El S&P ha subido un 1% desde que comenzó el segundo mandato de Trump en enero, sin contar dividendos, siguiendo un camino inestable y volátil hacia una rentabilidad mundana.
El índice interrumpe su racha positiva más larga en 20 años, mientras inversionistas evalúan el anuncio del presidente sobre un arancel a cintas producidas fuera de EE.UU.
Los inversionistas seguirán de cerca la audiencia del elegido por Trump para ser secretario del Tesoro, Scott Bessent, en el Comité de Finanzas de EE.UU., que dará más pistas sobre los aranceles y otras políticas de la Administración entrante.
El S&P, que ha subido un 23% en lo que va de año, va camino de igualar casi el 23% de 2023. Sería la primera vez que el índice subiera al menos un 20% en años consecutivos desde 1995 a 1998, durante el auge de Internet.