La operación refuerza la financiación de EPM para sus próximos compromisos. El cierre está previsto para el 10 de noviembre.

EPM está preparando desde ahora parte de la financiación que necesitará en 2027. La empresa adjudicó el 5 de noviembre bonos por US$1.000 millones en el mercado internacional, una operación con la que busca reforzar su liquidez y atender necesidades financieras de mediano plazo.

Los títulos tendrán un plazo de siete años y vencimiento en 2033. El cierre de la operación, con la emisión de los bonos, está previsto para el 10 de noviembre, según el boletín corregido divulgado por la compañía.

La demanda duplicó el monto ofrecido en una operación que marca el regreso de EPM al mercado internacional de bonos después de seis años. El interés de los inversionistas permitió adjudicar los US$1.000 millones, aunque el costo de la financiación dependerá de las condiciones de los títulos. El boletín no detalló la tasa de interés.

Financiación antes de los vencimientos

John Maya Salazar, gerente general de EPM, explicó en el comunicado que la operación permitirá ampliar la flexibilidad financiera de la empresa y anticiparse a sus necesidades futuras.

La colocación se suma a otras fuentes de recursos contratadas durante el año. El 14 de octubre, EPM informó que firmó un crédito con Bancolombia por $1,2 billones, a diez años y con tasa basada en el IBR. En septiembre había comunicado otro contrato con la Agencia Francesa de Desarrollo por US$348,69 millones, destinado a financiar parcialmente su plan de inversiones.

Son operaciones con propósitos y condiciones diferentes. En conjunto, muestran que la empresa está recurriendo tanto a bancos como al mercado de capitales para organizar su financiación.

Ese acceso es importante para una compañía que debe atender obligaciones financieras mientras sostiene inversiones y presta servicios públicos. Anticipar recursos reduce la dependencia de conseguirlos justo cuando llega un vencimiento, aunque implica asumir nuevas obligaciones e intereses.

La advertencia que acompaña al acceso al crédito

La colocación ocurre después de que Moody’s ratificara la calificación internacional de EPM en Baa3, pero cambiara su perspectiva de estable a negativa el 21 de octubre.

Según la comunicación oficial de EPM sobre esa decisión, la agencia reconoció su posición de mercado, importancia estratégica y diversificación. El cambio de perspectiva respondió al impacto previsto de las condiciones hidrológicas adversas asociadas con El Niño.

La perspectiva negativa no equivale a una rebaja de la calificación. Sí señala un riesgo que acompaña la nueva financiación: la empresa conserva acceso a recursos mientras enfrenta condiciones que podrían afectar su desempeño.

EPM informó que Moody’s asignó Baa3 a los nuevos bonos y Fitch les otorgó BB. En la evaluación de Moody’s, Baa3 corresponde al último escalón del grado de inversión; BB, en la escala de Fitch, se encuentra por debajo de esa categoría.

Un desafío que venía de antes

Las necesidades de financiación no aparecieron con esta emisión. En un informe del 22 de diciembre de 2025, Fitch había identificado vencimientos importantes para 2026 y 2027, junto con inversiones y distribución de dividendos que presionarían la caja.

Ese documento también reconocía factores que ayudaban a manejar dichas obligaciones: una base diversificada de activos, negocios regulados y acceso probado a bancos y mercados.

El informe sirve como antecedente, no como fotografía actualizada de los vencimientos pendientes. Desde entonces, EPM ha contratado financiación y realizado otras operaciones que modifican su situación financiera.

La empresa, además, mantiene una operación de gran escala. Durante el primer semestre de 2026, el Grupo EPM reportó ingresos por $19,5 billones, un ebitda de $5 billones y utilidad neta de $3,2 billones. Son resultados consolidados del grupo, distintos del efectivo disponible de la matriz para atender sus obligaciones.

La nueva deuda le permite a EPM anticipar parte de sus necesidades financieras. Su efecto sobre las cuentas dependerá del costo de los bonos y de la capacidad de generar caja para pagar obligaciones, sostener inversiones y afrontar las condiciones del negocio energético.

Registrado por Sebastián Tovar

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