Más de 350 viajeros despegaron desde Bogotá y Medellín sin conocer su destino y aterrizaron en un destino donde conviven dos territorios, culturas y formas de vivir el turismo. La tercera edición de Destino Oculto se extenderá hasta el 25 de octubre, con cuatro días de experiencias diseñadas por Wingo y sus aliados.
Imagine hacer maletas sin saber qué tipo de ropa llevar, llegar al aeropuerto y no encontrar en la pantalla el nombre del lugar al que llegará. Eso vivieron los pasajeros del tercer Destino Oculto de Wingo. Durante semanas, más de 350 viajeros se prepararon para una escapada sin conocer el destino final, y la respuesta llegó este jueves 22 de octubre, cuando dos vuelos especiales de Wingo aterrizaron a 1.182 millas de Colombia en Sint Maarten, la isla caribeña elegida junto a Corona para la tercera edición de Destino Oculto.
La aventura comenzó antes del amanecer. Los pasajeros llegaron a la madrugada, sus pasabordos eran una incógnita que solo les mostraba la sala de embarque y la silla asignada. A las 5:20 a. m. despegó desde Bogotá el primero de los vuelos y, a las 6:30 a. m., partió desde Medellín el segundo grupo de viajeros.
El destino seguía siendo un secreto, pero la experiencia ya había comenzado a bordo. La tripulación les hizo un pedido poco usual, cerrar todas las ventanillas para dejar la cabina a oscuras y, junto a Takis, los pasajeros disfrutaron de una verdadera fiesta a 30.000 pies de altura que convirtió el trayecto en el primer capítulo de esta escapada.
La revelación llegó únicamente durante una aproximación que también hizo parte del espectáculo. Los aviones sobrevolaron Maho Beach, la icónica playa de Sint Maarten reconocida mundialmente por la cercanía con la que las aeronaves pasan sobre turistas y residentes antes de aterrizar en el Aeropuerto Internacional Princesa Juliana. A las 9:18 a. m., hora local, tocó tierra el vuelo procedente de Bogotá; a las 10:14 a. m. lo hizo el de Medellín.
Fue entonces cuando los capitanes revelaron el secreto. Los viajeros pasarán los próximos cuatro días y tres noches en Sint Maarten, un destino que plantea una particularidad poco habitual en el Caribe, poder descubrir dos territorios con identidades culturales diferentes durante un mismo viaje.
“Destino Oculto nació para llevar la emoción de viajar a otro nivel. No se trata únicamente de no saber a dónde vas, sino de atreverse a entregar el viaje por completo a la sorpresa. En esta tercera edición quisimos ir todavía más lejos, llevar a nuestros viajeros a un destino que les permitirá descubrir dos paraísos en una misma experiencia. Haber agotado los cupos en solo 19 minutos nos demuestra que existe un enorme interés por nuevas formas de viajar y nos reta a seguir innovando y creando experiencias que sorprendan a nuestros viajeros más allá de nuevos destinos desde Colombia”, afirmó Jorge Jiménez, vicepresidente comercial de Wingo.

Un destino, dos paraísos
Sint Maarten/Saint-Martin ocupa aproximadamente 87 kilómetros cuadrados en el Caribe y reúne dos territorios con identidades propias. Al sur se encuentra Sint Maarten, país autónomo del Reino de los Países Bajos, mientras que al norte está Saint-Martin, territorio francés. Es masa de tierra habitada más pequeña del mundo compartida por dos naciones soberanas.
Esta división convierte a la isla en un destino singular, donde las influencias neerlandesa y francesa conviven entre playas de aguas turquesas, paisajes tropicales y una diversidad cultural que se expresa en la gastronomía, la arquitectura y las tradiciones. Para los viajeros de Destino Oculto, esa combinación será parte central de una experiencia que busca ir más allá de la llegada a un lugar desconocido y convertir el descubrimiento en el hilo conductor del viaje.
Cuatro días, tres noches y experiencias por descubrir
Entre el 22 y el 25 de octubre, los participantes disfrutarán de una experiencia todo incluido con una agenda de actividades diseñada por Wingo y sus aliados en “The Friendly Island”. Cada marca aportará su propio componente a un itinerario que combina playa, entretenimiento, bienestar y aventura.
Corona acompañará uno de los momentos centrales de la programación con uno de sus icónicos Corona Sunset a bordo de catamaranes y una fiesta en la playa, pensados para disfrutar del atardecer en el lado neerlandés de la isla.
O Boticário se sumará con una Splash Party en la piscina del hotel Divi Little Bay. La actividad está diseñada para que los viajeros se relajen, disfruten y conecten con la experiencia desde el cuidado y el bienestar.
Takis, que acompañó a los participantes desde el aire con la fiesta previa a la revelación del destino, continuará presente en tierra. La marca premiará a algunos viajeros con una aventura en The Flying Dutchman, la tirolesa más empinada del mundo, ubicada en el parque Rainforest Adventures.
La experiencia también contempla un componente de protección durante el viaje. Universal Assistance será la encargada de brindar asistencia de viaje a los participantes durante su estadía en el destino.
Por su parte, Wingo tendrá dos experiencias propias. La primera se desarrollará en Orient Bay, una de las playas más emblemáticas del lado francés de la isla, donde los viajeros disfrutarán de una jornada de playa con actividades innovadoras, divertidas y fuera de lo convencional, alineadas con el espíritu disruptivo de la aerolínea.
La segunda será la fiesta de cierre de esta tercera edición de Destino Oculto, un encuentro para celebrar junto a los participantes cuatro días de aventuras y experiencias compartidas.
Con esta iniciativa, Wingo continúa explorando nuevas formas de conectar a los viajeros con los destinos y de transformar la escapada tradicional en una experiencia construida alrededor de la sorpresa, la emoción y la exploración. Destino Oculto apuesta por una premisa sencilla y tan poderosa como este viaje, en ocasiones, parte del atractivo está en dejar que el destino se revele en el momento menos esperado, y en dejarse sorprender mucho antes de abrocharse el cinturón.
