Especialización e idiomas figuran entre los desafíos de las empresas antioqueñas para llegar a nuevos mercados.

Cómo convertir las capacidades tecnológicas de Antioquia en oportunidades de negocio fue la pregunta que reunió a Andrés Arias, gerente del Clúster de Negocios Digitales de la Cámara de Comercio de Medellín, y Andrés Tobón, gerente de Claro Empresas y líder del centro de datos de Medellín, en el Foro Antioquia 2026 de Forbes Colombia.

Durante el panel Antioquia en modo digital, realizado el 30 de septiembre, los participantes abordaron los desafíos de las empresas que desarrollan soluciones tecnológicas y de aquellas que buscan incorporarlas a su operación. La especialización, los idiomas y la coordinación institucional aparecieron entre las tareas pendientes para ampliar el alcance de la apuesta regional.

La discusión conectó dos necesidades: fortalecer a los proveedores de servicios digitales para que compitan en nuevos mercados y acompañar a los empresarios que requieren tecnología para mejorar sus procesos. En ambos casos, el conocimiento técnico necesita una estrategia comercial y objetivos que permitan evaluar la inversión.

Vea aquí el panel completo:

La dimensión del ecosistema muestra la importancia de esa tarea. Una presentación institucional de la Cámara registra una base de 7.080 empresas vinculadas con los negocios digitales a diciembre de 2024. De ellas, 6.412 eran microempresas, equivalentes al 90,6% del total.

Esa composición plantea un desafío para los programas de acompañamiento: llegar a compañías de menor tamaño, con capacidades y necesidades diferentes, y ayudarlas a construir una operación más competitiva.

La prueba está en el mercado

Arias identificó la visibilidad, la capacidad de escalar y la internacionalización entre los desafíos de la industria regional. Según explicó, algunas empresas tienen el producto y el conocimiento técnico, pero carecen de una estrategia definida para llegar a nuevos mercados.

El idioma es una de las barreras que señaló. Ampliar la presencia fuera de los países de habla hispana requiere preparación para presentar propuestas, negociar y atender clientes en otras lenguas.

También destacó la importancia de especializar la oferta. Su diagnóstico es que los compradores internacionales buscan proveedores con capacidades específicas y evidencia de que pueden cumplir lo que ofrecen. Para competir, las empresas deben explicar con claridad qué hacen bien y respaldarlo con resultados.

Qué necesita una empresa antes de invertir

Del lado de las compañías que compran tecnología, Tobón propuso comenzar por las necesidades del negocio. Mejorar el servicio al cliente, aumentar las ventas, respaldar información crítica o proteger la operación son objetivos que requieren soluciones diferentes.

Definir la prioridad permite establecer qué contratar, cómo incorporarlo al funcionamiento de la empresa y qué resultado esperar.

En las pequeñas y medianas compañías, explicó, ese proceso puede ser más complejo porque muchas no cuentan con equipos internos de tecnología. Los proveedores deben entender su operación y acompañarlas en la adopción de herramientas que puedan utilizar.

La región dispone de infraestructura para respaldar parte de esa transformación. Claro informó en agosto de 2026 que había invertido US$123 millones durante los últimos cinco años en sus centros de datos de Bogotá y Medellín.

Para este año, la compañía anunció una destinación de US$25,5 millones: US$14 millones para ampliar capacidad y modernizar infraestructura, y US$11,5 millones para fortalecer plataformas y servicios de ciberseguridad. Los montos corresponden al conjunto de las instalaciones mencionadas por la empresa.

El aprovechamiento de esos servicios exige decisiones dentro de cada organización: qué información necesita proteger, qué procesos puede mejorar y quién estará a cargo de los cambios.

Arias señaló que aproximadamente 1.200 empresas se han formado desde 2023 en el programa de transformación digital de la Cámara. Describió ese trabajo como una preparación para avanzar en la adopción de herramientas y fortalecer las capacidades empresariales.

La cifra da cuenta del alcance de la formación. Su efecto económico dependerá de cómo se aplique ese aprendizaje en la operación, desde agilizar un proceso hasta desarrollar un canal comercial o mejorar la atención al cliente.

Ponerles valor a los datos

La información que producen las empresas fue otro de los temas de la conversación. Arias invitó a los empresarios a preguntarse cuánto valen sus datos y qué uso están haciendo de ellos.

“Ya no podemos seguir diciendo: ‘No, es que son el petróleo, el oro’. ¿Pero cuánto valen?”, planteó.

Para aprovechar esa información, las compañías necesitan conocer qué datos tienen, organizar su gestión y establecer las condiciones de acceso y uso. Esa tarea puede apoyar decisiones comerciales, mejorar procesos y contribuir al desarrollo de productos o servicios.

Arias presentó la gestión de datos como una estrategia transversal que requiere continuidad. La información debe mantenerse organizada y disponible para quienes pueden utilizarla, bajo reglas claras y con responsabilidades dentro de la empresa.

Coordinar el acompañamiento

El crecimiento digital también exige revisar cómo trabajan las instituciones que apoyan al tejido empresarial. Arias advirtió que distintas organizaciones persiguen objetivos similares y destinan recursos a programas que pueden coincidir.

“Estamos invirtiendo recursos muchas veces en los mismos programas, pero de diferentes aristas”, sostuvo.

Su llamado fue a coordinar ese trabajo alrededor de un propósito común. Una mejor articulación puede facilitar que las empresas encuentren el acompañamiento adecuado y avancen entre formación, adopción tecnológica y desarrollo comercial.

Tobón propuso que una próxima conversación sobre la transformación regional tenga como protagonistas a los empresarios que ya puedan mostrar resultados.

“Que aquí en este panel traigamos casos de éxito. Pelados emprendedores que nos traigan aquí qué logró hacer con su negocio y cómo la tecnología lo llevó. Ese es el reto”, dijo.

Empresas que consiguen clientes en nuevos mercados, reducen costos o mejoran su operación permitirán medir ese avance. Para la apuesta digital de Antioquia, la prueba estará en cuánto crecen los negocios que se apoyan en ella.

No se pierda ninguno de los paneles de nuestro Foro Forbes Colombia Antioquia 2026.

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