¿Por qué el capital colombiano compra arte afuera mientras los artistas nacionales buscan abrirse paso en el mundo? Vicky Turbay, galerista y coleccionista, pone sobre la mesa los retos de un mercado que busca ganar escala.
No hace falta ser experto, solo hay que tener el gusto y la sensibilidad para acercarse al mundo del arte. Durante la reciente edición de la Feria Internacional de Arte de Bogotá (ARTBO), en el espacio de Forbes Arts, Vicky Turbay, galerista y coleccionista colombiana, expuso su visión sobre las fallas estructurales en el ecosistema del arte nacional, señalando la falta de apoyo interno como el principal obstáculo para la consolidación del mercado frente a referentes regionales.
Para Turbay, el desarrollo de la industria artística colombiana requiere un cambio en los patrones de consumo de los grandes capitales del país. La galerista crítica directamente la fuga de capital cultural: “A mí me aterra muchas personas que hacen su fortuna en Colombia y se dedican a comprar de afuera“.
Según su análisis, Colombia tiene la oportunidad de emular el modelo económico de mercados más maduros de la región. Turbay sostiene que el éxito de Brasil radica en el respaldo de sus coleccionistas, explicando que “el brasilero compra brasilero“, lo que posteriormente impulsa la cotización global de sus artistas. Por ello, hace un llamado al empresariado a tener “amor por nuestro país” y a dar valor a las piezas locales en sus decisiones de adquisición.
“Es muy costoso para una galería estar fuera” asegura.
De acuerdo con su postura, se requieren “más programas de estímulo” destinados a subsidiar la presencia del arte nacional en circuitos globales. Estos escenarios internacionales y ferias locales son plataformas vitales donde curadores y visitantes extranjeros descubren el talento colombiano, un proceso de exposición que demanda recursos significativos.
En cuanto a la percepción de valor de los activos artísticos, la coleccionista enfatiza que los precios responden al talento, la trayectoria y el esfuerzo, por eso también critica la cultura del regateo en el ecosistema. “Así como tú entras a una tienda de ropa y te gustó un vestido, tú lo compras o no lo compras, no dices ¡ay, rebájamelo, ay, rebájamelo!”. A medida que el artista tiene mayor trayectoria y demanda, el incremento en los precios actúa como un estímulo directo a su crecimiento profesional.
Finalmente, Turbay evalúa el estado del gremio, identificando la necesidad de mayor cohesión. Aunque reconoce la existencia de asociaciones y esfuerzos conjuntos entre galerías, sugiere que “debería haber más comunicación” en el sector.
La entrevista completa en el canal de YouTube de Forbes Colombia.
Por: Juan Alejandro Quiroga Hernández
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