Cuatro proponentes precalificados competirán por el contrato para financiar, construir y operar la planta de tratamiento de aguas residuales. La adjudicación está prevista para junio de 2027 y beneficiará a más de 9,6 millones de habitantes.
La Alcaldía de Bogotá anunció la apertura de la licitación para la construcción y operación de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Canoas, un proyecto de infraestructura ambiental estimado en $6 billones, que permitirá tratar el 70% de las aguas residuales de la capital y la totalidad de las aguas residuales domésticas de Soacha.
La iniciativa, que lleva más de 30 años en discusión, busca avanzar en la descontaminación del río Bogotá y beneficiará a más de 9,6 millones de habitantes de la capital y los municipios de su área de influencia.
El proceso de contratación se abrió después de recibir la no objeción del Banco Mundial y contempla la participación de cuatro proponentes precalificados, que competirán por un contrato que incluye la financiación, el diseño, la construcción, la gestión ambiental, la puesta en marcha y el mantenimiento de la planta.

Según el cronograma presentado por la Gobernación de Cundinamarca, la licitación estará abierta hasta marzo de 2027, mientras que la evaluación de las ofertas se realizará entre marzo y abril. La firma del contrato está prevista para el 14 de junio de ese año, cuando se espera dar paso a la construcción.
El proyecto es desarrollado conjuntamente por la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), el Distrito y la Gobernación de Cundinamarca, entidades que han participado en su estructuración técnica y financiera.
“Hoy marcamos un hito histórico para el río Bogotá. Después de 30 años de espera, abrimos la licitación de la PTAR Canoas, la planta de tratamiento de aguas residuales más grande de Colombia”, afirmó el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán.
El mandatario explicó que Canoas complementará la operación de la PTAR Salitre, que actualmente trata el 30% de las aguas residuales de Bogotá. Con ambas instalaciones se espera alcanzar el tratamiento de la totalidad de las aguas residuales de la capital y Soacha antes de su llegada al río.
Por su parte, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, destacó los efectos que tendrá la infraestructura sobre los municipios de la cuenca baja del río Bogotá, que durante décadas han recibido las cargas contaminantes provenientes de la capital y Soacha.
Según el gobernador, la recuperación del afluente también podría mejorar las condiciones para las actividades agrícolas, el turismo y el abastecimiento de agua en las poblaciones cercanas, particularmente en la provincia del Tequendama.
La PTAR Canoas contribuirá, además, a reducir la contaminación que llega a los ríos Fucha, Tunjuelo y Soacha, y tendrá efectos sobre la calidad del agua de la cuenca baja del río Bogotá y su conexión con el río Magdalena.
