La ejecutiva asumirá en enero de 2027, en un negocio que factura más por computadores mientras vende menos unidades.
HP eligió a una ejecutiva con trayectoria en farmacéuticas y bienes de consumo para dirigir su próxima etapa. Emma Walmsley, ex-CEO de GSK y miembro de la junta directiva de Microsoft, asumirá el mando el 4 de enero de 2027. Recibirá una compañía que obtiene más ingresos por computadores, pero vende menos unidades, en un mercado presionado por el costo de los componentes.
El nombramiento, anunciado este 4 de noviembre, pone fin a la búsqueda de un sucesor permanente para Bruce Broussard, CEO interino desde febrero. Broussard pasará a presidir la junta directiva en reemplazo de Chip Bergh.
Walmsley llega con experiencia en transformaciones empresariales. Ahora deberá aplicarla a una industria en la que los fabricantes buscan impulsar la venta de equipos con inteligencia artificial mientras enfrentan mayores costos de producción y compradores que pueden aplazar la renovación de sus dispositivos.
Más ingresos, menos computadores
Los resultados del tercer trimestre fiscal de 2026, publicados el 26 de agosto, muestran el contraste que recibe la nueva CEO. HP registró ingresos de US$15.700 millones, un aumento interanual del 12,5%.
En Sistemas Personales, la división que incluye computadores, los ingresos alcanzaron US$11.800 millones y crecieron un 18%, aunque las unidades vendidas disminuyeron un 16%. Los ingresos del segmento comercial aumentaron un 22% y los de consumo, un 10%.
Broussard explicó entonces que HP había aumentado sus ventas y participación en productos de gama alta. Karen Parkhill, directora financiera, destacó el desempeño de la compañía pese a las presiones de costos.
Impresión presentó una dificultad distinta: sus ingresos cayeron un 2%, hasta US$3.900 millones, y las unidades de equipos disminuyeron un 7%.
Walmsley tendrá que atender ambos frentes. En computadores, sostener el crecimiento de los ingresos con un menor volumen de ventas; en impresión, responder a la contracción del negocio.
De GSK a la industria tecnológica
Walmsley dirigió GSK desde abril de 2017 hasta diciembre de 2025. Durante su gestión se produjo la separación del negocio de salud de consumo, que dio origen a Haleon, y la farmacéutica concentró su estrategia en medicamentos especializados y vacunas.
Su salida de la dirección se anunció en septiembre de 2025. Luke Miels asumió como CEO el 1 de enero de 2026, mientras Walmsley permaneció vinculada a GSK para apoyar la transición hasta septiembre.
Antes de incorporarse a la farmacéutica, desarrolló una carrera de 17 años en L’Oréal. A esa trayectoria en negocios de consumo se suman siete años en la junta directiva de Microsoft.
HP justificó su elección por la experiencia de la ejecutiva al frente de grandes organizaciones y procesos de cambio. En el comunicado del nombramiento, Broussard señaló que su tarea será integrar los negocios, las capacidades y el talento de la compañía para aprovechar las oportunidades de la inteligencia artificial.
El cambio de industria también implica una curva de aprendizaje. Dirigir una farmacéutica exige gestionar investigación, patentes y aprobaciones regulatorias; en HP, Walmsley tendrá que responder a ciclos de renovación de equipos, disponibilidad de componentes y competencia en precios.
La presión sobre el bolsillo del comprador
El encarecimiento de las memorias afecta al conjunto de la industria. En un pronóstico publicado el 26 de febrero, Gartner estimó que esa presión impulsaría un aumento del 17% en los precios de los computadores durante 2026 frente a 2025.
La consultora proyectó entonces una caída del 10,4% en los despachos mundiales de PC. Ambas cifras corresponden a previsiones para el año, no a resultados consolidados.
Ranjit Atwal, director sénior de análisis de Gartner, explicó que los precios más altos llevarían a los compradores a conservar sus dispositivos durante más tiempo. La firma también advirtió que el encarecimiento de los computadores con IA podría retrasar su adopción.
Ese escenario dificulta la renovación de equipos. Los hogares deben decidir si pueden asumir un mayor precio y las empresas, si las mejoras justifican reemplazar los dispositivos que utilizan.
Para los fabricantes, vender productos más costosos puede sostener los ingresos, pero también reducir el número de compradores. El crecimiento de la facturación y la recuperación del volumen no necesariamente ocurrirán al mismo tiempo.
La IA tendrá que justificar la compra
Walmsley identificó la inteligencia artificial como una prioridad para buscar nuevas fuentes de crecimiento. En su primera declaración tras el anuncio, expresó su intención de aprovechar esa tecnología y la capacidad de innovación de HP.
La compañía ya participa en el mercado de computadores con funciones de IA y busca que más tareas se ejecuten en los dispositivos. Para convertir esa apuesta en ventas, tendrá que demostrar beneficios que los clientes consideren suficientes para renovar sus equipos.
El desafío combina producto y precio. Una función nueva puede despertar interés, pero la compra depende también del presupuesto disponible, las necesidades del usuario y la vida útil del computador que ya tiene.
Walmsley asumirá con una empresa que ha conseguido elevar sus ingresos por computadores pese a vender menos unidades. Su gestión tendrá que demostrar si HP puede ampliar la demanda sin sacrificar rentabilidad y si la inteligencia artificial ofrece a los compradores una razón para volver a invertir.
Registrado por Sebastián Tovar
También le puede interesar: Exportaciones crecen 13,3% a septiembre, impulsadas por petróleo y oro
