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Resiliencia para todos y para todo

La modelo y presentadora Daniela Álvarez habla sobre su proceso de resiliencia y cómo tomar decisiones que ayuden a cultivar esta cualidad.

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Después de seis meses  de cuarentena y con un proceso de reapertura en diferentes sectores iniciando, debemos preguntarnos: ¿cómo prepararnos para lo que viene?, una de las razones por la cual esa pregunta es tan desafiante y compleja de responder es porque no sabemos realmente qué es “lo que viene”.

Es precisamente la resiliencia una herramienta para actuar que se interpone ante la incertidumbre y nos permite seguir. El American Psychological Association (APA) define la resiliencia como el proceso que vivimos las personas para adaptarnos a la adversidad (trauma, tragedia, amenaza o fuente de tensión). Comparan la resiliencia con una bola o resorte que tienen la capacidad de rebotar de una experiencia difícil. 

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Lo que más me encanta de este concepto descrito por la APA es que aclaran que no es una característica que la gente tiene o no tiene, más bien, es una serie de conductas, pensamientos y acciones que pueden ser aprendidas y desarrolladas por cualquier persona.

En ese orden de ideas, todos pudiéramos tener la capacidad de ser resilientes y de poder así convertir la adversidad en oportunidad. Debo confesarles que empecé a enamorarme de este tema cuando dialogué con una mujer que cambió mi visión, mi mentalidad y por ende mi actitud. Creo firmemente que ella podrá también hacerte ver la vida y sobre todo cualquier situación que vivas de forma distinta.  Es por eso que comparto la conversación que mis hermanas y yo tuvimos en Power Night con ella y las lecciones que más quiero resaltar. 

Daniela Álvarez, la reina de la resiliencia 

Daniela es un referente de resiliencia y templanza, que además se ha esmerado porque su historia se vuelva fuente de inspiración  y definitivamente lo ha logrado. Luego de contarnos a mis hermanas y a mí su historia en detalle,  concluimos unos puntos claves que quiero compartir y que pueden ser aplicados en cualquier escenario, ya sea personal, profesional o de negocios. 

1. Tomar decisiones (aunque sean duras) en el momento oportuno

Decidir por voluntad propia cortar la pierna izquierda de tu cuerpo, sea como sea, es una decisión extremadamente difícil. Pero indiscutiblemente, en ese momento, para Daniela, era la más asertiva.  Aunque esa decisión representó cambiar un poco su estilo de vida, empezar de nuevo, y adaptarse a una nueva realidad, Daniela hoy está feliz de haberla tomado porque sabe que de no haberlo hecho, los resultados pudieron haber sido trágicos. 

Dicen que la peor decisión es no tomar una decisión, en estos momentos la asertividad para tomar decisiones influye mucho sobre los resultados del futuro. No tengo duda que decidir hoy día es una de las acciones más extremas que podemos realizar, pero es absolutamente necesaria, porque no hacerlo puede ser peor. Es importante enfocarse en la visión a largo plazo para que las duras decisiones que deban tomarse tengan sentido.  

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2. Ante cualquier situación difícil generalmente hay dos caminos, y somos nosotros quienes podemos elegir

Luego de decidir cortarse parte de su pierna izquierda, Daniela tuvo que optar entre dos extremos como compañeros para afrontar el proceso que seguía; por un lado, la tristeza y la depresión y por otro, la alegría y el optimismo.  Ella evidentemente optó por tomar el camino de la felicidad, la aceptación, la resiliencia y el positivismo para hacerle frente a un camino lleno de muchos procesos complejos. Después de un mes y medio de sus operaciones, nos afirma que fue ese camino el que le permitió salir adelante y atravesar todas las pruebas.

Esta reflexión se aplica a todo, al fin y a cabo no podemos controlar las cosas que nos pasan, solo estamos en capacidad de controlar la manera en la que reaccionamos ante ellas.  

3. Todo tiene solución, aunque no la veamos inicialmente,  si somos resilientes podemos encontrarla

En palabras de Daniela “todo tiene solución”, inicialmente es difícil ver tales alternativas porque nuestra química cerebral seguramente lo impide. A medida que cambiamos nuestra actitud y nuestra mentalidad, la ventana de soluciones y oportunidades empieza abrirse.

4. No perder de vista los sueños y la visión que empujada por la esperanza nos debe guiar 

¿Qué sigue?, ¿qué  nos guía?, ¿por qué continuar?

Daniela tiene claro que quiere convertirse en una gran conferencista que mueva fibras alrededor del mundo, hoy ese sueño la mantiene optimista y con ganas de prepararse para lograrlo. 

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Tener un sueño o una visión que nos guíe mantiene encendida la esperanza que nos mueve a los seres humanos.  Puede que el sueño cambie un poco y la visión se reajuste, y eso está bien, lo fundamental es no perder la esperanza. Así que, ¡a seguir soñando se dijo! 

5. La actitud hace toda la diferencia 

Daniela lo sostiene y la ciencia lo respalda.  Las emociones tienen un efecto directo en los neurotransmisores de nuestro cerebro que afectan positiva o negativamente (dependiendo de la emoción) la manera como procesamos la información. En términos muy sencillos, entre mejor sea nuestra actitud, mejor va a ser nuestra capacidad de pensar, crear, innovar, transmitir información y relacionarnos. 

Visión positiva y oportunidad 

Cuando empezamos a vivir una nueva etapa, debemos afrontarla con la mejor actitud, visión positiva y resiliencia, porque ello tiene el poder de cambiar totalmente los resultados que obtengamos. 

¡Adelante! Esto apenas comienza. 

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LinkedIn: Karen Carvajalino
Twitter: @LasCarvajalino

*La autora es cofundadora The Biz Nation, una plataforma de educación virtual enfocada en emprendimiento, tecnología y habilidades para los trabajos del futuro. 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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El mito del empresario multimillonario y la desigualdad en Colombia

Hay una percepción que consiste en creer que existe una élite de empresarios que se hacen cada vez más ricos. ¿Por qué esta percepción podría ser imprecia y poco relevante para el caso colombiano?

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Monedas colombianas, dinero, economìa, moneda, dinero en efectivo foto: Diana Rey Melo
Foto: Diana Rey Melo / Forbes Colombia

La fallida reforma tributaria despertó una percepción acerca de los atributos de la desigualdad en Colombia que yo no comparto. Esta parece estar presente tanto entre las personas del común, como entre los círculos de expertos. Esta percepción consiste en pensar que la desigualdad en Colombia tiene como elemento fundamental la existencia de una élite de empresarios multimillonarios que se hacen cada vez más ricos. Aquí explicaré por qué considero que esta percepción es imprecisa y poco relevante para el caso colombiano.

Para empezar, debo aclarar que la idea de empresarios multimillonarios cada vez más ricos sí es indispensable a la hora de entender la desigualdad creciente del mundo desarrollado. La globalización y la desregulación financiera han ofrecido oportunidades de enriquecimiento extraordinarias a empresarios en EE. UU., Europa, y el Este de Asia en los últimos 30 años. Sin embargo, la situación de las élites empresariales colombianas es bastante ajena a esto. Existen tres formas sencillas de verlo.

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Primero, tomando como referencia los datos sobre billonarios de Forbes es claro que los billonarios en Colombia son pocos y no muy ricos. La lista de billonarios de 2021 habla de cuatro grandes fortunas hechas en Colombia. La fortuna más grande de esta lista es la de Luis Carlos Sarmiento, la cual se estima en 11 billones de dólares, el mismo monto que tenía en 2017.

Como referencia, la fortuna del hombre más rico de EE. UU., Jeff Bezos, es de 201,4 billones de dólares, habiendo aumentado 119,9 billones desde 2017. Aumentos de más del 100 % en los últimos 4 años también se observan en el caso de las fortunas de Bernard Arnault, Karl Albrecht, Giovanni Ferrero, James Ratcliffe, David Thomson, que son las personas más ricas de Francia, Alemania, Italia, El Reino Unido, y Canadá, respectivamente.

Viendo el asunto de forma más sistemática, la cantidad de billonarios y su fortuna relativa es bastante menor en Colombia que en el mundo desarrollado. Mientras en Colombia hay 0,08 billonarios por cada millón de habitantes, en EE. UU. hay 2,21. Mientras que estos billonarios en Colombia tienen una fortuna conjunta equivalente al 6,5 % del PIB, esta cifra es superior al 20 % en EE. UU.

Es decir, teniendo como referente los estándares del mundo desarrollado, no solo Colombia genera menos empresarios billonarios de lo que le correspondería para su tamaño poblacional, sino que estos capturan una parte mucho más pequeña de la riqueza del país (véase tabla 1).

Fuente: Forbes (2021), Banco Mundial (2020)

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La segunda forma de pensar el asunto es reflexionar sobre el desempeño del mercado bursátil colombiano. En este mercado se transan los derechos de propiedad de las grandes empresas en Colombia. Ahí se sabe qué tan bien le está yendo a buena parte de la élite empresarial colombiana. Y, contrario al éxito de los capitales en las economías desarrolladas, los últimos años han sido bastante malos para los capitales en Colombia.  

Mientras el SPY (el cual replica el desempeño de las 500 empresas más grandes del mercado americano) ha crecido más del 100 % desde comienzos del 2015, el ICOLCAP (el cual replica el desempeño de las empresas más grandes del mercado colombiano) ha perdido más del 60 % de su valor (ver gráfico 1). Es decir, el valor de los principales conglomerados económicos del país es menos de la mitad de lo que era hace 6 años.

Fuente: Yahoo Finance

Finalmente, observar las distribuciones de ingresos y riqueza de la población colombiana ayuda a tener una mejor perspectiva sobre qué tan relevante es la idea de un empresariado multimillonario como corazón de la desigualdad del país.

Datos de ingresos de la Gran Encuesta Integrada de Hogares del Dane señalan lo profundamente pobre que es el país (véase gráfico 2). Más del 60 % de los hogares tienen ingresos inferiores a 600.000 pesos, y al menos la mitad de ellos podrían considerarse en situación pobreza.

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Fuente: Cárdenas (2021)

Al mismo tiempo, estos datos indican que el 1 % más rico de los hogares en Colombia no se trata de empresarios multimillonarios. Basta con recibir ingresos de 14 millones de pesos al mes para estar en esta categoría. Es decir, un hogar con dos personas, ganando cada una de ellas 7 millones de pesos mensuales, ya es parte del 1 % más rico del país.

Como se pueden imaginar, este 1 % más rico está primordialmente compuesto por funcionarios públicos, políticos, intelectuales, ejecutivos, y periodistas reconocidos. Personas que viven muchísimo mejor que el colombiano promedio y que tienen una gran influencia en la opinión pública y en el funcionamiento de la institucionalidad del país, pero que, en el contexto internacional, serían consideradas clase media.

De hecho, a partir de los datos de la Encuesta de Carga Financiera y Educación Financiera de los Hogares del Dane, presentados por Juliana Londoño-Vélez y Javier Ávila-Mahecha, podemos saber que la inmensa mayoría de la riqueza de estas personas está invertida en finca raíz (el 80 % de ella), no en negocios o activos financieros (véase gráfico 3).

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Con todo esto, debería ser claro que, aunque apropiada para el mundo desarrollado, importar la idea de que la desigualdad está explicada por un contexto favorable al capital, donde unos empresarios multimillonarios son cada vez más ricos, no es particularmente relevante para la realidad colombiana. En otras palabras, en Colombia el sistema no falla por permitir a personas hacerse terriblemente ricas, falla por impedir que millones salgan de la pobreza.

Por eso, para entender mejor la desigualdad en Colombia, lo importante es concentrarse en la élite urbana amplia. La misma que se ha encargado de importar y difundir el mito del empresario multimillonario para expiar sus culpas. Esta élite, aunque no es multimillonaria, vive muy cómodamente en ese 1 % más rico del país, pero no cree beneficiarse de un sistema que mantiene a decenas de millones en situación de pobreza. No importa que su vida esté rodeada de empleadas del servicio que limpian sus casas, de porteros que les abren las puertas de sus edificios, y de recicladores que recogen cartón de sus basuras. Esta élite considera que sus sueldos son apenas los apropiados para su alta educación y que sus condiciones de vida son, tan solo, las esperadas de una vida digna.

Paradójicamente, esta élite, acogiendo los ideales de las élites urbanas internacionales, habla de tener mucha empatía y señala que la discriminación y la desigualdad son el mayor problema de las sociedades modernas. Así, pensar en unos grandes capitalistas que se comen el pastel de los más pobres es su manera de resolver la disonancia cognitiva de ver la igualdad como un valor fundamental y de gozar de una posición tan privilegiada en un contexto de completa pobreza.

Desviar la atención de esta élite sí es ignorar el elemento estructural de la desigualdad en el país. Es en esta élite donde uno realmente puede observar el sisma entre aquellos pocos que construyen las reglas del sistema, y aquellos muchos que las cumplen. Las verdaderas barreras que un colombiano promedio enfrenta para estar en posiciones de poder, en las que pueda cambiar el sistema (e.g. ser ministro, senador, CEO), están a la hora de intentar llegar a ser parte del 1 %. Estas barreras tienen que ver con los privilegios de acceder a colegios bilingües, a universidades de élite, a clubes sociales, etc. Estos son los mecanismos a través de los cuales las élites se han perpetuado en el poder en Colombia.

Así las cosas, al diseñar nuestro sistema tributario, claro que debemos garantizar progresividad al interior de los más ricos. Claro que el 0,0001 % debe pagar más impuestos que el 1 %. No obstante, a la hora de pensar los fundamentos estructurales de la desigualdad del país, no podemos ignorar al 1 %, pensando en el problema está en el 0,0001 %. Una narrativa de este tipo nos llevará a ignorar el tejido social sobre el que la desigualdad se ha sostenido por siglos en Colombia.

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LinkedIn: Javier Mejía Cubillos
*El autor es Asociado postdoctoral en la división de Ciencias Sociales de la Universidad de Nueva York- Abu Dhabi. Ph.D. en Economía de la Universidad de Los Andes. Investigador de la Universidad de Burdeos e investigador visitante en la Universidad de Standford.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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El secreto detrás del levantamiento de capital

La primera ronda es la maás difícil, pero con consejos clave podrá estar preparado para lograrlo. Le contamos.

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Frecuentemente me contactan emprendedores de todos los rincones de América Latina preguntando cómo se levanta capital para sus ideas de negocio. Levantar capital en esta región del mundo, aún es visto como algo misterioso y lejano, que alguien común y corriente no puede lograr. Sin embargo, en lugares como Silicon Valley, levantar capital es algo bastante normal en la vida de une emprendedor de etapa temprana.

Después de haber pasado por 500 startups y Y Combinator y habiendo tenido la experiencia de levantar cerca de 10 millones de dólares para mis empresas, quise escribir este manual sencillo para todos los emprendedores que están empezando y quieren levantar sus primeras rondas. Claro está, no soy un experto levantando capital, porque aún estoy en proceso de aprender cómo cerrar rondas más grandes, sin embargo, tengo una muy buena experiencia en etapa pre semilla y semilla, los primeros pasos de una startup.

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Cualquier idea de negocio tiene una misión fundamental en sus inicios, crecer y mostrar tracción. ¿Pero qué quiere decir crecer y mostrar tracción exactamente? Lo que esto traduce es que tenemos que poder mostrar que nuestra idea de negocio tiene algún tipo de validación, es decir, alguien está dispuesto a pagar o sacrificar algo en su vida (tiempo, datos) por probar nuestro producto o servicio. Una idea de negocio excelente crece entre el 5 y 10 % semana a semana según YCombinator. Esto no quiere decir que una idea no valga la pena desarrollarla si crece menos de eso, pero lo que si es cierto, es que debe crecer ALGO.

Lo primero que hay que entender es que en América Latina sí existen los inversionistas de etapa temprana y si hay capital disponible para emprendedores que apenas comienzan. No son abundantes, pero cada año están llegando más. Estos inversionistas, pasan sus días y noches pensando en cómo encontrar más emprendedores con buenos modelos de negocio. Suena contra intuitivo, porque uno pensaría que al ser un fondo es muy fácil encontrar en quién invertir, pero la realidad es que no.

Hablo con muchos fondos en Colombia y la frustración siempre es la misma, no hay suficientes proyectos para fondear. Por ende, no sientan que un inversionista les está haciendo un favor al oírles su pitch de negocio. Ellos mueven cielo y tierra para poder hablar con emprendedores como ustedes. ¡Ustedes son deseables!

Levantar capital es un loop de retroalimentación. Entre más puertas toquemos e inversionistas conozcamos, más prueba social y voz a voz se generará sobre nosotros y más chance de cerrar un primer cheque. Y el secreto de cerrar una buena ronda de inversión es conseguir el primer SI. Cuando tengamos ese primer si, más inversionistas van a querer hablar con ustedes porque ya existe validación de que alguien les quiso dar plata y ellos no quieren quedarse por fuera de negocio.

Ahora bien, el primer cheque es el más difícil. En mi caso, esos primeros cheques me han tomado más de 50 reuniones frustrantes en las cuales constantemente el feedback que se recibe es negativo y desmotivaror: el modelo no es bueno, que el mercado no es lo suficientemente atractivo y que les preocupan los unit economics.

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Oir esas respuestas es la parte más difícil del proceso. El secreto consiste en no desmotivarse y por el contrario tomarlo como una sesión de mentoría avanzada. Oír el feedback, tomar nota y hacer ajustes al pitch para la siguiente reunión es lo mejor que se puede hacer. Este proceso de ingeniería continua tiene como resultado después de 40 iteraciones, tener un pitch muy solido y convincente.

Hay varios elementos clave que determinan el éxito a la hora de cerrar esa primera ronda y es en lo que deberías ponerte a trabajar de inmediato:

  • Habilidad de comunicación del equipo fundador – explicar de una forma simple y atractiva lo que hace la empresa hace para que cualquiera pueda entenderlo. La mayoría de los emprendedores fallan en esto y complican mucho su explicación del modelo de negocio. ¡Vayan al grano! El span de atención de alguien en una reunión es de aproximadamente 4 minutos.
  • El tamaño del mercado que están atacando – Algunos emprendedores ignoran esto por completo y no hacen la tarea de estudiarlo bien para presentarlo de una forma atractiva. Cuando un inversionista invierte en una idea, está invirtiendo en un potencial futuro de multiplicar su dinero. Lo que menos quiere ver un inversionista es que su mercado toca un techo muy rápido. Muestren que hay mucho campo para lo que están desarrollando y un público gigante para servir.
  • Crecimiento semana a semana – Y Combinator define el punto óptimo de crecimiento semana a semana entre 5 y 10 %, que más o menos es 22 a 46 % mensual. Escojan muy bien ese KPI a medir para que sea relevante y atractivo (Ingresos, usuarios activos, pilotos, volumen de transacciones). Lo que no se mide no existe por ende lo más importante el empezar una empresa es lanzar lo que sea que tengamos y medir su progreso.

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  • Mostrar que ya hay interés de otros inversionistas – No se trata de decir mentiras, pero si se trata de tener un buen story telling para poder mostrar que están hablando con más inversionistas y que no dependen solo de esa persona con la que están hablando. Si ya otro inversionista les ha confirmado su interés de invertir, no sean tímidos en decirlo.
  • Traten de buscar introducciones a los inversionistas – Esta estrategia funciona mucho mejor que escribirles en frio. Investiguen a los inversionistas para ver en qué más han invertido y consigan que los emprendedores de esos startups los presenten en un mail. Esto es probablemente lo más importante que pueden lograr e incrementa los chances de éxito bastante.
  • Tengan un plan – Muchos emprendedores salen a buscar capital sin saber exactamente cuánto están buscando y para qué. Lleguen con esas cifras muy bien pensadas a las reuniones para dar respuestas exactas. “Estamos buscado 400 mil dólares para comenzar nuestra expansión en Colombia y estamos dispuestos a darles el 10% de la compañía”. Entre más seguros se vean de esto más credibilidad van a generar en los inversionistas.

Contacto:
LinkedIn: Julián Torres*
Twitter: @juliantorresgo
*El autor es administrador de empresas de la Universidad de los Andes. Es cofundador de Fitpal y Ontop, una plataforma que le permite a las empresas contratar globalmente de forma legal y rápida.

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Bogotá, a sacar provecho de las oportunidades del nearshoring

colombia es uno de los países de Latinoamérica que más se puede beneficiar de la relocalización de empresas. Le contamos por qué.

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Un año atrás, cuando el mundo entero estaba paralizado por cuenta de la pandemia, empresas de diferentes sectores económicos vieron cómo sus cadenas de suministro se vieron afectadas por cuenta de los cierres fronterizos y las cuarentenas generalizadas. Este fenómeno puso en boga el nearshoring, una tendencia que ya venía ganando relevancia en medio de la tensión comercial de EE. UU. y China, o por cuenta del proteccionismo dentro de las políticas comerciales y de inversión de los gobiernos de varios países.

El nearshoring es, de manera resumida, la regionalización de los procesos de producción internacional, al establecer operaciones productivas en cercanías a los mercados que atienden las empresas con el fin de minimizar el riesgo de enfrentarse a una interrupción de sus cadenas de abastecimiento y distribución.

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En medio de este reacomodo de las cadenas globales de valor, Colombia aparece como uno de los países latinoamericanos que se puede beneficiar con la atracción de proyectos a través de una estrategia de nearshoring. Como parte de los esfuerzos que el país adelanta en esta materia, ProColombia ha identificado a la fecha 887 empresas internacionales con potencial para reubicar sus operaciones en el país, 745 de las cuales ya han sido contactadas por parte del Gobierno nacional.

Se estima que más del 30 % de las empresas interesadas en trasladar sus operaciones a Colombia tendrían a Bogotá como destino, a través de inversiones que impulsarían el desarrollo económico y la generación de empleo en un momento crucial como el que vivimos en la actualidad.

Y es que Bogotá, corazón económico del país, condensa gran parte de los atributos con los cuales Colombia está atrayendo empresas internacionales a través de su estrategia de nearshoring, que incluyen un nuevo régimen de zonas francas, exención de IVA para la exportación de servicios o descuentos y deducción al impuesto sobre la renta.

Bogotá tiene, además, el aeropuerto con mayor movimiento de carga de América Latina, y cuenta con una ubicación estratégica frente a las principales capitales de América y Europa. La capital ofrece acceso a un mercado global, esto gracias a los 16 acuerdos comerciales vigentes que tiene Colombia con países ubicados en los 5 continentes, los cuales le permite tener a acceso a mercados valuados aproximadamente en USD$ 52 billones, con una población cercana a los 1.800 millones de habitantes.

Invest in Bogota, la agencia de promoción de inversión extranjera de la capital colombiana, trabaja de manera proactiva en la atracción de proyectos de nearshoring, con casos de éxito que vale la pena destacar. Este año, la compañía británica Shelton´s Coffee trasladó su planta de producción de café del Reino Unido a Bogotá, desde donde inició su proceso de expansión a América Latina, Estados Unidos y Canadá.

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Otro ejemplo es el de la compañía asiática de Business Process Outsourcing (BPO) TDCX, que en febrero de este año inauguró en Bogotá su primera operación para América Latina para dar atención a clientes en mercados como Estados Unidos. Desde la capital colombiana, donde invirtió cerca de 2,5 millones de dólares, la empresa originaria de Singapur espera generar cerca de 450 puestos de trabajo directos para el cierre de 2021.

El nearshoring es una oportunidad única que se puede traducir en crecimiento económico, generación de empleo, mayor productividad y eficiencia para Bogotá Región. Sacarle provecho a esta tendencia dependerá de nuestra capacidad para adaptarnos a las nuevas necesidades del mercado internacional, de articular el trabajo público-privado para mantener un ambiente de negocios que incentive la inversión y que logre que la capital tenga una mayor inserción en las cadenas globales de valor.

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LinkedInJuan Gabriel Pérez
* El autor es director ejecutivo de Invest in Bogota.

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365 días después: un vistazo atrás y lecciones aprendidas de un año en confinamiento

Desde hace más de un año, el desagradable virus biológico ha dejado a la comunidad internacional en medio de una crisis global, obligándonos a mudar la mayoría de nuestras actividades a online.

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Foto: Bench Accounting/Unsplash

Apenas unos días después de que se publicara mi primera columna en este medio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró oficialmente que el mundo se enfrentaba a una pandemia. Desde hace más de un año, el desagradable virus biológico ha dejado a la comunidad internacional en medio de una crisis global, obligándonos a mudar la mayoría de nuestras actividades a online, readaptar nuestros estilos de vida y reflexionar sobre nuestra actitud hacia la salud, interacciones sociales, viajes y, en fin, todo.

El coronavirus no solo ha cambiado al mundo físico, sino que también ha afectado la rapidez en la que las tecnologías digitales están siendo integradas en los procesos comerciales y, por supuesto, el panorama de ciberamenazas.

Desafortunadamente, la situación provocada por la pandemia ha favorecido a los ciberdelincuentes, mientras, al mismo tiempo, ha creado nuevos desafíos para empresas y organizaciones. A lo largo de 2020, detectamos alrededor de 360.000 nuevos archivos maliciosos al día. Hoy, también estamos viendo un aumento del 25% en el crimen digital a nivel mundial (según los datos proporcionados por KSN) en comparación con el año previo.

Además, durante los últimos 12 meses hemos registrado un aumento en ciberataques que tienen como blanco a los recursos corporativos, así como a las infraestructuras críticas e industriales, las cuales fueron puestas al alcance (y a menudo, de manera apresurada) de los trabajadores remotos. Asimismo, las organizaciones ahora deben hacerle frente, no solo al aumento del tráfico remoto en su red, sino también al uso de servicios de terceros para el intercambio de datos.

Actualmente, el uso de herramientas de administración remota ofrece a los cibercriminales una excelente oportunidad para atacar dispositivos, especialmente aquellos que no necesariamente cuenten con la protección de TI adecuada. Si bien el RDP (protocolo de escritorio remoto) es una de las herramientas más populares que el personal de TI usa para garantizar la conectividad remota a Windows, durante el último año, el número de ataques RDP de fuerza bruta (tipo de ataque donde los ciberdelincuentes prueban diferentes nombres de usuario y contraseñas hasta que den con la combinación correcta) se ha disparado a nivel mundial. Y no solo los dispositivos corporativos se han visto afectados por los ataques RDP, también ha habido un aumento notable en el porcentaje de sistemas de control industrial (ICS, por sus siglas en inglés) a los que se puede acceder de forma remota.

A escala mundial, a partir abril de 2020, los ataques mensuales contra RDP nunca descendieron por debajo de los 300 millones, muy lejos de los 93,1 millones registrados alrededor del mundo en febrero de 2020 (un aumento del 197%). En el caso de América Latina, registramos 654 millones de ataques entre febrero y diciembre de 2020.

Este tipo de ataques ha seguido aumentando en comparación con los niveles pre-pandémicos. Y, cada vez más, recibimos solicitudes de nuestros socios del sector industrial en relación con ciberataques dirigidos específicamente a sistemas de control de procesos automatizados, redes industriales, IoT e infraestructura crítica en general.

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Pero, después de un año en confinamiento, ¿qué lecciones hemos aprendido? El año pasado demostró, claramente, que la creciente dependencia de la infraestructura crítica en Internet presenta nuevas amenazas que pueden afectar, no solo a las empresas individuales, sino también a industrias enteras e, incluso, a las economías nacionales. Después de todo, los cibercriminales siguen a donde vaya la gente.

Hoy, lo que hemos vivido durante la pandemia, refuerza lo que describí hace más de un año en mi primera columna: nuestro futuro (o la era cibernética en la que estamos entrando actualmente) debe construirse en torno a la ciber-inmunidad para garantizar que las organizaciones y sus empleados permanezcan seguros en este entorno digitalizado.

Lograr la verdadera ciber-inmunidad es más que proteger los endpoints. Colectivamente, debemos crear un ecosistema donde todos los elementos conectados estén protegidos y todos los sistemas en él sean seguros por diseño. Después de todo, el último año ha subrayado que el panorama de amenazas está en constante evolución, y que el concepto de ciberseguridad tradicional pronto se volverá obsoleto.

Contacto:

Eugene es un experto en ciberseguridad de renombre mundial y empresario. Es cofundador y Director General de Kaspersky, proveedor privado de soluciones de ciberseguridad y protección de endpoints más grande del mundo que trabaja, entre otros con la INTERPOL y Europol en temas contra el cibercrimen. *

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Conectar con tu propósito para no desfallecer

Es clave tener claridad sobre su motivación como emprendedor. Hay grandes oportunidades de combatir la informalidad del sector construcción en Colombia. Le contamos cómo.

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Las nuevas cuarentenas, el cierre definitivo de centenares de empresas durante el 2020, entre muchos otros factores, han puesto en aprietos los miles de trabajadores informales de nuestro país que viven del “día a día”. Para muchas personas el Covid les ha cambiado la vida totalmente, muchos necesitan salir para poder comer y no encuentran oportunidades claras para garantizar su sustento.

En el trimestre móvil diciembre 2020 – febrero 2021, la proporción de ocupados informales en las 13 ciudades y áreas metropolitanas fue 48,1 %. Para el total de las 23 ciudades y áreas metropolitanas la proporción de informalidad fue 49,2 %, lo que representó un aumento de 1,3 puntos porcentuales comparado con el trimestre móvil diciembre 2019 – febrero 2020 (47,9 %).

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El sector de la construcción es probablemente el sector más rezagado en términos de tecnología, tiene la tercera tasa más alta de informalidad y un 92 % de ocupación masculina. Es un sector muy tradicional en el cual es frecuente enfrentarse a la famosa frase “es que yo lo he hecho así por más de 50 años y no tengo la necesidad de cambiar”. Esta cuasi aversión a la tecnología tiene a este sector atrapado en procesos anticuados como facturación a mano, cuentas en papel y lápiz, un pobre manejo de materiales e inventarios y pocos programas y procesos para optimizar recursos y modernizar operaciones.

La barrera cultural y tecnológica, el retraso en los proyectos, los sobrecostos por el desabastecimiento de materias primas para la construcción, es un problema al cual se enfrentan miles de empresarios de este sector que aún está esperando que haya un boom de startups que intenten solucionar estos problemas de la misma manera que Frubana solucionó la cadena de abastecimiento del campo a los restaurantes, La Haus y Habi el mercado de compra y venta de inmebles o Cabify la movilidad.

Afortunadamente ya han salido al mercado varias iniciativas innovadoras como Licify, la red de compras y contratación más grande del país que ya cuenta con más de 12.000 usuarios y 800 millones de dólares en transacciones. Están llevando un proceso que anteriormente era bastante manual e informal al mundo digital, donde se puede llevar de una manera eficiente, transparente y organizada.

Licify tiene su propósito claro: aportar a través de la tecnología al incremento de la formalidad en nuestro país. La plataforma le brinda todas las herramientas a pintores, mamposteros, electricistas, carpinteros y maestros de obra para profesionalizar sus negocios con el fin de ganarse grandes contratos con las mejores constructoras, proveyéndolos de información y brindándoles estrategias para apalancar su trabajo, crecer sus ventas y mejorar la calidad de vida de sus familias.

He mencionado varias veces que el propósito como fundador es muy importante, la razón por la cual te levantas y te exiges todos los días. ¿Te has preguntado qué quieres lograr con tu empresa? ¿Es dinero? ¿Es impactar personas? ¿Es ayudar a crecer a tu equipo? ¿Es cambiar una industria? No hay respuestas buenas ni malas, lo esencial es que tu nunca pierdas tu respuesta de vista, que seas fiel a ella, sobre todo en los momentos de máxima incertidumbre y frustración.

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Por ejemplo, Daniela la fundadora de Licify me cuenta que con un nuevo contrato que se ganó uno de sus contratistas a través de Licify, más de 10 familias van a tener un sustento digno y formal. El 2020 fue el mejor año de la historia del país en venta de vivienda con 176.157 unidades vendidas, y ella sabe que ayudando a las constructoras a contratar de manera anticipada y organizada todos los materiales y servicios para sus obras, va a impactar a más de 8.000 proveedores y contratistas que tiene en su plataforma hoy en día, a través de visibilidad, información, asesoría, financiación y tecnología que les permitirá crecer su negocio 10X.

Ha sido un año difícil para startups que siguen tratando de sobrevivir en un entorno cambiante, con variables macroeconómicas en contra y usuarios en modo “supervivencia”. Como fundador, he vivido en carne propia el no tener con que pagar la nómina, la desvinculación de clientes por ajustes presupuestales, la sensación de incertidumbre del equipo y sus líderes. Nos damos cuenta que lo único constante es el cambio, que estamos en épocas de guerra. De ahí surgen dos caminos, perseverar o desfallecer, y si tienes claro tu misión y tu motor, el segundo no será tu elección.

Así el mundo este enfrentando momentos de crisis, el tener un propósito claro siempre te va a permitir seguir a flote, vas a tener una razón diaria para seguir en el campo de batalla, porque al final, todo va a valer la pena.

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*El autor es administrador de empresas de la Universidad de los Andes. Es cofundador de Fitpal y Ontop, una plataforma que le permite a las empresas contratar globalmente de forma legal y rápida.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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