La compañía, que registró ventas por $3,5 billones en 2025, tiene operaciones en 16 países. Su marca Nucita cumple 50 años y comercializa más de 435 millones de unidades anuales.

Hace 50 años, un ingeniero italiano llegó a Colombia con una fórmula para elaborar un producto que terminaría convirtiéndose en una de las marcas más reconocidas de Colombina. La empresa vallecaucana vio una oportunidad de negocio, adquirió la tecnología y lanzó Nucita en 1976. 

“Le cogimos la caña inmediatamente, como decimos en el Valle”, recordó César Caicedo, presidente ejecutivo de la compañía, durante la celebración del aniversario de la marca en Cali.

Medio siglo después, Nucita ha dejado de ser exclusivamente aquella pequeña presentación de dos cremas que los consumidores mezclaban o comían por separado. Hoy está presente en más de ocho categorías y comercializa más de 435 millones de unidades al año, equivalentes a cerca de 1,2 millones diarias.

Su evolución también refleja la transformación de Colombina, una empresa que cumplirá 100 años en 2027 y que ha pasado de ser un fabricante nacional de dulces y confites a una compañía de alimentos con operaciones internacionales.

Colombina registró ventas por $3,5 billones en 2025, cuenta con aproximadamente 9.000 trabajadores, entre directos y temporales, tiene operaciones directas en 16 países y sus productos se consumen en más de 90.

El 41% de sus ingresos proviene de los mercados internacionales (US$879 millones), mientras que el 59% corresponde al negocio nacional. La compañía dispone de siete plantas de producción: cinco en Colombia, una en Guatemala y otra en España. Su margen de Ebitda se sitúa en el 11,8%, de acuerdo con las cifras presentadas por el directivo.

“Hoy en día casi la mitad de nuestras operaciones son internacionales”, destacó Caicedo.

Una marca que se convirtió en varios negocios

Uno de los factores que explican la permanencia de Nucita ha sido su capacidad para extenderse hacia nuevas categorías sin abandonar el producto que le dio origen.

La marca comenzó con su tradicional presentación en forma de pequeña cuna y posteriormente llegó a los helados, galletas wafer, barquillos, chocolates, caramelos, modificadores de leche, pasteles y, más recientemente, masmelos rellenos.

Para Colombina, esta diversificación permite aprovechar el reconocimiento de una marca consolidada para desarrollar productos dirigidos a distintos momentos de consumo.

Colombina celebró los 50 años de Nucita en el Jardín Botánico de Cali, con una experiencia inspirada en la historia y los personajes emblemáticos de la marca. Foto: Narciso De la Hoz.

Caicedo destacó especialmente el negocio de las galletas wafer, categoría en la que aseguró que Colombina es líder en Colombia y en la que Nucita participa con diferentes presentaciones.

La marca también ha desarrollado colaboraciones comerciales con otras compañías, entre ellas McDonald’s, una experiencia que, según el presidente de Colombina, obtuvo resultados positivos y abrió la puerta a nuevas iniciativas conjuntas.

Actualmente, los productos Nucita se comercializan en 15 países, entre los cuales Ecuador, Venezuela y Perú figuran como algunos de sus principales mercados de exportación.

Las tiendas de barrio siguen siendo fundamentales

Pese a su expansión hacia nuevos productos y mercados, el negocio de Nucita conserva una característica de sus primeros años: su estrecha relación con las tiendas tradicionales.

El 70% de las ventas de la marca se realiza a través de tiendas de barrio, un canal que sigue siendo fundamental para su distribución y su cercanía con los consumidores.

La permanencia de este canal resulta especialmente relevante en una compañía que ha ampliado su presencia internacional y diversificado sus formatos de comercialización.

Para Caicedo, uno de los desafíos ha sido conservar el sabor original de Nucita a medida que la marca se incorpora a nuevas categorías.

“Una vez uno ha probado algo que le sabe rico, no se olvida y lo vuelve a consumir”, afirmó el ejecutivo, al explicar que la empresa ha procurado mantener las características del producto que dieron origen a la marca.

La compañía busca que Nucita no sea percibida únicamente como un producto infantil, sino como una marca que acompañe a sus consumidores a lo largo de distintas etapas de la vida.

Esa estrategia se resume en el concepto “Juntos Siempre”, elegido para celebrar los 50 años de la marca.

La publicidad también ha desempeñado un papel importante en su posicionamiento. Entre las campañas históricas, Caicedo recordó un comercial protagonizado por el mimo francés Marcel Marceau, que contribuyó a impulsar el reconocimiento de la marca.

El desafío de mantenerse vigente

Para Colombina, la celebración de los 50 años de Nucita coincide con la proximidad de su propio centenario y plantea una pregunta habitual entre las compañías de larga trayectoria: cómo conservar la relevancia de sus marcas mientras cambian los hábitos de consumo.

Caicedo considera que la respuesta está en mantener los atributos que las hicieron reconocidas, pero también en desarrollar nuevas presentaciones y ampliar las ocasiones de consumo.

Al preguntarle por la clave de la longevidad de Colombina, el ejecutivo destacó un elemento de la cultura empresarial: la pasión por hacer bien las cosas y la búsqueda permanente de la excelencia.

“Pasión, que incluye buscar el perfeccionismo, que no existe, pero buscarlo; buscar que las cosas salgan de la mejor manera, que cada producto tenga la mejor presentación y el mejor sabor, exigirle al equipo, fregar con jota”, afirmó Caicedo.

Esa filosofía ha acompañado la evolución de Colombina, una compañía que se aproxima a su primer siglo de historia y que tiene en Nucita un ejemplo de cómo una fórmula desarrollada por un ingeniero italiano terminó convirtiéndose en una marca colombiana con presencia internacional y un portafolio que continúa ampliándose.