La compra plantea dudas sobre las condiciones que tendrían los competidores de Claro para seguir utilizando la red de Azteca.
MinTIC aclaró que no recomendó aprobar la compra de la red de Azteca por Comcel, la empresa que opera la marca Claro. En un documento del 5 de noviembre, cuestionó que la compañía interpretara su concepto anterior como un respaldo al negocio y señaló que aún faltan garantías para proteger a los operadores que utilizan esa infraestructura.
El pronunciamiento está dirigido a la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) y firmado por Leonardo Monguí Rojas, director jurídico encargado del ministerio. Examina los compromisos que Comcel ofrece para que otras empresas puedan seguir utilizando la red después de la compra.
Se trata de cerca de 32.000 kilómetros de fibra óptica, con presencia en 893 municipios. Más de 250 operadores utilizan esa infraestructura para prestar sus servicios, según la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC).
Si la compra se concreta, algunos de esos operadores dependerían de una red controlada por Claro mientras compiten con ella por los mismos clientes. Por eso, MinTIC pide garantías que les permitan contratar conexiones, ampliar sus servicios y recibir reparaciones sin quedar en desventaja.
Reconocer beneficios no fue recomendar la aprobación
Según el pronunciamiento, Comcel citó partes del concepto anterior de MinTIC para argumentar que el ministerio veía con buenos ojos la aprobación de la compra.
La entidad explicó que reconocer posibles beneficios no significaba respaldar el negocio. La operación podría ayudar a mantener y modernizar la red, dadas las dificultades financieras de las empresas involucradas, pero también podría afectar a los operadores que dependen de ella.
“El concepto de MinTIC no formuló una recomendación favorable a la aprobación de la operación”, señala el documento.
Para el ministerio, tampoco basta con que Comcel asuma las obligaciones del contrato del Proyecto Nacional de Fibra Óptica. Esas obligaciones tienen límites territoriales, algunas irán venciendo y no cubren todos los riesgos identificados. De ahí su insistencia en establecer garantías adicionales.
El reparo a los tres años de garantías
Según el documento de MinTIC, Comcel ofrece mantener el acceso de otros operadores a las redes adquiridas durante tres años. Ese compromiso terminaría antes si la CRC expide una regulación que cubra sustancialmente esa obligación.
La compañía también propone mantener ciertos contratos y atender sin diferencias injustificadas las solicitudes de nuevas conexiones, ampliaciones y renovaciones.
El ministerio cuestiona el plazo porque, después de esos tres años, otros operadores podrían seguir necesitando la red de Claro para prestar sus servicios y competir con ella. Considera que la duración de las garantías debe responder al tiempo durante el cual persista ese riesgo.
También advierte que el primer compromiso de acceso no incluye la red que Comcel ya tiene. Si algunos servicios pasan de la infraestructura de Azteca a esa otra red, podrían quedar por fuera de la protección ofrecida.
MinTIC pide que las garantías mantengan su alcance aunque se reorganice la infraestructura, de modo que los demás operadores puedan seguir creciendo y llegando a nuevos lugares.
Acceso, reparaciones e información comercial
Para MinTIC, permitir que otras empresas usen la red no basta. También importa cuánto tardan en recibir una conexión, ampliar su capacidad o conseguir que les reparen una falla.
Muchos operadores necesitan esa infraestructura para ofrecer internet a sus clientes. Si sus solicitudes reciben un trato menos favorable que las de las propias operaciones de Claro, podrían perder capacidad para competir.
La CRC ya había advertido sobre esa dependencia en su concepto del 20 de octubre. Según su análisis, si se concreta la operación, Comcel sería el único proveedor de conectividad por fibra en 778 de las 874 rutas examinadas.
“Prometer acceso no es garantizarlo”, afirmó Felipe Augusto Díaz Suaza, director ejecutivo de la CRC.
Otro punto es la información que los operadores comparten con su proveedor de red, como la capacidad que contratan o sus planes de expansión. MinTIC considera útil el protocolo que propone Comcel para proteger esos datos, pero pide comprobar que no se usen para dar ventajas a los negocios de Claro.
Para ello, plantea verificar quién consulta la información y cómo la utiliza, además de contar con canales para que los operadores puedan reclamar si se incumplen las reglas.
Recuperar la red sin aplazar obligaciones
Según el documento, Comcel propone un periodo de estabilización de hasta 30 meses después de asumir el control para intervenir las redes y mejorar su funcionamiento. MinTIC reconoce los beneficios de esos trabajos, pero aclara que ese plazo no puede suspender ni aplazar las obligaciones contractuales vigentes.
La CRC también ve posibles ventajas en la compra: mayor cobertura y capacidad, mejores conexiones de respaldo ante fallas y apoyo a la expansión de 4G y 5G. Al mismo tiempo, pide proteger a los operadores que necesitan esa infraestructura para prestar sus servicios.
MinTIC considera necesario evaluar compromisos adicionales y, eventualmente, medidas que modifiquen la estructura de la operación para preservar la competencia. Corresponde a la SIC determinar si son necesarias y decidir sobre la compra.
El concepto del ministerio no autoriza ni bloquea el negocio. Incluso si la SIC lo aprueba, MinTIC y el Fondo Único TIC tendrán que evaluar por separado si permiten transferir a Comcel el contrato del Proyecto Nacional de Fibra Óptica.
La compra enfrenta así dos evaluaciones distintas: las condiciones para competir bajo un nuevo dueño y las obligaciones que este asumiría frente al Estado. Una autorización no reemplaza la otra.
Registrado por Sebastián Tovar
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