Tito Nuncira pasó de liderar semilleros de robótica inclusiva a ganar reconocimientos de la NASA y desarrollar proyectos de IA y tecnología espacial.
En 2020, mientras la pandemia paralizaba laboratorios, universidades e instituciones alrededor del mundo, un equipo de ingenieros de la Universidad ECCI alcanzaba uno de los mayores reconocimientos internacionales en ingeniería aplicada al obtener dos primeros puestos mundiales otorgados por la NASA. Al frente de ese proyecto estaba Tito Alberto Nuncira Gacharná, cuya historia de innovación, inclusión y desarrollo tecnológico comenzó mucho antes de llegar a Alabama y continúa proyectándose más allá de la exploración espacial.
Nuncira creció entre dos pasiones que parecían difíciles de conciliar: la medicina y la electrónica. Estudió algunos semestres de medicina, pero la falta de recursos económicos lo obligó a replantear su camino. Se presentó a Ingeniería Electrónica en la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito y encontró allí el mismo propósito que buscaba desde el inicio.
“Quería contribuir a la humanidad. Descubrí que podía hacerlo desde la ingeniería y encontré en la electromedicina un puente entre esos dos mundos”, recuerda.
Desde esa intersección construyó una trayectoria que hoy conecta la NASA, un hospital en plena pandemia, colegios públicos de Bogotá y escenarios de política tecnológica en Colombia. Su primer laboratorio fue el aula. Desde 2007, como docente en la Universidad Distrital, la Universidad Cooperativa y la ECCI, impulsó semilleros de robótica bajo un enfoque que privilegia la construcción de prototipos sobre la memorización de conceptos. Fue en la ECCI donde esa apuesta tomó una dimensión inesperada.
Durante más de quince años, Tito Nuncira ha desarrollado en la Universidad ECCI procesos de investigación aplicada, semilleros de robótica y proyectos STEM que han permitido a estudiantes colombianos participar en escenarios internacionales de alto nivel. Para el investigador, gran parte de los resultados obtenidos en la NASA, así como los avances en inteligencia artificial y tecnología espacial, han sido posibles gracias al respaldo de una institución con más de cuatro décadas de trayectoria, comprometida con la innovación, la investigación y la formación práctica de ingenieros capaces de responder a los desafíos tecnológicos del mundo actual.
Nuncira invitó a estudiantes sordos a integrarse al semillero junto con estudiantes oyentes, bajo una dinámica sencilla. Ellos enseñaban lengua de señas colombiana y el resto del grupo compartía conocimientos de electrónica y construcción de robots. En pocas semanas, treinta jóvenes, quince sordos y quince oyentes, competían juntos a nivel nacional y obtenían los primeros resultados destacados.
Además, Nuncira llevó el robot NAO, programado con 150 señas colombianas, a colegios públicos de Bogotá. Allí, los propios estudiantes sordos del semillero se convirtieron en multiplicadores del conocimiento dentro de sus comunidades. El equipo llegó incluso a Japón, invitado al torneo internacional de robot sumo como el único grupo inclusivo de la competencia.
Después, la iniciativa llegó al Hospital Militar Central. Allí, los niños con cáncer encontraban en el robot una herramienta de acompañamiento durante procedimientos invasivos. Mientras eran canalizados, podían interactuar y jugar. El dispositivo también explicaba, con un lenguaje adaptado, las etapas posteriores al diagnóstico.
“La tecnología tiene sentido cuando mejora la vida de las personas. No se trata solo de desarrollar dispositivos, sino de generar bienestar”, afirma.
Ese enfoque también se tradujo en producción académica. Junto con estudiantes e investigadores de la Universidad ECCI, los resultados obtenidos en inclusión, robótica educativa y tecnologías emergentes fueron presentados en congresos internacionales organizados por IEEE en Estados Unidos, Francia, Italia y otros países, contribuyendo a la visibilidad internacional de la ingeniería colombiana.
Además de su labor como investigador, Nuncira ha desarrollado una trayectoria constante en divulgación y producción científica. Sus trabajos han sido presentados en escenarios internacionales organizados por IEEE y otras entidades académicas en Estados Unidos, Francia, Italia, Emiratos Árabes Unidos y Japón, abordando temas relacionados con educación STEM, inclusión tecnológica, salud digital, robótica e inteligencia artificial. Estas contribuciones han permitido visibilizar experiencias desarrolladas en Colombia dentro de comunidades científicas y tecnológicas de alcance global.
La pandemia como laboratorio
Cuando llegó el COVID-19, Nuncira ejercía simultáneamente como docente de la ECCI y líder de innovación tecnológica del Hospital Militar Central. En ese contexto participó en el desarrollo de respiradores mecánicos junto con Indumil, la Universidad de La Sabana y la ECCI. También lideró la creación de una smartband para monitorear de manera remota la saturación de oxígeno, la temperatura y el ritmo cardíaco de adultos mayores en aislamiento, además de un dispositivo no invasivo para la electroestimulación del nervio tibial posterior.
El prototipo de la smartband fue presentado en el Global Humanitarian Technology Conference, en San José, California, y posteriormente sirvió como referencia para otras investigaciones.
Todo esto ocurría mientras su equipo concluía el desarrollo del rover lunar para el NASA Human Exploration Rover Challenge, una competencia internacional en la que universidades de todo el mundo diseñan vehículos de tracción humana para simular misiones en la Luna y Marte. Aunque el proyecto continúa en desarrollo, el equipo colombiano ya obtuvo dos primeros lugares mundiales: uno en la categoría STEM y otro en sistemas de transmisión.
“Decidimos utilizar un sistema Cardan en lugar de la transmisión convencional por cadena. Los jueces destacaron la solución por su nivel de innovación e ingeniería”, explica.
El entonces presidente Iván Duque Márquez recibió al equipo en la Casa de Nariño para reconocer el logro. Posteriormente, la entonces ministra de Ciencia, Mabel Torres, invitó a una de las estudiantes sordas del proyecto a recorrer distintas regiones del país contando la historia detrás del triunfo.
“Queríamos que una mujer joven con discapacidad auditiva representara este logro. Era importante mostrar nuevos referentes para las futuras generaciones”, señala el investigador.
El proyecto de la NASA también impulsó nuevas líneas de investigación dentro de la Universidad ECCI, fortaleciendo áreas como robótica móvil, sistemas aeroespaciales, IA y educación STEM. La experiencia permitió consolidar una cultura de innovación que hoy continúa formando estudiantes para participar en desafíos científicos de alcance global.
Paralelamente, Nuncira consolidó una importante trayectoria académica como investigador y autor de la serie de libros La Era de la Robótica y la Inteligencia Artificial, de Ediciones Milenio, una colección orientada a estudiantes desde educación básica hasta bachillerato, diseñada para acercar la programación, la robótica y la IA a nuevas generaciones de jóvenes latinoamericanos.
La colección, compuesta por 11 volúmenes dirigidos a estudiantes desde educación básica hasta bachillerato, busca democratizar el acceso al conocimiento tecnológico mediante metodologías prácticas orientadas al aprendizaje de programación, robótica, inteligencia artificial y pensamiento computacional. La iniciativa se ha convertido en una herramienta para acercar a niños y jóvenes a disciplinas emergentes que serán determinantes para la competitividad y el desarrollo científico de América Latina durante las próximas décadas.
De la NASA a la arquitectura de IA
Los resultados obtenidos abrieron nuevas oportunidades. Un grupo de empresarios colombianos radicados en Florida, la doctora Lucila Páramo, Jesús Escobar y Guillermo Poveda lo contactaron para cofundar REMBRR Inc., una compañía de inteligencia artificial con sede en Florida.
Hoy, como Chief Design Officer, lidera el diseño de un ecosistema tecnológico que integra IA, automatización y productividad mediante interfaces de voz.
“No es un chatbot. La visión de REMBRR va más allá de los asistentes virtuales tradicionales. La compañía desarrolla un ecosistema tecnológico basado en inteligencia artificial por voz, memoria contextual, automatización de procesos y gestión del conocimiento, con el propósito de incrementar la productividad de organizaciones públicas y privadas. La iniciativa busca posicionar el talento latinoamericano dentro de una industria históricamente dominada por empresas tecnológicas de Estados Unidos y Europa. Estamos desarrollando una plataforma inteligente capaz de recordar contexto, comprender necesidades e interactuar de manera natural”, puntualiza el profesor Nuncira.
La apuesta tiene un elemento diferenciador. Mientras gran parte de las plataformas de IA más conocidas han sido desarrolladas en Estados Unidos o Europa, REMBRR surge desde Latinoamérica con participación de socios colombianos y salvadoreños.
Según explica Nuncira, la arquitectura fue diseñada para integrarse tanto con los ecosistemas de Google como de Microsoft, incorporando, además, herramientas de productividad para ejecutivos y módulos orientados al sector público. Su experiencia como consultor del Ministerio TIC también le permitió conocer de cerca las dinámicas institucionales.
Su experiencia en el ámbito institucional también se ha fortalecido a través de su vinculación como Oficial Profesional de la Reserva Naval de Colombia, una condición que le ha permitido conocer de cerca los desafíos asociados al desarrollo tecnológico, la innovación estratégica y el fortalecimiento de capacidades nacionales en sectores clave para la seguridad, la educación y la transformación digital.
“Entender cómo funciona el Estado es tan importante como entender la tecnología. Muchas veces el desafío no es desarrollar una solución, sino lograr que pueda implementarse”, sostiene. Esa visión se complementa con su formación de magíster en IA y gestión de proyectos estratégicos en telecomunicaciones, una combinación poco frecuente en el ecosistema tecnológico colombiano.
La nueva frontera: espacio y nanosatélites
Recientemente, Tito Nuncira asumió el cargo de Strategic Advisor para Latinoamérica en Genesys Space Technologies, una empresa estadounidense liderada por el doctor John Garces, especializada en soluciones satelitales y misiones CubeSat.
Desde esta posición, lidera la creación de puentes de colaboración entre universidades, centros de investigación, entidades gubernamentales y actores tecnológicos de la región, con el propósito de impulsar el desarrollo de proyectos espaciales de alto impacto. Su labor está enfocada en fortalecer la formación de talento aeroespacial, promover la transferencia de conocimiento y tecnología, y generar oportunidades que permitan a América Latina consolidar capacidades propias en un sector estratégico que marcará el futuro de la innovación y la exploración espacial.
De forma paralela, su semillero en la ECCI desarrolla un satélite educativo tipo CanSat destinado a medir variables de contaminación ambiental. El objetivo es representar a Colombia en una de las competencias internacionales más relevantes de esta categoría, que se realiza en Virginia, Estados Unidos.
Para Nuncira, la convergencia entre la IA y la tecnología espacial tiene aplicaciones concretas para el país. “Con estas herramientas, Colombia podría monitorear fenómenos como la deforestación ilegal o la minería no autorizada con información satelital y capacidades avanzadas de análisis”, explica. Y concluye con una idea que resume buena parte de su recorrido profesional. “La soberanía digital no se declara. Se construye con talento, arquitectura tecnológica y decisiones estratégicas”.
La frase también describe su propia trayectoria: la de un ingeniero que no esperó a que Colombia tuviera una agencia espacial para llevar al país a lo más alto de una competencia de la NASA y que hoy continúa impulsando iniciativas de inteligencia artificial, robótica y tecnología espacial con proyección internacional.
Más allá de los reconocimientos obtenidos, Nuncira considera que el principal resultado de su trayectoria ha sido demostrar que, desde Colombia y desde instituciones como la Universidad ECCI, es posible desarrollar proyectos de impacto mundial en áreas como la IA, la robótica, la salud digital y la tecnología espacial.
Su objetivo ahora es seguir construyendo puentes entre la academia, la industria y la investigación para formar nuevas generaciones de líderes tecnológicos en América Latina y contribuir al desarrollo de un ecosistema regional capaz de crear tecnología para el mundo. Conozca más de sus investigaciones y conecte con el investigador en LinkedIn https://www.linkedin.com/in/tito-alberto-nuncira-gacharna-89a62b84/, Instagram https://www.instagram.com/titoanuncira/?hl=en y Facebook https://www.facebook.com/titoalberto.nuncira/
