La compañía aclaró a Forbes Colombia que la renegociación alivia sus pagos, aunque no libera recursos disponibles para inversión.
La Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB) renegoció cerca de $900.000 millones de deuda con cuatro bancos, después de un primer semestre en el que recuperó sus utilidades, pero también registró una reducción de su efectivo y un aumento de sus obligaciones de corto plazo. El acuerdo le permite ampliar el calendario de pagos y aliviar la presión sobre su flujo de caja mientras avanza en la transformación de su negocio.
La operación fue formalizada el 31 de agosto y reportada a la Superintendencia Financiera el 1 de septiembre. Este martes, 20 de octubre, Cuatrecasas, firma que asesoró a los bancos participantes, divulgó detalles de la transacción y señaló que permitiría liberar aproximadamente $723.000 millones para inversión. Sin embargo, ETB aclaró a Forbes Colombia que estos recursos no están disponibles para financiar nuevos proyectos, pues las obligaciones bancarias siguen vigentes.
“Con el reperfilamiento de la deuda se logra un plazo de gracia de amortización a capital durante los próximos dos años, lo cual le resta presión de caja a la compañía en este periodo, pero eso no quiere decir que los recursos estén disponibles para inversión”, explicó ETB a Forbes Colombia.
El crédito sindicado, por hasta $896.456 millones, involucra a Davibank, Itaú Colombia, Bancolombia y Banco Santander Colombia. La operación no supone un aumento del endeudamiento, sino una modificación de las condiciones de obligaciones existentes.
ETB consiguió extender de tres a cinco años la vida media de su deuda y obtuvo dos años de gracia para amortizar capital. La compañía también redujo el margen de financiación de IBR más 4,86 % a IBR más 4,25 %, una disminución de 61 puntos básicos. En septiembre, había estimado que este cambio representaría un ahorro de aproximadamente $29.000 millones en intereses.
ETB confirmó que el acuerdo reduce los costos financieros al establecer una tasa inferior a la que tenía en promedio en sus obligaciones anteriores. También precisó que el objetivo es ajustar los pagos al ciclo ordinario del negocio.
La presión financiera detrás del acuerdo
Los estados financieros del primer semestre permiten dimensionar la importancia de la renegociación.
A junio de 2026, ETB registraba un capital de trabajo consolidado negativo de $559.501 millones, frente a los $381.108 millones negativos de diciembre de 2025. Esto significa que sus pasivos corrientes superaban sus activos corrientes en una diferencia que se amplió aproximadamente $178.393 millones durante los primeros seis meses del año.
El efectivo y sus equivalentes disminuyeron de $106.423 millones a $69.872 millones, una caída del 34,3 %. En ese mismo periodo, los pasivos corrientes aumentaron de $889.948 millones a $1,12 billones.
El movimiento del efectivo muestra otra parte del desafío. Entre enero y junio, las actividades operativas generaron $124.444 millones, mientras las actividades de inversión consumieron $136.807 millones netos. Es decir, el efectivo producido por la operación fue inferior en aproximadamente $12.364 millones al utilizado en inversiones durante el semestre. Las actividades de financiación, por su parte, registraron salidas netas de $24.188 millones.
Estas cifras corresponden al periodo anterior a la firma del nuevo crédito y no reflejan necesariamente la situación financiera posterior a la renegociación. Sin embargo, ayudan a explicar por qué modificar los vencimientos de la deuda era relevante para la compañía.
El acuerdo también estuvo precedido por advertencias de Fitch Ratings. En junio, la calificadora redujo la nota nacional de largo plazo de ETB de AA−(col) a A+(col) y la colocó en observación negativa, ante los retrasos en la refinanciación y el deterioro de su flexibilidad financiera.
En su análisis, Fitch proyectaba que el flujo de fondos libre de la compañía permanecería en terreno negativo, equivalente a entre el 2 % y el 2,5 % de sus ingresos. También estimaba necesidades de inversión de capital cercanas al 15 % de los ingresos.
La evaluación fue publicada antes de que se concretara el acuerdo de agosto, por lo que no constituye un diagnóstico de sus efectos posteriores.
El nuevo crédito tiene un plazo contractual de 63 meses y contempla garantías sobre inmuebles de ETB que no están destinados a su operación, además de una fuente de pago administrada mediante un patrimonio autónomo. La compañía consiguió distribuir sus obligaciones durante un periodo más largo, mientras los acreedores cuentan con mecanismos específicos de respaldo.
Una recuperación que todavía debe traducirse en caja
La renegociación se produce en un momento de mejoría de los resultados operativos de ETB.
Durante el primer semestre de 2026, la compañía registró ingresos totales por $838.481 millones, un crecimiento del 8,9 % frente al mismo periodo del año anterior. El EBITDA alcanzó $292.723 millones, con un incremento del 117,7 %, mientras la utilidad operacional llegó a $139.311 millones.
La utilidad neta se ubicó en $26.126 millones, frente a las pérdidas de $67.937 millones registradas en los primeros seis meses de 2025. La recuperación fue de aproximadamente $94.063 millones.
El negocio de Hogares y Mipymes contribuyó a esta recuperación, con un crecimiento del 24 % en sus ingresos, que pasaron de $331.000 millones a $409.000 millones. ETB también reportó un aumento del 10 % en su base de clientes de fibra óptica.
Los resultados muestran una recuperación de la rentabilidad, aunque esta no se traduce automáticamente en mayor disponibilidad de efectivo. La empresa debe financiar inversiones, atender sus obligaciones y sostener el crecimiento de sus negocios.
A esos compromisos se suman obligaciones distintas de la deuda bancaria. Los estados financieros separados de junio registraban $227.856 millones en dividendos por pagar, correspondientes a compromisos anteriores. Su existencia no implica que estén vencidos, pero sí forma parte de las obligaciones que la compañía debe administrar.
El desafío de financiar nuevos negocios
El reperfilamiento coincide con una transformación de la estrategia comercial de ETB. La compañía busca ampliar su participación en servicios tecnológicos y soluciones digitales, además de mantener sus negocios tradicionales de conectividad.
En septiembre, su presidente, Diego Molano, explicó públicamente que las soluciones tecnológicas representaban entre el 8 % y el 10 % de las ventas y que la meta era elevar esa participación al 25 % para 2030.
El objetivo supone aumentar el peso de actividades como los servicios digitales para empresas y entidades públicas, en un mercado donde el desarrollo de nuevas capacidades tecnológicas exige inversiones y una competencia creciente.
Sin embargo, ETB precisó a Forbes Colombia que el reperfilamiento no supone disponer de recursos adicionales para financiar esos proyectos. La operación busca principalmente reducir las exigencias de caja durante los próximos años y ajustar las amortizaciones al comportamiento del negocio.
“Esto le da el beneficio a la compañía de acoplar el pago de estas obligaciones con el ciclo del negocio ordinario”, señaló ETB.
La renegociación modifica una parte importante de las obligaciones de ETB después de un semestre marcado por la recuperación de sus resultados y las presiones sobre su liquidez. La empresa ganó tiempo para pagar y redujo el margen de financiación, pero el acuerdo no disminuye por sí mismo el capital adeudado. Su efecto de largo plazo dependerá de la capacidad de sostener la generación de efectivo y financiar los negocios con los que busca crecer.
Registrado por Sebastián Tovar
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