Tras continuar la firma que fundó su padre, Valentina Gómez creó NOW Consultores para acercar la asesoría jurídica a personas y empresas con tecnología y membresías, y ofrece a los abogados un software de gestión, al que sumará un asistente de IA.
Cuando John Jairo Gómez Jaramillo falleció en 2016, la firma jurídica que había fundado 11 años antes quedó en manos de su familia. Su hija Valentina todavía estudiaba Derecho y su hermana estaba en el colegio. Junto con su madre, tuvo que asumir el reto de dar continuidad a una operación que ya tenía clientes, procesos en curso y una trayectoria en el sector legal.
Años después, aquella experiencia se convertiría en el punto de partida de una nueva iniciativa empresarial. Valentina Gómez, hoy abogada y gerente de Gómez A. Asesorías Jurídicas, identificó una oportunidad que iba más allá de mantener la firma en funcionamiento. Quería resolver algunas de las dificultades que había observado durante años en la prestación de servicios jurídicos, desde los tiempos de espera hasta el costo de recibir acompañamiento profesional de manera continua.
De esa idea nació NOW Consultores, una plataforma que combina asesoría jurídica y herramientas digitales para organizar consultas, documentos y el seguimiento de los asuntos de cada cliente. “Empecé a evidenciar todas estas necesidades. Entonces ahí fue donde se dio la idea de crear esta plataforma, sumándola con la tecnología. La propuesta conserva el criterio de los profesionales del Derecho, pero cambia la forma en que las personas y las empresas pueden acceder a ellos”, explica Gómez.
La apuesta se apoya en la experiencia de una firma que comenzó en 2005, inicialmente bajo el nombre de Asesorías Jurídicas con Responsabilidad. En 2017 se constituyó legalmente como Gómez A. Asesorías Jurídicas S.A.S., con una operación enfocada en diferentes ramas del Derecho. NOW, por su parte, funciona como una compañía independiente, aliada de la firma en determinados procesos y dirigida por Gómez.
La decisión de desarrollar una segunda empresa respondió a una pregunta concreta. ¿Cómo acercar el conocimiento jurídico a quienes necesitan orientación, pero encuentran barreras para obtenerla?
La oportunidad apareció en los problemas cotidianos
Una consulta legal puede empezar con una pregunta aparentemente sencilla. Un trabajador necesita entender una liquidación, una familia debe resolver un asunto de custodia o un emprendedor quiere saber si el contrato que está a punto de firmar protege sus intereses. En otros casos, la situación requiere actuar ante un juzgado o iniciar un proceso formal.
Aunque las circunstancias cambian, hay una necesidad común. Las personas quieren entender qué está pasando, qué alternativas tienen y cuáles deberían ser sus siguientes pasos.
En la experiencia de Gómez, conseguir una cita con un abogado puede tomar una o dos semanas, dependiendo de la agenda. Para entonces, la preocupación que originó la consulta puede haber crecido. A ese tiempo se suma el costo de una asesoría tradicional, que puede resultar difícil de asumir para quienes necesitan orientación frecuente.
NOW plantea una puerta de entrada digital en la que el usuario puede presentar su situación, adjuntar documentos y recibir orientación de acuerdo con el servicio contratado. Si el asunto requiere un proceso que pueda llevarse desde una firma jurídica, el equipo evalúa su viabilidad y define el acompañamiento correspondiente desde Gómez A. Asesorías Jurídicas, donde tienen profesionales en áreas como Derecho de Familia, Comercial, Administrativo, Civil, Empresarial, Laboral, y de asesorías contables y tributarias. Esto permite atender tanto preguntas personales como necesidades relacionadas con la operación de una empresa de cualquier tamaño.
Para Gómez, la oportunidad también está en hacer que la relación con el abogado tenga continuidad. Una consulta puede resolver una duda puntual, pero otras situaciones exigen revisar documentos, retomar conversaciones y conocer el avance de un expediente. La plataforma busca reunir esa información para que el cliente pueda volver a ella sin reconstruir todo el caso cada vez que necesita una actualización.
Un modelo para que las empresas consulten antes de enfrentar un problema
Para una compañía consolidada, contratar asesoría jurídica puede formar parte de su estructura de gastos. Para un emprendimiento que apenas organiza su operación, ese costo compite con otras prioridades, como desarrollar el producto, conseguir clientes o contratar personal.
Sin embargo, las decisiones legales aparecen desde las primeras etapas. Las relaciones laborales, los acuerdos comerciales, los contratos con proveedores y el registro de una marca pueden afectar la capacidad de crecer si no reciben la atención adecuada.
Gómez conoce esa dificultad por su trayectoria en el sector. “Es muy importante que un emprendimiento se asesore desde un principio y se blinde jurídicamente para su crecimiento profesional”, afirma.
La propuesta de NOW consiste en ofrecer membresías con servicios y alcances definidos, de modo que cada empresa pueda elegir el nivel de acompañamiento que necesita. Para las pequeñas y medianas compañías, Pyme Consultores incluye consultas mensuales y revisión de contratos y documentos legales. Business Pro amplía la capacidad de atención con consultas ilimitadas con prioridad y gestión contractual activa. Enterprise permite acordar un esquema personalizado, con componentes como abogado asignado, auditorías legales periódicas y reportes avanzados.
La lógica del modelo es que el empresario pueda conocer de antemano qué tipo de asistencia tiene disponible y organizar sus consultas sin tener que negociar desde cero una relación profesional cada vez que aparece una inquietud.
Ese enfoque también cambia el momento en que entra el abogado. En lugar de acudir exclusivamente cuando surge una controversia, la empresa puede consultar antes de firmar un documento, definir una relación comercial o tomar una decisión que tenga implicaciones legales.
La membresía busca convertir el acompañamiento jurídico en una herramienta recurrente de gestión. Para las compañías pequeñas, además, permite dimensionar el gasto según su capacidad y sus necesidades, sin asumir necesariamente una estructura legal interna.
Seguimiento digital con profesionales detrás de cada respuesta
La plataforma responde a otra inquietud que Gómez identificó durante su experiencia con clientes. Contratar un abogado no siempre significa tener claridad sobre el avance de un proceso. En ocasiones, los documentos quedan dispersos, las actualizaciones dependen de una llamada y el cliente desconoce qué actuación se produjo o qué información necesita entregar.
NOW reúne en un espacio privado solicitudes, archivos, tareas, fechas relevantes y datos vinculados a cada asunto. Según las funciones disponibles para la membresía, el usuario puede consultar respuestas, aportar documentos y revisar la información de seguimiento incorporada por el equipo jurídico.
La tecnología ayuda a organizar la relación y conservar el historial de cada caso. El criterio para interpretar la situación y orientar al cliente, sin embargo, sigue dependiendo de profesionales.
Esa distinción será importante para el desarrollo de la plataforma. Gómez contempla incorporar herramientas de inteligencia artificial y automatizaciones, pero insiste en que la atención jurídica debe conservar la revisión humana. Una respuesta generada automáticamente puede contener errores o interpretar una norma fuera de la jurisdicción correspondiente, mientras que un proceso judicial exige actuaciones y responsabilidades profesionales específicas. “La inteligencia artificial no te va a representar en un proceso”, advierte.
El respaldo de Gómez A. también responde a una posible barrera de confianza frente a los servicios digitales. Aunque la atención puede gestionarse de manera remota, la firma mantiene presencia física en Medellín y atiende clientes de otras regiones del país. Quienes necesiten una reunión presencial pueden solicitarla a través de la operación jurídica.
NOW tiene además un frente dirigido a los propios abogados, con un espacio profesional disponible para profesionales independientes y firmas. El software reúne las empresas atendidas, los asuntos judiciales y extrajudiciales, las actuaciones, los documentos y la agenda de cada caso. Según el material de la compañía, cada expediente se clasifica por rama del Derecho, incorpora el radicado de 23 dígitos cuando se trata de un proceso judicial y tiene un abogado responsable, con registro de cada cambio de asignación.
En las firmas, el titular dispone de una vista de supervisión de la cartera y puede delegar funciones en administradores y abogados, con acceso limitado a lo que él autoriza. Los documentos conservan sus versiones, con registro de quién los incorporó y cuándo, y el equipo puede dejar comentarios internos, usar listas de verificación, exportar fichas en PDF e informes en CSV, según los permisos de cada usuario. La plataforma incluye además una calculadora de términos, con días hábiles o calendario, y una consulta por radicado de la información pública de la Rama Judicial. Ambas apoyan la revisión del abogado, pero no sustituyen el análisis del término ni las notificaciones oficiales.
A ese espacio se sumará NOW IA, un asistente legal con inteligencia artificial que la compañía desarrolla para apoyar consultas, investigación, análisis documental y preparación de borradores editables. Su integración con los despachos sigue pendiente de habilitación, pues requiere controles de permisos, tratamiento de datos y evaluación jurídica, y según el material de la compañía toda pieza jurídica exige revisión profesional.
Para Valentina Gómez, el desarrollo de NOW es el siguiente paso de una trayectoria que comenzó con la continuidad de una firma familiar y que hoy se extiende hacia la tecnología legal. Sus objetivos incluyen ampliar la base de empresas suscritas, gestionar más procesos, llevar el espacio profesional a más abogados y firmas, y explorar la expansión hacia otros mercados.
“Mi objetivo es tener una gran base de empresas inicialmente, también que las personas se suscriban, poder acompañar un gran volumen de procesos, ser la pionera en tecnología legal en Colombia y, obviamente, a futuro, llevar el modelo que estamos estructurando a otros países”, señala.
La siguiente etapa dependerá de la capacidad de convertir esa propuesta en una herramienta de uso recurrente para clientes personales y corporativos, así como para los abogados que adopten el espacio profesional. NOW busca que el acceso al criterio jurídico, la organización de la información y el seguimiento de cada asunto formen parte de una misma experiencia, respaldada por la trayectoria profesional que Gómez ha mantenido desde la firma fundada por su padre.
Las personas, empresas y abogados interesados ya pueden descargar la app en la Play Store de Google, y próximamente estará disponible en la App Store de Apple. Además, pueden consultar todas las soluciones en app.nowconsultores.com
