Los millennials que ocupan cargos gerenciales, también llamados gerennials, están mejor preparados y ocupados que las generaciones anteriores.
Por: Compass Porter Novelli
No hay nada permanente, excepto el cambio. Este constante cambio ha dado origen a nuevos cargos, nuevos roles y nuevos conceptos, como el de los ‘Gerennials’ un término que pretende definir a los millennials que ocupan cargos gerenciales.
Estos jóvenes directivos pertenecen a la generación más preparada de toda la historia para la cual un máster, dos idiomas y conocer varios países es un común denominador, llegaron al mercado laboral mejor equipados de lo que entraron generaciones anteriores, los nuevos profesionales buscan flexibilidad, libertad, movilidad.
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Las empresas de avanzada se han atrevido a romper con los estereotipos para capitalizar estas fortalezas y posicionarse a la vanguardia del liderazgo, esto ha implicado desarrollar estrategias para conectar con los millennials, “en lugar de intentar clonar infructuosamente a la vieja guardia para que los jóvenes actúen a su imagen y semejanza”. Así lo indica Ana Sarmiento, especialista en estrategias laborales para millennials.
Lo más smart para las compañías es convertirse ellas mismas en “empresas líquidas” que fluyen, que no temen al cambio, que se adaptan también a la diversidad de cada empleado.
“Desde mi punto de vista es una decisión muy inteligente, ya que las generaciones anteriores vamos camino al retiro cada día. Nos guste o no, tan pronto crucemos la puerta, impondrán su forma de trabajar”, añade Sarmiento.
María Camila Corredor, Jefe de marca y comunicaciones de SONY, indica que: “Hoy en día notamos que las gerencias están siendo ocupadas por jóvenes con muchas capacidades que no necesariamente tienen que ver 100 % con el perfil del cargo, esto los hace muy competitivos y con un alcance y potencial profesional impresionante”.
En el sector de tecnología es aún más evidente, muchos son gammers, testers, influenciadores, personas muy activas en los entornos digitales, lo cual agrega mucho valor a las compañías.
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Este auge de directivos de no más de 30 años sugiere un reto importante para las compañías, la principal razón por la cual un millennial abandona una empresa es porque la cultura organizacional no va al mismo ritmo de ellos.
Para un millennial que llega a un cargo directivo, ganarse la confianza al interior de la compañía es un factor deteriminante. Adriana Mantilla, millennial y Country Manager de Booking para Colombia, señala que: “Mi primer trabajo después de graduarme fue liderar un equipo de cuatro personas que llevaban cinco años en el rol y eran mayores. Ante esto, ganar el respeto es un gran desafío, porque no es solo con el mismo equipo sino con otros departamentos y colegas”.
“Las organizaciones tradicionales son jerárquicas, procedimentales, cerradas, muchas de ellas invierten millonarias sumas en digitalizarse pero su mindset organizacional permanece analógico, miden el trabajo por número de horas de escritorio y dan instrucciones precisas de cómo elaborarlo”, puntualiza Sarmiento.
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¿De qué sirven las conexiones remotas cuando están para ser usadas dentro de la misma oficina? ¿Cómo se puede hablar de innovación cuando ya todo está escrito? En una sociedad líquida como la actual, la falta de flexibilidad y apertura en la operación no tienen futuro.
La diversidad laboral crece bien sea por edad, raza o religión. Las organizaciones deben representar en sus plantillas a todos los colectivos a los que sirven y sólo aquellas que contemplen la inclusión de diferentes perfiles y capitalicen las diferencias serán las de largo recorrido.
