La alianza público-privada entre el Distrito y la plataforma tecnológica habilitó una zona de 903 metros cuadrados dotada con infraestructura operativa para repartidores independientes, mobiliario recreativo comunitario y sistemas de videovigilancia en la localidad de Usaquén.
La Alcaldía Mayor de Bogotá, a través del Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público (DADEP), y la empresa de tecnología Rappi entregaron las obras de adecuación e infraestructura urbana en el bajopuente de la carrera Novena con calle 109, en la localidad de Usaquén.
La intervención, ejecutada a lo largo de seis meses, demandó una inversión de 1.533 millones de pesos financiada en su totalidad por la compañía privada, en el marco de la estrategia distrital ‘Puentes que Unen’ y bajo los lineamientos de los Acuerdos 927 y 929 de 2024 expedidos por el Concejo de Bogotá.
El proyecto abarca un área de 903 metros cuadrados destinada a ordenar la movilidad y la ocupación del entorno en una de las zonas con mayor demanda de servicios domiciliarios en la ciudad. En el lugar se adecuó un módulo de servicios de 30 metros cuadrados para repartidores independientes, equipado con dos baños públicos, zonas de descanso y terminales de recarga eléctrica.
Adicionalmente, el diseño urbanístico integró 24 celdas de parqueo para motocicletas y seis para bicicletas con el fin de despejar las vías peatonales, un área de 84 metros cuadrados dotada con seis máquinas multifuncionales de acondicionamiento físico, y un sistema de circuito cerrado de televisión con analítica de video y perifoneo remoto para labores de vigilancia.
Durante la entrega oficial, el alcalde mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán, se refirió al esquema de coordinación institucional:
“Me alegra mucho acompañar la entrega de este espacio que servirá para organizar el espacio público, para que lo aproveche la comunidad vecina y los repartidores; este es un ejemplo de trabajo entre el sector público y el privado para el beneficio de todos en Bogotá”.
Por su parte, el gerente general de Rappi, Matías Laks, señaló sobre el modelo de infraestructura:
“Mediante esta alianza intervenimos un punto estratégico en desuso para suplir la necesidad de un entorno adecuado destinado a los repartidores. Este esquema de revitalización urbana evidencia un beneficio compartido: la ciudadanía disfruta de mayor seguridad, la movilidad peatonal se despeja y los repartidores tienen mejores condiciones, demostrando el impacto positivo de renovar el entorno urbano bajo las estructuras viales”.
Esta obra corresponde al sexto espacio bajo puentes intervenido durante la actual administración distrital y el primero financiado íntegramente por capital privado.
Con este desarrollo, la administración local y la plataforma tecnológica buscan formalizar un esquema de corresponsabilidad para el mantenimiento y aprovechamiento de predios públicos bajo infraestructura vial, reduciendo la ocupación informal y facilitando la operación logística en el norte de la capital.
Registrado por Juan Camilo Torres Alarcón
