Desde los procesadores multimedia hasta la IA integrada, MediaTek busca ampliar el alcance de su tecnología mediante diseño, eficiencia y conectividad.

Un teléfono que traduce una conversación en tiempo real, un televisor que procesa imágenes de alta calidad y un router que lleva internet a una vivienda comparten algo que suele pasar inadvertido para sus usuarios. Detrás de esas experiencias hay semiconductores que procesan información, administran energía y conectan equipos. Para MediaTek, ese componente ‘invisible’ se ha convertido en el centro de un negocio que hoy es clave para la inteligencia artificial y para la expansión de la conectividad.

La compañía taiwanesa lleva casi tres décadas desarrollando chips para fabricantes de dispositivos electrónicos. En ese recorrido pasó de atender mercados asociados con las unidades de CD-ROM y los reproductores de DVD a competir en la industria de procesadores para smartphones, ampliar su presencia en el hogar conectado y desarrollar plataformas para ejecutar inteligencia artificial directamente en los dispositivos.

El siguiente paso está marcado por dos frentes tecnológicos. Por un lado, procesadores capaces de ejecutar tareas de IA con mayor eficiencia energética. Por otro, soluciones de conectividad que permitan llevar servicios digitales a más usuarios, incluidos aquellos que viven en zonas donde desplegar infraestructura tradicional resulta costoso.

La oportunidad de negocio consiste en trasladar avances que antes estaban reservados a equipos de mayores prestaciones a un universo más amplio de dispositivos. Para conseguirlo, MediaTek mantiene una estrategia centrada en el diseño de semiconductores, la integración de diferentes capacidades en una misma plataforma y el equilibrio entre rendimiento y costo.

De los reproductores de DVD a la carrera por la IA

Patricia Velásquez Martínez, directora adjunta de MediaTek para Colombia, Centroamérica y el Caribe

MediaTek nació en 1997 como un desprendimiento de la división de circuitos integrados multimedia de UMC, en Hsinchu, Taiwán. Sus primeros negocios estuvieron vinculados a los chips para unidades ópticas y reproductores de DVD, una etapa en la que comenzó a desarrollar una fórmula que después trasladaría a otras categorías. Sus soluciones integraban funciones, optimizaban recursos y buscaban ofrecer precios competitivos para fabricantes de distintos tamaños.

La expansión llegó mediante una combinación de desarrollo tecnológico, diversificación y adquisiciones. En 2001, la empresa salió a bolsa en Taiwán. En 2004 entró al mercado de chips para telefonía móvil y, durante los años siguientes, amplió sus capacidades de conectividad y procesamiento con la integración de negocios relacionados con módems, banda base, Wi-Fi y televisión inteligente.

En 2019 llegó uno de los hitos más importantes de esa transformación con el lanzamiento de Dimensity, una plataforma concebida para acercar el 5G a un rango amplio de smartphones. La familia evolucionó desde segmentos de gama media hacia equipos premium, mientras MediaTek fortalecía su posición entre los principales proveedores mundiales de procesadores para teléfonos inteligentes.

La evolución posterior incorporó capacidades para procesar inteligencia artificial. Las familias Dimensity 9000, 9300 y 9400 integraron avances en procesos de fabricación de 4 y 3 nanómetros, así como unidades especializadas para acelerar tareas de IA generativa.

Esta trayectoria también está relacionada con una decisión sobre cómo organizar el negocio. MediaTek se concentra en el diseño de los semiconductores y trabaja con socios especializados para su fabricación. Ese modelo, conocido como fabless, le permite orientar sus recursos hacia la arquitectura de los procesadores, la eficiencia energética y el desarrollo de nuevas plataformas sin operar directamente las fábricas de semiconductores.

La siguiente etapa apunta a diseños basados en el nodo de 2 nanómetros, con el objetivo de aumentar el rendimiento por unidad de energía consumida. La mejora resulta especialmente relevante cuando los procesadores deben ejecutar tareas intensivas sin comprometer la autonomía de los dispositivos.

Patricia Velásquez Martínez, directora adjunta de MediaTek para Colombia, Centroamérica y el Caribe, identifica allí una de las principales oportunidades de la industria. “Los chips de 2 nm nos permitirán llevar la IA generativa a la palma de la mano, ofreciendo experiencias que antes solo estaban disponibles en servidores de alta potencia”.

La próxima ventaja competitiva se juega dentro del dispositivo

La inteligencia artificial está modificando las exigencias que los fabricantes plantean a los procesadores. Durante años, muchas aplicaciones dependieron de enviar información a servidores remotos para realizar cálculos y devolver resultados. La IA on-device permite ejecutar determinadas tareas directamente en el teléfono, el computador, el televisor u otros equipos compatibles.

El cambio tiene implicaciones prácticas. Procesar información localmente puede reducir los tiempos de respuesta, disminuir la dependencia de una conexión permanente y facilitar que determinados datos personales permanezcan en el dispositivo. En lugares con conectividad limitada, algunas funciones también pueden mantenerse disponibles sin recurrir de manera constante a la nube.

Para hacerlo posible, los procesadores incorporan unidades de procesamiento neuronal, conocidas como NPU, que ejecutan de manera eficiente los cálculos asociados con redes neuronales. Estas capacidades permiten desarrollar funciones como traducción en tiempo real, generación de imágenes, procesamiento de lenguaje y asistentes personalizados.

Sin embargo, aumentar la capacidad de cálculo representa solo una parte del desafío. Los fabricantes necesitan incorporar esas funciones sin disparar el consumo de batería ni elevar excesivamente el precio de los equipos. En consecuencia, el desarrollo de nuevos semiconductores exige equilibrar potencia, eficiencia e integración.

Ese equilibrio también explica por qué MediaTek ha diversificado sus plataformas. Su portafolio incluye soluciones para smartphones, tabletas, Chromebooks, televisores inteligentes, routers, equipos de acceso a banda ancha, dispositivos del Internet de las cosas y vehículos conectados.

A esas categorías se suman tecnologías de conectividad como 5G, 4G, Wi-Fi 6, Wi-Fi 6E y Wi-Fi 7, además de Bluetooth y soluciones para redes de banda ancha. En procesamiento multimedia, la compañía desarrolla capacidades para cámaras, video, pantallas y audio.

En América Latina, la conectividad también define el tamaño del mercado

Fotografía: Cortesía de MediaTek

La evolución del hardware tiene otra aplicación estratégica en Colombia, Centroamérica y el Caribe. En estos mercados, las condiciones geográficas pueden dificultar la extensión de redes de fibra óptica hacia zonas rurales o poblaciones dispersas. Llevar conectividad a esos territorios exige considerar los costos de infraestructura, los tiempos de despliegue y la viabilidad comercial de atender a comunidades alejadas.

El acceso inalámbrico fijo, conocido como Fixed Wireless Access o FWA, ofrece una alternativa. La tecnología utiliza redes móviles para proporcionar internet de banda ancha a hogares y negocios mediante un equipo receptor, sin que sea necesario extender cableado hasta cada usuario.

MediaTek participa en esa cadena con módems 5G y plataformas de conectividad que pueden integrarse en equipos FWA, routers y otros dispositivos de acceso. Para los operadores de telecomunicaciones, estas soluciones representan una opción para ampliar cobertura y atender nuevos segmentos sin depender exclusivamente del despliegue de fibra óptica.

Para los usuarios, la disponibilidad de internet puede facilitar el acceso a educación, telemedicina, comercio digital y servicios financieros. La expansión de estas aplicaciones, sin embargo, depende también de la capacidad de los operadores para ofrecer planes competitivos y de la existencia de infraestructura que permita prestar servicios con calidad y continuidad.

“En la región estamos viendo cómo la combinación de 5G y Fixed Wireless Access está cerrando la brecha digital, sobre todo en áreas rurales donde la fibra aún no llega”, afirma Velásquez Martínez.

Hacia 2030-2035, la compañía prevé que la IA integrada gane presencia en los dispositivos cotidianos, con teléfonos capaces de resumir información, traducir, automatizar tareas y ofrecer asistencia personalizada. Al mismo tiempo, la evolución hacia el 5G Advanced y las primeras etapas del 6G podría incorporar inteligencia artificial en la gestión de redes, con aplicaciones para optimizar capacidad y consumo energético.

Para América Latina, el reto será adaptar esas tecnologías a los idiomas, los acentos y las necesidades productivas de la región, desde el sector agropecuario hasta los servicios financieros. La disponibilidad de soluciones asequibles será tan determinante como los avances técnicos.

Velásquez Martínez resume la prioridad de la compañía en el desarrollo de su oferta para distintos mercados. “Nuestro compromiso es proporcionar soluciones que equilibren rendimiento y costo, para que tanto startups como grandes OEMs puedan lanzar productos innovadores rápidamente”.

En esa ecuación, el diseño del silicio seguirá siendo una pieza central. La escala del negocio dependerá también de la capacidad de los fabricantes para integrar esas tecnologías, de los operadores para ampliar sus redes y de los mercados para incorporarlas a precios sostenibles. Para MediaTek, la oportunidad está en conectar esos factores y llevar la próxima generación de capacidades digitales a un número cada vez mayor de dispositivos y usuarios.