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¿Qué es el ‘equity’ de una empresa y cómo se divide?

En palabras simples, el ‘equity’ es el valor de la compañía. ¿Cuánto de este hay que ceder a cambio de una inversión?

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El equity de una empresa generalmente se conoce como patrimonio de los accionistas, que representa la cantidad de dinero que se devolvería a los mismos si todos los activos se liquidaran y se pagara toda la deuda de la empresa.

En otras palabras el total del equity es igual al valor de la compañía. Habiendo entendido esto, al fundar una startup existen muchas preguntas respecto a cuánto equity ceder a cambio de un determinado monto de inversión, o cuánto dar a empleados clave.

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En este punto, vale la pena aclarar que una startup siempre va a buscar llegar a la mayor valoración posible siempre, más no todas están en una posición tan cómoda como para lograr pactar montos tan grandes como les gustaría a sus fundadores.

La realidad es que muchas veces hay situaciones complicadas donde se tiene la capacidad de obtener una inversión pero no estamos seguros de si es una buena opción o no. Estas son algunas de las situaciones más difíciles que enfrentan los equipos fundadores. Sin embargo, la respuesta al problema es una. Siempre que intercambien acciones de nuestra empresa por algo, ya sea capital de inversión, un acuerdo estratégico con una empresa o un empleado clave, la prueba para saber si hacerlo o no es la misma:

El intercambio que realicemos debe resultar en que la suma del intercambio más lo que queda de la empresa valga más de lo que toda la empresa antes del intercambio.

¿Cuándo decir sí o no?

Por ejemplo, si un ángel inversionista quiere comprar la mitad de nuestra startup, ¿cuál debería ser nuestra valoración posterior a la inversión, para que esto valga la pena? Obviamente para que esto tenga sentido nuestra valoración final tiene que ser más del doble de la inicial.

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Si cambiamos la mitad de nuestro negocio por algo que logra más que duplicar nuestra valoración, tendremos la mitad de una porción de algo que vale más del doble.

Ilustremos la situación con un ejemplo numérico: Supongamos que un ángel inversionista, ofrece financiarlo a cambio del 11 % de su empresa. Aceptamos el acuerdo si creemos que podemos alcanzar una valoración mayor a 1,11 veces la inicial.

No obstante este escenario en especial tiene una consideración extra. La valoración está en 99 % de lo casos atada al revenue de la startup, por ende crecer nuestra valoración no va a ser tan sencillo como pactar un número en papel con el que todos los socios estén de acuerdo, sino estar seguros de que ese nuevo inversionista tiene lo necesario para que nuestras ventas obtengan un crecimiento suficiente como para que la valoración de nuestra startup sea más de 1,11 veces la inicial.

Dicho esto, todo lo que logremos obtener por encima de este número es ganancia para este caso.

Del mismo modo, esta regla también aplica para el talento clave, y cualquier “alianza corporativa” que se quiera realizar en caso de encontrar sinergias atractivas. La cantidad de equity que estemos dispuestos a entregar a una persona o empresa va a depender de su capacidad de aportar valor en una mayor proporción a la del total de la transacción más nuestra valoración inicial.

Al final del día la finalidad siempre debería aumentar el valor total de cada uno de los socios de la empresa, o en otras palabras aumentar su multiplicador, que en otras palabras es el número de veces que se ha multiplicado el dinero de los inversionistas desde que ingresó a nuestra compañía.

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Está claro que los procesos de fundraising o consecución de inversiones de capital de riesgo son mucho más complejos que esto, pero a veces los conceptos simples son los que más aportan al emprendedor que está empezando.

Dicho esto, no estoy afirmando que las concesiones de acciones se puedan reducir a una fórmula. En última instancia, siempre tendremos el componente de la duda presente y tendremos que guiarnos por nuestra experiencia e instintos si agotamos todas nuestras herramientas. Lo que es cierto es que en caso de tener que adivinar o apostar es mejor hacerlo solo si es estrictamente necesario y habiendo agotado todos los recursos a nuestro alcance.

Contacto:
LinkedIn: Santiago Aparicio
*El autor es cofundador de Fitpal, la plataforma que permite acceder a una oferta de más de 90.000 servicios deportivos (clases y gimnasios) en un solo lugar y por un costo fijo mensual.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes.

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