Altia Energy, respaldada por capital dominicano, planea expandir sus negocios de generación eléctrica e infraestructura de gas durante los próximos cinco años. Su CEO, Nicolás Azcuénaga, explica la estrategia de crecimiento.
Altia Energy, la plataforma energética respaldada por capital dominicano que acaba de adquirir cinco activos de generación renovable de ISAGEN, tiene planes de seguir creciendo en Colombia. La compañía aspira a invertir cerca de US$1.000 millones durante los próximos cinco años, principalmente mediante nuevas adquisiciones de centrales eléctricas y participación en proyectos de infraestructura energética.
Nicolás Azcuénaga, CEO de Altia Energy, explicó a Forbes Colombia que la estrategia busca ampliar la presencia de la empresa en generación térmica, hidroeléctrica y solar, además de explorar oportunidades en importación, almacenamiento y transporte de gas natural.
“Esa visión de desplegar cerca de US$1.000 millones es alrededor de cinco años”, afirmó el ejecutivo, quien aclaró que se trata de una aspiración y no de una meta definitiva.
El anuncio se produce después de que Altia cerrara la adquisición de cinco activos de ISAGEN, que suman 219 megavatios (MW) de capacidad instalada. La operación le permitió duplicar su capacidad de generación y ampliar su presencia en cuatro departamentos del país.
La transacción contó con financiación bancaria por $1,29 billones, otorgada por Bancolombia, Itaú, Davivienda, Banco de Bogotá, Banco de Occidente y Banco Popular. Azcuénaga confirmó que el precio de compraventa es confidencial, aunque señaló que el monto del crédito ofrece una referencia sobre la magnitud de la operación.
Los activos adquiridos son la central hidroeléctrica Amoyá, en Chaparral (Tolima); las pequeñas centrales Barroso, Caruquia y Guanaquitas, en Antioquia; y el parque solar Bosques de Bolívar, en Sabanalarga (Atlántico).
De los 219 MW incorporados, 119 MW corresponden a generación hidroeléctrica y 100 MW a energía solar. La adquisición permite a Altia complementar su negocio de generación térmica a gas con fuentes renovables.
De Termoyopal a una plataforma energética
Altia es la evolución de Termoyopal, una empresa de generación térmica y producción de gas licuado de petróleo (GLP) y nafta que lleva más de 22 años operando en Casanare.
Hace aproximadamente tres años, inversionistas de República Dominicana adquirieron el negocio y comenzaron a desarrollar una estrategia de expansión a partir de esa operación.
La compañía forma parte del fondo de energía de INICIA, cogestionado por Trelia Energy Advisors, y busca consolidarse como una plataforma energética que combine diferentes tecnologías de generación y negocios relacionados con el abastecimiento de combustibles.
Azcuénaga explicó que la empresa utiliza el concepto de adición energética, en lugar de limitar su estrategia a la transición energética. Su planteamiento consiste en combinar distintas fuentes de generación para garantizar el suministro y aprovechar las características de cada tecnología.
“Creemos en todas las formas de generación, creemos que la combinación de las formas de generación tiene mucho sentido”, señaló.
Termoyopal también produce GLP y nafta. Según Azcuénaga, la planta es el segundo productor de GLP de Colombia y cuenta con suministro de gas contratado con Ecopetrol, proveniente de los campos Pauto y Floreña, cercanos a Cusiana.
La empresa considera que el gas natural seguirá siendo fundamental para respaldar la generación eléctrica, particularmente ante los riesgos de abastecimiento y las condiciones climáticas que pueden afectar la producción hidroeléctrica.
Más adquisiciones y proyectos de regasificación
La siguiente etapa de crecimiento de Altia estará concentrada principalmente en la adquisición de activos existentes, antes que en la construcción de proyectos nuevos.
“Nos interesan más las adquisiciones. Evitar el riesgo constructivo y acceder a activos de primera calidad que ya estén operando”, explicó Azcuénaga.
Esta estrategia permitiría a la compañía ampliar su capacidad de generación sin asumir directamente los riesgos asociados a la construcción y puesta en marcha de nuevas centrales.
Además de centrales térmicas, hidroeléctricas y solares, Altia contempla inversiones en almacenamiento de energía mediante baterías y proyectos de infraestructura para el suministro de gas natural.
Uno de los negocios que despierta mayor interés es la regasificación, en momentos en que Colombia enfrenta restricciones en su abastecimiento de gas.
Azcuénaga señaló que los inversionistas de Altia tienen experiencia en el desarrollo de este tipo de infraestructura en República Dominicana, lo que podría facilitar su participación en proyectos colombianos.
Sin embargo, aclaró que la compañía no tiene como prioridad desarrollar una nueva terminal desde cero.
“Creo que lo que hay que hacer es sumarse a alguno o algunos de los que ya existen para acelerarlo y fortalecerlo”, afirmó.
El ejecutivo también considera necesario aumentar la exploración y producción de gas natural en Colombia, acelerar los desarrollos costa afuera y ampliar las alternativas de suministro.

Una apuesta que va más allá de Colombia
Aunque Colombia constituye la principal base operativa de Altia, sus accionistas tienen un mandato de crecimiento regional que comprende los mercados del norte de América Latina, desde Perú hasta el Caribe.
Azcuénaga aseguró que la compañía está evaluando oportunidades de inversión en distintos países, aunque todavía no tiene nuevas operaciones concretas para anunciar.
Entre los mercados que contempla aparece Venezuela, donde considera que existen importantes necesidades de inversión en infraestructura y generación energética.
“Venezuela es un país que tiene unas necesidades gigantescas también en toda la cadena energética y nosotros podemos ayudar”, afirmó.
En Colombia, Altia considera que las necesidades de inversión en generación, transmisión e infraestructura de gas representan oportunidades para atraer capital privado.
La empresa también está ampliando su estructura organizacional. Con la incorporación de los activos adquiridos a ISAGEN, su presencia se extiende desde Casanare hacia Antioquia, Tolima y Atlántico. Además de sus oficinas en Bogotá, tendrá presencia administrativa en Medellín.
Su equipo de trabajo ha pasado de aproximadamente 100 personas a cerca de 150, según Azcuénaga.
El ejecutivo lleva alrededor de año y medio al frente de Altia y acumula más de 25 años de experiencia en el sector energético. Ha trabajado en compañías internacionales de petróleo y gas y en Ecopetrol, donde participó en el proceso de adquisición de la participación mayoritaria de ISA.
También le puede interesar: Altia duplica su capacidad de generación con la compra de cinco activos de Isagén
