Tras una ronda de US$15 millones, Mural busca ampliar su presencia en Colombia. Su negocio está en la tecnología que otras empresas utilizan para ofrecer servicios financieros.

Para que un trabajador en Colombia reciba un pago del exterior, detrás de la plataforma que utiliza pueden intervenir varias empresas: una recauda los dólares, otra facilita la conversión y una entidad financiera entrega los pesos. Conectar esos servicios es el negocio de Mural, una compañía que vende infraestructura a empresas que quieren ofrecer productos financieros a sus usuarios.

Uno de sus clientes en Colombia es Deel. Según la información entregada a Forbes Colombia por parte de Mural, la plataforma utiliza su tecnología para ofrecer a trabajadores del país la posibilidad de recibir y mantener ingresos en dólares digitales.

La compañía cobra por el acceso a su infraestructura, las transacciones que procesa y los servicios de cambio de divisas. Su expansión cuenta con una Serie A de US$15 millones liderada por Tether, el emisor de la stablecoin USDT, anunciada el 20 de octubre. La ronda llevó su financiación acumulada a US$28 millones y contó también con North Island Ventures e inversionistas anteriores.

Sinclair Toffa y Chris Fernandes fundaron Mural en 2022, después de trabajar como ingenieros en Palantir. Su experiencia integrando sistemas empresariales les sirvió para abordar un problema del sector financiero: conectar proveedores que cumplen funciones diferentes, pero que deben operar juntos para completar una transacción.

Mural reúne cuentas, pagos, conversiones y controles de cumplimiento mediante una interfaz de programación de aplicaciones, o API, que sus clientes incorporan a sus productos. Colombia forma parte de sus planes de crecimiento, junto con Argentina, Brasil y México.

Construir o contratar

En entrevista con Forbes Colombia, Toffa, CEO y cofundador de Mural, explicó que la competencia comienza dentro de las propias empresas que buscan ofrecer estos servicios.

“Encontramos que nuestro mayor competidor son, en realidad, las empresas que intentan construir esto internamente”, afirmó.

Una plataforma puede contratar un banco, conectarse con un proveedor de conversión, integrar una billetera digital y formar un equipo de cumplimiento. La dificultad, sostuvo, aparece al mantener esos componentes funcionando y ampliar el servicio a otros mercados.

Cada país implica relaciones financieras, conexiones tecnológicas y requisitos propios. Además de ejecutar pagos, una empresa debe verificar usuarios, monitorear transacciones y administrar los permisos para mover recursos.

Mural cobra por integrar esos servicios. Sus ingenieros trabajan con los equipos de los clientes para conectar la infraestructura con los sistemas existentes. Según Toffa, el modelo combina tarifas de plataforma, comisiones asociadas al volumen de transacciones y diferenciales cambiarios.

El precio que paga el usuario final depende de la plataforma que contrata a Mural. Los socios bancarios prestan los servicios de pago locales y los proveedores de liquidez facilitan las conversiones.

La propuesta comercial consiste en simplificar esa coordinación. Sin embargo, el uso de stablecoins no garantiza por sí solo una transferencia más económica: el costo final depende del producto, el corredor, la conversión y las tarifas de los participantes.

Qué muestran los US$2.100 millones

Desde el lanzamiento de su API, en enero de 2025, y hasta el 20 de octubre de 2026, Mural reportó US$2.100 millones en pagos procesados para usuarios finales en 128 países.

La compañía precisó que, en menos de diez meses de 2026, procesó casi seis veces el volumen de todo 2025. Atribuyó ese crecimiento a nuevos clientes, más productos construidos sobre su infraestructura y conexiones adicionales con sistemas de pago locales.

Ese volumen incluye pagos bancarios y operaciones con stablecoins, aunque la compañía no detalló cuánto corresponde a cada uno.

Las monedas estables cumplen distintas funciones dentro de sus servicios. Pueden utilizarse para transferir valor entre instituciones, financiar pagos desde un saldo digital o como un activo que los usuarios reciben y mantienen.

En uno de los flujos descritos por la compañía, una empresa estadounidense envía dólares y un trabajador recibe pesos en Colombia sin interactuar directamente con una stablecoin. Otras operaciones se ejecutan completamente mediante sistemas bancarios.

Los US$2.100 millones son pagos procesados para sus clientes. Mural no divulga sus ingresos ni utilidades, por lo que esa cifra no permite conocer la rentabilidad del negocio.

La operación colombiana necesita a los bancos

Mural afirmó que los recaudos y desembolsos en Colombia se ejecutan mediante instituciones financieras reguladas y autorizadas para prestar esos servicios. Los nombres de sus socios están sujetos a acuerdos de confidencialidad.

La compañía aporta la integración tecnológica, el registro de cuentas y transacciones, las verificaciones de identidad y los controles de monitoreo. Las entidades financieras procesan los pagos locales bajo sus respectivas autorizaciones.

Mural Technologies es una empresa tecnológica. Los servicios de transferencia en Estados Unidos los presta Mural Networks, registrada ante FinCEN y con licencias en determinados estados. En Colombia, los pagos locales se ejecutan mediante socios financieros autorizados, según la compañía.

El régimen cambiario colombiano también delimita los usos de estos activos. El Banco de la República ha señalado que los criptoactivos no son divisas y no pueden canalizarse por el mercado cambiario. Las posibilidades dependen del tipo de operación y de sus obligaciones cambiarias; utilizar stablecoins no elimina esos requisitos.

Juanita Rodríguez, country manager de Bitso Colombia y vicepresidenta de la junta directiva de Colombia Fintech, explicó en entrevista con Forbes Colombia que existen aplicaciones empresariales en pagos internacionales por servicios, mientras las restricciones cambiarias limitan otros usos.

Bitso también ofrece infraestructura empresarial. Mural compite, por tanto, por clientes que pueden elegir entre distintos proveedores y mecanismos para mover dinero. Rodríguez señaló que una transferencia bancaria convencional puede ser adecuada para determinadas operaciones.

Mural reconoce ese límite: los pagos domésticos rápidos y económicos, o las tarifas bancarias negociadas para montos elevados, pueden reducir las ventajas de utilizar stablecoins.

Del capital a los contratos

Gabriel Santos, presidente ejecutivo de Colombia Fintech, destacó en entrevista con Forbes Colombia el interés de las mipymes por los pagos transfronterizos y pidió reglas que permitan competir a nuevos participantes.

Mural busca ampliar su presencia en ese mercado. Informó que cuenta con un equipo regional de alrededor de 30 personas y que planea incorporar un responsable dedicado a Colombia. Las contrataciones posteriores dependerán de la demanda de sus clientes.

La compañía no detalló el número de clientes, el volumen procesado ni la inversión prevista para Colombia.

También aclaró que la inversión de Tether no incluye un acuerdo comercial o tecnológico ligado a USDT. La compañía elige las redes y los activos que utiliza según las necesidades de sus clientes y los requisitos regulatorios y de cumplimiento.

Toffa identifica otra oportunidad en los agentes de inteligencia artificial capaces de iniciar pagos con permisos y límites establecidos. Por ahora, la empresa no ha divulgado resultados que permitan dimensionar esa actividad en Colombia.

Su negocio inmediato está en las plataformas que necesitan recaudar, convertir y entregar dinero entre países. Para ganárselas, Mural tendrá que demostrar que contratar sus servicios compensa el costo de integrar y mantener esos proveedores por cuenta propia. De esa decisión depende que la expansión se traduzca en contratos y actividad en Colombia.

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