En su primera década en Colombia, ONErpm se consolida como un actor clave en la transformación digital de la industria musical latinoamericana. Desde el país lidera la región Andina y el Caribe con innovación, datos y una visión clara, amplificar el poder de la música.
En la última década, Colombia se consolidó como una potencia creativa global. Desde sus ciudades, géneros como el reguetón, el pop alternativo o el hip hop cruzan fronteras y moldean nuevas formas de consumo. En el corazón de esa transformación está ONErpm, una compañía que ha redefinido el negocio musical desde la convergencia entre la tecnología y la cultura.
Fundada globalmente en 2010 por Emmanuel Zunz, ONErpm nació con la idea de construir un ecosistema donde la tecnología potenciara el desarrollo artístico. En 2015 abrió su oficina en Colombia y, diez años después, esta operación se convirtió en la segunda más importante del mundo y en el hub estratégico. Desde allí, lidera una red de más de 140.000 artistas en la región, y más de 630.000 en los 26 países donde tienen presencia, conectados, 760.000 canciones distribuidas y 47.000 artistas que hoy generan ingresos a través de la plataforma.
“La región de Colombia, Andes y Caribe (CAN) ha crecido de una manera impresionante por el conocimiento y la pasión de cruzar la música con la tecnología y entender muy bien esos ecosistemas”, explica Diego Maldonado, cofundador de ONErpm CAN y SVP Growth & Strategy.
En esta industria los modelos tradicionales se transforman a gran velocidad, y ONErpm ha construido una historia de crecimiento sostenido. En diez años pasó de 434 cuentas activas a más de 140.000, un aumento de 27.800 % sin inversión externa. Este logro se explica por una combinación de inteligencia financiera, escalabilidad tecnológica y una profunda comprensión cultural de los mercados latinoamericanos.
“Si tuviera que hacer una síntesis, diría que nuestro éxito se debe a un producto tecnológico muy robusto, pero también a un entendimiento local. Hemos sabido adaptarnos a los contextos culturales e industriales de cada país. Esa combinación entre data e intuición cultural ha permitido que ONErpm impulse géneros y movimientos tan diversos como el hip hop latino, el vallenato, el gospel o el pop alternativo”, señala Maldonado.
Colombia, el nuevo epicentro musical de la región
Para ONErpm Colombia no solo es un mercado estratégico, es el laboratorio creativo y operativo de su expansión regional. Desde Bogotá se coordinan operaciones en Chile, Perú, Venezuela y el Caribe Según Maldonado, la decisión de consolidar la base en Colombia responde a su posición como semillero creativo y a su proyección global.
“En los últimos 15 años Colombia ha tenido varios artistas en el top 10 mundial. Competimos de tú a tú en oferta creativa con las grandes potencias. Eso nos convierte en un territorio atractivo para entender qué está pasando aquí y por qué la música colombiana conecta en todo el mundo”, agrega.
Sin embargo, el crecimiento del ecosistema también implica retos. La transición desde la industria fonográfica hacia la digital dejó a muchos jugadores en un terreno intermedio, donde los modelos de negocio aún se ajustan a las nuevas formas de consumo. ONErpm ha sido una pieza clave para fortalecer esa estructura media, ofreciendo herramientas tecnológicas, analítica de datos y acompañamiento humano a artistas independientes y consolidados.
De “Leave No Artist Behind” a “Music is Power”
La evolución de ONErpm también se refleja en su filosofía. Su lema original, Leave No Artist Behind, marcó el inicio de una etapa en la que democratizó el acceso al ecosistema digital. Hoy, con Music is Power, Amplify it, la compañía enfoca sus esfuerzos en amplificar el impacto del talento con estrategias personalizadas y soluciones de marketing basadas en datos.
“Hace diez años la gente no sabía qué era el streaming. Hoy la industria cambió completamente. Nuestra misión ya no es solo incluir a todos, sino amplificar a quienes tienen algo poderoso que decir. La tecnología nos da la escalabilidad, pero la clave sigue siendo el acompañamiento humano”, dice Maldonado.
Esa combinación de tecnología y cercanía se traduce en procesos más sofisticados. ONErpm desarrolla estrategias a la medida, con análisis de audiencias, curaduría por categorías musicales y campañas de marketing digital diseñadas para conectar artistas con sus públicos de forma sostenida, más allá de los fenómenos virales.
El siguiente paso de ONErpm es consolidar un modelo impulsado por datos e inteligencia artificial. Cada día la compañía procesa trillones de datos provenientes de plataformas de streaming, analizando comportamientos de escucha, territorios, horarios y preferencias de usuario prácticamente en tiempo real. Con esa información, ONErpm busca construir un ecosistema más inteligente, donde los artistas puedan tomar decisiones estratégicas con el acompañamiento experto de ONErpm en áreas clave para su carrera y el negocio.
“Estamos creando un equipo global de análisis de datos que atraviesa toda la operación, desde producto, innovación, marketing y distribución. Queremos que el artista tenga un espacio de trabajo donde la data se transforme en acción, no solo en información”, explica Maldonado.
Esa visión data-driven también fortalece la sostenibilidad del modelo. Sin depender de capital de riesgo, ONErpm ha crecido con inteligencia financiera y agilidad operativa. “Nos ha tocado ser muy cuidadosos. Nuestras apuestas son matemáticamente estructuradas y eso nos ha permitido ser rentables sin necesidad de inversión externa, mientras nos diferenciamos de los nombres más tradicionales y lo usamos a favor de los artistas”, apunta.
El reto de la atención y el nuevo paradigma
El futuro de la industria musical no solo dependerá de la tecnología, sino de la capacidad de dominar la atención en un entorno fragmentado. Con la proliferación de plataformas de escucha como Spotify, o de descubrimiento y posicionamiento de videos cortos, como TikTok, Reels o YouTube Shorts, los artistas enfrentan el desafío de construir comunidades sólidas, más allá de los algoritmos. ONErpm lo entiende como una oportunidad para crear estrategias narrativas, cruzar audiencias y fortalecer el vínculo entre artista y fan.
Diez años después, ONErpm no solo celebra cifras. Celebra una década de innovación, sostenibilidad y expansión desde Colombia, que hoy marca el pulso de la música latina. Desde el país, su mensaje sigue siendo claro, la música es poder, y hay que amplificarlo.
“El desafío hoy no es solo tener alcance, sino fidelizar. Estamos viviendo la era de la atomización de la atención, y las compañías que comprendan eso serán las que lideren el futuro de la música. Ahí estaremos, dándole su lugar a los cientos de artistas que tienen propuestas interesantes, a categorías de nicho, masivas, y a poner nuestro equipo experto de tecnología y musical para que la musca nos siga vibrando y los músicos tengan una plataforma para hacer de su talento su medio de vida”, concluye Diego Maldonado, cofundador de ONErpm CAN y SVP Growth & Strategy.
