El daño en la cadena alimenticia de los pescados y mariscos de la zona contaminada con crudo preludian perjuicios que podrían durar años para la actividad pesquera artesanal, afirman biólogos consultados por Forbes.
La compañía Repsol alegó que no detectó inicialmente el derrame en la magnitud determinada por las autoridades peruanas y por ello no activó un plan de contingencia el sábado por la tarde. El área afectada abarca 1.739.000 metros cuadrados, informó el Gobierno peruano el miércoles en la noche.
El derrame de petróleo amenaza ecosistemas frágiles, la pesca artesanal, el turismo de playas, la salud pública e, incluso, la calificación de deuda del Perú, según fuentes consultadas por Forbes.