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Capital Humano

¿Posgrado, curso tech o segundo idioma? Esto quieren los reclutadores

Al momento de tener mejores oportunidades laborales y crecer en la carrera profesional muchos se cuestionan en qué invertir. El secreto, según expertos, está en la temporalidad del conocimiento por el que quiere pagar.

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En el contexto laboral posCovid, donde el trabajo remoto hace parte de la realidad de las empresas y la crisis se ha convertido en constante, no solo cambiaron las expectativas que tienen las personas de sus empleos, sino también lo que las empresas buscan en el candidato ideal.

Con cifras de desempleo que llegan al 17,3 %, según datos del Dane ¿qué garantiza el acceso a más y mejores oportunidades? ¿En qué tipo de habilidades deben invertir los profesionales? ¿Cómo diferenciarse de los demás? ¿Qué decisión tomar a la hora de dar un paso en su carrera: posgrados, capacitaciones en tecnología o una segunda lengua?

Expertos consultados por Forbes coinciden en que la respuesta dependerá siempre del tipo de empresa y cargo al que como profesional aspire. Pero en general, explica Camilo Vásquez, fundador y presidente de la consultora Vásquez Kennedy, las tres opciones tienen ventajas que vale la pena analizar.

“Un posgrado o una especialización tech siempre serán una buena idea, independientemente del momento en el que se decida tomar la decisión. Los estudios superiores generan una calificación profesional mayor por el conocimiento nuevo y amplían la mente hacia nuevos caminos para continuar el aprendizaje. Mientras que saber más de tecnología parece algo altamente razonable frente al acelerado proceso de transformación digital de todas las empresas”, menciona.

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En cuanto a saber un segundo idioma, agrega, el coronavirus potenció más que nunca el valor de esta habilidad. La relocalización de empresas extranjeras en países latinos -para abaratar costos-, y la posibilidad de trabajar remotamente tras el aislamiento, aumentaron la demanda de profesionales bilingües. Solo en el último mes empresas BPO con presencia en el país abrieron cerca de 5.000 vacantes para cargos bilingües. Sin embargo, según comenta Lina Correa, gerente Talent Solutions ManpowerGroup Colombia, la región enfrenta escasez de talento con esta habilidad. “Cada vez es más frecuente que encontramos personas que cumplen con el nivel educativo o técnico pero no con el nivel de inglés esperado”, dice.

Teniendo en cuenta estas ventajas y necesidades del mercado cualquier opción podría resultar viable, pero para Vásquez hay un factor importante para tener en cuenta a la hora de inclinarse por la decisión final: la obsolescencia del conocimiento, que puede llegar prontamente.

“La dinámica de desarrollo tecnológico imprime inevitablemente una dinámica en el mercado profesional”, puntualiza. Los programas de computación han reemplazado a los humanos en todas las actividades que pueden ser automatizadas, por lo que el conocimiento tecnológico especializado se vuelve temporal. A esto se suma que durante la última década los oficios y profesiones antes robustos (analistas financieros, administradores, entre otros) han ido languideciendo, mientras que otros surgen y se fortalecen rápidamente, como en el caso de los analistas de datos, científicos, desarrolladores de software y especialistas en comercio electrónico.

Foto: Getty Images.

Así las cosas, estos factores se convierten en un punto en contra de los posgrados y cursos tech. El valor de saber un segundo idioma, en cambio, es atemporal y se adapta a cualquier contexto o trabajo. Para Lina Correa, de ManpowerGroup, también debe tenerse en cuenta que las compañías actuales han empezado a apoyar el desarrollo de habilidades técnicas de sus empleados, “pues este camino es el único que garantiza la consecución de los resultados esperados”. “Para una empresa es más rentable y fácil capacitar al empleado en la habilidad técnica que necesitan que invertir en el aprendizaje de una segunda lengua”, explica la experta.

“De acuerdo con las necesidades del mercado que hemos identificado, mi recomendación es invertir en un segundo idioma antes que hacerlo en una maestría. Las habilidades tecnológicas también son un elemento importante, pero la mayoría de ellas deben apalancarse en el segundo idioma”, dice.

Para Camilo Correa, director Regional Noroccidente de Adecco, hay otras habilidades en las que los reclutadores están especialmente interesados después de la pandemia: las habilidades blandas, relacionadas con la comunicación, capacidad de relacionamiento social y respuesta ante la crisis. “Además de cumplir con el perfil del cargo solicitado, ahora hay preferencia por los candidatos que tengan competencias del ser alineadas a la cultura de la organización. El liderazgo, la capacidad de innovación y el trabajo en equipo son algunas de las más demandadas”, dijo.

Sobre esto, agrega, las exigencias del reclutador dependerán de la etapa de la carrera del candidato. Para las personas recién egresadas, el perfil ideal incluye buena actitud, ganas de aprender, capacidad de adaptación, receptividad a nuevos retos, creatividad y disposición. También tienen bastante relevancia las competencias numéricas y verbales, que les permitan a estos perfiles asimilar rápidamente nuevos aprendizajes y solucionar problemas.

En cuanto a las personas con más años de experiencia laboral, de acuerdo con Adecco, se prefieren con un adecuado nivel de conocimiento, alineado con las competencias organizacionales y que apoyen en el desarrollo de nuevos talentos.

La actitud, aunque parezca un detalle irrelevante dentro del currículum, también se convirtió en valor determinante cuando de elegir a un candidato se trata. Esto, debido a que, con las nuevas circunstancias, el imperativo es tener una gran disposición para aprender, más allá de las maestrías o especializaciones. “Aprender debe ser una disposición para toda la vida. Las actividades más “humanas” en el trabajo, las menos fácilmente digitalizables o automatizables, suponen competencias profesionales de importancia creciente, para las que la IA tiene aún un camino largo por recorrer para reemplazarnos, como el pensamiento analítico, la creatividad, la originalidad o la persuasión”, explica Camilo Vásquez, de Vásquez Kennedy.

Datos de Adecco revelan que las competencias blandas más requeridas por las empresas en esta época de pandemia son: comunicación, flexibilidad, innovación, inteligencia emocional, planeación, organización, liderazgo, empoderamiento, resiliencia, trabajo en equipo y relacionamiento.
Un estudio de Ubits, una plataforma de entrenamiento corporativo, reveló que el 66,2 % de las compañías en Latinoamérica está considerando implementar el teletrabajo definitivo. El análisis, llamado ‘El futuro del trabajo en Latam 2020’, también detalló que de las empresas consultadas, al menos el 72,3 % están dispuestos a contratar personal fuera del país o ciudad donde está ubicada su operación.

Por eso, concluyen los expertos, la disposición a aprender será seguramente un aspecto que se empezará a evaluar con más frecuencia en entrevistas laborales, pues el trabajo remoto demanda cooperación, autonomía e iniciativa, es decir, actitud hacia la autogestión y hacia “hacerse cargo”.

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