Todos los Derechos reservados © 2004 - 2019, Forbes Colombia

Red Forbes

Un solo equipo…una sola meta, con una filosofía de manera intencional

El coronavirus obligó a las empresas a dejar de lado el foco en los indicadores económicos y apostarle a la creación de valor a largo plazo.

Publicado

on

La crisis por la que estamos pasando puso a prueba a los equipos de las organizaciones de una manera nunca antes vista. Sin embargo, una vez más, el recurso humano sobresale como el insumo más importante para cualquier compañía; sin él, la esencia de las empresas deja de existir. Los verdaderos equipos se conocen en los momentos de crisis.

Las cabezas de las organizaciones tuvimos que ajustar nuestro plan de negocios en menos de 24 horas y pasamos de un escenario que promovía acelerar la innovación, la facturación y la búsqueda agresiva por capturar market share; a rápidamente tener que tomar decisiones para controlar costos y mantener la liquidez.

Lea también: El Covid-19 influenciará los presupuestos económicos de las organizaciones en ciberseguridad

Este momento nos invita a pensar de forma diferente y dejar de lado los indicadores económicos (el ‘EBITDA’ con el que voy a llegar a la siguiente junta directiva) para apostarle a la creación de valor en el largo plazo de nuestras empresas. 

Siempre, sin ninguna excepción y más en una crisis como la actual, jugar en equipo es la única forma para ser exitoso y para mantener ese nivel; el único camino es estar unidos. Realmente jugar en equipo es lo que denomina Simon Sinek en su libro “Leaders Eat Last” (Los líderes comen al final): un círculo de seguridad en donde el equipo se sienta protegido.

En nuestra compañía vivimos la filosofía #OneTeamOneGoal. Un solo equipo…una sola meta. Esta mentalidad nos permite corporativamente crear la alineación que necesitamos para definir, cómo desde cada grupo de trabajo se contribuye decididamente al objetivo de la compañía.

Está filosofía nos acompaña desde que nació Lumu, en ese momento dedicamos una jornada de trabajo y definimos entre todos, lo que queríamos ser y lo que no estábamos buscando como empresa. Lo que sería permitido y aquello que rechazaríamos.

Hoy, ese es el resultado de nuestros valores. Las empresas terminan adquiriendo una cultura corporativa se lo hayan propuesto o no. Como emprendedor y ferviente creyente del trabajo en equipo, considero que lo mejor que se puede hacer es definir de manera intencional la cultura de la organización.

Lea también: Visibilizar compromisos en tiempos de coronavirus

Como parte de nuestro crecimiento corporativo, creamos una cultura de contratación por habilidades y no por títulos. Esto nos permite tener acceso a personas increíblemente talentosas que por razones de la vida no pudieron hacer una carrera profesional o simplemente la hicieron en un área; pero su verdadera pasión está en otro campo.

Luego de validar esas las habilidades, nos resulta más importante asegurarnos que haya ‘fit’ con nuestra cultura; de aquí la importancia de definir cultura corporativa de manera intencional.

Nuestro mayor reto y al mismo tiempo la gran oportunidad que tuvimos como organización sucedió con el primer día de la cuarentena, ante el escenario que nos enfrentaban definimos con todo el equipo de trabajo que significaba el éxito para nuestra compañía en medio de la pandemia y dónde íbamos a poner nuestro foco, que parte del trabajo priorizaríamos y que retrasaríamos de manera intencional.

Este ejercicio resultó ser una experiencia fantástica y que recomiendo replicar en otras organizaciones. Resulta ilógico pensar que las condiciones de mercado cambien, pero que nosotros sigamos actuando como si nada nos afectara; esto sería lo más cercano a la definición de locura de Albert Einstein.

El mejor consejo que me han dado como empleado y el que ahora como cabeza de una organización suelo ofrecer, es: ‘What got you here, won’t get you there’, (Lo que te trajo hasta aquí, no te llevará hasta allá) que en realidad es un libro de Marshall Goldsmith el cual  trata de mantener la mente abierta sobre las habilidades que necesitamos seguir adquiriendo en nuestro camino, para enfrentar nuevos retos.

Contacto:
LinkedIn: Ricardo Villadiego*
Twitter: @rvilladiego

*El autor es CEO y cofundador de Lumu, una empresa de ciberseguridad enfocada en ayudar a organizaciones empresariales a identificar amenazas y aislar instancias confirmadas de compromiso.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

Publicidad
Publicidad