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Honra tu tiempo: la virtud más importante que necesitan las empresas

La cultura japonesa es conocida por sus virtudes, entre esas la puntualidad. Ser un profesional y una persona diferente empieza por pequeños cambios. Le contamos cómo lograrlo.

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El tiempo es un concepto extraño. Los humanos tenemos una relación extraña e inseparable con el tiempo, y lo percibimos de diferentes maneras, de acuerdo con el nivel de concentración o motivación que tengamos. Si les digo que pasen 3 minutos en una posición de plancha, esos 3 minutos se van a sentir como una eternidad, sin embargo, 3 minutos viendo una película se pasan en un abrir y cerrar de ojos.

En la sociedad moderna, existimos en una interminable y constante batalla en contra del tiempo, siempre intentando llegar a la próxima reunión, cita médica, transporte público o a algún evento. Sentimos que no tenemos tiempo y que no nos alcanza. De hecho, “no tengo tiempo” o “no me alcanza la vida” es una de las frases que más se oyen en los pasillos de las oficinas.

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El gran problema radica en la cultura que estamos generando en empresas alrededor del tiempo. En especial en las empresas suramericanas, en las cuales se vuelve usual ser impuntual, alargar las reuniones más de lo que están citadas o simplemente citar varias reuniones a la misma vez, sin conocimiento alguno de las repercusiones que esto tiene en la productividad de la gente.

En el mundo corporativo se sufre de un mal muy serio que se conoce comúnmente como reunionitis aguda. Existe también la creencia de que entre más larga sea la reunión, más se está trabajando y logrando.  Y aún cuando tienen valores muy bonitos y sofisticados pegados en las paredes de las oficinas hablando sobre el balance de vida personal y trabajo, lo que sucede en la práctica parece indicar lo contrario y el resultado son equipos insatisfechos, desmotivados y no entregando su 100 %.  

“Culturalmente, lo que creemos, no quiere decir casi nada. Lo que haces es lo que importa”. Esta es la idea detrás de uno de los libros que más recomiendo leer hoy en día: What you do is who you are de Ben Horowitz. Este libro logra llegar a uno de los puntos que más firmemente defiendo en mi vida: los valores no importan, lo que realmente importa son las virtudes. Valores entendidos como simples ideas y conceptos, y virtudes como acciones y lo que realmente ejecutamos.

En la gran mayoría de organizaciones existe una disonancia bastante grande entre los valores que se promueven, el ideal de las cosas, y ese aspiracional de great place to work, y lo que realmente termina pasando y cómo la organización se termina comportando. Basta con mirar la forma en la cual se maneja el tiempo de y las agendas de las personas para poder hacer un diagnóstico rápido de la cultura de la compañía y qué tanto está viviendo por los valores que tiene en los posters y panfletos.

Esto lo sé porque mi curso de Hábitos poderosos, que ya lo he dictado a más de 10 empresas, tanto multinacionales como nacionales, y ha tenido más de 500 asistentes siempre refleja lo mismo: trabajadores que se quejan de las reuniones eternas, ineficientes, sobrepuestas en su calendario o que simplemente no tienen ningún sentido para los resultados que están tratando de perseguir. ¡La gente siente que no tiene tiempo!

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Por lo tanto, me parece fundamental poder abordar este tema, el de honrar nuestro tiempo y el de los demás, para que no solo los líderes en las compañías lo promuevan, sino cada una de las personas que componen la organización. Después de todo, la cultura la crea el comportamiento de un grupo de personas, no una sola persona.  

Me gusta resumirlo en los cursos con una frase simple: honra tu tiempo. Me inspiré en la cultura japonesa, con la cual por alguna razón siempre he sentido mucha afinidad. Si hay una cultura más obsesionada que la inglesa con la puntualidad, es la japonesa.  Japón es conocido mundialmente como una nación embebida en sus rituales y costumbres únicos – desde entregar las tarjetas de presentación con dos manos y recibirla de la misma manera inclinando la cabeza, como señal de respeto hasta el uso restringido de zapatos en ciertos lugares o las reglas para darse un baño.

Son especialmente estrictos y meticulosos con el concepto de puntualidad. El sistema de transporte es tan puntual, que normalmente se puede saber la hora del día por sus llegadas y salidas. Los trenes japoneses de hecho son los más puntuales del mundo, el retraso promedio del Tokaido Shinkasen es 0.7 minutos.

Japón no siempre fue así. Su obsesión con la puntualidad empezó en la era de modernización e industrialización (después de 1900). Muchos expertos atribuyen el rápido desarrollo y éxito de la economía japonesa a su disciplina y respeto por el tiempo y todo parece indicar que estas cualidades se replican en los países que logran altos niveles de desarrollo. No es coincidencia que, los países suramericanos, que somos los que menos respeto tenemos por el tiempo, somos los menos puntuales y más relajados con el tema. Esto lleva a altas ineficiencias, demoras y retrasos en proyectos que tomarían una fracción del tiempo si tan solo se tuviera la disciplina de cumplir con el tiempo.

Se vuelve común entonces en las empresas en esta parte del mundo, empezar las reuniones 5 minutos después de la hora citada, porque “todavía se está a tiempo”, y terminarla 10 minutos tarde porque “se quedó un tema prioritario por fuera”.

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Si sumamos esos minutos inofensivos que nos tomamos en empezar y en acabar, podemos darnos cuenta de que estamos perdiendo mucho tiempo en el día por no mantener la disciplina adecuada y por lo tanto siempre vamos a sentir esa sensación de afán. Ahora bien, muchos manifiestan que no depende de ellos y que muchas veces son sus jefes o subalternos los culpables. Eso es cierto, sin embargo, cuando uno cambia la manera en la cual uno lleva el tiempo y el de los demás, e impone eso como ejemplo, la gente con el tiempo tiende a imitar estas buenas prácticas.

Comienza honrando tu tiempo y el de los más y los demás comenzarán a honrarlo también. Hay que salir de la mentalidad que nos convence que como todo el mundo lo hace está bien. ¡No! Una cita a las 8:00 am es a las 8:00 am, no a las 8:10. Llegar 10 minutos tarde no es estar puntual, es estar tarde. Y donde más pasa esto es en nuestra vida personal, en la cual la llegada tarde se vuelve hasta un tema “de moda” o “cool”.

William James decía “Si quieres tener una cualidad, actúa como si ya la tuvieras”. Si quieres ser puntual, comienza a actuar puntual en todos los aspectos de tu vida y los demás te seguirán.

4 pasos para comenzar a honrar tu tiempo y el de los demás

  • Empieza y termina las reuniones religiosamente en punto – Inténtalo así parezca difícil. Si falta gente por llegar, empieza y que ellos tengan que ponerse al día. Si faltan temas por tocar, cita otra reunión. Hagas lo que hagas, mantente fiel al horario y vas a descubrir que la gente comienza a valorarlo y a imitarlo. 
  • Maneja el calendario como si fuera el mapa que guía tu día – Escribe en tu calendario todo. Desde tus periodos de descanso o almuerzo hasta las horas en las que haces ejercicio, así como todas las reuniones o encuentros que tengas. Tenerlo todo mapeado te servirá como guía durante el día e incrementarás las probabilidades de cumplir con los tiempos.

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  • Cita reuniones de 30 minutos en la medida de lo posible – Esta es una técnica que nos ayuda a ser más eficientes y pone a todo el mundo en sintonía y concentración. Si solo tenemos 30 minutos para la reunión, esto nos obliga a ir al grano y cortar todo lo demás que no sea prioritario. ¡Implementamos esto en Fitpal y ahora en Ontop y nos ha resultado maravilloso y lo mejor es que ganamos más tiempo durante el día! Mantenlo corto y dulce.
  • Envía un mail resumen punto a punto antes de cada reunión – Esta practica puede complementar de una manera espectacular el punto anterior. Si envías los puntos clave a tocar en la reunión por mail, la reunión será mucho más eficiente y seguro no se pasará del tiempo agendado. Cuando todos ya saben de qué se va a hablar, se está mejor preparado y el tiempo rinde increíble.

Contacto:
LinkedIn: Julián Torres*
Twitter: @juliantorresgo
*El autor es administrador de empresas de la Universidad de los Andes. Es cofundador de Fitpal y Ontop, una plataforma que le permite a las empresas contratar globalmente de forma legal y rápida.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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Un Nuevo Pacto Verde Global: una apuesta multilateral para salvar el planeta

La idea de un Nuevo Pacto Verde Global consiste en un acuerdo mundial cuyos actores principales son las empresas y gobiernos. ¿Cómo lograrlo?

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En pocas palabras en el 2021, la idea de un Nuevo Pacto Verde Global consiste en un acuerdo mundial cuyos actores principales son las empresas y gobiernos para conseguir crecimiento incluyente y sostenible mediante la creación de empleos verdes decentes, y la transición a un sistema energético eficiente, limpio y renovable, buscando de esta manera una recuperación social y económica post-Covd y enfrentar las amenazas del cambio climático.  

Académicos y líderes políticos han propuesto en los últimos años diferentes modelos de nuevos pactos verdes en los cuales se vincula la lucha contra el cambio climático, el desarrollo económico, y la justicia social. El Pacto Verde europeo fue el primer acuerdo regional (27 países) en proponer una nueva estrategia de crecimiento buscando neutralidad desde el punto de vista climático al año 2050 con un plan de acción en donde se incluye eficiencia energética, descarbonización, economía circular, cooperación internacional y mecanismos de apoyo para apoyar la transición a los más afectados. 

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La idea inicial surgió del primer “Nuevo Pacto” propuesto por Franklin D. Roosevelt a comienzos de la década de 1930 como una respuesta integral para ayudar a Estados Unidos a estabilizar el sistema financiero, la recuperación de empleos y re-energizar la economía tan profundamente lastimada por la Gran Depresión.

Para llevar a cabo el Nuevo Pacto, Roosevelt propuso construir alianzas entre las empresas y los gobiernos para resucitar la producción industrial y el diseño de mecanismos como, por ejemplo, la ley de ajuste agraria en la que se daban incentivos monetarios a los agricultores que disminuyeran la producción, y con esto recuperar los precios afectados por la sobreproducción, una política fiscal conservadora, disminución de impuestos, gasto público y minimizar la deuda pública.

En el segundo Nuevo Pacto (1935-1937) de Roosevelt se presentaron tres iniciativas como la Administración para el Progreso de Obras, la Ley Nacional de Relaciones Laborales y la Ley de Seguridad Social, además de una reorganización del gobierno.  Los críticos de los Nuevos Pactos los asocian a la “recesión de Roosevelt”, que se produjo en buena medida por los esfuerzos de equilibrar el presupuesto federal y, con esto se había reducido el gasto público.

En abril 2009, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUD) presentó por primera vez el reporte  Nuevo Pacto Verde Global comisionado al economista ambiental  Nuevo Pacto Verde Global . Este documento contiene propuestas de recuperación económica de la crisis global del 2008-2009 buscando reactivar la economía mundial, crear oportunidades de empleo y proteger a los grupos vulnerables, reducir la dependencia del carbono, la degradación de los ecosistemas y la escasez de agua, e impulsar el objetivo de acabar con la pobreza extrema en el mundo.

Posteriormente, en julio 2008 se publicó el Green New Deal Group por el think tank británico  New Economics Foundation (NEF), propuesta de un  Nuevo Pacto Verde para la recuperación de la crisis financiera en el Reino Unido que estuviera comprometida con la estabilización de la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera. 

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Este Pacto Verde propuso una inversión masiva en energías renovables y una transformación amplia en el Reino Unido que propicie la creación de miles de nuevos empleos verdes, que facilite la financiación del cambio económico verde del Reino Unido, y que cree una nueva alianza entre los ecologistas, la industria, el sector agropecuario y los sindicatos para poner los intereses de la economía real por delante de los de las finanzas sin control.

En los Estados Unidos la defensora más visible del Nuevo Pacto Verde es Alexandria Ocasio-Cortez, quien presentó al Congreso en febrero 2019 una propuesta en donde se pedía reconocer el grave impacto del cambio climático, y proporcionó una hoja de ruta para evaluar las políticas con la finalidad de proteger al planeta y a las comunidades. 

Noam Chomsky, a quien se le considera el fundador de la lingüística moderna, en su libro “Climate Crisis and the Global Green New Deal” publicado en el 2020 en coautoría con el economista político Robert Polin, expone cómo en estos momentos de confluencia de crises y riesgos globales puede superarse la emergencia del cambio climático con una transformación social, política y económica.

Para Chomsky, hay tres crisis a ser asumidas urgentemente: la severa amenaza de una guerra nuclear, la inexorable catástrofe ambiental, y el deterioro que conlleva a una destrucción de democracia funcional. Según el lingüista, debido a que la solución de las dos primeras crisis requiere soluciones colectivas, se necesita una ciudadanía informada, activa y comprometida que asuma seriamente el futuro de la humanidad y de las demás especies del planeta.

Entre los defensores del Nuevo Pacto Verde Global también se incluyen organizaciones como la UNCTAD, que afirma que el espíritu e implementación de este Pacto pudiera rescatar el multilateralismo. Para esto se requiere una apuesta multilateral con el objetivo de combinar la recuperación ambiental, la estabilidad financiera y la justicia económica a través de inversiones públicas masivas en la descarbonización de los sistemas energéticos, de transporte y alimentarios, garantizando al mismo tiempo nuevos puestos de trabajo decente, la búsqueda de alternativas de crecimiento bajas en emisiones de carbono.

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Para implementar este Nuevo Pacto Verde Global se requiere una inversión (retornable) entre el 1,5 % y 2 % del PIB mundial para elevar los estándares de eficiencia energética y ampliar el suministro de energías renovables limpias. Chomsky y Polin sugieren que las fuentes públicas de financiación de este Nuevo Pacto Verde pueden provenir de ingresos por el impuesto sobre el carbono, transferencias de los presupuestos militares, compras de bonos verdes por parte de la Reserva Federal y el Banco Central Europeo, y transferencias del 25 % de las subvenciones a los combustibles fósiles.

Por su parte la financiación desde lo privado, recomiendan  Chomsky y Polin, que puede obtenerse mediante el diseño e implementación de políticas para incentivar a los inversores privados; establecimiento de condiciones preferenciales en la contratación pública en donde se incluyan límites e impuestos sobre el carbono, portafolio de energías renovables para las empresas de servicios públicos, y eficiencia energética para edificios y vehículos de transporte. Además, la incorporación de subvenciones a la inversión como tarifas de alimentación a ser pagados a los productores de energías renovables, y la financiación de bajo coste a través de bancos de desarrollo y bancos verdes.

Contacto
LinkedIn: María Alejandra Gonzalez-Perez
Twitter:@alegp1
*La autora es profesora titular de la universidad Eafit. Es presidente para América Latina y El Caribe de la Academia de Negocios Internacionales (AIB). PhD en Negocios Internacionales y Responsabilidad Social Empresarial de la Universidad Nacional de Irlanda.

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Siete pasos para tomar decisiones acertadas

Estos siete pasos le pueden ayudar a la hora de tomar decisiones acertadas. Funcionan para personas y equipos.

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En el artículo anterior tratamos sobre algunos de los  recursos internos que necesitamos  para  aumentar los aciertos en la toma de decisiones. En el presente completamos la perspectiva aportando un método sencillo y asequible, a lo que no deja de ser un arte enriquecido con experiencia, valores y rectitud y aderezado con una  disposición de asumir los errores con naturalidad, serenidad y actitud de aprendizaje.

El arte combinado con el método favorece el promedio de aciertos de una persona y de un equipo y aunque no garantice el 100 % del éxito, sí hace el proceso más jugoso, y prudente. Equivocarse es humano, pero si no hay método y se acierta el riesgo de autoafirmarse y que en el futuro se pueda tener un fracaso mucho mayor es alto. Así que decidir bien y no acertar es posible, pero en este supuesto se aprende, decidir bien y acertar es de celebración. El método nos ayuda al aprendizaje.

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Pasos del proceso de la toma de decisiones:

  1. Reconocimiento y análisis del  problema y su contexto
  2. Identificación de criterios
  3. Generación creativa de alternativas para posibles  soluciones
  4. Análisis y ponderación de los riesgos de las opciones generadas y por las que nos inclinaríamos
  5. Decisión por la considerada mejor opción
  6. Plan de acción para ponerla en marcha
  7. Feedback y evaluación del  resultado

1. Reconocer y analizar el problema

Esta etapa consiste en comprender la condición del momento y estimar la deseada, es decir, encontrar el problema y reconocer que hay que tomar decisiones para solucionarlo. Puede ser actual o potencial, lo que el FODA señalaría como debilidad o como amenaza. En la identificación del problema es necesario tener una visión clara y objetiva, escuchar a los demás para ampliar la perspectiva.

Aunque parece evidente esta fase preliminar no es sencilla y en ocasiones se complica, pero a la vez para acertar con la solución hay que acertar con el problema real. La información que se obtenga para el análisis de la cuestión tiene que ser rica, variada y relevante, y provenir de diversas fuentes y a través de formas distintas (verbales, estadísticas, datos, etc.) Los métodos cuantitativos son herramientas confiables en este paso.

En este momento inicial también es relevante señalar la prioridad para atender el problema. El impacto y urgencia que se tiene para resolverlo condiciona el tiempo disponible con que se cuenta para poner remedio, aunque éste no sea el óptimo será el que al menos reduzca los daños por lo que quedará condicionado el tiempo que podemos dedicar  en el análisis y  proliferación o no de datos que recabar que supongan destinar el recurso tiempo, del que no se dispone. Menos es más en estas situaciones críticas.

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2. Identificar los criterios de decisión y ponderarlos

Para esto necesitamos considerar las variables observables, identificar los aspectos relevantes en el momento de tomar la decisión y ponderar las acciones a ejecutar teniendo en cuenta el valor relativo de importancia del criterio, según la decisión que se esté estimando afrontar. Por eso cuando se han de tomar en equipo decisiones complejas conviene  explicitar los criterios al momento de analizar las opciones, para ser objetivos al aplicarlos y encontrar la mejor solución evitando favorecer una u otra opción por sesgos personales.

3. Generar alternativas de solución con creatividad

En este paso desarrollaremos distintas soluciones al problema. Cuantas más opciones se tengan va a ser mucho más probable encontrar una que resulte satisfactoria. En este paso es útil utilizar recursos para fomentar el pensamiento creativo: permitirnos  ir de la divergencia a la convergencia, generando soluciones variadas. Según la urgencia y la importancia que hayamos dado al problema nos tomaremos más o menos tiempo en esta fase.

4. Analizar y ponderar los riesgos de las opciones generadas

Con cada una de las posibles soluciones que se generaron estudiaremos sus ventajas y desventajas con respecto a los criterios de decisión, y les asignaremos un valor ponderado; después valorándolas entre ellas determinaremos las más adecuadas. Hay métodos cuantitativos que pueden ayudar en esta fase cuando se trata de administración en empresas.

En esta etapa del proceso lo más importante es manejar un análisis crítico por parte de los que van a tomar la decisión, sin estar previamente enamorados de ninguna opción para ser de esta forma lo más objetivos posible.

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5. Seleccionar  la mejor opción

Se opta por la opción que según la evaluación va a obtener mejores resultados para el problema que se está tratando en el contexto en el que nos encontramos. Quizá en otro momento sería otra la opción a tomar. El contexto es importante y  lógicamente condiciona. A veces no hay una mejor decisión posible y se opta por la que es mínimamente  aceptable o bien por la que genera el mejor equilibrio entre distintas metas.

6. Plan de Acción

Supone poner en marcha la decisión por la que se optó y para hacerlo se han de tomar nuevas decisiones pero estas ya son de menor importancia y en la mayoría de los temas, más operativas y técnicas.

7. Feedback y evaluación del resultado

Comprobar si se solucionó o no el problema y determinar si no  se ha logrado,  si es que falta tiempo y hay que esperar o si lo que hay que hacer es cambiar de opción lo que conlleva a tomar nuevas decisiones. En el nuevo proceso que se inicie en caso de que la solución no haya sido satisfactoria se contará con más información y aprendizaje.

Necesitamos parar, pensar, ser flexibles y adaptarnos. El continuo cambio lleva a que las decisiones que se toman tendrán que ser modificadas con frecuencia, por la evolución que tenga el sistema o por la aparición de nuevas variables que lo afecten. Esta flexibilidad y capacidad de adaptación son clave en los tomadores de decisiones.

Dentro de la metodología del agilismo la evaluación, feedback y recomienzo es todo uno. La ventaja es que si estamos entrenados de esta manera, además de sufrir menos, ahorraremos gastos ya que no llegar hasta el final en procesos costosos y comenzar antes a modificar lo que sea necesario para conseguir el resultado deseado, optimiza los recursos de tiempo y dinero.

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En la toma de decisiones, al igual que en el pensamiento crítico se utilizan procesos cognitivos como laobservación, comparación, codificación, organización, clasificación resolución, evaluación y retroalimentación que necesitan como materia prima para activarse de la información necesaria. En el caso de empresas y organizaciones está accesible en sistemas  como por ejemplo el de contabilidad, que facilitan los datos para analizar; no obstante en cualquier otro sistema es necesario tener la información disponible al inicio del proceso de la toma de decisiones y para  todos los componentes.

Necesitamos entrenar estos hábitos  cognitivos para pensar antes de decidir pero además  es necesario saber  que en la realidad del día a día,  además hay que contar con un poco de ¡“suerte”! y eso os deseo a todos!

Contacto:
Web:Reyes Rite*
*La autora es directora ejecutiva de la Consultora del Desarrollo del talento humano Integrando Excelencia y Presidenta de Iryde.  En la última década ha seguido el proceso de transformación y desarrollo de la resiliencia personal y organizacional aplicando la metodología GPR © con cientos de empresas y altos ejecutivos en Europa y Latinoamérica. Autora del libro ¡Aquí Mando yo! Un espectacular viaje de la Resiliencia a la Ilusión  ha recibido distinguidos premios y reconocimientos por su aportación profesional en el ámbito empresarial como la Medalla Europea aql Mérito en el Trabajo otorgada por la AEDEEC.

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Deportes

¿Eliminatorias en Budapest?

La Fifa cambió por primera vez en la historia la fecha en la que se hará el mundial de fútbol. El de Catar será sin duda un mundial histórico. Le contamos por qué.

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Me costó creer (y aún me niego a aceptarlo) que la Fifa cambiara por primera vez en la historia la época del Mundial de fútbol para fin de año por aquello del calor insoportable de Catar en los meses de junio-julio. Se me hace absurdo que por conveniencias económicas vayan a poner patas arriba los calendarios futbolísticos de todas las Confederaciones; será sin duda un Mundial inédito en todos los sentidos.

Luego después de los desmanes ocurridos en Buenos Aires en la final de la Copa Libertadores de América de 2018, la solución para poder determinar un ganador fue lógica y muy obvia: jugarla en Europa, en el estadio Santiago Bernabéu de la ciudad de Madrid. ¿Acaso para definir al campeón sudamericano se pensaría en otro escenario?

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Un año después en 2019 llegó otra decisión genial y coherente del mundo del fútbol cuando la Conmebol designó a Colombia y Argentina como sedes compartidas de la Copa América programada para el 2020. Acudiendo a la misma lógica de las Eurocopas que se han celebrado en las fronterizas Bélgica y Holanda en 2000; las cercanas Suiza y Austria, que organizaron la competición de 2008; y luego más al oriente cuando el torneo se jugó en Polonia y Ucrania en 2012. Era evidente, pues Colombia y Argentina comparten una frontera que los separa solo por 6.686 km aproximadamente.

La última genialidad llegó esta semana ante la preocupación de las federaciones de Conmebol por la imposibilidad de contar con los jugadores que están en Europa para enfrentar las fechas 5 y 6 de las eliminatorias al Mundial programadas para marzo, y en donde Colombia enfrentaría a Brasil en Barranquilla el próximo 26 y a Paraguay en Asunción el 30 del mismo mes. Concretamente el asunto se ha complicado por las restricciones que tienen para viajar en este momento los jugadores que proceden de la Premier League, la Bundesliga y La Liga de España, principalmente.

Algunas de las principales selecciones han pedido incluso que sean aplazadas estas fechas de eliminatorias entre las que se encuentran Uruguay, Ecuador, Paraguay, Perú, Brasil y Argentina. Colombia no se queda atrás pues de entrada estaríamos hablando de no contar ni con James, Davinson Sánchez ni Yerri Mina, a esto hay que sumarle las ausencias por lesión de David Ospina y de Cuadrado… complicado.

De lado de la Conmebol, el rompecabezas se complica pues el calendario se aprieta demasiado al posponer las fechas FIFA, con la celebración de la Copa América en los meses de junio y julio.

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Entonces ante la presión del tiempo, de definir las nóminas y de organizar los partidos, el presidente de la Fifa frotó la lámpara y encontró la solución ideal. Según lo publicado por ‘Ovación’ de Uruguay, propuso que las próximas jornadas de Eliminatorias se jueguen en las cercanas ciudades de Bucarest, Budapest o Atenas.

Así las cosas, y ante esta insólita propuesta, la última palabra la tienen los presidentes de las asociaciones Conmebol que se reunirán el próximo 8 de marzo para debatir y definir el tema. ¿Se aplazarán las fechas Fifa? ¿Se encontrarán una sedes ideales para los objetivos de todos? ¿Aceptarán la propuesta de Infantino? Vamos haciendo maletas.

Contacto
LinkedIn: Carolina Jaramillo Seligmann
Twitter: @carosports
Instagram: @scoresportsmkt

*La autora es fundadora de Score Sports, compañía consultora de marketing deportivo.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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Fallas de CEO: Santiago Aparicio, de Ontop, habla de sus errores emprendiendo

Los grandes empresarios también se equivocan. La serie “Fallas de CEO”, de Daniel Bilbao habla de los desaciertos de algunos de los líderes de startups más importantes del país.

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Como líderes hemos cometido muchas fallas y me incluyo, porque en los 10 años que llevo emprendiendo, cada equivocación me ha costado, además de dinero, tiempo, talento humano, contactos y hasta salud.

Había hablado sobre errores en este artículo que publiqué el año pasado, y recibí buen feedback de muchos colegas que se sintieron identificados y respaldados con mi historia en medio de la crisis que nos trajo el Covid-19. Así que pensé, ¿qué tal si fuéramos más empáticos y nos contáramos nuestros errores emprendiendo? aprendemos del otro, y después de todo, admitir los errores nos hace crecer como personas.

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Creé esta serie de cuatro entregas para eso, porque la colaboración debería ser un valor intrínseco entre los que lideramos startups, y queremos ver crecer al otro para seguir desarrollando nuestra región y país.

Los errores de Santiago Aparicio, CEO de Ontop

Para este primer capítulo entrevisté a Santiago, antiguo ejecutivo de Rappi y excofundador de Fitpal. Con Ontop ya pasó por la aceleradora de startups Y Combinator, ha logrado contratos en 20 países y recaudó en su primera ronda de inversiones hace seis meses, US$300.000.

En nuestra conversación, Santiago me compartió tres errores que experimentó como emprendedor, y estos son:

1. Pensar que ser famoso es igual a tener éxito

Y tiene razón, aparecer en los medios, tener miles de contactos en LinkedIn, ser llamado para entrevistas, webinars o cualquier otro evento corporativo no te va a garantizar leads. Si el público objetivo de alguna de tus estrategas no está atendiendo a la oportunidad de publicidad que te ofrecen, piensa así ¿de verdad vale la pena?

2. Centrarse en hacer crecer el negocio en lugar del ego

Este punto está muy relacionado con el anterior, y es que las acciones que estás realizando ¿de verdad están dando frutos a tu negocio o solo están dándoles a tus seguidores la sensación de éxito para hacerte sentir bien?

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3. Centrarse en recaudar dinero en vez de encontrar Product Market-Fit

Cuando emprendemos, hay varias formas de financiar tu empresa: con préstamos, inversión o ventas. A veces nos concentramos en las dos primeras opciones para iniciar la última. Gran error. ¿Por qué?

  • Nadie te va prestar sin garantía que podrás devolver su dinero. En caso que te preste, tienes intereses que se van acumulando sin retorno porque aún no hay plan de ventas.
  • Los inversionistas invierten en negocios con proyección de crecimiento acelerado. Para eso necesitas tener claro el grado en que tu producto satisface una fuerte demanda del mercado. Si comprendes eso, puedes demostrar tu potencial con la adquisición de nuevos clientes que te harán ganar tracción y eventualmente financiamiento

¿Qué errores ya cometiste en tus negocios? Envíame tu historia a este post que saqué en LinkedIn y charlamos sobre lo que hayas aprendido.

Contacto:
LinkedIn: Daniel Bilbao
Twitter: @ddbilbao
*El autor es fundador y CEO de la empresa Truora, que tiene como objetivo combatir el fraude en Latinoamérica. Trabajó en la banca de inversión en Wall Street, es consejero y miembro de juntas directivas de varias ‘startups’ y hace angel investing.

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Tecnologías digitales, el motor para el desarrollo de bonos verdes

La integración de tecnologías digitales y sostenibilidad constituyen una gran oportunidad estratégica en el sector financiero y en otras industrias. Le contamos por qué.

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Las tecnologías digitales, así como la sostenibilidad, son hoy prioridades estratégicas para las empresas. Aunque estas estrategias son vistas usualmente por separado, la unión entre ellas crea una integración poderosa en oportunidades, fijación y cumplimiento de las metas de sostenibilidad, la eficiencia y el desarrollo de nuevos negocios.

El sector financiero que ha sido de los más innovadores y activos para el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible, tiene una oportunidad transcendental para aprovechar estas nuevas tecnologías y alinearlas con sus metas de sostenibilidad. Un caso donde la tecnología y sostenibilidad juegan un rol esencial es en el desarrollo del mercado de los bonos verdes.

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¿Qué son los bonos verdes y para qué sirven?

Los bonos verdes son títulos de deuda emitidos por un gobierno o una empresa, donde los recursos captados de la emisión deben ser utilizados exclusivamente en proyectos verdes. Estos proyectos que son clasificados por distintas taxonomías (incluyendo la taxonomía europea o china) incluyen proyectos de energía renovable, eficiencia energética, transporte, preservación de especies entre otros proyectos ambientales.

La transparencia, medición del impacto y manejo de recursos son esenciales en este mercado que se basan en los Principios de Bonos Verdes, desarrollados por ICMA y en el cual fijan las pautas de transparencia, reporte y validación.

Estos títulos normalmente cuentan con una segunda verificación y deben reportar no solo la utilización de recursos financieros en proyectos sino un reporte de medición de impacto, permitiéndole a los inversionistas de estos títulos validar que sus recursos han sido utilizados de manera correcta y que están generando el impacto deseado.

El desarrollo del mercado de bonos verdes en Colombia ha comenzado a tener un crecimiento interesante, impulsado por emisiones de los principales bancos del país (Bancolombia, Davivienda, Banco de Bogotá) así como instituciones como Bancoldex que han asumido un rol de liderazgo en estas emisiones. Sin embargo, el mercado todavía es pequeño, la demanda muy alta y nuestras metas de neutralidad de carbono ambiciosas, por lo que se requieren importantes inversiones y recursos.

Esto nos plantea un desafío para impulsar con más fuerza este mercado, obtener el capital que permita a las empresas y al país cumplir con las metas de desarrollo, lograr minimizar el riesgo de transición climático y permitir que más inversionistas puedan acceder a estos títulos.

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Tecnologías digitales y su rol en el desarrollo del mercado de bonos verdes

La utilización de las tecnologías digitales emergentes puede mejorar la eficiencia, la toma de decisiones y aumentar la competencia de las organizaciones.  Un ejemplo es blockchain, que puede tener un impacto en la estructuración, distribución, transferencia, pago y liquidación de bonos verdes, al simplificar procesos complejos, contar con verificación y mantenimiento de registros. De la misma manera, blockchain permite la reducción de tiempos, riesgos operativos, intermediarios, y costos, mediante la utilización de contratos inteligentes.

Según el informe ‘Blockchain: Gateway for sustainability linked bonds, del HSBC y Sustainable Digital Finance, la tecnología blockchain permitiría un ahorro potencial de 10 veces los costos de emisión de bonos, logrando que proyectos y compañías de todos los tamaños puedan emitir estos títulos, creando oportunidades a un portafolio amplio de proyectos verdes y sostenibles. Aunque este concepto suene futurista, El Banco Mundial, Banco Santander, BBVA/Mapfre entre otras instituciones globales han logrado emitir bonos verdes y tradicionales utilizando 100 % esta tecnología.

Por otro lado, integrando blockchain con otras tecnologías como el Internet de las Cosas (por ejemplo: sensores), Big data e Inteligencia Artificial (machine learning y/o natural language procesing) se logra aumentar la transparencia y credibilidad de los bonos verdes, al permitir monitorear en tiempo real la evolución de cada proyecto, validar y verificar la utilización de los recursos y el impacto que estos títulos están generando.

¿Cómo cambia blockchain la forma en la que se negocian los bonos verdes?

El uso del blockchain también genera beneficios de liquidez al minimizar los montos de negociación permitiendo ampliar significativamente el espectro de inversionistas. Por medio de la “tokenización” que permite fraccionar el monto de inversión de un bono, que normalmente es alto, se conseguiría que personas naturales interesadas puedan invertir según sus capacidades económicas y que una persona con un monto por ejemplo de 100.000 pesos pueda comprar un bono verde, con lo cual se logra que más actores entren al juego y que, en consecuencia, más ahorros y dinero se canalicen en el mercado.

Así mismo, se conseguiría democratizar los actores que pueden emitir estos títulos, captar mayores recursos e impulsar el cumplimiento de los objetivos de sostenibilidad para proyectos de distintos tamaños. Los proyectos pequeños y medianos podrían salir al mercado de valores mediante titularizaciones, o un ‘pool’ agregado de proyectos, que contarían con credibilidad, menores costos de emisión, automatización y transparencia gracias a la utilización de estas tecnologías.

En conclusión, la integración de tecnologías digitales y sostenibilidad constituyen una gran oportunidad estratégica en el sector financiero y en otras industrias. La fusión de estas dos tendencias permitirá impulsar los proyectos de carácter medioambiental, mitigar el riesgo de transición climática, apoyar el desarrollo del mercado de bonos verdes, contar con mayores participantes en emisión e inversión y canalizar mayores recursos para el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible y una economía baja en carbono.

Por: Carlos Arcila Barrera*
*El autor es profesor de finanzas de la Facutad de Administración de la Universidad de Los Andes, investigador Asociado del Centro Finanzas Sostenibles de la Uniandes y Chief Investment Officer – Sigma Advanced Capital Management.

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