Matt Garman, quien ascendió de becario a jefe de Amazon Web Services, también espera que el reciente acuerdo de la compañía con OpenAI ayude a mejorar los chips Trainium del gigante del comercio electrónico.
Los centros de datos de Amazon sufrieron numerosos ataques desde el estallido de la guerra contra Irán. A principios de marzo, dos centros de datos de AWS en los Emiratos Árabes Unidos fueron alcanzados directamente por drones, mientras que uno en Baréin resultó dañado por un ataque cercano.Los ataques causaron daños estructurales a las instalaciones, así como daños por agua debido a la extinción de los incendios resultantes.
La semana pasada, la Guardia Revolucionaria iraní anunció que había atacado un centro de datos de Amazon en Baréin. El gigante tecnológico afirma estar colaborando con las autoridades locales en las labores de recuperación y aconsejando a sus clientes que migren sus datos a otras regiones.
A pesar de los recientes problemas, Matt Garman, CEO de AWS, mantiene una gran confianza en el futuro de los negocios en Medio Oriente.
“Seguimos siendo extremadamente optimistas sobre nuestras alianzas en Medio Oriente y sobre el potencial a largo plazo de la región”, declaró Garman a Forbes. “Obviamente, hay conflictos en curso, lo que afecta las perspectivas a corto plazo. Creemos que todos esperamos que los combates terminen pronto, pero esto no disminuye nuestra visión a largo plazo sobre las perspectivas de la región”.
Garman afirma que la industria está replanteándose la seguridad en la nube ante el aumento de los conflictos globales. “Consideraremos cualquier medida necesaria”, declara Garman. “El mundo atravesó un largo periodo, desde antes de la guerra de Ucrania, con pocos conflictos entre naciones. Y vemos que algunos de esos conflictos están recrudeciéndose”.
Sus comentarios se produjeron horas antes de que el presidente Donald Trump declarara un alto al fuego de dos semanas en Irán, después de que el país anunciara la apertura del estrecho de Ormuz al paso seguro de los barcos.
Trump había amenazado previamente con la aniquilación total de Irán, publicando en su red social Truth Social: “Toda una civilización morirá esta noche, para no volver jamás”. Aun así, ambas partes amenazaron con continuar los ataques si el alto al fuego fracasa.
En lo que respecta a las zonas de conflicto, Garman elogia las ventajas generales de la nube, que permite a los clientes almacenar sus datos en múltiples ubicaciones y evitar “poner todos los huevos en la misma cesta”.
Al estar los datos descentralizados, permite a los clientes trasladar sus operaciones de datos a diferentes sitios con mayor rapidez. De lo contrario, habrían estado inactivos durante meses y meses en zonas de conflicto.
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Garman, con casi 20 años de experiencia en Amazon, se unió a la compañía como becario en 2006, antes incluso de que Amazon Web Services tuviera nombre. Ascendió rápidamente, desde gerente de producto hasta vicepresidente, y finalmente se convirtió en vicepresidente sénior de Ventas, Marketing y Servicios Globales de AWS en 2020. Cuatro años después, fue nombrado CEO de AWS.
Cuando Garman tomó las riendas, AWS seguía siendo el proveedor líder mundial de servicios en la nube, pero en lo que respecta a la IA, se percibía que estaba perdiendo terreno frente a Microsoft Azure y Google Cloud. Para contrarrestar esta percepción, Garman intentó de inmediato atraer a empresas jóvenes.
“Una de las primeras cosas que hice fue venir a Silicon Valley, reunirme con varias startups y comprender su funcionamiento”.
Hasta ahora, la trayectoria es positiva: en sus primeros seis trimestres como CEO, AWS registró ingresos por valor de 185,100 millones de dólares, un 30% más que en los seis trimestres anteriores.
AWS, con 20 años de existencia, es una pieza clave en la evolución del negocio de Amazon en la era de la IA. La demanda aparentemente insaciable de capacidad de procesamiento es la principal fuerza económica impulsada por el auge de la IA generativa. Esto disparó la capitalización de mercado de Nvidia hasta la asombrosa cifra de 4.5 billones de dólares.
El Proyecto Stargate, una iniciativa de OpenAI, SoftBank y Oracle para construir infraestructura de IA por valor de 500,000 millones de dólares en EU, es una de las principales iniciativas tecnológicas para el inicio del segundo mandato del presidente Trump, aunque, se informa, su progreso se estancó.
En total, las grandes tecnológicas podrían invertir aproximadamente 500,000 millones de dólares en centros de datos y chips de IA solo este año, de acuerdo con un informe de Goldman Sachs.
La sed de capacidad de procesamiento también creó una enorme oportunidad para alternativas a Nvidia: la startup de chips Cerebras está valorada en 23,000 millones de dólares tras recaudar 1,000 millones en febrero, y volvió a presentar su solicitud ante la SEC para salir a bolsa después de que el proceso se estancara el año pasado.
SambaNova, otro competidor, había estado en conversaciones para ser adquirida por Intel, pero cambió de estrategia y recaudó 350 millones de dólares en febrero. Y Groq, otra empresa de chips de última generación, fue vendida a Nvidia por 20,000 millones en Nochebuena, convirtiéndose en un elemento clave en la apuesta del gigante de los chips por la inferencia de IA.
La apuesta de Amazon en la carrera por el silicio es Trainium, un chip diseñado internamente específicamente para IA. Tras su lanzamiento en 2020, el chip fue criticado por su bajo rendimiento. Garman admite que hubo problemas, pero no con el hardware del chip.
“Sinceramente, el problema estaba en la capa de software”, afirma.
Una de las razones del éxito de Nvidia fue CUDA, el software de programación del gigante de los chips, que permite a los ingenieros obtener un mejor rendimiento del silicio y optimizar su funcionalidad.
“Nvidia dedicó mucho tiempo a asegurarse de que su capa CUDA funcionara correctamente y que el software fuera fácil de usar. Y en eso es en lo que hemos invertido mucho durante el último año y medio: en lograr que Trainium alcanzara ese nivel”.
(Amazon no especificó cuánto invirtió en mejoras de software, pero mencionó integraciones con marcos de desarrollo populares como PyTorch, además de destinar 110 millones de dólares a un programa de investigación llamado Build With Trainium para impulsar su uso en universidades).
A pesar de estos desafíos, Anthropic, OpenAI y muchas otras empresas son clientes de Trainium. Amazon, por su parte, invirtió alrededor de 8,000 millones de dólares en Anthropic, valorada en 380,000 millones, y Garman afirma que el gigante de la IA contribuyó a mejorar el software de Trainium mediante el uso de sus chips.
En febrero, Amazon anunció que también invertiría 50,000 millones de dólares en OpenAI y que la compañía consumiría 2 gigavatios de capacidad de procesamiento en Trainium. Garman, quien participó activamente en todos los aspectos de este acuerdo, espera que OpenAI también mejore Trainium.
“Con Anthropic se aprende un conjunto específico de cosas. Con los modelos de OpenAI, se aprende un conjunto diferente”, explica. “Cuantas más aplicaciones diferentes podamos ejecutar en nuestros chips, creo que mejor será nuestra próxima generación de chips.”
