La compañía proyecta aumentar cerca de 23% sus ingresos este año. El 70% de sus ventas depende de mercados internacionales y un proyecto de US$1 millón alrededor de su colección Resort 2027 busca ampliar su exposición global en un momento desafiante para la industria de la moda.

La presentación de Baobab en el Palais Garnier dejó una de las imágenes más llamativas de la moda colombiana de los últimos años. Detrás del evento en la Ópera Nacional de París, sin embargo, hay un negocio que espera cerrar 2026 con ventas por US$16 millones y que ya obtiene siete de cada diez dólares de sus mercados internacionales.

La marca fundada por Isabella Espinosa facturó US$13 millones en 2025. Si alcanza la meta prevista para este año, sus ingresos habrán aumentado cerca de 23%.

La expansión coincide con una apuesta de posicionamiento internacional que tuvo su expresión más reciente el 2 de octubre, cuando Baobab presentó su colección Resort 2027 en el Palais Garnier.

El proyecto tiene un presupuesto total de US$1 millón, financiado entre Baobab, Cocrea y otros patrocinadores, según información entregada por la compañía a Forbes Colombia. La empresa no reveló cuánto aportó cada una de las partes debido a acuerdos de confidencialidad.

La relación con la Ópera comenzó antes de que existiera la colección.

Un documento de la institución francesa conocido por Forbes Colombia señala que fue la propia Ópera la que se acercó a Baobab en diciembre de 2025 con la propuesta de desarrollar una colaboración. Las partes formalizaron el proyecto mediante un contrato en enero de 2026 y posteriormente mantuvieron comunicaciones mensuales para su preparación.

Isabella Espinosa, CEO y fundadora de Baobab. Foto: Diana Rey Melo/ Forbes Colombia.

La elección, según el documento, respondió precisamente a la búsqueda de contraste. La Ópera quería poner su legado histórico en diálogo con la perspectiva de una marca colombiana joven y generar conversación a partir del encuentro entre lenguajes culturales distintos. La intención era mostrar a Colombia desde la mirada contemporánea y tropical de Baobab.

Para Baobab, el proyecto llega en un momento en el que el mercado internacional dejó de ser complementario para convertirse en el centro del negocio.

El 70% del negocio está fuera de Colombia

Baobab tiene actualmente presencia en 52 países y asegura que el 70% de sus ventas corresponde a exportaciones.

Estados Unidos concentra, según cifras entregadas por la compañía, el 65% de esas exportaciones. Esa exposición representa una oportunidad por el tamaño del mercado estadounidense, pero también deja una parte importante del negocio internacional concentrada en un solo destino.

La compañía opera además con una red de 450 distribuidores internacionales. El canal mayorista representa alrededor del 40% de sus ventas, otro indicador de la importancia que tienen terceros en su llegada al consumidor final.

La colección presentada en París permite dimensionar esa operación. Baobab produjo 35.000 unidades de Resort 2027 para distribuir entre retail, comercio electrónico y wholesale. De sus 450 distribuidores internacionales, aproximadamente 350 adquirieron esta colección.

La empresa lanza cuatro colecciones al año y explica que no todas llegan a la totalidad de sus distribuidores debido, entre otros factores, a la estacionalidad propia de la ropa de playa y resort.

El crecimiento ha sido acelerado. Baobab pasó de facturar US$200.000 en 2020 a cerrar 2025 con ingresos por US$13 millones, mientras expandía su distribución internacional a vitrinas como Saks Fifth Avenue, Bloomingdale’s y Galeries Lafayette.

El reto ahora es sostener esa trayectoria en un escenario menos favorable para la industria.

Crecer cuando la moda global desacelera

Baobab no está expandiéndose en un mercado despejado.

La moda colombiana ha producido otras compañías con presencia internacional y el segmento de diseño de autor compite por compradores, distribuidores y consumidores globales. Al mismo tiempo, el crecimiento de la industria mundial se ha moderado.

El informe The State of Fashion 2026, elaborado por McKinsey & Company y The Business of Fashion, proyecta para este año un crecimiento global de un solo dígito bajo. La volatilidad económica, los cambios en las políticas comerciales y un consumidor más cuidadoso con su gasto están presionando a las compañías del sector.

El desafío es particularmente relevante para marcas que buscan competir en segmentos de precios elevados. La colección Resort 2027 de Baobab se comercializa en un rango de US$250 a US$650, mientras los consumidores están prestando mayor atención a la relación entre precio, calidad, diseño y diferenciación.

Estados Unidos, al mismo tiempo, continúa siendo uno de los mercados más importantes para el lujo y la moda, pero la concentración de Baobab allí implica que cambios en consumo, comercio o condiciones de acceso pueden tener un efecto mayor sobre sus ventas internacionales.

La empresa tendrá que demostrar, por lo tanto, que la visibilidad conseguida en escenarios como París puede traducirse en crecimiento recurrente y no solamente en exposición de marca.

Una colaboración que empezó diez meses antes

El proyecto del Palais Garnier también revela que la presentación final fue distinta de la concebida inicialmente.

El documento de la Ópera señala que estaba prevista la participación de la Orquesta Filarmónica de Medellín. Cuando esta no pudo concretarse, la institución francesa propuso orientar el componente musical hacia ritmos tradicionales colombianos.

También se había contemplado la obra La Bailarina, de Fernando Botero. Como la obra no estaría disponible, se planteó incorporar a un artista emergente y Baobab propuso a Andrés Fernández.

Grupo Niche, por su parte, fue presentado y aprobado por la Ópera como parte del componente de salsa colombiana para la celebración posterior a la presentación.

Baobab llega a esta nueva etapa con US$13 millones de facturación en 2025 y una meta de US$16 millones para este año. Su internacionalización ha sido uno de los motores de ese crecimiento, pero también plantea el siguiente desafío: sostenerlo en una industria de bajo crecimiento, frente a competidores locales e internacionales y con una parte significativa de sus ventas expuesta a un mismo mercado.

El Palais Garnier puede darle visibilidad. La prueba para el negocio estará en lo que ocurra después.

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