Mambu lanza en Colombia una arquitectura modular que conecta los datos operativos del sector financiero con inteligencia artificial para automatizar procesos y detectar riesgos.

La IA ya no es un diferenciador, es un requisito básico para las entidades que quieran superar esta ola tecnológica y la banca no es la excepción. En este contexto, el proveedor tecnológico Mambu anunció la llegada a Colombia de Intelligent Core, una arquitectura que integra el core bancario, los pagos y la IA agéntica en una sola plataforma.

La adopción de estas herramientas responde a un incremento en el gasto tecnológico del mercado local. Según datos recientes de Asobancaria, en 2025 el sector financiero colombiano invirtió $3,6 billones en transformación digital, innovación y ciberseguridad, un crecimiento del 9 % frente al año anterior. En este escenario, la empresa busca captar parte de ese presupuesto compitiendo con actores globales como Temenos, Thought Machine y Fiserv.

El principal obstáculo estructural de la industria para avanzar en esta integración es la obsolescencia técnica. Reportes de consultoras como Deloitte advierten que los sistemas heredados o legacy limitan el flujo de datos. “En América Latina, la mayoría de los bancos todavía incorpora capas de IA sobre sistemas core con más de 30 años de antigüedad, que no fueron diseñados para operar con inteligencia en tiempo real ni ejecutar acciones autónomas”, explicó Paula Neira, líder de ventas para Latinoamérica de la compañía.

Para sortear esta barrera, la nueva infraestructura opera mediante un modelo de componentes. El sistema incorpora un protocolo de contexto (MCP) que enlaza directamente a los agentes de IA empresariales con los registros contables sin requerir desarrollos de código extensos, además de una capa de curaduría de datos enfocada en auditar y detectar anomalías en los portafolios de las entidades.

De acuerdo con la compañía, estos agentes actúan bajo parámetros preconfigurados y deben justificar cada movimiento en el sistema. Fernando Zandona, CEO global de Mambu, indicó: “todas las instituciones financieras con las que hablamos se hacen la misma pregunta: no si deberían adoptar la IA, sino si esta puede operar de forma segura y confiable y cumplir lo que promete a gran escala. Hoy es posible”.

En la práctica, la conexión directa entre la inteligencia artificial y los datos transaccionales -como cuentas y líneas de crédito- permite a los bancos y fintechs agilizar trámites, reducir los tiempos de respuesta y detectar movimientos inusuales de manera automatizada en el mercado local.

Escrito por Lina Vargas Vega

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