La famosa empresaria lució un sujetador con incrustaciones de diamantes valorado en US$50 millones en el desfile de moda de Victoria's Secret de 2026, celebrado el domingo en Los Ángeles.

El brillo ensordecedor de los diamantes y el glamour volvieron a apoderarse de la pasarela más famosa del mundo de la moda. Tras una prolongada y expectante pausa de ocho años, el icónico desfile de Victoria’s Secret ha revivido una de sus tradiciones más esperadas desde su creación en 1996: el mítico Fantasy Bra.

Para el regreso histórico de la pieza en la edición de 2026, la marca colaboró con Kylie Jenner, quien fue la encargada de lucir el sostén valorado en US$50 millones. Creada por la legendaria casa joyera Jacob & Co., esta pieza de lencería es una de las más valiosas que jamás haya pisado una pasarela de moda.

Algunos de los diamantes grandes utilizados para el sujetador Fantasy Bra de Victoria’s Secret por Jacob & Co. Jacob & Co.

En cuanto a sus componentes: el corazón indiscutible de esta joya es un asombroso diamante amarillo que pesa nada menos que 75,54 quilates. Esta imponente gema central se encuentra escoltada por dos diamantes blancos redondos que juntos suman 11,85 quilates, creando un contraste visual que captura todas las miradas de los observadores. Todo el resto de la silueta de la pieza cuenta con una cascada de 4.409 diamantes adicionales que cubren cada centímetro de su estructura.

Entre esta multitud de gemas, destacan 91 diamantes blancos de proporciones superlativas, cuyos pesos individuales varían entre los 5,01 y los majestuosos 18,59 quilates. Estas piedras, que en conjunto aportan 405,06 quilates al diseño, fueron elegidas bajo los más estrictos estándares de belleza y perfección, ostentando un color de grado E a F y una claridad clasificada de VVS2 a VS1. Los diamantes fueron tallados en seis formas distintas: corte ángel, pera, brillante redondo, corazón, ovalado y marquesa, alcanzando un peso de 1.373,39 quilates en toda la prenda de lencería.

Fantasy Bra de Victoria’s Secret. Jacob & Co.

La inspiración para el lujoso sostén provino de la colección de joyería Rare Touch de Jacob & Co., una línea que explora la fascinante idea de transformar metales fríos y preciosos en estructuras articuladas y vivas, capaces de adaptarse con gracia al movimiento natural del cuerpo femenino. El gran reto era llevar este concepto artístico un paso más allá de la joyería tradicional: había que crear un sujetador que abrazara los contornos corporales de Kylie Jenner con la misma naturalidad, delicadeza y comodidad que tendría una fina pieza de seda o encaje, logrando que el oro y los diamantes fluyeran como si fueran un delicado tejido.

Jacob Arabo, fundador de Jacob & Co., con el sujetador Fantasy Bra de Victoria’s Secret. Jacob & Co.

Un equipo de quince maestros orfebres trabajó más de mil horas ininterrumpidas en los talleres para lograr la prenda. Todo comenzó con un primer boceto que rápidamente cobró volumen cuando el equipo construyó un modelo a escala real utilizando cartón flexible. Se cortó cada sección a mano, midiendo y ajustando las curvas sobre la figura de un maniquí. Una vez que la silueta alcanzó las proporciones deseadas, el diseño se trasladó a un modelo de diseño asistido por ordenador (CAD), el cual permitió diseccionar la prenda en aproximadamente 3.218 componentes diminutos e individuales.

Boceto del sujetador de moda de Victoria’s Secret, diseñado por Jacob & Co. Jacob & Co.

Posteriormente, a las 3.218 piezas se les hizo un modelo de cera meticulosamente revestido al vacío y horneado hasta dejar el molde perfecto, en el cual se vertió oro blanco y amarillo de 18 quilates fundido. Una vez frías, las piezas fueron extraídas para someterse a un delicado proceso de limpieza, limado y pulido, todo realizado de manera artesanal y exclusivamente a mano. Guiados por planos muy precisos, los joyeros comenzaron el ensamblaje de la estructura, uniendo sección por sección.

Finalmente, la confección debió resolver el desafío de sostener el gran peso de los diamantes y el oro sin sacrificar la estética ligera y delicada. Las barras de soporte ocultas bajo las copas se esculpieron con perfiles sutilmente cónicos y afilados, mientras que las copas de oro blanco de 18 quilates se curvaron hacia el centro para imitar a la perfección la caída de un brasier textil, logrando el equilibrio soñado entre resistencia y delicadeza.

Para Jacob Arabo, quien enfatizó que el valor monetario nunca fue la meta, la verdadera victoria fue celebrar la luz, reuniendo diamantes excepcionales como su exclusivo corte Angel-Cut para que deslumbraran con cada movimiento. Un sentimiento compartido por Adam Selman, director creativo de Victoria’s Secret, quien no dudó en elegir a Arabo para este histórico relanzamiento, aplaudiendo no solo su audacia y su innegable influencia en la cultura pop contemporánea, sino su sensibilidad para crear un espectáculo visual pensando siempre en exaltar la belleza de la mujer que lo lleva, capturando así la esencia más pura de la marca.

Con información de Forbes US.

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