La detección temprana y las nuevas técnicas quirúrgicas han transformado el tratamiento del cáncer de mama. Médicas advierten que las demoras en la atención pueden comprometer las posibilidades de recuperación.

En Colombia se diagnostican más de 17.000 nuevos casos de cáncer de mama al año, equivalentes a unos 47 diarios, y se registran cerca de 4.400 muertes asociadas a esta enfermedad, según cifras de la Cuenta de Alto Costo (CAC).

De acuerdo con datos preliminares del Ministerio de Salud y la CAC, hasta abril de 2025 se habían registrado 125.446 mujeres diagnosticadas con cáncer de mama invasivo. Por su parte, los registros de la CAC con corte a octubre de ese año indican que el cáncer de mama representaba el 18,03% de los 782.868 casos de cáncer con atenciones en el sistema de salud, la mayor proporción entre los tipos de cáncer priorizados.

Aunque la enfermedad se presenta principalmente en mujeres mayores de 50 años, también se diagnostica en pacientes más jóvenes, una situación sobre la cual ha llamado la atención la Liga Colombiana Contra el Cáncer.

Carolina Álvarez, cirujana de mama oncóloga y mastóloga de la Clínica Nuestra Señora de los Remedios, en Cali, explica que la detección temprana resulta fundamental para mejorar el pronóstico de las pacientes.

La especialista insiste en la importancia de que las mujeres conozcan sus senos y estén atentas a cualquier cambio. Entre los signos de alarma menciona la aparición de una masa nueva, sangrado o secreción transparente por el pezón, inversión del pezón y alteraciones en la piel, como una apariencia similar a la cáscara de naranja.

“Eso no quiere decir que tienen cáncer, pero sí es un signo de alarma por el que deben ir de forma prioritaria al mastólogo”, señala.

Álvarez también destaca la importancia de los controles médicos y de la mamografía, una herramienta de tamizaje que permite identificar lesiones antes de que aparezcan síntomas y que ha demostrado reducir la mortalidad por cáncer de mama.

En Colombia, las recomendaciones de tamizaje para mujeres de riesgo promedio contemplan la mamografía cada dos años entre los 50 y los 69 años. Las mujeres con antecedentes familiares importantes u otros factores de riesgo pueden requerir una evaluación individualizada y controles a edades más tempranas.

La prevención también incluye hábitos que contribuyen a reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad, como mantener una actividad física regular, evitar el consumo de tabaco y limitar el alcohol.

Cirugías menos invasivas

Uno de los principales avances en el tratamiento del cáncer de mama se encuentra en las técnicas quirúrgicas, que permiten realizar procedimientos menos extensos en pacientes seleccionadas.

Álvarez explica que anteriormente eran frecuentes las mastectomías radicales y los vaciamientos ganglionares amplios, intervenciones que podían generar mayores complicaciones y afectar significativamente la calidad de vida de las pacientes.

Ahora, dependiendo de las características y la extensión del tumor, es posible conservar buena parte de la mama y retirar únicamente la lesión, además de evaluar los ganglios necesarios para determinar si existe compromiso de la enfermedad.

Estos procedimientos pueden reducir las complicaciones posteriores y facilitar la recuperación. También han evolucionado las técnicas de reconstrucción mamaria, que ofrecen mejores alternativas para las mujeres que requieren una mastectomía.

La especialista destaca que estos avances han permitido mejorar los resultados quirúrgicos y disminuir el impacto físico de los tratamientos, aunque recuerda que cada intervención debe definirse de acuerdo con las condiciones particulares de la paciente.

El desafío de recibir tratamiento a tiempo

Sin embargo, los avances médicos no eliminan uno de los principales desafíos que enfrentan las pacientes: acceder oportunamente al diagnóstico y al tratamiento.

Soraya Lastra, médica y gerente de la misma institución religiosa, advierte que las dificultades del sistema de salud colombiano también afectan la atención de personas con enfermedades complejas, entre ellas el cáncer.

“Desafortunadamente, el cáncer específicamente es una patología cuyo pronóstico depende de la oportunidad del tratamiento”, afirma.

La directiva señala que las demoras pueden llevar a que algunas pacientes lleguen a etapas más avanzadas de la enfermedad, cuando las alternativas terapéuticas son diferentes y las posibilidades de recuperación pueden disminuir.

“A veces es muy triste encontrar pacientes que tenían una oportunidad y ya no la tienen, que tenían una posibilidad de tener una recuperación más temprana y ahora ya tienen que ir a otro estadio de su enfermedad”, sostiene.

Lastra explica que la Clínica, una institución sin ánimo de lucro fundada en Cali en 1970 y perteneciente al Instituto de Religiosas de San José de Gerona, también enfrenta las dificultades financieras del sector salud.

Según la gerente, su condición institucional implica restricciones para acceder al endeudamiento, por lo que debe sostener sus operaciones con recursos propios. Ante ese panorama, asegura que la prioridad es mejorar la eficiencia y la oportunidad de la atención.

La institución, que presta servicios de alta complejidad y cuenta con atención oncológica entre sus especialidades, busca complementar los tratamientos médicos con acompañamiento emocional, espiritual y familiar.

“Porque no solamente está enfermo el cuerpo”, afirma Lastra, al explicar la importancia de atender las necesidades de las pacientes y sus familias durante el proceso de tratamiento.

Como parte de ese acompañamiento, la institución realizó el pasado 16 de octubre el Carnaval Amor por la Vida, una jornada que desarrolla desde hace cinco años para rendir homenaje a las mujeres que enfrentan el cáncer de mama, mediante actividades culturales y espacios de encuentro.

La iniciativa se enmarca en el Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, que se conmemora cada octubre y busca recordar un mensaje fundamental: reconocer los signos de alarma, acudir a los controles recomendados y recibir tratamiento oportuno puede cambiar el curso de la enfermedad.

Reportado por Narciso De la Hoz G.