Algunas empresas nacen de un plan de negocios. Otras comienzan con una decisión personal que se convierte en algo mucho más grande.

Cuando Beatriz Martínez Visbal decidió darle una oportunidad a un perro al que solo le quedaban unas horas de vida, nunca imaginó que, años después, ese mismo acto daría origen a Pancho’s Kitchen, una empresa que se ha convertido en un nombre cada vez más reconocido en el sector de la alimentación natural para mascotas en Panamá y que se está expandiendo en Colombia y otros mercados latinoamericanos.

La historia de Pancho’s Kitchen comenzó hace más de una década, cuando Beatriz encontró a un perro en estado crítico y decidió desafiar lo que parecía un pronóstico inevitable. La recomendación veterinaria era la eutanasia, pero Beatriz se negó a aceptar ese destino. Hoy, ese perro se llama Obi-Wan Kenobi, tiene 13 años, goza de excelente salud y es considerado el Gerente General honorario de Pancho’s Kitchen.

Cuando la experiencia corporativa se convierte en emprendimiento

Aunque Pancho’s Kitchen nació del amor por los animales, su crecimiento ha estado respaldado por la experiencia empresarial.

Antes de convertirse en emprendedora, Beatriz desarrolló una sólida carrera liderando grandes equipos en la industria de BPO y atención al cliente. Esa experiencia le permitió adquirir habilidades en gestión, creación de cultura organizacional, servicio al cliente, liderazgo y escalabilidad, capacidades que más tarde llevó al mundo del emprendimiento.

Junto con su esposo, Simon Fowler, un chef neozelandés con más de 30 años de experiencia especializado en alimentación natural y en la dirección de cocinas internacionales, comenzó a cocinar para Obi-Wan, y Beatriz observó cómo la condición de Obi mejoraba gradualmente después de un estado crítico de desnutrición y maltrato.

La experiencia se complementó con otro caso cercano: Pancho, el Jack Russell Terrier de una amiga, quien, según se informó, presentó menos problemas relacionados con la alimentación después de cambiar a una dieta natural.

Estos primeros resultados positivos llevaron a una pregunta sencilla, si funcionó para Obi y Pancho, ¿por qué no podría funcionar para miles de mascotas más? La respuesta a esa pregunta finalmente se convirtió en Pancho’s Kitchen, una empresa fundada en 2016 que actualmente opera en varios mercados de la región.

La filosofía detrás del producto

Pancho’s Kitchen construyó su propuesta de valor en torno a un principio sencillo, las mascotas merecen alimentos elaborados con los mismos estándares de calidad que las personas esperan para sí mismas. Según la empresa, Pancho’s Kitchen ofrece recetas cocinadas y snacks deshidratados elaborados con ingredientes aptos para el consumo humano, sin químicos ni aditivos añadidos y diseñados en función de las necesidades nutricionales de las mascotas.

Pancho’s Kitchen afirma que sus recetas se desarrollan prestando atención a las necesidades nutricionales de las mascotas. Según la empresa, sus ingredientes se seleccionan y procesan con el objetivo de preservar su valor nutricional y contribuir al bienestar general de las mascotas. Se trata de un proceso artesanal que combina técnicas de cocción lenta diseñadas para conservar mejor el sabor y los nutrientes, junto con una textura suave que favorece una digestión adecuada. Es el rigor de la alta cocina aplicado al plato de un perro o un gato.

Pero la filosofía de Pancho’s Kitchen va más allá del producto. Sus empaques no incluyen fotografías genéricas de razas de moda. Presentan perros reales con nombres, historias y familias, como Obi-Wan Kenobi, Pancho y otros animales que llegaron a través de rescatistas y fundaciones con las que la marca colabora activamente.

La ‘Diosidencia’ que impulsó la expansión en Colombia

La llegada de Pancho’s Kitchen a Colombia estuvo lejos de ser automática. Después de varios intentos, la empresa comprendió que necesitaba algo más importante que infraestructura o inversión, necesitaba a la persona adecuada para liderar la operación local. Fue entonces cuando ocurrió lo que tanto Beatriz como Catalina llaman una “Diosidencia”.

Catalina Ruiz Granados, quien aportaba experiencia en gestión, estrategia y administración, acababa de cerrar una etapa profesional de más de 13 años en una reconocida institución de educación superior del país. Estaba explorando nuevos retos y buscando una oportunidad que le permitiera combinar su experiencia en gestión, estrategia y administración con una de sus mayores pasiones: los animales.

Durante unas vacaciones en Panamá, una amiga en común, prima de Beatriz, reconoció una coincidencia que parecía demasiado perfecta para ignorarla. Beatriz buscaba a alguien que liderara la operación de Pancho’s Kitchen en Colombia; Catalina tenía la experiencia, la capacidad de liderazgo y el amor por los animales que la empresa necesitaba para dar el siguiente paso.

Se conocieron y la conexión fue inmediata. Lo que comenzó como una conversación entre dos mujeres apasionadas por los animales y el emprendimiento se convirtió en una alianza estratégica que hoy lidera el crecimiento de Pancho’s Kitchen en Colombia.

Bajo el liderazgo de Catalina, la operación colombiana entró en un periodo de consolidación y crecimiento acelerado. La empresa amplió su portafolio de menos de diez productos a más de 25 artículos, abrió tiendas físicas en Barranquilla y Bogotá y fortaleció su presencia en las principales ciudades del país mediante una red de distribución que actualmente llega a mercados como Medellín, Bucaramanga, Cartagena, Cali, Pereira y Santa Marta.

Según cifras de la empresa, entre 2023 y 2025, la operación colombiana creció hasta alcanzar 2,7 veces su tamaño, registrando un crecimiento acumulado de casi el 170 %. La empresa también informa que, desde que Catalina asumió la dirección en Colombia, las ventas han aumentado más de un 780 %. Durante este periodo, Pancho’s Kitchen afirma que más de 1.000 mascotas han sido alimentadas con sus recetas, mientras que la capacidad de producción aumentó 3,4 veces, al pasar de 2,6 toneladas métricas mensuales a picos de casi 8,9 toneladas métricas.

Este crecimiento también se ha traducido en creación de empleo y fortalecimiento organizacional, consolidando una estructura que actualmente genera 11 empleos directos y más de 15 empleos indirectos. De esta manera, Pancho’s Kitchen se ha posicionado como uno de los actores más dinámicos de la categoría de alimentación natural para mascotas en Colombia.

La experiencia de Catalina en administración, transformación organizacional y gestión financiera ha sido fundamental para profesionalizar los procesos, fortalecer la operación y preparar a la empresa para una nueva etapa de expansión regional.

Fotografía: Cortesía Pancho’s Kitchen

De un pequeño espacio de producción a una operación internacional

Los primeros pasos de Pancho’s Kitchen comenzaron en un espacio de producción tan pequeño que Beatriz todavía lo recuerda como ‘un baño diminuto’. Simon, Beatriz y un sous-chef llamado Gray tenían que turnarse para trabajar porque los tres no cabían al tiempo en ese espacio. Lo que hoy es una operación con presencia internacional comenzó en apenas unos pocos metros cuadrados, y hoy producen aproximadamente 14 toneladas métricas mensuales entre Panamá y Colombia, tiene presencia en más de 100 puntos de venta en Panamá y opera en las principales ciudades de Colombia. La empresa afirma que sus procesos de producción están diseñados para cumplir con los requisitos aplicables en los mercados donde opera.

Actualmente, la empresa exporta a Ecuador, Guatemala, Barbados y El Salvador. La empresa también se está preparando para una posible expansión a Estados Unidos, un paso que requeriría cumplir con los requisitos regulatorios aplicables, y ya están en proceso de ingresar a Puerto Rico.

Cada nuevo mercado implica procesos de registro, validaciones técnicas y aprobaciones sanitarias que pueden tardar meses. Sin embargo, en lugar de convertirse en una barrera, estos procesos han fortalecido los estándares de calidad de la empresa y preparado a la organización para competir en mercados cada vez más exigentes.

“Nunca hemos dicho ‘ya no puedo más’ o ‘hasta aquí llego’, lo hemos logrado con nuestro propio esfuerzo, desde cero, solo nosotros, con determinación, dedicación y pasión”, afirma Beatriz Martínez, fundadora de Pancho’s Kitchen.

Para Beatriz y Catalina, Pancho’s Kitchen nunca ha sido únicamente una empresa de alimentos para mascotas. Es una extensión de su amor por los animales y una plataforma para transformar la manera en que las familias entienden la nutrición de sus perros y gatos.

Su obsesión no es crecer más rápido. Es crecer sin perder aquello que hizo posible la marca desde el principio: la convicción de que las mascotas merecen ser alimentadas con el mismo cuidado, respeto y responsabilidad con los que alimentamos a nuestras propias familias.

Pancho’s Club: un modelo basado en la personalización y el servicio recurrente

Mientras gran parte de la industria de alimentos para mascotas se centra en ventas transaccionales, Pancho’s Kitchen apostó desde el principio por construir relaciones a largo plazo. Así nació Pancho’s Club, un modelo de suscripción que entrega cada semana alimento personalizado para cada mascota.

Cada plan se diseña en función de las características individuales de cada mascota, incluidos su peso, raza, nivel de actividad física, edad y posibles alergias, con el fin de satisfacer sus necesidades específicas y requerimientos energéticos. Este modelo no solo ha generado altos niveles de fidelidad, también ha construido una relación cercana con cada familia.

Un equipo especializado realiza un seguimiento continuo de cada miembro del club, lo que permite ajustar las porciones y los sabores según las necesidades y preferencias particulares de cada mascota.

“Realmente queremos conocer a cada mascota, queremos entender cuánto pesa, cómo vive, qué necesita y cómo podemos ayudarla a disfrutar de una mejor calidad de vida”, explica Catalina Ruiz Granados, Gerente General de Pancho’s Kitchen Colombia.

El próximo capítulo

Después de consolidar su posición en Panamá y fortalecer su presencia en Colombia, Pancho’s Kitchen se prepara para una nueva etapa de crecimiento.

La empresa planea fortalecer su presencia en el canal especializado, ampliar su alcance minorista, desarrollar su modelo de nutrición personalizada y acelerar su expansión internacional hacia mercados como Puerto Rico, México y Estados Unidos.

La visión de la empresa es consolidarse como uno de los nombres líderes de América Latina en alimentación natural para mascotas mediante la combinación de nutrición basada en evidencia, personalización y una experiencia de servicio centrada en las familias.

Lo que distingue a Pancho’s Kitchen no es únicamente su crecimiento en una industria altamente competitiva. Es la historia de dos mujeres colombianas que, en distintos momentos de sus vidas y trayectorias profesionales, construyeron una organización que ha cruzado fronteras, creado empleos y desarrollado la ambición de transformar la manera en que América Latina y el mundo alimentan a sus mascotas.

Lo que comenzó con un perro rescatado es hoy una empresa con operaciones en dos países, presencia internacional y planes de crecimiento continuo en el mercado latinoamericano de alimentación natural para mascotas. La historia de Pancho’s Kitchen muestra cómo una idea impulsada por un propósito puede convertirse en un negocio más amplio mediante disciplina, ejecución y planificación a largo plazo.

Para Beatriz Martínez, el verdadero éxito de Pancho’s Kitchen nunca se ha medido únicamente en toneladas métricas producidas, puntos de venta o mercados alcanzados. Se mide en cada mascota cuya calidad de vida mejora gracias a alimentos preparados con el mismo cuidado que brindamos a quienes más amamos.

Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y no sustituye el asesoramiento veterinario profesional. Si busca orientación, diagnóstico o tratamiento para su mascota, consulte a un veterinario o a un profesional cualificado de la salud animal.