La plataforma acerca a emprendedores y mipymes soluciones de empaque con opciones de personalización, acompañamiento técnico y una escala de compra acorde con las necesidades de sus negocios.
Cuando se habla de competitividad para las mipymes, la conversación suele girar alrededor del acceso al crédito, la tecnología o los canales de venta. Menos visible es el papel que juega el empaque: protege el producto, facilita su almacenamiento y transporte y puede convertirse también en uno de los primeros contactos físicos del consumidor con una marca.
En Colombia, las mipymes representan el 99,5 % de las empresas formales y generan cerca del 79 % del empleo. Para muchos de estos negocios, sin embargo, acceder a soluciones de empaque de calidad, personalizables y sostenibles ha implicado enfrentar mínimos de compra que no siempre corresponden con sus volúmenes reales.
Smurfit Westrock identificó allí una oportunidad: acercar parte de las capacidades que durante décadas ha desarrollado para empresas de gran escala a emprendedores y pequeños negocios que necesitan las mismas condiciones de calidad y desempeño, pero en cantidades mucho menores.
La respuesta es una nueva tienda virtual de soluciones de empaque a base de papel, con referencias genéricas desde 20 unidades y opciones de personalización mediante impresión digital desde 10 unidades, dependiendo del producto.
“Durante años hemos desarrollado capacidades para responder a operaciones de gran escala. El desafío era cómo acercar esa experiencia a una empresa que hoy puede necesitar 20 cajas, sin obligarla a comprar como si necesitara 20.000. Esa es justamente una de las barreras que buscamos reducir con esta tienda”, explica Vanessa Hatty, Directora de Comunicaciones y Asuntos Corporativos de Smurfit Westrock.
Una nueva escala para comprar empaques

Para una mipyme, el volumen importa. Sus ventas pueden variar significativamente de un mes a otro y su capacidad de almacenamiento suele ser limitada. Comprar cientos o miles de cajas puede representar inventario inmovilizado, ocupar espacio y comprometer recursos que el negocio necesita para otros frentes.
La tienda busca responder a esa realidad permitiendo adquirir referencias en cantidades menores y reponerlas a medida que la operación lo requiera.
El modelo plantea además una ruta de crecimiento. Un negocio puede comenzar con pocas unidades, repetir la compra cuando las necesite y aumentar progresivamente el volumen. Cuando su operación alcance otra escala, puede evolucionar hacia soluciones de mayor complejidad dentro del modelo tradicional de Smurfit Westrock.
“Para una mipyme, la flexibilidad es fundamental. Poder empezar con volúmenes acordes con su realidad le permite probar, ajustar y crecer sin gastar recursos innecesariamente. Y nosotros tenemos la capacidad de seguir acompañándola a medida que cambia su escala”, señala Hatty.
Los empaques disponibles responden a los estándares de calidad de la compañía e incorporan conocimiento desarrollado alrededor de variables como resistencia, almacenamiento, transporte y protección del producto.
Una experiencia pensada para quien no es experto en empaques
Uno de los retos de la plataforma fue traducir el lenguaje técnico de la industria a una experiencia sencilla para alguien que probablemente no cuenta con un área de compras, logística o ingeniería de empaques.
Por eso, la tienda incluye dimensiones, esquemas visuales, imágenes de referencia y videos que muestran el armado de las cajas. A esto se suma acompañamiento a través de WhatsApp para resolver preguntas sobre capacidad, resistencia o características de las diferentes referencias. Cuando la necesidad requiere un análisis más especializado, la consulta puede escalarse a los equipos técnicos de la compañía.

El objetivo no es necesariamente llevar al cliente hacia la solución más compleja. Si una referencia genérica responde adecuadamente a las necesidades de tamaño, protección o resistencia, puede ser la alternativa más eficiente.
“A veces la mejor solución será una caja diseñada específicamente para el producto; otras veces, una referencia estándar puede resolver muy bien la necesidad. Nuestro trabajo es ayudar al cliente a entender qué empaque necesita realmente”, explica Hatty.
Los pedidos se entregan en todo el país en un plazo estimado de tres a cinco días hábiles, dependiendo del lugar de destino.
