Invertir en inteligencia artificial, IoT y automatización no garantiza resultados. Luis Lee, director de MarCom y Technical Support de Hikvision Americas, explica por qué probar, integrar y medir las soluciones es clave para generar valor empresarial.
Las empresas están destinando cada vez más recursos a inteligencia artificial, automatización y dispositivos conectados. Sin embargo, incorporar nuevas tecnologías no garantiza mejores resultados. Antes de aprobar una inversión, los directivos necesitan responder una pregunta fundamental: ¿qué podrá hacer mejor el negocio cuando la solución esté funcionando?
Esa fue una de las reflexiones centrales de Luis Lee, director de MarCom y Technical Support de Hikvision Americas, durante su participación en el Forbes Tech Summit 2026. El ejecutivo planteó que el verdadero valor de una tecnología está en las decisiones que permite cambiar y en los resultados que puede demostrar.
Una solución de auditoría remota, por ejemplo, puede ayudar a un responsable de múltiples tiendas a identificar problemas operativos sin desplazarse físicamente a cada establecimiento. De igual manera, cruzar información sobre el flujo de visitantes con las transacciones comerciales permite identificar si un mayor tráfico realmente se está convirtiendo en ventas.
Pero para llegar a esos resultados hay un paso que muchas organizaciones pasan por alto, experimentar antes de implementar a gran escala.
Lee explicó que una demostración comercial permite conocer las funcionalidades de una solución, pero no necesariamente reproduce las condiciones de una operación real. Por eso, desde el Experience Center para las Américas, la compañía busca que los clientes puedan evaluar escenarios relacionados con sus necesidades, junto con integradores y especialistas técnicos.
Durante su primer año, este centro recibió a más de 4.000 visitantes de alrededor de 12 países. Allí, las organizaciones pueden evaluar desde sistemas de control de acceso hasta soluciones de videovigilancia y gestión de parqueaderos, considerando variables como conectividad, iluminación, volumen de vehículos y compatibilidad con plataformas existentes.
La experimentación también resulta determinante cuando las empresas buscan conectar tecnologías que tradicionalmente han funcionado por separado. Para Lee, la interoperabilidad permite que cámaras, sensores, alarmas y plataformas de gestión trabajen como parte de un mismo ecosistema.
Un ejemplo cotidiano es el de un centro comercial que integra el registro de compras con el sistema de parqueaderos para reconocer automáticamente los beneficios de estacionamiento y facilitar la salida de los vehículos. Detrás de esa experiencia hay diferentes sistemas que necesitan compartir información e interpretar correctamente cada transacción.
A esa integración se suma la inteligencia artificial. Lee considera que el reto no consiste simplemente en acumular datos, sino en convertirlos en información útil para actuar. Una cámara puede detectar una fila creciente en un establecimiento, pero el verdadero valor aparece cuando esa alerta llega a un supervisor con capacidad para abrir otra caja o reorganizar al personal.
La expansión regional también exige considerar las particularidades de cada operación. Incluso dos establecimientos de una misma cadena pueden tener diferencias de conectividad, infraestructura y capacidades técnicas. Por eso, escalar una solución requiere combinar tecnologías compartidas con conocimiento local, capacitación y soporte especializado.
De cara a los próximos años, Lee identifica una convergencia entre dispositivos inteligentes, inteligencia artificial especializada e interoperabilidad como uno de los principales motores de transformación empresarial.
Su recomendación para los directivos es comenzar por identificar una tarea frecuente que consuma tiempo o afecte la continuidad del negocio, reunir a los equipos operativos y técnicos, y establecer cómo se medirá la mejora.
La ventaja competitiva, concluyó, no estará únicamente en adquirir tecnología, sino en conseguir que las personas puedan utilizarla de manera consistente para tomar mejores decisiones.
