En medio de una industria que está en constante crecimiento, deja rentabilidades que pueden rozar el 100% y cuyo consumo local absorbe cerca del 95% de la producción nacional. Asocolblue presentó 'Arándano Colombiano', un sello creado para fortalecer el reconocimiento del producto cultivado en el país

La industria agrícola colombiana tiene en el arándano un producto que no ha parado de crecer. Según cifras del sector, se espera que este 2026 la comercialización de esa fruta crezca entre un 20 y un 25%, impulsada por un aumento sostenido del consumo, la entrada de nuevas inversiones y el interés de agricultores provenientes de otros segmentos como el aguacate y el banano.

Como parte de ese crecimiento, en el marco de Nación Berries 2026, se presentó la iniciativa ‘Arándano colombiano’. El encuentro realizado en Bogotá, reunió a productores, exportadores, comercializadores, inversionistas y expertos para discutir los retos y oportunidades del mercado de berries en el país. Actualmente, cerca del 95% de la producción nacional se consume por el mercado local.

La iniciativa de Asocolblue busca fortalecer el posicionamiento de un producto que conserva margen de expansión. El sello pretende que los consumidores identifiquen con mayor facilidad el origen del arándano nacional y reconozcan atributos asociados a sabor, frescura y calidad.

“Queremos fortalecer el reconocimiento del arándano colombiano y visibilizar las características que hoy hacen que esta fruta sea apetecida en diferentes mercados. Colombia tiene condiciones que nos permiten ofrecer un producto con altos estándares de calidad, frescura y sabor”, aseguró Fredy Cortés, presidente de la junta directiva de Asocolblue.

Según estimaciones de Planasa, multinacional agroalimentaria y productora de esta fruta, el kilo de arándano puede venderse entre US$8 y US$10 desde finca, mientras los costos de producción oscilan entre US$3,5 y US$5 por kilo. En algunos casos, los márgenes de rentabilidad están cercanos al 100%. “Cualquiera quisiera tener ese negocio en las manos”, explicó Marcelo Luengo, gerente general de Planasa para Latinoamérica, al referirse a la rentabilidad que hoy ofrece el cultivo en Colombia.

Actualmente, la producción nacional ronda las 12.000 toneladas anuales, aunque en el sector consideran que el volumen real podría ser mayor debido al peso del mercado local informal, que no siempre entra en registros oficiales. De acuerdo con estimaciones de Planasa, sugieren que el país podría estar moviéndose entre las 15.000 y 16.000 toneladas.

“Algunos cultivos siguen registrando rendimientos cercanos a 12 toneladas por hectárea, pero la meta es avanzar hacia modelos que superen las 20 toneladas desde los primeros años de producción” señaló el ejecutivo.

Sin embargo, el gremio enfrenta desafíos en términos de tecnificación. En Colombia todavía se mantiene una alta proporción de cultivos en suelo y variedades antiguas, mientras mercados más desarrollados han migrado hacia sistemas hidropónicos que permiten controlar mejor el riego, la nutrición y el rendimiento de la planta. “El futuro ya no es el suelo. El futuro está en sistemas hidropónicos y nuevas variedades”, señaló Luengo durante Nación Berries, al explicar cómo países como México, Marruecos y Perú ya avanzaron hacia esquemas productivos más eficientes.

Según cifras de la asociación, cada hectárea cultivada genera cerca de cinco empleos directos y 25 indirectos, mientras aproximadamente el 70% de los puestos del sector son ocupados por mujeres o corresponden a primeros empleos.

El “auge” del cultivo coincide con un momento en donde el agro colombiano empieza a consolidarse como uno de los destinos más atractivos para la inversión extranjera en agroindustria, particularmente en frutas frescas. Según datos de ProColombia, el país ha ganado protagonismo entre inversionistas internacionales debido a ventajas como la posibilidad de producir durante los 365 días del año, una red de acuerdos comerciales con acceso preferencial a 1,5 billones de consumidores y una infraestructura logística que conecta a Colombia con más de 150 mercados. Solo en 2025, las exportaciones de frutas alcanzaron US$2.178 millones, con un crecimiento del 20,4%, lideradas por productos como banano, aguacate Hass, plátano y frutas exóticas.

De acuerdo con ProColombia, el país cuenta con cerca de 42,9 millones de hectáreas de frontera agrícola, de las que apenas 5,5 millones están en uso, abriendo espacio para nuevos proyectos en segmentos de alto valor agregado como berries, cítricos y frutas exóticas. La entidad señala, además, que compañías como Eurofresh, la israelí Managro, a través de ISCOL Investments, la peruana Camposol y la estadounidense GreenFruit Avocados ya han fortalecido operaciones en el país para expandir cultivos, aumentar capacidad exportadora y llevar fruta colombiana a mercados como Japón, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.

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