El resultado obliga a Trump a enfrentar los últimos dos años de su mandato con un Congreso de mayoría opositora.
Los demócratas ganaron el control de la Cámara de Representantes y del Senado en las elecciones de medio mandato de Estados Unidos, según las proyecciones recogidas por EFE y Reuters. El resultado rompe el dominio republicano sobre Washington y deja al presidente Donald Trump frente a una oposición capaz de bloquear iniciativas e investigar a su Administración.
Las elecciones del 3 de noviembre modifican el equilibrio político para los últimos dos años de su mandato. Aunque continúan los conteos para definir el reparto completo de escaños, las proyecciones ya atribuyen a los demócratas la mayoría en ambas cámaras.
La derrota republicana se extendió más allá de los estados habitualmente disputados. Los demócratas consiguieron victorias en territorios conservadores que habían respaldado a Trump, entre ellos Texas y Kansas.
El nuevo Congreso asumirá en enero de 2027. Hasta entonces, los republicanos conservarán sus actuales mayorías, pero el resultado electoral anticipa una relación distinta entre el Capitolio y la Casa Blanca.
Texas y Kansas cambian el mapa
Una de las victorias más significativas ocurrió en Texas. El demócrata James Talarico derrotó al republicano Ken Paxton y se convirtió en el primer candidato de su partido elegido al Senado por ese estado desde 1988.
En Kansas, Adam Hamilton venció al senador republicano Roger Marshall. El estado no elegía a un demócrata para la Cámara Alta desde 1932, según el recuento de Ballotpedia.
La organización también registró avances demócratas en Iowa, Maine, Carolina del Norte, Ohio y Carolina del Sur. Estas victorias permitieron disputar la mayoría del Senado desde un mapa que incluía varios estados en los que ganó Trump en las presidenciales de 2024.
El vuelco no se limitó al Congreso. En Texas, Gina Hinojosa derrotó al gobernador republicano Greg Abbott, que buscaba un cuarto mandato. Los demócratas también recuperaron las gobernaciones de Georgia, Ohio e Iowa, de acuerdo con los reportes de la jornada.
Los republicanos perdieron terreno tanto en el Congreso como en las gobernaciones.
Qué poder tendrá la oposición
El control de la Cámara de Representantes permitirá a los demócratas dirigir comisiones y ampliar las investigaciones sobre la Administración. La mayoría del Senado les dará, además, capacidad para bloquear la confirmación de los candidatos que presente Trump.
La oposición también será necesaria para aprobar leyes que deban pasar por ambas cámaras. Eso obligará al Gobierno a buscar acuerdos para sacar adelante iniciativas legislativas, incluidas decisiones sobre gasto e impuestos.
La nueva mayoría también permitirá a los demócratas impulsar investigaciones sobre Trump, su entorno y las decisiones de su Administración.
Sin embargo, ganar el Congreso no les entrega el control del Ejecutivo ni garantiza que sus propuestas se conviertan en ley. Trump conservará la facultad de vetar proyectos y seguirá al frente de la Administración.
El escenario abre espacio tanto para acuerdos como para bloqueos. La oposición podrá frenar al presidente, pero también tendrá que responder ante sus electores por los resultados de su gestión legislativa.
El costo de vida pesó en las urnas
La economía estuvo entre las preocupaciones centrales de los votantes. Reuters identificó el malestar por los precios y el rumbo del país como parte del contexto que favoreció el avance demócrata.
El resultado deja una exigencia para la nueva mayoría: convertir el rechazo al Gobierno en respuestas a las dificultades económicas. Su capacidad para hacerlo dependerá, en parte, de los acuerdos que alcance con un presidente republicano.
Esa tensión marcará las negociaciones. Los demócratas podrán condicionar proyectos del Gobierno, mientras Trump tendrá margen para rechazar iniciativas de la oposición.
Trump dice que acepta el resultado
En una entrevista con The New York Times, recogida por Reuters, Trump manifestó que estaba dispuesto a aceptar los resultados y trabajar con los demócratas. Sus declaraciones se conocieron mientras las proyecciones apuntaban a la pérdida republicana de la Cámara de Representantes.
La disposición a negociar tendrá que ponerse a prueba cuando la nueva mayoría asuma sus funciones. El presidente afrontará entonces decisiones legislativas y nombramientos que ya no podrá tramitar únicamente con el respaldo de su partido.
El conteo pendiente determinará el tamaño de las mayorías. La consecuencia principal, sin embargo, ya está definida por las proyecciones: Trump seguirá en la Casa Blanca, pero los republicanos dejarán de controlar las dos cámaras del Congreso.
Con información de EFE y Reuters.
Registrado por Sebastián Tovar.
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