Se desarrollará una tecnología LTE ultracompacta, de bajo consumo de energía y resistente a las condiciones del espacio. Se estima que podría estar lista para finales de 2022.
El gobierno chino sólo recurriría a estas medidas si los países europeos endurecen su postura contra proveedores chinos y los marginan de sus redes 5G, según reveló el Wall Street Journal.