Forbes conversó con Jaime Fonseca, brand manager de la joyería premium, sobre el crecimiento del mercado de lujo en Colombia y sus inversiones en el país.

La cercanía, personalización y diseños auténticos están definiendo el éxito de las marcas de lujo. En mercados emergentes, la democratización del lujo a través de un acceso más directo a las marcas y el desarrollo de productos ‘de entrada’ han permitido el crecimiento de la categoría.

Jaime Fonseca, brand manager en Colombia para Omega en Grupo Glauser, explica cómo las marcas premium han leído esta tendencia y han invertido en estos mercados con alto potencial.

“El mercado del lujo se ha venido desarrollando muchísimo. Después de la pandemia, fue uno de los mercados que menos se vio afectado en varios países y, aunque en Colombia no crece de forma vertiginosa, es un mercado estable que se mantiene en un incremento constante”, declaró Fonseca para Forbes.

Fue esta evolución lo que los llevó a abrir en septiembre del año anterior su primera boutique con Omega, ubicada en el Centro Comercial Andino.

“Los colombianos se dieron cuenta de que estos productos de lujo podían adquirirse en el país”, indica. Con esta inversión apuestan a cerrar la brecha entre el comprador y la marca, “son inversiones importantes y estamos seguros de que el mercado va a responder”. 

Cifras del Estudio Anual del Lujo, elaborado por Bain Company, muestran que las marcas de relojes de lujo están llamadas a reformular su propuesta de valor para recuperar terreno en el mercado. En 2024, señala el estudio, las categorías de zapatos y relojes tuvieron un comportamiento negativo, con una disminución en ventas de entre el 5% y el 7%. 

El mismo estudio sugiere que la demanda se ha desplazado hacia materiales preciosos, formas únicas y estilos sin género marcado. Sumado a ello, las marcas han optado por acercarse a través de representaciones directas o tiendas propias en sus distintos mercados. 

Durante los últimos dos años, Colombia ha evidenciado esta tendencia con la llegada de marcas internacionales con un enfoque más local, como Casio, Tissot y Omega. 

Fonseca señala que el mercado colombiano tiene un alto potencial de crecimiento y para experimentar otras estrategias como la democratización del lujo, a través del desarrollo de referencias de entrada para nuevos compradores. 

Como parte de su estrategia más local y cercana, este año lanzaron una campaña con la colombiana Catalina García, vocalista de Monsieur Periné, para seguir estrechando los lazos con el país y simbolizar la autenticidad que representa la marca.

“Catalina, ícono del talento colombiano y referente de elegancia contemporánea, encarna a la perfección el espíritu del Aqua Terra 30 mm: sofisticado, versátil y profundamente conectado con la expresión personal. Su presencia en esta campaña no solo refuerza la relevancia de Omega en el país, sino que también celebra la fusión entre la creatividad artística y el lujo atemporal”, resultan desde la marca.

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