La compañía tiene aprobado un plan para abrir tiendas propias en Estados Unidos durante 2027, mientras fortalece su comercio electrónico y amplía su oferta de vestuario.

La marca colombiana, que comenzó vendiendo sombreros artesanales en Cartagena, prepara una nueva etapa de expansión internacional.

El movimiento llega en un año en el que la empresa espera aumentar sus ventas totales un 30%. Sin embargo, el desempeño de sus establecimientos existentes ofrece una lectura diferente: las ventas comparables de las tiendas físicas crecieron un 10% durante el primer semestre de 2026 frente al mismo periodo de 2025.

Nicolás Vásquez Fernández, CEO y fundador de Martín Pescador, aclaró a Forbes Colombia que el primer indicador excluye el comercio electrónico y los puntos de venta nuevos. La proyección anual del 30%, en cambio, incorpora todos los canales y está impulsada principalmente por las ventas digitales y la apertura de la tienda del Centro Comercial Andino, en Bogotá.

La diferencia permite entender cómo la empresa busca crecer más allá de sus establecimientos tradicionales. No se trata únicamente de vender más en las tiendas existentes, sino de desarrollar otros canales y ampliar su presencia comercial fuera de Colombia.

De los distribuidores a la venta directa

Fundada en Cartagena en 2015, Martín Pescador comenzó comercializando sombreros y posteriormente amplió su portafolio hacia prendas de vestir y accesorios.

La marca llegó a mercados internacionales a través de distribuidores y establecimientos como El Corte Inglés, en España, y Bergdorf Goodman, en Nueva York. Según la compañía, sus productos se han exportado a cerca de 20 países a lo largo de su trayectoria.

En los últimos años, Martín Pescador ha buscado fortalecer sus propios canales de venta para llegar directamente a los compradores. Estados Unidos es uno de los mercados centrales de esa estrategia, con una operación de comercio electrónico dirigida al consumidor final y un plan aprobado para abrir tiendas propias en 2027.

Este modelo le permite tener mayor control sobre los precios, la relación con sus clientes y la comercialización de sus productos. También supone asumir costos de logística, atención al comprador y captación de nuevos consumidores, responsabilidades que antes podía compartir con sus distribuidores.

El comercio electrónico se ha convertido así en uno de los principales motores de la expansión que proyecta Martín Pescador para 2026. Junto con la apertura de su tienda en el Centro Comercial Andino, en Bogotá, es uno de los factores que explican la expectativa de crecimiento total del 30% para este año.

Aunque la compañía atribuye buena parte de su crecimiento esperado al comercio electrónico y a la apertura de nuevos establecimientos, no detalló el peso de cada canal en esa proyección. Como referencia, las ventas comparables de sus tiendas físicas crecieron un 10% durante el primer semestre de 2026, frente al mismo periodo de 2025. El dato excluye las ventas digitales y las tiendas nuevas, por lo que mide una parte distinta del negocio frente al crecimiento total del 30% que la marca espera alcanzar al cierre del año.

Estados Unidos, la siguiente apuesta

El siguiente paso será ampliar la presencia física en Estados Unidos. Vásquez confirmó a Forbes Colombia que la compañía tiene aprobado un plan para abrir tiendas propias durante 2027.

La decisión marca una diferencia frente a la expansión mediante franquicias.

Según el fundador, Martín Pescador ha recibido propuestas de potenciales franquiciados en países como República Dominicana, Costa Rica y México. No obstante, ninguna de estas iniciativas ha sido aprobada.

La compañía apuesta por ahora por un modelo de venta directa al consumidor, aunque esto pueda implicar un proceso de expansión más gradual.

La estrategia también supone una inversión operativa distinta. Mientras las franquicias permiten crecer mediante socios que asumen parte de los costos de apertura y operación, las tiendas propias dejan esas responsabilidades en manos de la empresa, junto con un mayor control sobre la comercialización.

Martín Pescador ya ha vendido productos en Estados Unidos mediante canales digitales y establecimientos de terceros. La apertura de tiendas propias supondría ampliar esa relación con el mercado y asumir directamente la operación de los nuevos espacios comerciales.

Panamá: una inversión cercana a $1.000 millones

Martín Pescador también avanzó en su presencia internacional con la apertura de un establecimiento en Plaza Herrera, en el Casco Antiguo de Ciudad de Panamá.

La inversión fue cercana a $1.000 millones, según la compañía. La tienda comenzó a operar gradualmente en febrero de 2026 y completó su propuesta comercial en septiembre, cuando abrió un bar en el segundo nivel. Por esa razón, la empresa considera septiembre como la fecha de inauguración oficial del establecimiento completo.

El formato combina la venta de vestuario y accesorios con servicios de hospitalidad, una apuesta por ofrecer una experiencia distinta de la compra digital.

La ubicación tiene además otro propósito dentro de la estrategia internacional. La empresa contempla que Panamá funcione como un centro logístico para atender otros mercados de la región.

La operación panameña no está incluida en la proyección de crecimiento del 30% para 2026, según precisó Vásquez.

La compañía también reporta que los mercados internacionales representaron el 20% de sus ingresos en lo corrido de 2026. La cifra refleja la importancia de las ventas fuera de Colombia, pero no corresponde exclusivamente a la facturación de su establecimiento en Panamá.

La moda femenina gana terreno

Además de ampliar sus canales de comercialización, Martín Pescador está desarrollando una nueva etapa de su oferta femenina.

Aunque la marca ya había comercializado algunas prendas para mujeres en años anteriores, durante 2026 presentó una línea específica con vestidos, camisas, pantalones y otras referencias elaboradas principalmente en lino.

Según la compañía, esta categoría alcanzó una participación del 15% durante el tercer trimestre de 2026.

El movimiento amplía su oferta más allá de los sombreros y de prendas para hombres, dos de los componentes con los que construyó buena parte de su presencia comercial.

La diversificación también llegó a los establecimientos físicos. En Cartagena, la empresa renovó su tienda insignia para incorporar espacios dedicados a la colección femenina, mientras que la apertura en el Centro Comercial Andino amplió su presencia en Bogotá.

La compañía reporta una red de siete puntos de venta y combina estos establecimientos con comercio electrónico y ventas internacionales.

El desafío de crecer con tiendas propias

El crecimiento de Martín Pescador depende ahora de varias apuestas simultáneas: aumentar las ventas digitales, desarrollar nuevas categorías de vestuario y llevar su operación directa a otros países.

La estrategia ofrece mayor control sobre la relación comercial con los compradores, pero también obliga a la empresa a asumir inversiones y costos que pueden ser diferentes de los asociados con la venta mediante distribuidores o franquiciados.

El crecimiento comparable del 10% en sus tiendas físicas durante el primer semestre y la proyección total del 30% para 2026 muestran cómo la compañía espera que los nuevos canales y establecimientos constituyan una parte importante de su expansión.

La siguiente prueba estará en Estados Unidos. Allí, Martín Pescador deberá trasladar a tiendas físicas una estrategia que ya desarrolla mediante comercio electrónico y comprobar si la venta directa puede sostener su crecimiento internacional sin depender de intermediarios.

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