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Súper de Alimentos tiene nueva marca y liderazgo

La empresa que inició con el conocido Supercoco se sumerge ahora en la línea de alimentos saludables, de la mano del representante de la tercera generación de la familia que la controla.

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Andrés Henao, gerente de nuevas categorías de Súper / Foto: Andrés Rodríguez

Foto: Andrés Rodríguez / Forbes.

Con más de 70 años vendiendo dulces de todo tipo, la colombiana Súper de Alimentos lanza una nueva marca con la que pretende ganarse a un nuevo grupo de compradores: los amantes de la comida sana.

Bajo el nombre de Origami, la empresa vende barras de nueces y frutas deshidratadas en canales de distribución diferentes a los tradicionales puestos ambulantes y tiendas a los que estaban tan acostumbrados.

Con una inversión cerana a los 5.000 millones de pesos, Súper de Alimentos se lanzó con su nuevo producto a las cadenas y tiendas específicas, redes tradicionales y otros nuevos canales.

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Para Andrés Henao, gerente de nuevas categorías de Súper, la nueva marca no solo es un negocio complementario que le da mayor flexibilidad a Súper sino que busca mejorar la alimentación de los más pequeños y “encontrar a los jóvenes como nosotros”.

Henao explica que la idea viene, en parte, de su tesis de universidad. Allí, planteaba cómo podía la empresa de su familia crecer en nuevos mercados sin perder su sello: la entrega de felicidad.

Uno de esos métodos era buscar nuevas oportunidades de negocio, como el mercado de alimentos saludables por el que los consumidores están dispuestos a pagar un mayor valor, a cambio de mayor calidad.

Una vez estudiado el mercado y sus consumidores, Súper determinó que sus nuevos productos tendrían que ser naturales, contener ingredientes conocidos y estar libres de conservantes.

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El reto lo cumple la empresa con el “secreto industrial de la conservación del producto”, señala Henao y agrega que además, un buen número de las frutas utilizadas son secadas al sol en lugar de someterse a procesos de deshidratación.

El método tarda más tiempo pero le permite a la fruta mantener sus propiedades nutricionales al no superar los 60 grados centígrados de temperatura.

Los retos de Origami

El joven gerente tiene varias metas para sus barras, que asegura tienen el tamaño exacto para suplir una de las cinco porciones diarias de fruta que un adulto debe consumir.

La primera de ellas es mejorar la alimentación de los niños en Colombia. La fórmula parece sencilla: los colores atractivos del empaque y los sabores dulces pese a no tener azúcares añadidos, deberían conquistarlos.

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La segunda, que se hará una realidad en 2020, será la exportación del producto a Perú, Ecuador, Panamá, que se sumarán a Costa Rica y donde ya se venden algunos de los dulces de Súper.

Luego de posicionar la marca con las barras de fruta y granos, así como su concepto de felicidad, naturaleza y salud, Súper podría apostarle, como ya lo han hecho otras marcas, a más productos y a sus propios “Markets”.

Nuevo liderazgo en la Súper de Alimentos

Andrés Henao empezó a trabajar en la empresa que dirige su papá a los siete años, durante sus vacaciones, en la bodega de despachos y con un salario que para él era alto: 10.000 pesos.

Otras veces, cuenta, su papá llevaba grandes cantidades de dulces y stickers que él y sus hermanos pegaban con dedicación de a cinco pesos cada uno, para acumular hasta 7.000 pesos de dinero propio.

Ya en el bachillerato, empezó a asistir a los comités de mercadeo por interés en lo que allí se discutía. Incluso, dice que faltaba a clases en algunas oportunidades para poder asistir a las reuniones.

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Años más tarde, con un doble título profesional en la Universidad de los Andes, Andrés regresó a Manizales para pedirle empleo a su papá, quien como a cualquier candidato lo sometió a un proceso de selección de personal y entrenamientos para ascender.

Ese proceso, dice, influye en quién es ahora. Todavía tiene jefes y pares a quienes consultarles sus decisiones.

Su ejemplo es su propio papá, a quien ve como una figura inspiradora que siempre va un paso delante de las propuestas que se le presentan.

Y aunque puede ser difícil a veces tener a la familia en el trabajo, esta dupla disfruta las conversaciones en casa sobre la empresa que lleva más de 70 años operando desde el corazón de Caldas.

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