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Emprendedores

El mito del emprendedor de 20 años

La historia del adolescente que construye empresa en el sótano de sus papás ha sido más atractiva para la prensa, pero no es la real.

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Todos los días oímos y vemos noticias que hablan de jóvenes que se hacen millonarios con una simple idea o un app. Estas, naturalmente son tremendamente mediáticas pues rompen con los tabúes de trabajo duro y persistencia, y nos abren la mente a la posibilidad de que tal vez hacernos ricos de manera casi instantánea es posible, incluso fácil en algunos casos.

Si no es así entonces, (se preguntarán) ¿Por qué jóvenes de 20 años lo están haciendo todos los días?, o al menos así nos lo ha hecho creer la mayoría de medios de comunicación.

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Las grandes ideas vienen a cualquier edad, pero la realidad es que toma experiencia y en especial ejecución impecable el convertirlas en historias de éxito rotundo. Tomemos a Steve Jobs por ejemplo, quién tenía apenas 21 años cuando fundó Apple, pero cuando su primer producto estrella salió al mercado, (el iMac), tenía 43. Más aún, en el día que anunció al mundo el iPhone, tenía 52.

Dicho esto, olviden todo lo que han oído hablar a cerca de prodigios de 22 años de edad, sentados en sus oficinas de miles de empleados con comida gratis, jeans y hamacas, (muy populares de Silicon Valley de hecho), si queremos encontrar a la mayoría de los empresarios realmente exitosos, es necesario observar la data más de cerca.

Según un documento de trabajo del profesor del MIT Sloan, Pierre Azoulay, y el estudiante de doctorado Daniel Kim, la edad promedio de los emprendedores que iniciaron empresas y resultaron con un negocio exitoso y de gran escala es de 45 años. El equipo analizó los datos de los 2,7 millones de personas que fundaron negocios entre 2007-2014 y luego contrataron al menos a un empleado.

Junto con la edad promedio de los emprendedores, también aprendieron que aquellas nuevas empresas con el mayor crecimiento tenían una edad promedio de fundador de 45 años.

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Esto lo que significa técnicamente es que si tuviéramos dos ideas idénticas, una propuesta por una persona muy joven, otra propuesta por una persona de mediana edad y eso fuera la única información disponible para realizar una posible inversión, estaríamos mucho mejor apostando por una persona de mediana edad, estadísticamente hablando.

De hecho los datos son aún más impactantes pues como podemos ver en la gráfica, menos del 1 % de la muestra total de emprendedores tiene una edad promedio de 20 o menos años.

Esta es una gran lección tanto para fundadores como para inversionistas y fondos pues en este momento, algunas ideas que merecen financiación podrían no estar obteniendo atención alguna porque sus fundadores de 38 años están siendo etiquetados como descartados, producto de una noción errada.

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Ahora bien, esto no quiere decir que no haya algunos jóvenes que hayan creado “negocios muy sólidos y tremendamente exitosos, pero eso tampoco significa que no van a mejorar con la edad. Bill Gates y Jeff Bezos, por ejemplo, tuvieron más éxito a sus 50 años que a los 20, esto pues el crecimiento más acelerado en sus negocios ocurrió durante este momento.

Esto, en términos de inversión, significa que el mayor multiplicador para los accionistas en promedio tiene a los 45 años de un fundador, a diferencia del mito urbano inmortalizado por la prensa, pues en términos generales la historia del adolescente que construye una empresa de billones de dólares desde el sótano de sus papás, seguramente tendrá infinitamente más audiencia y atención que la del CEO de 45, quién ha forjado su éxito después de dos décadas de aprendizajes y probablemente varias quiebras.

Contacto:
LinkedIn: Santiago Aparicio
*El autor es cofundador de Fitpal, la plataforma que permite acceder a una oferta de más de 90.000 servicios deportivos (clases y gimnasios) en un solo lugar y por un costo fijo mensual.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes.

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Mensajeros Urbanos se apresura para crecer en otros mercados

La plataforma colombiana aterrizó con fuerza en México, por petición de un cliente grande y se prepara para llegar a Chile.

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Santiago Pineda, CEO de Mensajeros Urbanos. Foto: Arturo Luna / Forbes.

En su plataforma convive una de las redes más grandes de mensajeros independientes en el país, así que la colombiana Mensajeros Urbanos, tras consolidarse en varias ciudades, se está abriendo pista en su aterrizaje en otros mercados y ya llegó a uno muy apetecido: el mexicano.

Santiago Pineda, CEO y cofundador de Mensajeros Urbanos, le explicó a Forbes que si bien tenían la intención de internacionalizarse desde hace varios años, el momento se dio por la petición de un cliente corporativo en Colombia que les pidió abrir operación en territorio azteca.

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Tras seis años de operaciones, acaban de cerrar una ronda de inversión, que les da un total de US$3 millones de capital levantado en su historia. Los recursos que acaban de llegar se usarán principalmente para su crecimiento en los nuevos mercados a los que llegan, pues además de México, están alistando motores para entrar a Chile.

En el servicio que prestan los mensajeros vinculados a esta plataforma, el 60% lo hacen en motocicletas, el 35% en bicicletas, pero también existen quienes se mueven en carros y camiones.

En Colombia tienen presencia en 9 ciudades con 12.000 aliados, como denominan a los mensajeros. El negocio B2B es lo que ha impulsado su incremento en ingresos, que aspiran a que puedan cerrar el 2020 por encima de los US$27 millones.

Juan Pablo Pineda y Santiago Pineda Mensajeros Urbanos
Juan Pablo Pineda (COO) y Santiago Pineda (CEO), ambos cofundadores de Mensajeros Urbanos.

Pero en México, que es un territorio mucho más grande, la ambición es tener una flota de 20.000 personas para poder responder a la demanda.

La puerta de entrada es Monterrey, una ciudad en la que, de acuerdo con datos de la consultora Market Analysis, el sector con mayor crecimiento es el logístico, con una participación en el mercado de 37% en el tercer trimestre del año.

La oportunidad de negocio está en la penetración del comercio electrónico, pero también en generar ingresos extras a sus aliados a partir de los servicios que ofrecen. Entre los planes está de sumar a su oferta TaT (entrega de tienda a tienda) y recaudos (recolección de dinero por la compra de un producto).

En México, sus próximas paradas serán Ciudad de México y Guadalajara para ampliar sus entregas a un promedio de 2 millones al mes entre los tres estados de la República Mexicana.

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¿Cómo prepararse para una ronda de inversión tipo Serie A en América Latina?

Estas rondas están orientadas a asumir los riesgos asociados con escalar el negocio e incrementar su posicionamiento y relevancia en el mercado.

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Embarcarse en el desarrollo de una startup que genere disrupción en su industria y al mismo tiempo pueda multiplicar rápidamente su valor e ingresos por 10x, 5x, 3x ó 2x en sus primeros años de operación, requiere grandes sumas de inversión, que difícilmente vendrán de su generación interna de fondos.

Por eso, muchas de estas empresas deberán acudir a inversionistas de capital – tipo fondos de Venture Capital, inversionistas ángel o grupos estratégicos relacionados con la industria a la cual pertenece-, quienes aportarán los recursos financieros para permitir responder a ese crecimiento acelerado.

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En América Latina, las etapas pre-semilla o semilla, las inversiones se orientan a asumir los riesgos de tecnología y de adopción del producto en el mercado, y los montos de inversión normalmente oscilan entre 100.000 y 1 millón de dólares.  

Así mismo, las rondas de inversión subsecuentes – conocida en la jerga de inversiones como Serie A – están orientadas a asumir los riesgos asociados con escalar el negocio e incrementar su posicionamiento y relevancia en el mercado, mientras los montos de inversión oscilan entre 1 y 5 millones de dólares, aunque recientemente hemos visto rondas que van hasta los USD $10 – $15 millones.

A continuación comparto el siguiente checklist para tener en cuenta al momento de levantar una ronda de inversión tipo Serie A:

1. Estar preparado:

Timing será gran parte del éxito de la ronda. Los founders deben preparase con suficiente antelación (al menos con un año), y la empresa debe demostrar tracción, que sus unit economics en el delivery de la solución son positivos, y que el producto es exitoso en el mercado, mientras se tienen los retos naturales de crecer y por supuesto escalar.

2. No descuidar la operación del negocio:

La ronda consumirá gran parte del tiempo de los founders y el C-level.  Sin embargo, es el CEO el principal responsable de tomar el liderazgo de la ronda (incluso del detalle de los modelos financieros y la letra menuda legal), por lo cual es importante estar muy bien acompañado a través de socios y personas clave que continuen creciento el negocio y abordando la operación del día a día.

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3. Construir un equipo:

Es el momento de tener una línea de mando y liderazgo operativo con experiencia relacionada, y especialmente comprometida y alineada económicamente con las metas de corto plazo.  Normalmente las startups tienden a tener estructuras horizontales, sin embargo, una Serie A debe encontrar a la empresa preparada para tener esa linea de management ya en marcha.

4. Invitar a inversionistas actuales:

Si la empresa está haciendo las cosas bien, es bastante probable que los inversionistas de la ronda anterior (semilla) quieran participar en la ronda.  Si estos generan valor, también podrán hacer inversiones follow on (subsecuebtes) o invitar a coinversionistas que puedan sumar a la ronda.

5. Buscar el inversionista que necesita la empresa:

No todas las startups requieren dinero de Venture Capital y no todas las startups son para todos los fondos o inversionistas. Es importante saber renunciar a aquellos inversionistas que no generen valor empresarial y también los founders deben hacer un Due Diligence de cada prospecto, así como los inversores lo hacen normalmente.

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6. Construir relaciones:

Los founders deben buscar desarrollar una amplia red de contactos y potencializar su capacidad de networking. Un café puede abrir puertas para una inversión, un cliente, una alianza, un empleado clave, etc.

7. Pedir feedback:

En una primera reunión con un posible inversionista, es más importante pedir feedback que dinero. Cuando el interlocutor logra poner en sus palabras el valor de la startup y quizás declarar las oportunidades de mejora, es probable que se interese aún más por dar su apoyo.

8. Tener un propósito:

Los founders deben tener una narrativa que permita transmitir el propósito empresarial por el cual están allí en sus mejores años laborales. Lograr un propósito de impacto que inspire más allá de la rentabilidad esperada, generará un mayor vínculo por parte de los potenciales inversionistas.

9. Claridad en el uso de los recursos:

Pareciera obvio, pero lastimosamente muchos founders inician sus rondas de inversión porque así lo dicta la norma o simplemente porque es el siguiente paso. Pero pocos logran establecer un roadmap de producto, tecnología, adquisición de clientes y operación, donde se evidencie con argumentos numéricos y de negocio las necesidades reales de recursos de inversión.

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10. Consistencia:

Probablemente la interacción con los inversionistas será a través de múltiples reuniones, así como compartir material detallado de análisis. La startup y sus líderes deben ser consistentes entre sí y con la información que comparten en relación con los planes de acción y propósito.

11. Establecer el tono:

La startup debe poner el tono legal y de valoración para la ronda Serie A.  No se debe esperar a que sean los inversionistas quienes entren a establecer los términos de la inversión o el valor de la compañía. Lo que sí es natural, es que se abran espacios de negociación de estos elementos con los argumentos técnicos y estándares que correspondan.

12. Construir un Data Room:

En una Serie A, tener un Data Room es quizás más importante que el mismo pitch deck. En este espacio se debe plasmar de manera organizada y detallada todos los planes de la compañía.   Esto facilitará el análisis del inversionista y podrá identificar la estructura mental de los founders.

13. Agilidad:

Las rondas tipo Serie A toman tiempo entre su diseño y cierre final. No es una labor de semanas, pero sí de meses. Los founders y la startup deben propiciar por crear momentum sin dejar a los potenciales inversores claves por fuera. Crear una sensación de FOMO – fear of missing out-, o temor por quedarse por fuera, es crucial para que se logre la ronda en el tiempo adecuado.    

Contacto:
LinkedIn: Esteban Velasco
Twitter: @estebanvelasco
*El autor es CEO y cofundador de Semplifintech líder en préstamos para pequeñas empresas en Colombia; Además, es cofundador y miembro de comité de inversiones del fondo de venture capital Velum Inverlink.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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Emprender y aprender, lecciones aprendidas con el cierre del Startup Nasuu.com

Algunas startups acaban porque su equipo cree que su idea y trabajo es suficiente para sacarla adelante. Acá 11 errores que pueden llevarlo al fracaso.

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Foto: Truora

¿Sabían que la palabra “emprender” está formada con raíces latinas y significa “empezar a hacer alguna cosa difícil“? Y sí que es difícil, ya que, además de enfrentarnos al mundo, nos enfrentamos a nuestros propios miedos, y estos son los más duros de vencer.

Como he descrito en el pasado, en Latinoamérica tenemos una relación con el fracaso bastante negativa. En general, como sociedad no vemos mérito en intentar (así se falle). En los medios a veces somos cómplices de este ciclo, ya que solo escribimos historias de éxito. Sin embargo, las historias de fracaso son aún más importantes.

En esta ocasión les traigo la historia de Nasuu.com, el primer marketplace de Latinoamérica, en el cual los usuarios podían reservar un salón en menos de 3 minutos, incluida la alimentación, ayudas audiovisuales y personal de apoyo.

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Agradezco a su fundador, Eider Sepúlveda, por su valentía y transparencia al compartir su reflexión. Si desean comunicar sus historias por favor escríbamne a [email protected] y haré mi mayor esfuerzo por compartirlas en sus propias palabras. Aquí el caso de Eider:

¿Cómo nació Nasuu?

Corría el 2013 y a mi novia le tomó más de 30 días tener una cotización en firme del salón y los requerimientos para la boda. Ahí vi una oportunidad. Como en ese tiempo trabajaba con el bedbank más grande del mundo, en el área de ventas para Latinoamérica, me di a la tarea de analizar y llegar a la conclusión que los tiempos promedios para reservar un salón de eventos eran muy largos y estaba lleno de tiempos muertos, múltiples llamadas e emails que al final no tenían respuesta.

Por esto me di a la tarea de estudiar el mercado y los diferentes clientes y llegué a la conclusión de que teníamos una oportunidad de crear una webapp que facilitara la vida a las personas que necesitaban reservar salones para eventos. 

El nacimiento de una idea

Salimos al aire en agosto del 2018 y después de 12 meses de labores, consiguiendo el inventario de salones para ofertar ya teníamos 400 salones, salas y espacios creativos en 16 ciudades y cuatro países de habla hispana (Colombia, Perú, Panamá y México).

En mayo del 2019 empezamos ventas y al terminar octubre ya habíamos vendido 92.000 dólares aproximadamente, con crecimientos en los últimos seis meses del 32 % promedio mensual. Sin embargo, ya los socios desarrolladores se quemaron y ya no trabajaban al mismo ritmo ni con la misma disposición.

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Pese a lo anterior decidimos participar de varias convocatorias de emprendimiento y si bien pasar era un motivo de alegría, sabíamos que tendríamos que invertir dinero en el viaje y muy posiblemente en la inscripción al evento.

Con los meses, los ahorros personales, la inversión de la familia y los préstamos se diluyeron y nos vimos en la necesidad de analizar y quemar los últimos cartuchos participando de un par de convocatorias, una en México y otra en chile, todo con el ánimo de levantar inversión, desafortunadamente no funcionó y tomamos la decisión de cerrar Nasuu.com.

Al proyecto se le invirtió mucho dinero, pero más que nada tiempo, más de 4 años entre la idea y la salida al aire, de los cuales los últimos 18 meses fueron full time, incluso para los desarrolladores.

¿Valió la pena? Por supuesto que sí, pasar de idea a ejecución es un camino arduo, pero lleno de satisfacción y mucho aprendizaje en general. Aprendí, entre otras cosas, que no es suficiente con las ganas. En el camino cometimos muchos errores, los cuales quiero compartir con el fin de que ustedes no los repitan:

Los errores que cometimos

  • Tercerizar la elaboración de la webapp: Después de 12 meses de espera y disgustos, nunca se llegó a buen fin y el dinero se perdió. No se puede esperar que un equipo externo trabaje con la misma pasión y entrega que los miembros del startup.
  • Crear equipo sin vesting ni pacto de socios: Por desconocimiento al formar el equipo (tres desarrolladores y yo), no hicimos vesting ni redactamos un pacto de socios. Los términos de la sociedad siempre deben ser claros, no pensando desde el principio en que se va a disolver, más bien pensando en la tranquilidad de todos.
  • Software full package: Haber esperado hasta que el software estuviera 100 % listo, como creíamos que debía ser, para salir al aire. La creación de MVPs (Mínimo producto viable, por sus siglas en inglés) permiten iterar y adaptar el software de manera mucho más eficiente y mejor dirigida.

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  • No permitir equivocarnos: Creer que equivocarnos nos generaría pérdida de tiempo y dinero. El camino más rápido al fracaso es en el que buscamos la perfección y nada menos. Los errores son oportunidades de mejora, cerrarle la puerta a la posibilidad de equivocarse raya en la locura.
  • Asumir todas las responsabilidades económicas: Pensar que si asumía todos los compromisos económicos, mis socios estarían dispuestos a trabajar más. Craso error.
  • No haber aprovechado las inscripciones en las convocatorias de emprendimiento a nivel local, nacional e internacional: Esta es una acción que nos generaría exposición y si bien pasar a la primera no es fácil, si recomiendo insistir, la persistencia es un valor a destacar.
  • No haber Ingresado a hacer parte activa de las aceleradoras locales: En especial en aquellas que ofrecen cursos o programas gratuitos o de bajo costo.
  • No haber hecho networking: Participar activamente de todos los eventos de networking o capacitación sobre emprendimiento y estar dispuestos a generar mínimo diez contactos relevantes en cada evento.
  • Inversiones: Planear detalladamente las inversiones a realizar, ya sean para la compra de papel, como para asistir a un evento pagando.
  • No leer lo suficiente: Emprender es un aprendizaje, uno estudia el mercado, los proveedores, los medios de distribución; uno hace proyecciones de diversos escenarios, reduce la incertidumbre (supuestamente) y aún así no sabe muchas cosas. Leer, y en particular leer sobre emprendimiento, ayuda a reducir la brecha entre lo que uno estima y la forma en que funciona el mundo, así uno descubre aquello que ni siquiera sabe que no sabe

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  • No haber hecho seguimiento frecuente a los proveedores y clientes: Porque nunca es suficiente el nivel de comunicación y coordinación. Verificar la calidad de lo que recibe de sus proveedores y el nivel de satisfacción de sus clientes es vital.

No son solo 11 errores, son muchos más, pero estos son los que considero más relevantes.

Si usted quiere emprender, debe entender que el riesgo es desmedidamente alto. Solo un porcentaje muy pequeño logra tener éxito, pese a esto, los emprendedores asumimos todo con tenacidad y convencidos de que lo lograremos. El incentivo es inimaginablemente grande: una startup puede tener un éxito desmedido en muy corto tiempo, además, el aprendizaje que se obtiene sin importar el resultado es mayor a cualquier otra cosa que uno pueda hacer.

Al final, los emprendedores somos una especie escasa que vemos una oportunidad donde otros solo ven un problema y esa convicción nos lleva a correr riesgos. No se necesita ser parte de un conjunto selecto de individuos con unas características extraordinarias, un emprendedor es alguien que ve una oportunidad, la estudia y da el salto tan convencido que otros se le unen orgánicamente.

Sin embargo, no es prudente asumir que todo el proceso debe surgir de nuestra creatividad, existen mejores prácticas establecidas para la mayor parte del proceso y con cada startup nueva que da el salto, hay más información disponible de los métodos que funcionan y los que no. Es muy importante entender que no es posible emprender sin aprender.

Contacto:
LinkedIn: Daniel Bilbao
Twitter: @ddbilbao
*El autor es fundador y CEO de la empresa Truora, que tiene como objetivo combatir el fraude en Latinoamérica. Trabajó en la banca de inversión en Wall Street, es consejero y miembro de juntas directivas de varias ‘startups’ y hace angel investing.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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Estos jóvenes están conectando a agricultores colombianos con el mundo

Han enlazado más de 300 agricultores de 6 tipos de fruta con 9 diferentes países en 3 continentes.

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Juan Esteban Estrada, Juan Camilo Londoño y Raiza Alcalde de Fruturo.

Que los jóvenes “ya no están interesados en el agro”, es una sentencia que irrumpen Raiza Alcalde, Juan Camilo Londoño y Juan Esteban Estrada, de 30, 31 y 31 años, respectivamente, que hace unas semanas concretaron un acuerdo que los convirtió en uno de los mayores exportadores de banano del país.  

Fruturo, la compañía que los tres lideran, cerraron un contrato de envío de al menos 100 contenedores hacia Corea del Sur durante 2020 y otro con un cliente chino para el suministro de pitaya en el mes de marzo, recogiendo los frutos de una macrorrueda de negocios hecha por Procolombia el año pasado en Shanghai.

Alcalde, la CEO; Londoño, el COO y Estrada, el CRO, son los primeros empresarios del Eje Cafetero en exportar banano a Corea del Sur y acaban de cerrar negociaciones con un segundo cliente para suministrar la misma fruta.

“Nos centramos en impactar pequeños y medianos agricultores, pues creemos firmemente en que podemos potenciar sus cultivos rentabilizando sus productos en mercados internacionales”, le explicó Londoño a Forbes.

A finales de 2019 hicieron una exportación de 6 contenedores en una semana por un valor de 100.000 euros aproximadamente y esperan pronto alcanzar 10 contenedores semanales, de manera constante.

A esta empresa la concibieron como una plataforma B2B que conecta a los agricultores de cultivos con clientes internacionales realizando la gestión logística y comercial, tratando de corregir ineficiencias del mercado internacional de la fruta fresca, mejorando la conexión entre ambas partes. Sus clientes son mayoristas importadores y detallistas ubicados en cualquier lugar del mundo.

La empresa fue creada en el 2016 en Pereira, aunque iniciaron operaciones en el 2017 con su primera exportación de panela a Corea del Sur. Han conectado más de 300 agricultores de 6 tipos de fruta con 9 diferentes países en 3 continentes.

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Cerraron el 2019 con ingresos cercanos a los $5.000 millones y esperan cerrar el 2020 con una facturación de $10.000 millones exportando más de 200 contenedores, para impactar más de 600 cultivos y beneficiando a más de 2.000 familias que dependen de ese trabajo.

Tienen operaciones en Pereira, desde donde abarcan la región centro-sur del país, donde encuentran principalmente lima tahití, aguacate hass y gulupa, y en Apartadó, donde cubren la región norte, con cultivos de banano y plátano.

“Soñamos en un futuro cercano con una plataforma de inteligencia artificial que podría organizar y ejecutar automáticamente, desde el cultivo, el suministro de minoristas durante todo el año en todo el mundo, con solo un input del cliente de las expectativas de ventas de cada producto”, adelanta Londoño.

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Esta startup está irrumpiendo en el sector energético

En Egeo desarrollaron una tecnología que, según indican, podría llegar a reducir hasta en un 75% las pérdidas desde la generación hasta la distribución de energía.

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Juan Pablo Jiménez, cofundador de Egeo.

La firma colombiana fue fundada en 2013 por los colombianos Juan Pablo Jiménez, Felipe Santamaría y Andrés Pinzón, pero hasta ahora ha trabajado en silencio con poca visibilidad en el país, mientras ha consolidado sus operaciones en otros. Desde territorio local, fabrican herramientas y productos para dar un uso eficiente a la energía, con aplicaciones en redes inteligentes de energía eléctrica, internet de las cosas, sistemas de control y robótica.

En el último año, aumentó sus ventas en más de 300%, tras más de un lustro de pruebas y validaciones.

“Ha sido de mucha utilidad para que el sector despierte el interés en esta tendencia, desde el principio ha sido difícil entrar en este sector en la región, pues es muy tradicional y generalmente poco abierto a cambios, sin embargo, cada día se despierta más la atención y el interés, pero este momento realmente llegó cuando tuvimos un producto de calidad y validado”, dice Juan Pablo Jiménez, cofundador de Ego.

En los próximos meses proyectan hacer crecer más sus operaciones en Estados Unidos y Canadá para cerrar el 2020 con incremento de más de 300% en su facturación. Esto con lleva un proceso de crecimiento agresivo para comercializar su propuesta.  

Según cuentan, son capaces de proveer la actualización del mercado energético hacia el internet de las cosas, las operaciones en tiempo real (cobro, reconexión, monitoreo), y las micro redes de generación distribuidas que son óptimas para zonas aisladas, permitiendo integrar energías sostenibles y dar respuesta a la demanda predictiva. Además están haciendo las primeras pruebas con inteligencia artificial y aprendizaje automático.

No tienen previsto recibir financiamiento de inversión y califican como sostenible a la empresa, pero están abiertos a explorar créditos y buscar alianzas con integradores de tecnología, analistas e investigadores del sector energético.

Los pérdidas en el sector energético son cercanas al 27% a lo largo del proceso desde que se genera hasta que se cobra al consumidor, pero las tecnologías como la desarrollada por Egeo se podría reducir este número en un 75%, lo cual representa miles de millones para la industria anualmente y reduce el impacto ambiental de manera significativa.

“Es un momento muy bueno para el emprendimiento de base tecnológica en el país y esto cada día queda más claro, aun cuando se le da un poco más de valor a emprendimientos digitales, este tipo de proyectos también están pasando y generan mucho impacto”, comenta Felipe Santamaría, otro de los cofundares

Han llevado su tecnología a 5 países de dos continentes cerrando acuerdos con empresas holandesas, españolas, canadienses, mexicanas, y colombianas, para proyectos que superan los 50 millones de dólares, con más de 1000 medidores.

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