El mercado del arte gana peso como espacio de coleccionismo, valorización e inversión. Celia Sredni de Birbragher, fundadora de Art Nexus, analiza las oportunidades que abre este cambio y los costos que enfrentan las galerías para sostenerlo.
Celia Sredni de Birbragher, fundadora de la revista Art Nexus—publicación que cumple 50 años de circulación— afirma que “cuando se habla del mercado del arte, tenemos que tocar muchos aspectos. Depende de la ubicación, depende de qué obra estamos hablando y, aún cuando hablamos de un artista, no es igual en todas piezas”.
Dentro de las tendencias globales que están moldeando el ecosistema, destaca el giro de las grandes instituciones culturales hacia la diversidad. “Históricamente, los museos internacionales concentraron sus adquisiciones en artistas hombres provenientes de Europa Central y Estados Unidos. No obstante, la presión actual por adoptar políticas de representación más amplias ha obligado a estas entidades a incorporar perfiles indígenas, afrodescendientes, de la comunidad LGBTQ+ y mujeres”. Esta reestructuración institucional ha generado que los espacios globales adquieran estratégicamente obras de mujeres artistas mayores que cuentan con trayectorias consolidadas y alta calidad técnica.
Sredni señala como referentes de este éxito comercial a la brasileña Beatriz Milhazes —quien posee los récords de ventas más altos en su país— y a creadoras colombianas de la talla de Olga de Amaral, Beatriz González y Doris Salcedo.
Durante la feria ARTBO 2026, la sabedora expuso su perspectiva sobre las oportunidades y los retos que definen el rumbo del mercado del arte. Según su análisis, las obras se han convertido en un objeto de inversión que, bajo ciertas condiciones, ofrece rentabilidades altamente exitosas para los coleccionistas privados. Este fenómeno se debe a que la industria ha pasado de ser un escenario impulsado netamente por el placer estético a fortalecerse como un sector que moviliza activos financieros.

En contraste con el entusiasmo comercial, la experta identifica un desafío en la viabilidad operativa de las galerías. Sredni reconoce a las galerías como “el vehículo correcto para presentar a los creadores ante el público“, pero advierte sobre un severo estrangulamiento de las finanzas de dichos establecimientos. Según ella, desde la pandemia, los costos logísticos inherentes a la participación en ferias internacionales prácticamente se han duplicado y rubros como el transporte de las obras, los seguros y el alquiler de espacios en eventos comerciales han encarecido drásticamente la operación.
Este incremento de precios configura un escenario económico complejo que presiona directamente los márgenes de rentabilidad de las galerías. Las fluctuaciones en los costos operativos y las nuevas políticas de adquisición global plantean un panorama de constantes ajustes para quienes interactúan económicamente en este sector.
La entrevista completa en el canal de YouTube de Forbes Colombia.
Por: Juan Alejandro Quiroga Hernández.
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