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Emprendedores

La innovación es la oportunidad

El ser innovador paga. Los emprendimientos innovadores crecen 88% más que los emprendimientos no innovadores.

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Foto: Getty Images.

Por: Isabela Echeverry*

El pasado 9 de julio se publicaron los resultados del GEM Colombia, el estudio de percepciones y motivaciones de la población adulta donde a junio de 2019 participaron 150.000 adultos de 50 países, 2.109 de ellos en Colombia.  Como siempre, el reporte hace un llamado a los desarrolladores de ecosistemas para cerrar brechas en política pública e industria de soporte al emprendimiento en el país. Este año, la fuga en las 5 etapas de la tubería empresarial nos deja en niveles inferiores al 2015, ya que de un 61% de adultos que “acepta el emprendimiento” como “elección deseable”, sólo nace el 15% de estas empresas y sólo el 4,3% se establecen por encima de 3,5 años.

Desde el 2013 Colombia avanzó en la dirección correcta al empezar a diferenciar y a potencializar los emprendedores por oportunidad (aquellos que identifican una oportunidad en el mercado) versus los de necesidad (emprenden por escasez laboral). Pero para para impactar la permanencia empresarial de Colombia por encima de los 3,5 años, ya la cuestión va más allá de identificar una oportunidad, y es emprender con un modelo de negocio innovador y escalable.

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Para una muestra reciente de lo que sucede en el país, de las 1.600 aplicaciones que llegaron al programa Acelera Región de iNNpulsa Colombia con el liderazgo metodológico de la Cámara de Comercio de Cali, al cierre de su convocatoria el pasado mes de junio, el 53,7% de los registrados se lanzó a emprender porque identificó una oportunidad de negocio, 41,8%, emprendió para ser su propio jefe y un 4.5% lo hizo por necesidad. Sin embargo, sólo el 21% de los emprendimientos de oportunidad son innovadores y escalables, es decir, son los que tienen el potencial de sobrevivir por encima de los 3,5 años.

Lo bueno; esos “top of the class” están presentes en las 8 regiones de Colombia así que la centralización de hace unos años se ha reducido. Lo malo; aún tenemos unos emprendimientos con modelos de negocio débiles y poco innovadores. Por un lado, el 72% de los aplicantes emprendió con un modelo de negocio que no se diferencia de su competencia a nivel local, y por el otro, sólo el 28% tiene un modelo de negocio con el que puede competir y escalar en el mercado regional y nacional. 

El ser innovador paga. Los emprendimientos innovadores crecen 88% más que los emprendimientos no innovadores. Más allá de seguir movilizando la política pública, y ofrecer programas que no diferencien el segmento emprendedor, las entidades de apoyo debemos ser los guías y “coaches” que retan a los emprendedores a renunciar a modelos de negocio poco sofisticados y escalables. Pero es el emprendedor quién debe tener la valentía para desapegarse emocionalmente de negocios insostenibles y así invertir su tiempo y recursos en proyectos que no sólo trasciendan los 3,5 años sino que marquen una diferencia para el país.

Contacto:

Isabela Echeverry*

*La autora es politóloga con énfasis en Relaciones Internacionales de Saint Anselm College en New Hampshire, USA. Magister en Asuntos Internacionales, con un enfoque en Desarrollo Económico y Político del School of International and Public Affairs de Columbia University en Nueva York. Se ha desempeñado en cargos ejecutivos y gerenciales en los sectores público, privado y en entidades sin fines de lucro y actualmente es la Directora de Emprendimiento e Innovación de la Cámara de Comercio de Cali. Su propósito superior es promover la estrategia para el crecimiento e innovación del Valle del Cauca.​

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes.

Emprendedores

Cofundadores de Zoom y Yahoo invierten en Dondo, plataforma colombiana que levantó US$2.1 millones

El CEO de Dondo Jesús Márquez explica que en esta plataforma de ‘intercambios inteligentes’ los usuarios pagan con posesiones, habilidades, dinero o con una combinación de cualquiera de los tres.

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Jesús Márquez, Parker Irving, Daniel Marulanda y Carlos Daniel Sánchez, cofundadores de Dondo. Foto: Dondo.

Intentando vender su bicicleta en plataformas como Mercado Libre y OLX, Jesús Márquez se dio cuenta que la razón por la que no se vendía era que aparecía en la página 21 de los clasificados.

“Los primeros puestos eran vendedores profesionales con inventarios enormes y nuevos”, cuenta Márquez a Forbes. “Esto le debe estar pasando a muchos individuos como yo”, se dijo así mismo.

Ese fue uno de los empujones para cofundar Dondo, una plataforma trueque digital o de ‘intercambios inteligentes’ que funciona como un marketplace en el que el pago se hace con posesiones, habilidades, dinero o una combinación de cualquiera de las tres.

Basada en Bogotá, Dondo acaba de cerrar una ronda de inversión semilla de US$2.1 millones, en la que participaron el cofundador y CEO de Zoom Eric Yuan, el cofundador de Yahoo y socio fundador de Ame Cloud Ventures Jerry Yang; el CEO de Qualtrics, Ryan Smith, el socio fundador de Redpoint Geoff Yang, el tesorero de Microsoft George Zinn, la directora del plan de internacionalización de Facebook en sus inicios Julia Popowitz, el CEO de McLaren Racing Zak Brown y entre otros, el fondo Acequia Capital.

Dondo, que por ahora solo opera en Colombia por medio de aplicaciones móviles en iOS y Android, dice haber crecido en los últimos tres meses 1520% en el valor de los ítems publicados, que asciende a los US$8.1 millones. Dos métricas que pueden proyectar su futuro es que el 81% de los usuarios activos, que son más de 120.000, siguen explorando la plataforma después de seis meses y el 65% de los ítems que han transaccionado, también estaban publicados en Mercado Libre y OLX. “Para nosotros eso significa que estamos siendo mejor que ellos ayudando a la gente a aprovechar el valor de lo que tienen”, expresa Márquez.

Los cofundadores, el venezolano Jesús Márquez (CEO), el estadounidense Parker Irving (CFO) y los colombianos Daniel Marulanda y Carlos Daniel Sánchez -que lideran el equipo de tecnología-, decidieron iniciar su compañía en Colombia por que veían que era un mercado atractivo en la región para arrancar una empresa de este tipo a finales de 2018, aunque fue en 2019 cuando lanzaron su versión beta.

Los fondos obtenidos, según apuntan, los utilizarán para contratar programadores, mejorar la experiencia del usuario y proveer mayor liquidez en el mercado.

“Es una empresa que les brinda a sus clientes la capacidad de usar sus posesiones o habilidades para obtener lo que quieren, promoviendo al mismo tiempo la sustentabilidad ambiental, lo que es muy poco común y tiene una gran oportunidad global”, dijo a Forbes el multimillonario Jerry Yang, socio fundador de Ame Cloud Ventures y cofundador de Yahoo. “Estoy encantado de ser un inversor en el equipo de Dondo”.

A medida que Mercado Libre, el titán tecnológico de América Latina, se desliga un poco del concepto de clasificados con el que inició y trabaja para ser más una especie de Amazon, aún queda espacio en la región para propuestas como la de Dondo.

Márquez, que en Venezuela tuvo una plataforma de comercio de productos importados de China que vendió a Linio, vivió luego en Argentina y en Chile. Al mudarse tenía muchas cosas por vender. La opción que quedaba eran los grupos de Facebook. “Era muy difícil confiar en la gente”, cuenta.

Por ello en el proceso de seguridad que han diseñado, las transacciones afectan el puntaje crediticio en las centrales de riesgo, hacen verificación de identidad y piden videos a los usuarios, que son grabados con cámara propia de la aplicación, y que muestran los productos antes de ser enviados.

“Está construyendo un mercado único en el que las compras también son una forma de entretenimiento; la capacidad de publicar posesiones y habilidades hace que sea divertido para los usuarios descubrir lo que pueden obtener a cambio de lo que tienen”, refiere Geoff Yang, socio fundador de Redpoint Ventures. “Su experiencia de usuario única tiene el potencial de convertirse en un gran negocio global y los diferencia de los jugadores regionales actuales como Mercadolibre”.

Usando la plataforma, el CEO Jesús Márquez recibió un piano vertical que intercambió por una combinación de un amplificador, unos audífonos y algo de dinero. “Si no hubiera sido así ese piano no hubiera llegado a mí”, anota. “Cada transacción es una reutilización de las cosas y eso tiene un impacto enorme en nuestra biósfera”.

Con un equipo de 25 personas que aumentará en los próximos meses, Dondo, que recibe comisiones de 3 a 15% según la categoría y los precios de los productos, está dedicando la mayor parte de su equipo en ofrecer soporte a los usuarios. Ahora, querrán que se animen a publicar más artículos y a tener un inventario robusto para poder sostener ese crecimiento.

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Emprendedores

La Haus supera valuación de US$100 millones tras ronda de US$35 millones para su venta de casas en línea

Rodrigo Sánchez-Ríos, presidente y cofundador de La Haus, contó a Forbes que están concentrados en reclutar el mejor talento y en el desarrollo de producto.

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Rodrigo Sánchez-Ríos, presidente de La Haus y Santiago García, CTO de La Haus, ambos cofundadores. Foto: La Haus.

Imparable, así está la plataforma que vende casas en línea La Haus, con fundadores de México y Colombia, que está en el mapa de de América Latina como una de las proptech de mayor crecimiento.

La Haus acaba de recibir una inversión de US$35 millones, al cerrar su Serie B, liderada por Greenspring Associates y con la participación de Hometeam Ventures, fondo especializado en inversiones en innovación inmobiliaria. Fuentes indican que en esta ronda obtuvo una valoración superior a los US$100 millones.

También participaron fondos como Kaszek Ventures, Acrew Capital, NFX, IMO Ventures y reconocidos inversionistas ángeles, como Spencer Rascoff, fundador de Zillow, la plataforma norteamericana que cotiza en bolsa. Esta es la mayor inversión que una compañía tecnológica basada en Colombia haya obtenido en una ronda, si se excluye a Rappi.

“Con estos fondos vamos a duplicar nuestras apuestas en talento y producto”, le dijo a Forbes el cofundador y presidente de La Haus, el mexicano Rodrigo Sánchez-Ríos, quien cofundó la prominente startup junto a los colombianos Jerónimo Uribe (CEO) y Santiago García (CTO). “No estábamos buscando levantar dinero en este momento”.

Basada en Medellín, La Haus tiene un equipo de más de 200 personas que opera en Ciudad de México, Bogotá y Medellín ganándose cada vez más un espacio respetado en un sector tan tradicional como el inmobiliario. “En 2020 multiplicamos nuestra cuota de mercado por seis en México y por tres en Colombia”, revela Sánchez-Ríos. “Proptech vive en auge, le llegó el momento de creación de valor a la industria inmobiliaria y la destrucción de los modelos anteriores”.

Cabe destacar que apenas unos meses atrás La Haus había cerrado su ronda previa de US$10 millones y con la nueva inyección de capital, ha podido recaudar en total, desde sus orígenes en 2017, US$61.5 millones. Entre sus inversionistas previos están además Beresford Ventures y David Vélez, el creador del neobanco Nubank.

La Haus funciona como una plataforma digital de compra de vivienda, que intenta combatir las ineficiencias que existen en este proceso, brindando distintos servicios a través de agentes especializados que controlan la experiencia desde la búsqueda inicial hasta cuando termina la transacción, de la que ganan una comisión.

Para Seyonne Kang, socio en Greenspring Associates, hay una oportunidad ‘increíble’ en las empresas proptech que están creciendo en América Latina, “una región con más de 600 millones de personas, y con relativamente bajas pero siempre crecientes tasas de propiedad de vivienda”.

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La Haus quiere atrapar ese protagonismo reclutando talento de primera generación. La más reciente integración a su equipo fue la de Thomas Floracks, como Chief Product Officer, quien fue cofundador de VivaReal una proptech que llegó a obtener el 25% del mercado inmobiliario de Brasil, para más adelante fusionarse con Grupo Zap, que luego fue adquirido por OLX.

Sánchez-Ríos cuenta que la estrategia para disparar su crecimiento durante la pandemia y la recesión fue bajar la inversión en mercadeo para enfocarse en mejorar el producto.

“Tuvimos mucha disciplina financiera para acelerar el product-market fit, multiplicando la productividad y acogiendo proyectos que dependían de la venta en la calle, tanto que tuvimos hitos como vender el lanzamiento de un proyecto en un mes”, expresa el presidente de La Haus. “Desde abril el crecimiento ha sido de doble dígito mes sobre mes.

*Con reportería de Alejandro Medina, desde Ciudad de México.

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Rappi aparece junto a Airbnb y Dropbox entre las 10 empresas más grandes de Y Combinator

Gigantes de Silicon Valley como Stripe, DoorDash y Coinbase también hacen parte del listado.

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Foto: Forbes.

Entre las 134 empresas con mayor valoración de todas las que han pasado por las prestigiosa aceleradora de empresas emergentes Y Combinator, solo hay una fundada en América Latina. Y entre las 10 que encabezan el listado, solo una es originaria por fuera de Estados Unidos. Desde su superapp ofrece pedidos a domicilio y servicios financieros, su nombre: Rappi.

Y Combinator dio a conocer las compañías que, a inicios de 2021, por valoración privada son las de tamaño superior. El compilado lo lidera Airbnb, la plataforma de reservas de hospedajes, que tan solo unas semanas atrás salió a la bolsa y que goza de una capitalización bursátil de US$96.000 millones.

El segundo lugar lo ocupa la plataforma de domicilios de comida DoorDash, que también se hizo pública hace poco y que cuenta con valoración de US$60.900 millones. Stripe, la fintech norteamericana de pagos, que tiene una valoración privada superior a los US$60.000 millones, se encasilla en el tercer lugar.

La firma de carros autónomos Cruise, la plataforma de supermercados Instacart, el servicio de almacenamiento en la nube Dropbox, la plataforma de criptomonedas Coinbase, el software empresarial Zapier y la biotecnológica Ginkgo Bioworks son las otras que anteceden a Rappi.

Esta referencia, según explicó Y Combinator, tiene como propósito contribuir al proceso de reclutamiento de talento o de recaudación de fondos de estas empresas. No obstante, aclaró que la valoración es “una forma deficiente de medir el valor de una empresa a corto plazo”, pero que es la métrica más comúnmente disponible para comparar empresas en el mundo de las startups, debido a que otras métricas como los ingresos, se mantienen privadas. ´

Y Combinator, que tiene una tasa de aceptación de 1,5% para quienes aplican, ha dado acceso a 16 empresas de origen o fundadores colombianos a su programa de aceleración e inversión.

De su récord general, tiene más de 25 empresas que valen más de US$1.000 millones y más de 125 empresas valoradas en US$150 millones.

Rappi, que tiene una valoración de más de US$3.500 millones, fue cofundada por los colombianos Simón Borrero, Sebastián Mejía y Felipe Villamarín en 2016. Por su rápido ascenso, ahora tiene repartidas sus oficinas principales entre Bogotá, Sao Paulo y Ciudad de México. Con su superapp inspirada en plataformas asiáticas, los usuarios acceden a domicilios de restaurantes, de supermercados o de tiendas de moda, pero también a servicios financieros, como pagos y de entretenimiento, como videojuegos o conciertos en vivo.

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Emprendedores

Henry quiere sumar más colombianos al mundo de la programación

Con US$1.8 millones atraídos de inversionistas, la startup argentina está formando talentos con el modelo de ingresos compartidos. El 30% de sus estudiantes provienen de Colombia.

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Manuel Barna, Martin Borchardt, Luz Borchardt, Leonardo Maglia y Antonio Tralice, fundadores de Henry, empresa 100% remota. Foto: Henry.

No es fácil conseguir talento en tecnología. Martín Borchardt lo vivió en carne propia como CEO de Nubi, una fintech con sede en Buenos Aires -que luego vendió-, cuando vio huir a los desarrolladores que, con la devaluación del peso argentino, preferían trabajar para empresas extranjeras que les pagaran en dólares. Esto en Argentina, que es cuna de Mercado Libre, Despegar, OLX y Globant.

Junto a Antonio Tralice, Leonardo Maglia, Manuel Barna y Luz Borchardt, Martín cofundó Henry, una academia de programación que pretende contribuir al cambio de esa realidad, por medio de una plataforma que ofrece capacitación en vivo y que se empieza a pagar cuando se consiga empleo, bajo el modelo de ingresos compartidos.

“Acceder a formación tecnológica es muy costosa, hay poca oferta de crédito”, dijo Martín a Forbes vía videollamada. “Cuando trabajas en tecnología no te preguntan qué titulo tienes, sino qué proyecto has hecho. Nosotros traemos un modelo educativo basado en la cooperación de los estudiantes”.

Henry (High Earners Not Rich Yet) estuvo en la cohorte de verano de 2020 de la prestigiosa aceleradora de empresas emergentes Y Combinator y ha obtenido US$1.8 millones en dos rondas de inversión, en las que han participado, además de Y Combinator, los fondos Accion Venture Lab y Emles Venture Partners, y los inversionistas Tin Draper, que invirtió temprano en Tesla y Skype, y Mike Santos, fundador y CEO de Technisys.

“El 30% de nuestros estudiantes son colombianos. Tenemos algunos colombianos que ya están trabajando remotos para startups de Estados Unidos”, comenta la cofundadora de Henry, Luz Borchardt, quien resalta que hay que hacer pedagogía para atraer más mujeres al sector tecnológico. “El software se está comiendo el mundo, si queremos mejorar nuestros números de empleabilidad, tenemos que empezar a tener más desarrolladores”.

En Colombia tienen mucha fuerza plataformas como Platzi, Acamica y Crehana, que enseñan habilidades tecnológicas, pero también el Ministerio de las TIC está adelantando una iniciativa gubernamental para dar bases de programación a 100.000 colombianos. Del mismo modo, Protalento, que también funciona con el modelo de ingresos compartidos cuya formación se empieza a pagar cuando se consigue trabajo, lleva cuatro cohortes de talentos tecnológicos.

Con el alto déficit de talento existente y el crecimiento exponencial de la demanda de habilidades tecnológicas en todos los sectores, todas estas iniciativas tienen cabida.

Henry llegó hasta las entrevistas de Y Combinator en Estados Unidos a finales de 2018 pero no quedó seleccionada en esa cohorte. Volvieron aplicar y quedaron en verano de 2019, cohorte que por la pandemia fue remota. Foto: Y Combinator.

Henry tiene cerca de 5.000 aplicantes mensuales y una tasa de aceptación de 3%. Hasta la fecha, 105 de sus graduados están trabajando para empresas en Estado Unidos, México, Colombia y Chile.

El programa de “full stack developer” es de cuatro meses y se orienta a herramientas de programación como Javascript, CSS, Node JS, React junto con otras tecnologías que completan el desarrollo profesional del front y back-end, dando a estudiantes la oportunidad de resolver problemas de programación de empresas reales. El repago consiste en 24 cuotas que equivalen al 15% del salario del graduado o hasta llegar a US$4.000, lo que suceda primero.

“Nuestra misión es acelerar la transición a América Latina hacia una sociedad más igualitaria”, apunta Martín, a quien le urge que todavía hay mucha gente “que no sabe que acá están las grandes oportunidades”.

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Cómo un exrepartidor de pizza creó una marca de ropa deportiva de más de US$1.000 millones

Mientras Nike paga miles de millones para que las superestrellas muevan el chulito, Ben Francis, de veintiocho años, se ha convertido en un casi multimillonario al pagar centavos a los fanáticos del fitness en Instagram y TikTok para que impulsen su marca.

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Foto: Gymshark.

Incluso en el mundo ligeramente confuso de los influenciadores, Devon Lévesque es uno de los más intensos. Recientemente, el profesional del fitness de 28 años caminó 42 kilómetros alrededor de la ciudad de Nueva York en una posición llamada “gatear como un oso” (donde el atleta camina sobre cuatro soportes, con las manos y los pies en el suelo) para crear conciencia sobre el cuidado de la salud mental de los veteranos de guerra estadounidenses. Para deleite de sus casi 500.000 seguidores de Instagram, el 30 de octubre, Lévesque, que puede alcanzar los 19 km / h en los cuatro apoyos, cruzó el Puente de Brooklyn, luego disparó por el East Village y subió a Harlem antes de terminar en Central Park Overlook Rock. Y lo hizo todo con el equipamiento de la startup británica de fitness Gymshark. ¿Nunca había escuchado de eso? Bueno, entonces pasa más tiempo en TikTok.

En el competido y bien capitalizado mercado de ropa deportiva, Gymshark se ha convertido en una marca valorada en más de US$1.400 millones que paga a 80 personas influyentes del fitness como Lévesque sumas que van desde US$ 6,000 a más de US$ 100,000 al año según estimaciones d Forbes para vivir, y vender, el “estilo de vida Gymshark” en las redes sociales. El fundador Ben Francis (28) tiene una regla para sus atletas: sé tú mismo, pero sé tú mismo con Gymshark. “Los jóvenes solo quieren comprar marcas lideradas por la comunidad que se alineen con sus valores”, dice Francis. “Somos una comunidad que también vende cosas”.

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Devon Lévesque, vestido en Gymshark para reto de 42 kilómetros por la ciudad de Nueva York, rompió el récord mundial ese día por la distancia más larga recorrida por un hombre a cuatro patas. Foto: Cortesía.

Al combinar el marketing de influencia con pantalones cortos deportivos de alta calidad de US$ 25, Francis construyó los Nike de la Generación Z: sin gastar miles de millones en patrocinios al estilo Jordan o escaparates llamativos. Durante el año pasado, los ingresos de Gymshark aumentaron un 40% a 330 millones de dólares. En agosto, la firma de capital privado General Atlantic compró el 21% de la marca por casi US$ 300 millones. El trato le dio a Francis, un ex repartidor de pizzas de un pequeño pueblo inglés y en la lista Forbes 30 Under 30 2018, un buen dinero. Forbes estima que su participación restante en Gymshark tiene un valor de más de US$ 900 millones.

“Siempre hay esa persona en el gimnasio que parece saber lo que está haciendo”, dice Gabriel Caillaux, copresidente de General Atlantic. “Puede que no sean estrellas, pero son las personas las que marcan las tendencias; este es el tipo de influencer con el que Gymshark quiere trabajar”.

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Una joven Francis flexiona en una de las primeras camisillas de Gymshark.

Con un presupuesto pequeño en comparación, Francis hizo del enfoque guerrillero una virtud, al parecer pagando a los influenciadores solo US$ 500 al mes para mostrar sus productos en las pantallas de los teléfonos. Por supuesto, Nike y Adidas tienen más seguidores en Instagram. Pero Gymshark está buscando compradores más jóvenes, aprovechando héroes de la vida real para atraer a más de 2 millones de seguidores de TikTok, en comparación con los 1.3 millones de Nike y cero para Adidas.

La pandemia ha convertido un buen negocio en uno aún mejor. Con más ojos que nunca pegados a los teléfonos inteligentes y la moda en cuarentena que favorece el “fitness chic” sobre los negocios informales, las ventas de Gymshark se duplicaron en el último trimestre del año pasado. Toda esa ganancia viene sin ningún problema inmobiliario. Con solo una tienda física, en el Covent Garden de Londres, Gymshark pasó por alto el apocalipsis minorista causado por Covid-19 que transformó Niketown en una ciudad fantasma.

El viaje de Ben Francis

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2012. Francis, de 20 años, usa la máquina de coser que compró con los ahorros de Pizza Hut para coser las primeras piezas del equipo Gymshark.

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Abril de 2018. Francis, el CEO Steve Hewitt (izquierda) y el presidente ejecutivo Paul Richardson (derecha) posan frente a la nueva sede de Gymshark en Solihull, Inglaterra.

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Agosto de 2018 En lugar de las tiendas minoristas, la empresa albergaba ventanas emergentes. Pre-pandemia, jóvenes aficionados se reunieron en eventos como este en Toronto para tomarse selfies con los atletas de Gymshark y conseguir equipamento exclusivo.

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Febrero de 2020. Francis se toma una selfie en la inauguración de Gymshark Lifting Club, los 55.000 metros cuadrados del gimnasio de la empresa, solo para invitados ubicado al lado de su sede.

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Noviembre de 2020. Francis en el centro logístico de 10,000 pies cuadrados de Gymshark en el Reino Unido, desde el cual se envían equipos de Gymshark a todo el mundo.

“La ropa deportiva se ha vuelto aún más popular entre las personas que trabajan desde casa e invierten en salud y fitness”, dijo Emily Salter, analista minorista de la firma de analistas GlobalData con sede en Londres. “Gymshark se ha beneficiado enormemente de esta tendencia, y su comunidad muy fuerte y leal obviamente ha aumentado su éxito de manera significativa”.

A pesar de sus raíces inglesas, el estilo de Francis es más Muscle Beach que Alexander McQueen. Cuando era niño en Bromsgrove, Worcestershire, Francis estaba obsesionado con los clips de levantamiento de pesas de YouTube de íconos como Arnold Schwarzenegger. A los 18, se matriculó en la cercana Universidad de Aston, repartió en Pizza Hut por la noche y pasó su tiempo libre en el gimnasio. A medida que ganó músculo, no pudo encontrar una camisa que mostrara adecuadamente sus “nuevas armas”. Con su colega universitario Lewis Morgan, comenzó a romper camisetas y convertirlas en regatas al estilo Schwarzenegger y a embellecerlas con un logo que representaba un gran tiburón blanco levantando una barra. Vendieron en línea en gymshark.co.uk.

“La ropa de entrenamiento con pesas simplemente no estaba disponible aquí. Todos mis héroes eran YouTubers, así que les envié productos”, dice Francis. Tener a los YouTubers haciendo ejercicio con sus camisetas sin mangas fue genial, pero después de alquilar un stand en la exposición de culturismo más grande de Europa, BodyPower, en 2013, se dio cuenta de que sus camisetas podían lanzar una marca. “Nos sorprendió la gente que quería conocer a los atletas, quería ver el producto y vendimos todo en el evento”.

Pronto, Francis pasó de US$ 450 en ventas de mercadería por día a US$ 45,000, dando ropa de Gymshark gratis a las estrellas de levantamiento de pesas de las redes sociales. Morgan y él abandonaron la universidad para dedicarse a tiempo completo a la marca. Aunque Gymshark todavía ofrece regatas para los fanáticos del culturismo, la compañía se ha convertido en una especie de Lululemon para jóvenes de 18 años, ofreciendo ropa casual para hombres, conjuntos de spandex para mujeres, ropa para correr y accesorios como rodillos de espuma, bandas de resistencia y toallas de playa.

Utilizando los millones de General Atlantic y con la esperanza de expandirse rápidamente en los Estados Unidos, Francis tenía la intención de trasladar la sede de su empresa de 500 personas de Solihull, Inglaterra, a la meca del fitness en Denver, Colorado, pero la pandemia de Covid-19 pospuso los planes. Su enfoque ahora está en fortalecer el transporte y la logística. Con los clientes estadounidenses acostumbrados a las entregas rápidas de Amazon, Francis está abriendo dos centros de distribución, en California y Ohio. Deben estar listos y operativos en 2021. También está formando un equipo en el país, ya se han contratado 35 personas este año y hay planes para llamar a 15 profesionales más. Cuatro de los empleados actuarán exclusivamente como exploradores para encontrar y gestionar influencers estadounidenses emergentes.

“Cuando Apple comenzó, fue adoptado por arquitectos, creativos y otros tipos de jóvenes geniales”, dice Francis. “Nuestros aficionados cuentan sus macronutrientes y saben cómo hacer un peso muerto adecuado”.

Por: Alexandra Sternlicht | Forbes Staff

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