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Haz que tu celular trabaje para ti, no contra a ti

Estudios muestran que en promedio recibimos 4,59 notificaciones al día y ninguna nos aporta a nuestra productividad. Con una guía práctica le contamos cómo cambiar esto.

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El smartphone se ha vuelto una herramienta esencial en nuestra vida. Ya no podemos salir a ningún lado sin él y contiene casi que toda la información y herramientas para llevar nuestro día a día. Increíble pensar que es un invento que apenas tiene 14 años.

El aparato que hoy en día utilizamos todos, sin importar la marca, es un resultado del IPhone 1 presentado por Steve Jobs en enero de 2007 al mundo. Sin embargo, por más increíble que sea esta herramienta, es un arma de doble filo que nos puede sacar del momento presente fácilmente y distraernos en cada minuto de nuestro día. 

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Uno de los enemigos más grandes que tenemos en nuestro celular son las notificaciones push. Aunque muchas resultan útiles y pueden aumentar nuestra productividad, el 90 % no las necesitamos y las compañías de tecnología están abusando de esta herramienta para hacer que regresemos constantemente a las aplicaciones.

He trabajado construyendo aplicaciones los últimos 6 años de mi vida y les puedo decir que una de las métricas más importantes que tiene una aplicación es el tiempo de engagement, es decir, el tiempo que pasan los usuarios dentro de la aplicación. A mayor tiempo que pasan los usuarios en nuestra app, mayores oportunidades de generar ingresos de ese usuario tenemos y podemos conocer más a fondo su comportamiento. Y al conocer más su comportamiento, podemos predecir demanda más fácilmente para poder vender más. Hoy en día, nuestra atención es lo más valioso que las empresas de tecnología tienen.

Varios estudios han demostrado que en promedio recibimos 45,9 notificaciones al día, y la mayoría de estas siendo temas promocionales que no nos aportan a nuestra productividad pero si nos quitan algo muy importante, la concentración en lo que estamos haciendo en el momento.

Adicionalmente, los desarrolladores han combinado esto con la insignia de pendiente (los círculos rojos con un número en el centro que indican la cantidad de elementos no atendidos que tenemos), para generar un incremento de cortisol, la principal hormona del estrés, en nuestro cuerpo, el cual genera un sentido de urgencia y atención a aquello que está desatendido, para que sintamos que tenemos que ver inmediatamente eso que nos está alertando.

Es impresionante, aunque yo investigue y escriba sobre este tema, los círculos rojos y las notificaciones me siguen ganando, y para los que tenemos un poco de trastornos obsesivos, resulta una trampa muy efectiva todos los días.

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Aunque me encanta tener el celular sin círculos rojos y sin pendientes, he descubierto que esta manera de operar no es sostenible en el tiempo. A medida que bajo más apps, interactúo más con mi celular, he encontrado que dedico más y más tiempo a este juego interminable que me deja agotado mentalmente y me saca de mi zona de flow. Me cuesta concentrarme en reuniones de trabajo, en reuniones familiares y en mis momentos de descanso.

Las notificaciones son interrupciones incontroladas que nos apartan de nuestras metas. Nosotros deberíamos estar en control de lo que hacemos – no nuestro celular. Adicionalmente, la ciencia cerebral nos muestra que el aprendizaje requiere de foco sostenido para fomentar la generación de mielina alrededor de las vías neuronales. De eso se trata la plasticidad cerebral. Si interrumpimos este proceso nunca tendremos esa mielina que asegura lo que estamos tratando de aprender.

Por esta razón, decidí escribir esta guía práctica de cómo configurar nuestro celular para que trabaje con nosotros y no en contra nuestra. Tenemos que aprender a utilizar la tecnología a nuestro favor y poner ciertos límites al exceso. Con este paso a paso podrán tener la configuración adecuada para maximizar su productividad y foco en el día a día. Lo vengo probando desde hace unos meses y me siento más ligero, menos estresado y con más energía durante el día.

Lo primero que hay que saber es que hay tres tipos de notificaciones generalmente:

  • Sonidos: el sonido que se emite cuando les entra una nueva notificación. Para algunos es el detonante inicial del cortisol y les genera la urgencia de mirar la pantalla.
  • Badges: Son los círculos rojos que aparecen arriba a la derecha de las aplicaciones y les indican los elementos pendientes por leer.
  • Banners: Son el elemento gráfico con texto que les aparece en la pantalla con el contenido de la notificación como tal.

Con esto en mente, acá les doy el paso a paso de lo que apliqué:

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1. Apaguen casi todas las notificaciones

Vayan a la configuración de su smartphone y apaguen la mayoría de las notificaciones. Hay solo unas cuantas que les aconsejo dejar prendidas:

  • Aplicaciones de transporte (Uber, Cabify) y delivery (Rappi, Cornershop) para poder saber cuando les llegue su carro o su pedido. Si alguna de estas abusa de temas promocionales pueden apagarlas también, no se van a morir sin ellas.
  • Mensajes de texto: Si les llegan pocos mensajes de texto apaguen los badges (los círculos rojos) y dejen prendidos los banners, para que les salgan las notificaciones en pantalla cuando alguien les escribe, pero no tengan los badges todo el día recordándoles que tienen cosas sin leer. Esto es el causante de la mayoría de nuestro estrés y abrume durante el día. Hagan esto para Whatsapp, Telegram y mensajes de texto.
  • Aplicación de Calendario: importante dejarlas prendidas para no faltar a sus reuniones y estar en sintonía con su día.
  • Mapas y Google maps: Estas apps solo les notifican cuando está recibiendo indicaciones activamente, es útil tenerlas.
  • Para todas las notificaciones que dejaron prendidas asegúrense de quitar los badges.

2. Escondan las aplicaciones Sociales ultra adictivas

Las aplicaciones ultra adictivas son aquellas que refuerzan nuestro comportamiento con likes, shares y comentarios. Nos dan una dosis de dopamina cada vez que las abrimos y se convierten literalmente en una adicción. Facebook, Twitter, Instagram y Snapchat son algunas de estas. Lo mejor que se puede hacer para no caer en la tentación de usarlas es esconderlas. Si adaptamos nuestro ambiente virtual para no tener esta tentación constante, vamos a ser menos propensos a usarlas.

  • Creen una carpeta para estas aplicaciones y pónganla en la segunda o tercera pantalla de sus aplicaciones. 98 % de las personas llaman a esta carpeta Social o Media, sin embargo les propongo que la renombren y le pongan Ocio, para que cuando la estén buscando le recuerden a su cerebro que esto no les aporta nada a sus vidas.
  • Escondan sus apps favoritas de este grupo en la segunda pantalla de esta carpeta.

3. Escondan las aplicaciones de mensajería + emails ultra adictivas

Repitan el paso 2 pero con las aplicaciones de emails y mensajería para evitar estar revisándolas todo el día. A muchos de ustedes les va a dar ansiedad no tener su correo electrónico a la vista, pero créanme, no se van a olvidar de él, simplemente lo van a revisar mucho menos y van a producir menos cortisol al no estar acordándose constantemente de los miles de mensajes que deben tener.

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4. Apaguen las app reviews

Si eres usuario de iPhone puedes ir a Configuración > App store y apagar la opción que dice In-App Ratings and Reviews. Con esto, ya ninguna aplicación les podrá pedir que la califique y no tendrás esas constantes interrupciones preguntándote que califiques tu experiencia.

5. Sean estratégicos con su fondo de pantalla

El mejor fondo de pantalla es uno negro o de algún color sólido que no llame mucho la atención. Esto ayuda a mejorar nuestra concentración y no nos obliga a pensar en otras cosas cada vez que miramos el celular. Con las pantallas OLED, el fondo de pantalla negro ayuda a mejorar la duración de la batería del celular por lo menos en 60 %. Si constantemente se les acaba la pila del celular, cambiarse a esta opción es una muy buena opción.

6. Apaga la función raise to wake (levantar para despertar)

Este ajuste me sirvió mucho para dejar de mirar mi celular constantemente. Muchos celulares ahora prenden el display de la pantalla solo con hacer el gesto de levantarlo. Aunque esto puede ser útil y parece ahorrar tiempo, puede en momentos de alta productividad hacernos perder el foco al poner en nuestra vista las notificaciones que tenemos en el lock screen. Si están acostumbrados a mirar el celular cada 2 minutos, esto los ayudará a dejar de hacerlo. Para hacer esto en Apple vayan a la siguiente pantalla:

Ahora que ya saben mi estrategia, pruébenla y vean los resultados ustedes mismos. Comiencen a hacer que sus celulares trabajen para ustedes.

Contacto:
LinkedIn: Julián Torres*
Twitter: @juliantorresgo
*El autor es administrador de empresas de la Universidad de los Andes. Es cofundador de Fitpal y Ontop, una plataforma que le permite a las empresas contratar globalmente de forma legal y rápida.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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El emprendedor mínimo viable

Así como los productos, los emprendedores también se construyen y evolucionan hasta convertirse en empresarios y líderes. ¿Cómo saber si va por ese camino? Le contamos.

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En el emprendimiento hablamos todo el tiempo de producto mínimo viable y de rápida experimentación y aprendizaje. Y la realidad es que no solo se trata de producto, de hecho los emprendedores cumplimos esas mismas características cuando iniciamos en la carrera de crear una empresa: somos un proyecto de empresario, un experimento, un empresario en evolución y nosotros, si nos entendiéramos como un producto, somos el resultado de miles de experimentos, experiencias, conocimientos y relaciones que vamos adquiriendo en el camino.

El concepto de producto mínimo viable, es un concepto muy utilizado y conocido en el ecosistema, pues todos los emprendedores sabemos que cuando construimos un producto tenemos que mejorarlo con el tiempo y ser recursivos en la creación de la primera versión. De hecho, el primer producto no debe tomar mucho tiempo ni muchos recursos, pero debe lograr resolver un problema que tienen nuestros usuarios y que es un problema que atiende un gran mercado.

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Lo mismo debería suceder con los emprendedores y de hecho, estudiandolos y trabajando dia a dia junto a ellos, creo que los grandes casos de éxito cumplen con esto, son una primera versión de emprendedores al iniciar y con el tiempo evolucionan hacia convertirse en grandes empresarios y líderes.

Así como Facebook no empezó el día uno con el producto que hoy todos conocemos y usamos, ningún emprendedor exitoso inició el camino del emprendimiento siendo esa versión que hoy en día conocemos y admiramos. Ha sido un producto construido por muchos años. Si somos recursivos construyendo nuestra primera versión de producto, deberíamos serlo también con nuestra primera versión como futuros empresarios.

Las características de un emprendedor mínimo viable

Antes de desglosar algunas de las características que considero fundamentales en los emprendedores, creo que es muy importante desmitificar lo que muchos afirman sobre los emprendedores al decir que somos únicos y heroicos. En realidad no lo somos, nadie nos debe nada y aunque se podría decir que tenemos personalidades diferentes, no podemos seguir afirmando que los emprendedores somos los visionarios del mundo, simplemente estamos en una industria en crecimiento y por ende con grandes oportunidades de crecer y evolucionar.

Creo que es cierto que podemos tener algunas diferencias al compararlo con otras profesiones, pues somos más rebeldes, apasionados y determinados por lo que hacemos, pero en muchas otras profesiones las personas también pueden serlo, así que esto no nos hace únicos y especiales.

“Un emprendedor mínimo viable inicia siendo inexperto e ignorante en un gran mercado, pero su labor para evolucionar se centra en aprender de cero y construir conocimiento”.

Felipe Santamaría

Para entender al ADN emprendedor me gusta pensar en un emprendedor mínimo viable como un carro que inicia en un punto y recorre un camino para convertirse en un gran empresario. Si lo entendemos como un carro, todo emprendedor mínimo viable comparte unas características que hacen que el carro funcione y recorra dicho camino, empezando por lo que yo llamo el motor central, que es la alineación entre la pasión, el pensamiento enfocado en el crecimiento y la capacidad de ejecución.

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Estos tres puntos parecen ser tres características cliché y bastante lógicas, pero con el tiempo he podido identificar que aunque muchos hablan de esto, pocos entienden lo que significa. Por ejemplo, cada vez que evaluamos un equipo para nuestros programas en Rockstart, todos hablan sobre la pasión que tienen por lo que hacen, sin embargo yo creo que más allá de tener amor por lo que se hace, un emprendedor mínimo viable tiene una obsesión por crear algo enorme y no necesariamente es quien se levanta pensando en cómo cambiar el mundo. Y por esto, ese deseo de construir por sí solo no funciona, necesita de ejecución y pensamiento en grande, pues solo así es que se pueden construir grandes empresas con grandes líderes.

Las ventajas de ser inexperto, pequeño y no tener presupuesto

Es evidente que cada vez más los emprendimientos son quienes revolucionan las grandes industrias y las empresas con mayor experiencia y presupuesto son quienes se quedan atrás. Hoy hay muchos ejemplos de esto, desde Airbnb o hasta un caso más reciente y cercano al contexto latinoamericano, Nubank. Esto se debe a que los emprendedores al tener menor experiencia tienen menos sesgos y son mucho más ágiles, lo que les permite evolucionar y crecer sus empresas de una manera más rápida.

En Colombia hoy existen varios ejemplos de esto como lo son Rappi, Merqueo y Tappsi, los tres casos en industrias tradicionales con empresas que han dominado el mercado por muchos años. Para muchos podría sonar ilógico y si devolviéramos el tiempo nadie creería que tres equipos emprendedores que iniciaron con pequeñas empresas podrían ganarse un mercado tan competido como estos.

Sin embargo, ejemplos como estos tres evidencian que en cierta medida la falta de experiencia resulta ser una gran ventaja al innovar, pues en definitiva se pierden muchos miedos y esto beneficia al emprendedor, pues se tiene mayor confianza y optimismo al enfrentarse a un gran problema.

Ahora, la inexperiencia al principio es una gran ventaja, pero con el tiempo es algo que se pierde y el emprendedor debe continuar su camino de aprendizaje. Claro, en el camino todos nos estrellamos, pero entre más camino se ha avanzado es más difícil dejarlo. Por esto, un emprendedor mínimo viable inicia siendo inexperto e ignorante en un gran mercado, pero su labor para evolucionar se centra en aprender de cero y construir conocimiento para encontrar soluciones eficientes y recursivas.

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Capital relacional

Así como los emprendedores construimos nuestros productos y nuestra forma de liderar el mercado, un componente esencial para la evolución hacia ser grandes empresarios son las relaciones. Comúnmente cuando se habla de las relaciones suele haber un gran malentendido, pues en el ecosistema se ha vendido el tema del networking y los eventos como un must para emprender y aunque algo tiene de cierto, la realidad es que de los eventos y del networking solo queden algunos contactos, no relaciones.

Para ser aún más explícito, siempre me gusta poner un ejemplo, todos podemos tener un celular o un Linkedin lleno de contactos, pero la métrica real no debería ser cuántos contactos tenemos, sino cuántos de ellos hoy nos contestan un mensaje. Probablemente quienes nos contestan un mensaje cuando los necesitamos, es con quienes hemos construido una relación. Es así de sencillo, todos los emprendedores necesitamos rodearnos de personas y emprendedores que puedan sumarle valor a nuestras empresas, pero que esto suceda debemos esforzarnos en crear relaciones, no en intercambiar contactos.

En todos los programas de Rockstart  siempre surge una iniciativa de intercambiar contactos entre todas las empresas, algo que a simple vista pareciera ser una gran oportunidad. Lo que no es tan lógico es que el intercambio de números, correos y nombres no funciona y en realidad no hay nada más valioso que poder tener una relación con un mentor o un inversionista que nos pueda ayudar en el camino, pero si constantemente compartimos nuestros contactos, estaremos debilitando las relaciones creadas previamente. De hecho, hay un dicho muy popular que dice que si los emprendedores queremos inversión debemos ir a pedir consejos, de eso se tratan las relaciones, no solo de transacciones.

Esto sucede para todos los actores, desde los inversionistas hasta los mismos corporativos para negocios B2B. Un emprendedor mínimo viable necesita enfocar parte de su tiempo en construir relaciones y para esto es que las aceleradoras funcionan mejor, pues cualquier emprendedor que pase por un programa con buenos mentores, al final debería haber logrado construir una buena relación con sus mentores.

Ahora, este es un tema que no se trata únicamente de eventos, he conocido emprendedores que como KPI se ponen el número de eventos a los que asisten mensualmente, pero cuando queremos construir una gran empresa necesitamos tiempo, y por esto deberíamos optimizar nuestras agendas y pensar únicamente en los espacios que nos generarán valor real.

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Por último, los grandes casos en el emprendimiento no se construyen de la noche a la mañana, pasamos por diferentes equipos, muchas veces por diferentes cofundadores y en realidad solo la experimentación en el tiempo es la que nos permite construir grandes empresas. Pero de nuevo, la experimentación no solo se reduce a nuestro producto, la experimentación aplica en cada área, experimentar para ser mejores líderes, experimentar para tener mejores relaciones, experimentar para construir mejores empresas y experimentar para ser mejores empresarios.

Al respecto de este tema llevo más de 14 meses desarrollando un nuevo proyecto, la publicación de un libro dirigido a emprendedores y al ecosistema de emprendimiento en general. Este libro se llama ‘Emprendedor mínimo viable‘ y está enfocado 100 % en las características y habilidades a desarrollar por los emprendedores en esta ruta de aprendizaje que se llama emprender. En parte lo he basado en mi experiencia cómo emprendedor, y cómo director de una aceleradora internacional en la cual hemos evaluado más de 4.000 emprendimientos y hemos acelerado 70, invirtiendo en 40 startups que hoy hacen parte del portafolio de Rockstart Latam.

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LinkedIn: Felipe Santamaría
*El autor es Cofundador y Managing Director Rockstart Latam, la aceleradora internacional de startups más grande en Colombia. Ha sido emprendedor, mentor e inversionista en múltiples emprendimientos de la región. 

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Terapify, la revolución en atención psicológica para América Latina

El emprendimiento mexicano que sueña con cambiar la vida de millones de personas alrededor del mundo y terminar con el estigma relacionado a la salud mental.

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Según la Organización Mundial de la Salud, los trastornos mentales afectan a 1 de cada 4 personas en el mundo. Sin embargo, hasta hoy no le hemos dado la relevancia que merece, ya que la depresión sigue siendo una de las principales causas de discapacidad en el mundo, y el suicidio la segunda causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 29 años.

En este contexto aparece Terapify, un eHealth enfocado en cambiar la experiencia y el acceso a servicios de terapia psicológica a través de la tecnología.

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Fundado por Daniel y Eduardo Vélez, Terapify es una plataforma de terapia psicológica en línea enfocada en el mercado de habla hispana que conecta de forma fácil y segura a psicólogos de confianza con pacientes alrededor del mundo.

Daniel, en su adolescencia padeció problemas de salud mental y cuando decidió salir a buscar ayuda se dio cuenta que no era fácil,vivió tratos impersonales, procesos deficientes y falta de privacidad en su información. De esa forma asimiló que así como él, millones de personas en Latinoamérica viven estos mismos problemas a diario, y por eso decidió fundar Terapify, para hacer la terapia segura y accesible para todo el mundo con ayuda de la tecnología.

En Terapify, por un lado, los psicoterapeutas tienen la oportunidad de crecer su base de pacientes sin verse limitados por el lugar en el que residen, y por el otro lado, las personas que buscan recuperar la estabilidad emocional que necesitan para su vida diaria pueden tomar sus citas por videollamada desde donde estén de forma segura y a precios accesibles.

En la actualidad, personas hispanohablantes residentes en más de 45 países ya toman terapia de forma recurrente en Terapify, y aunque hoy, todos los psicoterapeutas disponibles en su sitio web son mexicanos, Terapify tiene planes de comenzar a trabajar con profesionales de la salud mental de Colombia, Argentina, Perú, y Chile en los próximos meses.

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Terapify está creciendo a pasos agigantados y no va a parar pues han construido un producto que resuelve un problema real y cuentan con el respaldo de algunos de los fondos de inversión más importantes del mundo que anteriormente han invertido en compañías como Airbnb, Canva, Ginger y Rappi, por mencionar algunas.

Por último te dejo con esta pregunta para reflexionar: ¿Estás dándole a tu salud mental la importancia que merece?

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LinkedIn: Daniel Bilbao
Twitter: @ddbilbao
*El autor es fundador y CEO de la empresa Truora, que tiene como objetivo combatir el fraude en Latinoamérica. Trabajó en la banca de inversión en Wall Street, es consejero y miembro de juntas directivas de varias ‘startups’ y hace angel investing.

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¡Rompamos paradigmas juntos!

Debemos empezar por poner punto final a ideas tan arraigadas como que el azul es para los niños y el rosado para las niñas”

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Lorena Salgado, Corporate Affairs Senior Manager de Belcorp. Foto: Cortesía.

Por: Lorena Salgado*

Qué pensaría si le digo que usted tiene sesgos inconscientes? Puede que automáticamente piense “no, no los tengo” y hasta le ofenda esa afirmación; como también es posible que los reconozca y opine que no está mal tenerlos; o tal vez simplemente me pregunte qué es un sesgo inconsciente.

¿Y si le digo que hay solo un paso entre tener sesgos inconscientes y fomentar la inequidad, porque estos pueden estar cargados de paradigmas, prejuicios, sexismo y mucho más? Posiblemente ahora sí se inquiete un poco y quiera saber más, ya que no le gustaría ser un promotor de la inequidad, ni aunque fuera de manera inconsciente.

Los sesgos inconscientes, también conocidos como sesgos implícitos, son las actitudes y estereotipos profundos que las personas atribuimos inconscientemente a otra persona o grupo de personas; es decir, algo que hacemos en “piloto automático”. Los seres humanos definimos a las personas, animales u objetos según lo que se nos ha enseñado o lo que hemos captado por las percepciones básicas. Esto significa que nos basamos en prejuicios, que son enemigos de la diversidad. Y el mayor peligro es que no tenemos consciencia de lo inconscientes que somos.

Como lo dijo Sylvia Escovar en una columna en noviembre 2020: “necesitamos darnos cuenta de lo que pensamos, de lo que sentimos, de lo que hacemos; necesitamos poder observarnos si queremos elegir una manera diferente de relacionarnos con nosotras y nosotros mismos, con las otras personas y con el mundo. Mientras no nos demos cuenta del origen y de las consecuencias de nuestros comportamientos, sin permitir observarnos, seguiremos repitiendo historias, opresiones, dolores y violencias”.

Por ejemplo, para romper con los paradigmas del rol de la mujer en la sociedad, debemos empezar por poner punto final a ideas tan arraigadas como que el azul es para los niños y el rosado para las niñas, o que los carros son para ellos y las muñecas para ellas; y por supuesto también debemos desterrar frases que utilizamos en nuestro día a día, como “nadie se encarga tan bien de las tareas de la casa como las mujeres” o “las mujeres serían más exitosas si no fueran tan emocionales”.

Siga aquí toda la cobertura de la equidad de género en Forbes Women, nuestra sección especializada

Es muy importante que identifiquemos y busquemos en nuestra cotidianidad los paradigmas que albergamos y trabajemos para eliminarlos de nuestras vidas. Cuando como sociedad eliminamos sesgos inconscientes, abrimos camino para una mayor aceptación de la diversidad, se generan más oportunidades, hay mayor crecimiento económico y mejor productividad.

Hoy, como sociedad debemos asumir un sólido compromiso para hacer efectiva la igualdad sustantiva y permanecer firmes hasta lograr el cambio de paradigmas que rompan con los estereotipos y discriminación. Queremos invitarlos a que se comprometan a romper paradigmas.

*La autora es Corporate Affairs Senior Manager de Belcorp, miembro de la junta directiva de la Cámara de Cosméticos y Aseo de la Andi. Es miembro de Women in Connection (grupo de mujeres líderes que trabaja por la equidad de género, el empoderamiento de la mujer y el bienestar económico y social del país).

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Meditación para no meditadores

Meditar tiene un poder químico en el cerebro que se refleja en la productividad y la felicidad. Acá una guía para principiantes sobre cómo empezar a hacerlo.

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Hoy estoy cumpliendo 456 días consecutivos meditando. Es la mayor racha y el mejor récord que he realizado en la vida. Hace 456 días, hice un juramento muy importante en mi vida durante una de las crisis mentales más grandes que he vivido: meditaría todos los días, sin importar lo que pasase, por el resto de mi vida. Es un compromiso bastante serio, sin embargo, la meditación es un hábito que me sacó de las profundidades más oscuras y aterradoras de las enfermedades mentales.

Todo emprendedor pasa por diferentes etapas mentales durante su largo y duro camino. Hay semanas en las cuales uno cree que es el rey del mundo, el mejor profesional que ha caminado la tierra, y que está muy cerca de “sacarla del estadio”. Hay otras semanas, por otro lado, en las cuales uno no tiene fe y certeza de nada, se ve a si mismo como el peor emprendedor del mundo y nada de lo que previamente se ha hecho, tiene algún sentido o propósito.

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Estos son los dos estados más comunes. En el medio, hay estrés, ansiedad, que en niveles normales no tienen ningún problema. Sin embargo, la vida da muchas vueltas, y en ocasiones, estos niveles de estrés y ansiedad se pueden disparar descontroladamente. Eso fue lo que me pasó a mi en 2020 y tuve que pasar por un proceso bastante extenso para salir de esa situación. No por quitarle mérito a la psiquiatría y la psicología, porque me ayudaron sin duda mucho, el hábito poderoso que realmente me sirvió de una forma poderosa y rápida fue la meditación. Comenzar a meditar fue como tener un antídoto instantáneo a varias aflicciones de ansiedad que me habían perseguido por muchos años y que ahora se exacerbaban con la crisis que estaba llevando.

Fue increíble ver como un hábito diario de sentarme 10-20 minutos observando mi mente y respirando lentamente, fue rápidamente transformando la química de mi cerebro y sacándome de un estado de total oscuridad, miedo y negatividad, a un estado de aceptación, paz y eventualmente felicidad. Sí, así como lo leen. Llevo 456 días feliz.

Eso no significa que siempre esté emocionado, en paz y riéndome. Todavía tengo episodios de estrés, tristeza y toda la gama de emociones normales en un ser humano. Sin embargo, las vivo diferente, y percibo la realidad desde otro ángulo. La felicidad no es no tener problemas. Es tenerlos y aún así seguir viviendo y viendo la vida con un lente sereno, aceptador y optimista, sabiendo que todo está en constante cambio.

Quiero compartir con ustedes una guía rápida de cómo iniciarse en la meditación, sin tener que profundizar tanto en temas de nueva era, budismo o dogmas filosóficos. Este es un acercamiento práctico a un hábito ancestral que científicamente está comprobado hace maravillas por el cerebro y la conciencia.

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Cómo meditar para principiantes

Lo primero que debemos tener en cuenta es que meditar no quiere decir dejar la mente en blanco. Esto es falso. Es imposible dejar la mente en blanco. La mente piensa, esa es su labor. Y los pensamientos son como un rio interminable que no deja de fluir. El objetivo de la meditación es pararse al lado del río y verlo fluir, sin dejarse arrastrar por la corriente.

Es un ejercicio de observación y aceptación, mas que de defensa y prevención. Más adelante, en otro artículo, les daré la explicación científica de por qué respirar y enfocar la mente de esta forma tiene tantos beneficios a nivel fisiológico, pero no me crean nada. Experiméntenlo.

  • Encuentren un lugar cómodo para sentarse con los pies reposando sobre el piso (en una silla), o sentados directamente en el piso con una pierna delante de la otra (sin cruzarse directamente)
  • Asegúrense de tener la columna recta como una flecha, pero sin forzarlo. La postura es un reflejo de la intención y nuestra voluntad.
  • Miren directamente hacia adelante, con un enfoque suave, recibiendo todo lo que ven a su alrededor, sin juzgar, sin filtrar o enfocarse en nada. Tomen tres respiraciones profundas inhalando por la nariz y exhalando por la boca. Que se oigan claramente.
  • Después, cierren suavemente los ojos, y comiencen a percibir cómo se siente su cuerpo hoy. ¿Se sienten tensos? ¿relajados? ¿llenos de pensamientos? ¿activos? Lo que sea que sientan, déjelo ser.

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  • Hagan un escaneo rápido desde la coronilla de su cabeza, hasta los dedos de los pies, simplemente para conectarse con su cuerpo y registrar como se sienten.
  • Hagan esto, inhalando por la nariz, y exhalando por la nariz, de forma natural y sin forzar nada.
  • Posteriormente, centren su atención suavemente en la inhalación y la exhalación. Su ritmo, frecuencia, intensidad y el lugar donde lo sienten en el cuerpo. Sigan con la atención en la respiración por 3 min o 5 min, o 10 min dependiendo de la duración que quieran tener en esta meditación. Si vienen pensamientos, obsérvenlos, déjenlos ir y vuelvan a la respiración. Repitan este proceso una y otra vez sin juzgarse si tienen muchos pensamientos. Es normal, es su mente. Maravíllense ante lo increíble que es tener cerebro y tener pensamientos.
  • Después de esos minutos, dejen a la mente ser libre 2 minutos. Si quiere pensar, que piense. Que haga lo que quiera. Quiten el foco de la respiración.
  • Por último vuelvan a tomar conciencia del cuerpo, de como se sienten sin abrir los ojos. Fíjense en qué sonidos, olores perciben en su ambiente.
  • Abran los ojos lentamente, y agradézcanle a su cuerpo por haberse dado este espacio.

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Las misiones inspiradoras, audaces y ambiciosas que conseguirían un capitalismo más funcional

Las misiones espaciales consiguen movilizar recursos, catalizar la innovación y cambiar el enfoue de la inversión pública. ¿Cómo esto beneficia a la economía? Le contamos.

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El nuevo libro de la economista Mariana Mazzucato, Mission Economy: A moonshot guide to changing capitalism (Misión Economía: Una carrera espacial para cambiar el capitalismo), examina cómo los gobiernos actualmente están abordando los problemas cuando surgen y cómo se han convertido meramente en prestamistas pasivos en lugar de inversionistas de largo plazo. Y presenta evidencias sobre el costo en la creación de valor y el estado de bienestar de descuidar la inversión pública.

Mariana Mazzucato es consejera de varios gobiernos y organizaciones multilaterales y directora del Instituto para la Innovación y el Propósito Público de la University College London. A lo largo de su carrera, ha cuestionado el funcionamiento de los mercados y la noción de valor en la economía, y develado los parámetros tradicionales de ver al Estado y la manera de fomentar colaboraciones entre organizaciones públicas y privadas para trabajar simbióticamente para resolver los problemas sociales fundamentales. 

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En Misión Economía , Mazzucato aborda la necesidad de promover un capitalismo más funcional que haga frente a: (1) el cortoplacismo del sector financiero; (2) la financiarización de los negocios; (3) la emergencia climática; y (4) los gobiernos lentos o ausentes.  Explica que esto se lograría con la transformación desde dentro del gobierno y el fortalecimiento de sus sistemas, un cambio en la manera como se dirigen los negocios y un ejercicio de repensar las teorías económicas y administrativas.

En este libro se describe y analiza cómo pensando en grande, con un enfoque en un portafolio de misiones inspiradoras, audaces, ambiciosas e incluyentes para enfrentar los grandes desafíos de la humanidad (cambio climático, demencia, movilidad), se consigue movilizar recursos, activar un enfoque proactivo de la inversión pública y catalizar la innovación entre múltiples sectores y actores de la economía.

Mazzucato toma como ejemplo central el programa Apolo, la apuesta del presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy para superar a la Unión Soviética en la carrera espacial durante la Guerra Fría en la década de 1960. Kennedy comunica su visión en un discurso en Rice University: “creo que esta nación debe comprometerse con la meta, antes de que termine la década, de llevar a un hombre a la Luna, y devolverlo a salvo a la Tierra”.

El programa Apolo empleó a más de 400 mil personas entre el equipo de la NASA, universidades y contratistas, y costó 28 mil millones de dólares entre 1960 y 1973, el equivalente a más de 283 mil millones en 2021.

Debido al arraigado supuesto de que, si gastamos más en un área, debemos gastar menos en otra, muchas personas en los Estados Unidos y fuera del país cuestionaron el uso de recursos públicos para este arriesgado y ambicioso proyecto, en lugar de atender las necesidades de los ciudadanos más pobres con el mismo dinero. De hecho, en 1970, la hermana Mary Jacunda, misionera en Zambia, escribió a Ernst Stuhlinger, entonces director científico de la NASA, pidiéndole justificar las misiones espaciales cuando hay tantos niños enfermos y muriendo de hambre en el mundo, a lo cual se le contestó una carta donde se le explicaba cómo el proyecto Apolo y los spillover de proyectos científicos y de descubrimiento habían contribuido históricamente a la solución de los grandes problemas de la humanidad.

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La misión de llevar un hombre a la Luna y regresarlo a salvo no solo se llevó a cabo exitosamente, sino que del efecto “spillover positivos” (beneficios que se trasladan a terceros en forma de externalidades positivas) de la misión se generaron innovaciones tecnológicas, dinamismos organizacionales (agilidad y flexibilidad), colaboraciones y alianzas entre actores públicos y privados, y liderazgos visionarios e inspiracionales. También se empezaron a trazar horizontes a largo plazo y a presupuestar enfocándose en resultados.

Una economía basada en resultados significa que las finanzas estén al servicio de la economía, y no la economía al servicio de las finanzas. Nos reseña Mazzucato que los jesuitas acordaron que la caja de dinero de sus misiones solo podía abrirse con dos llaves: una la tenía el rettore (visionario) y otra el procuratore (contador). Para ellos, la visión y la liberación de los fondos tienen que ir de la mano.

El Apolo 11 trajo consigo innovaciones tecnológicas que no hubieran sido previstas al comienzo, como, por ejemplo, los paneles solares, la resonancia magnética, los sistemas de purificación de agua, los teléfonos con cámara y el computador portátil.

El diseño de las misiones requiere de la participación activa de la ciudadanía, tal y como lo propone el Nuevo Pacto Verde. Mazzucato sostiene que se requiere repensar el papel de los gobiernos, basados en un nuevo enfoque de gobernanza centrada en crear mercados, no en arreglarlos.  También es crucial usar los indicadores apropiados y monitorear los enfoques para seguir la trayectoria y medir el progreso de las misiones.

Los grandes desafíos reales que hay que tratar resolver en estos momentos, según Mazzucato, son los 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) y sus 169 metas conexas, el cambio climático y la transición justa hacia economías y sociedades verdes, el acceso a la salud y reducción de la demencia, y la eliminación de la brecha digital al 2025 entre los que tienen acceso a internet y los que no.

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En Misión Economía se hace referencia al concepto de pensadores de catedrales que la activista sueca Greta Thunberg invocó en su discurso al Parlamento Europeo en el 2019. Este concepto, que se remonta a la época medieval, se refiere a los arquitectos y maestros de construcción que comenzaban sus obras trascendentales sabiendo que nunca las verían terminadas en el transcurso de sus propias vidas. Cuando se construían las catedrales, nadie sabía cuánto costarían o cuánto tiempo tomarían, pero se hacían con un propósito: mostrar la gloria del Creador mediante la creatividad. Hoy, el pensamiento catedralicio de largo plazo es indispensable para dar soluciones a algunos de los mayores desafíos de la humanidad y el planeta. 

Mazzucato también identifica siete pilares para conseguir una mejor economía política que guíe el enfoque orientado en misiones: (1) una nueva perspectiva de valor y del proceso colectivo en el cual se crea; (2) co-creación y co-configuración de mercados; (3) cambio organizacional hacia el desarrollo de capacidades dinámicas, entre ellas aprender haciendo, tomar riesgos conjuntamente y experimentar; (4) financiación paciente de largo plazo, empezando por preguntarse qué necesita hacerse, y luego cómo vamos a pagar para conseguirlo –no hay ninguna razón por la cual la mentalidad “cuanto sea necesario” no pueda ser aplicado a problemas sociales–; (5) pre-distribución recompensando a los creadores de valor, inversión en las fuentes de creatividad y reposición de las fuentes de financiación –en lugar de extracción–; (6) diseño de alianzas y colaboraciones entre las empresas y el gobierno; y (7) fomento de nuevas formas de participación en el proceso de creación.

De la obra de Mazzucato resaltan sus libros El Estado Emprendedor: mitos del sector público frente al privado, donde presenta evidencias de cómo el Estado es la organización más emprendedora del mercado y cómo las grandes invenciones han sido producto de financiación de los gobiernos en apuestas arriesgadas de largo plazo (como es el caso del internet, Tesla, SpaceX o el iPhone de Apple), y  El valor de las cosas: quién produce y quién gana en la economía global, en el que cuestiona cómo en las economías se premia la extracción de valor en lugar de la creación. Mazzucato explica cómo en muchos casos algunos sectores que se presentan como creadores de valor son en realidad extractores de valor y, en algunos casos, destructores de valor verdadero.

Mariana Mazzucato es además la arquitecta de Horizonte Europa, un ambicioso programa en el que la Unión Europea destina 95.000 millones de euros para la investigación e innovación en cinco áreas misionales: adaptación al cambio climático; ciudades inteligentes y climáticamente neutrales; salud del suelo y sistemas alimentarios; océanos y aguas saludables; y cáncer.

Contacto
LinkedIn: María Alejandra Gonzalez-Perez
Twitter:@alegp1
*La autora es profesora titular de la universidad Eafit. Es presidente para América Latina y El Caribe de la Academia de Negocios Internacionales (AIB). PhD en Negocios Internacionales y Responsabilidad Social Empresarial de la Universidad Nacional de Irlanda.

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