El JW Marriott Bogotá abre el segundo Factory Steak & Lobster en la ciudad, un espacio que redefine la alta gastronomía en la Zona G. Cortes Angus Prime, mariscos frescos, una cava con más de 200 vinos y una experiencia que une lujo, servicio y detalle.

Solo siete ciudades en el mundo tienen el privilegio de contar con un Factory Steak & Lobster. Bogotá es una de ellas y, ahora, la capital colombiana recibe su segundo restaurante bajo este sello en el JW Marriott. Una apuesta que busca consolidarse como un referente en la Zona G, combinando cortes de carne Angus Prime certificados, mariscos frescos y una cava con más de 200 etiquetas de vino.

La propuesta va más allá de lo esperado en un Steak & Lobster tradicional. Aquí, la técnica se une con el detalle y los ingredientes se convierten en protagonistas. No es extraño que, antes de ser preparados, los cortes de carne pasen por las mesas para mostrar el veteado, la textura y la calidad de lo que los comensales están a punto de disfrutar. Entre las estrellas del menú están un Tomahawk de 900 gramos madurado en nevera y terminado sobre piedra de sal del Himalaya, un New York Strip con maduración en seco para intensificar su sabor o una entraña pensada para compartir.

El mar también tiene un papel protagónico. Desde una cola de langosta cocinada en horno Josper, hasta el clásico Surf & Turf que mezcla en un solo plato la fuerza de la carne y la frescura de los mariscos. Las entradas sorprenden con variedad, langostinos apanados, tataki de atún, pulpo y los llamados Picassos, ceviches diseñados exclusivamente para Factory.

El recorrido no termina ahí. La carta de postres aprovecha ingredientes locales con un giro innovador. El Cachaco es un homenaje a los sabores colombianos, un merengón de guanábana con duraznos confitados en maracuyá y helado de canelazo. El Boyaco, en cambio, apuesta por el maíz, el queso paipa, las uchuvas en panela y el helado de sabajón, logrando un cierre perfecto y auténticamente colombiano.

Un detalle diferenciador del concepto es la cava de vinos. Con más de 200 etiquetas provenientes de regiones como Mendoza y Napa Valley, cada recomendación se convierte en una experiencia narrativa. El sommelier no solo sugiere el maridaje, sino que cuenta la historia detrás de cada botella, desde el origen de la uva hasta el clima que le otorgó carácter.

La experiencia también se prolonga en el espacio físico. El restaurante fue remodelado para reflejar un ambiente sofisticado y cálido, maderas pulidas, poltronas de cuero y terciopelo, espejos de piso a techo, un techo curvo con acabados en ladrillo y una iluminación diseñada para invitar a quedarse. Todo bajo la dirección del chef ejecutivo Maurizio Di Munno, quien define la cocina de Factory como un ritual que une lujo, servicio detallista y alta gastronomía.

Con esta apertura, JW Marriott refuerza su apuesta por experiencias exclusivas en la capital colombiana. Factory Steak & Lobster no es solo un restaurante, es un destino culinario que promete posicionarse entre los más relevantes de la ciudad.