El Barómetro de Confianza 2026 de Edelman revela que el 77% de los colombianos desconfía de quienes son diferentes a ellos, mientras el gobierno cae a 34 puntos y las empresas se consolidan como la única institución por encima del umbral de confianza.
Ocho de cada diez colombianos se muestran reacios o indecisos a confiar en personas cuyos valores, fuentes de información o estilos de vida difieran de los propios.
El gobierno acumula apenas 34 puntos en el índice de confianza institucional. Y solo las empresas logran superar el umbral mínimo entre la población general, con 65 puntos sobre 100. Ese es el retrato que ofrece el Edelman Trust Barometer 2026, cuyo reporte para Colombia fue presentado esta semana en Bogotá por ejecutivos de la firma de comunicaciones y asuntos públicos Edelman.
El estudio, en su edición número 26, consultó a 33.938 personas en 28 países entre el 25 de octubre y el 16 de noviembre de 2025, con una muestra de 1.200 encuestados en Colombia y un margen de error de entre 3,3 y 3,7 puntos porcentuales.
Daniel Quiroga, vicepresidente de Asuntos Públicos y de Gobierno de Edelman para Latinoamérica, explicó en una presentación que el fenómeno central del estudio de este año es lo que la firma denomina “insularidad”: la tendencia creciente de las personas a confiar únicamente en quienes piensan como ellas.
Según Quiroga, este fenómeno es el resultado de una evolución que el barómetro ha venido documentando en los últimos años. Primero la polarización, luego el agravio (el sentimiento colectivo de resentimiento hacia un sistema percibido como manipulado en contra del ciudadano) y ahora la insularidad. Factores como el desplazamiento económico, el costo de vida, las tensiones geopolíticas y la desinformación han acelerado ese tránsito.

El índice de confianza general de Colombia se ubicó en 49 puntos, sin cambios significativos frente al año anterior y por debajo del promedio global de 57. Las empresas obtuvieron 65 puntos, seguidas por las organizaciones no gubernamentales en zona neutral con 50. Los medios de comunicación registraron 45 puntos y el gobierno nacional 34, manteniéndose ambos en zona de desconfianza. La figura del empleador directo, medida exclusivamente entre personas con trabajo formal, alcanzó 80 puntos, el nivel más alto de la muestra colombiana.
Nicolás Cuellar, vicepresidente de Comunicaciones de Edelman Colombia, señaló que el desplazamiento de la confianza desde las instituciones hacia el entorno inmediato es uno de los hallazgos más relevantes del ciclo.
A nivel global, entre quienes afirman que eventos sociales recientes afectaron su nivel de confianza (el 95% de los encuestados), la confianza en vecinos, familiares y amigos creció en un saldo neto de 11 puntos, mientras que la confianza en líderes de gobierno nacional cayó 16 puntos y en grandes medios informativos 11 puntos.
Cuellar describió este fenómeno como un tránsito del “nosotros” al “yo”, es decir, las instituciones compartidas pierden terreno mientras el círculo cercano lo gana.
La insularidad tiene efectos medibles sobre la actividad económica y la productividad. En Colombia, el 33% de los empleados preferiría cambiar de área antes que reportar a un jefe con valores distintos a los suyos, el 26% declara que se esforzaría menos en un proyecto cuyo líder tenga creencias políticas diferentes, y el 18% apoyaría la reducción de empresas extranjeras en el país aunque eso implicara precios más altos, un nivel significativamente inferior al promedio global, que ronda el 33%.
Los temores económicos también marcan el estudio. El 73% de los empleados colombianos teme perder su empleo ante una recesión inminente, y el mismo porcentaje se preocupa por el impacto de conflictos comerciales internacionales y aranceles sobre la empresa en la que trabaja, cifra que alcanza su máximo histórico.
El optimismo sobre el futuro continúa en retroceso. Solo el 39% de los colombianos cree que la próxima generación estará en mejores condiciones que la actual, frente a niveles de entre 65% y 70% registrados en años anteriores. Colombia sigue siendo uno de los países más optimistas de la muestra global, aunque la brecha respecto a su propio pasado reciente es considerable.
El informe también registra un aumento de 8 puntos en el temor a que actores extranjeros contaminen los medios nacionales con noticias falsas para exacerbar divisiones internas, llevando ese indicador a 69% en Colombia. Además, solo el 36% de los colombianos afirma consultar al menos una vez por semana fuentes con una orientación política diferente a la propia, nueve puntos menos que en 2025, lo que refleja una cámara de eco cada vez más cerrada.
La brecha de confianza entre colombianos de ingresos altos y bajos se ha ampliado de 6 puntos en 2016 a 15 puntos en 2026. Quienes tienen mentalidad insular presentan, además, un nivel de agravio 7 puntos superior al de quienes mantienen una mentalidad abierta, y desconfían de todas las instituciones cuando sus líderes son percibidos como diferentes a ellos.
Ante este diagnóstico, el estudio propone el concepto de “bróker de confianza”: personas, empresas o instituciones capaces de tender puentes entre grupos que desconfían entre sí, sin intentar cambiar sus posiciones, sino traduciendo intereses y realidades comunes.
En Colombia, el empleador es la única institución en la que el desempeño percibido iguala la expectativa ciudadana en esta tarea, lo que lo posiciona como actor estratégico para contrarrestar la insularidad. El 47% de los colombianos encuestados señaló que una empresa ganaría su confianza en momentos de crisis social si fomenta la cooperación para encontrar soluciones sin tomar partido político.
El Edelman Trust Barometer 2026 fue presentado a nivel global en el Foro Económico Mundial de Davos en febrero, y su versión para Colombia fue difundida esta semana.
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