¿Puede una pausa en la carrera cambiar el valor de una artista? Gloria Herazo pone el foco en la maternidad, la formación y las redes de apoyo que pueden marcar el ritmo de una trayectoria y su consolidación en el mundo del arte.

En el mercado del arte, la trayectoria también tiene género. Para Gloria Herazo, las mujeres artistas enfrentan una interrupción que sus pares masculinos no suelen experimentar: cuando deciden ser madres, sus carreras pueden entrar en pausa, con efectos sobre su producción, visibilidad y posicionamiento en el mercado.

Durante ARTBO 2026, en conversación con Forbes Arts, la artista puso sobre la mesa una discusión que va más allá del precio de una obra: cómo se construye el valor de una carrera artística y qué factores pueden acelerar o frenar su consolidación.

Ahora bien, Herazo también señala una desarticulación entre la academia y el mercado del arte. La formación artística no siempre está acompañada por herramientas para entender cómo funciona el ecosistema profesional: galerías, coleccionistas, ferias, circulación internacional y construcción de una trayectoria que, con el tiempo, puede traducirse en mayor reconocimiento y valorización.

Del concepto al mercado

El análisis crítico de Herazo alimenta directamente la propuesta conceptual de su obra. En piezas recientes como Get ready with me, la artista examina la construcción social de la identidad femenina y rastrea los mandatos estéticos desde las secciones de “Consejos Útiles” de las revistas de los años cincuenta hasta los formatos actuales de consumo digital, como TikTok.

“Get ready with me” de Gloria Herazo.

La obra conecta así distintas épocas y formas de consumo de contenido, pero también evidencia cómo los discursos sobre el cuerpo y la identidad femenina se transforman y permanecen vigentes.

Para Herazo, esa capacidad de construir una propuesta con una lectura propia es parte de lo que permite que un artista se diferencie dentro de un mercado cada vez más amplio. El valor, en ese sentido, no depende únicamente de la pieza, sino también de la consistencia de una carrera y de la manera en que esa obra logra circular y encontrar públicos.

Una carrera de largo plazo

Durante la conversación, Herazo comparó la trayectoria de un artista con una maratón. La construcción de valor no ocurre de un momento a otro y requiere acompañamiento durante las distintas etapas de una carrera.

En esa dinámica, la familia y los primeros coleccionistas cumplen un papel que la artista compara con el de los capitalistas de riesgo: acompañan un proyecto cuando todavía existe incertidumbre sobre su futuro y sostienen al artista durante los altibajos propios de una carrera de largo plazo. La analogía también plantea una lectura sobre el mercado: detrás de cada artista consolidado existe una trayectoria que fue construyéndose con tiempo, circulación, coleccionistas y oportunidades de exposición.

Y en ese recorrido, Herazo advierte que las mujeres enfrentan una variable adicional. La maternidad puede introducir una pausa en una carrera que exige continuidad, mientras que los artistas hombres no suelen enfrentar una interrupción equivalente.

La discusión, por tanto, no se limita a las diferencias de representación. También toca una dimensión económica: qué ocurre con el valor de una carrera cuando su producción y circulación se detienen durante períodos determinados y qué tan preparado está el ecosistema para acompañar esas etapas.

Desde la academia hasta las galerías, las ferias y los coleccionistas, Herazo plantea la necesidad de entender el arte como una carrera profesional de largo plazo, en la que la formación, la producción y el mercado deberían estar mejor conectados.

La entrevista completa en el canal de YouTube de Forbes Colombia.

Por: Juan Alejandro Quiroga Hernández

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