para integrarla dentro de sus operaciones. La infraestructura, los datos gobernados y la seguridad adquieren un papel determinante antes de llevar la IA a una escala empresarial.

El ejecutivo agrega que, según lo encontrado en el Kyndryl Readiness Report 2025, el 82 % de las organizaciones sufrió una interrupción significativa relacionada con tecnología o ciberseguridad durante el último año. Desde la perspectiva de la compañía, modernizar la infraestructura constituye una de las principales acciones para reducir ese riesgo.

Colombia como mercado de transformación empresarial

La estrategia regional tiene en Colombia uno de sus mercados relevantes, especialmente en industrias que concentran operaciones críticas y altos niveles de digitalización. Herrera identifica oportunidades en servicios financieros, seguros, retail y telecomunicaciones, además de organizaciones cuya operación depende de plataformas tecnológicas de alta disponibilidad.

Un caso reciente mencionado por el ejecutivo es el cierre de un centro de datos heredado ubicado en la Calle 100, en Bogotá, junto con uno de sus clientes. El proyecto representa, desde su perspectiva, una tendencia que está tomando fuerza entre las empresas. Migrar infraestructura crítica, simplificar la operación y liberar capacidad para nuevas inversiones en nube e inteligencia artificial.

La apuesta de Kyndryl consiste en acompañar ese proceso desde la estrategia hasta la ejecución. Para Herrera, las distintas capacidades tecnológicas deben funcionar de manera integrada, particularmente cuando las organizaciones buscan incorporar IA en procesos de negocio.

“Más que elegir una, creo que el verdadero reto está en integrarlas. La inteligencia artificial no se puede desplegar a escala sin una infraestructura preparada, datos gobernados, seguridad integrada y operaciones resilientes”, explica.

Este enfoque también plantea una oportunidad para el modelo de relacionamiento con los clientes. La compañía busca posicionarse como un integrador de capacidades y como un articulador de un ecosistema de aliados tecnológicos, incluidos los hyperscalers. El objetivo es reducir la complejidad que enfrentan las organizaciones al combinar múltiples tecnologías y proveedores.

Talento y escala como prioridades de liderazgo

La transformación tecnológica introduce otro desafío que Herrera ubica entre sus principales prioridades. La preparación de las personas para trabajar con inteligencia artificial.

Según el People Readiness Report 2026 citado por Kyndryl, solo 23 % de los líderes considera que su fuerza laboral está completamente preparada para aprovechar la IA. Al mismo tiempo, el reporte señala que más de la mitad de las organizaciones ya tiene la inteligencia artificial desplegada ampliamente o integrada en sus procesos de negocio.

La diferencia entre adopción tecnológica y preparación organizacional coloca al talento como una variable de ejecución. Para Herrera, desarrollar esas capacidades debe ser una prioridad tanto dentro de Kyndryl como en las organizaciones que acompaña.

“Pero si tengo que elegir una prioridad que me quita el sueño, es el talento de nuestros equipos. La tecnología solo genera valor cuando las personas están preparadas para aprovecharla”, sostiene.

Su estilo de liderazgo parte de escuchar, generar confianza y conectar equipos de distintos países alrededor de prioridades comunes. En una operación regional, plantea, esa coordinación permite combinar conocimiento local y capacidades especializadas para responder a las necesidades de los clientes.

La siguiente etapa para Kyndryl en Colombia, Ecuador y Centroamérica estará marcada por esa combinación entre capacidades tecnológicas, alianzas y preparación organizacional. Herrera plantea crecer en consultoría, IA, nube, datos y seguridad mientras fortalece el papel de la compañía como asesor estratégico de sus clientes.

“La conversación en el mercado ya cambió, dejó de ser si las organizaciones van a adoptar inteligencia artificial. Eso ya está pasando y solo se va a masificar. Lo que de verdad marca la diferencia ahora no es si tengo acceso a una herramienta, es cómo preparan sus plataformas, sus procesos y, sobre todo, a sus personas para capturar ese valor”.

Después de casi 20 años en el sector, liderando equipos multidisciplinarios, gestionando relaciones estratégicas con clientes y ejecutando programas de transformación complejos y de alto valor en los sectores de servicios financieros, seguros y comercio minorista, su objetivo para esta nueva etapa está ligado a consolidar las capacidades regionales de la compañía y ampliar su participación en transformaciones de largo plazo. La apuesta combina modernización de infraestructura, escalabilidad de IA, seguridad, resiliencia y talento, con una ejecución apoyada en clientes y aliados tecnológicos.