Todos los Derechos reservados © 2004 - 2019, Forbes Colombia

Red Forbes

La fórmula C.R.E.C.E. del liderazgo

El liderazgo en todo empresario tiene reglas escritas y no escritas que han acompañado a hombres y mujeres a detonar resultados extraordinarios.

Publicado

on

Existe un dicho que ejemplifica muy bien el tema del liderazgo: Al líder lo siguen por lo que hace, no por lo que dice. Siguiendo esa premisa tenemos que replantear la forma en que somos líderes, buscando ese enfoque de ser para los demás.

Solemos relacionar liderazgo con ego, con mandato, con ser jefe y dar dirección ya sea en nuestra empresa, con la familia o de nuestro contexto social. Si bien, muchas veces el dirigir una empresa otorga inmediatamente el rol de líder no siempre es así.

Lea también: El fracaso invisible de todo empresario

El ser líder implica una connotación mucho más profunda que solamente llevar la batuta. Primero que nada se debe creer en ser líder, acto seguido asumirse responsable de dar sentido de pertenencia a tu comunidad, para después usar el rol de empuje, de crecimiento de cada uno de los individuos que te siguen y creen en tu meta.

A lo largo de diversas entrevistas y pláticas que he tenido con personalidades de diferentes ámbitos, entre empresarios, deportistas, personalidades culturales y políticos, he podido aprender de sus experiencias como líderes y de cómo ellos mismos crean más líderes. Algunas de las características que más se repiten son las siguientes:

1. Credibilidad

Como seres humanos solemos ser líderes y buscar seguir una causa que nos de sentido de pertenencia y nos otorgue seguridad. Por lo tanto un buen líder es el que fomenta la coherencia, el que con sus actos se vuelve creíble ante los demás.

2. Retroalimentación

Impulsar a los demás es el don del líder. Solemos crecer al reconocer nuestras habilidades y nuestros defectos. En tu rol como cabeza es saber potenciar lo mejor de cada persona de tu empresa,  dar retroalimentación justa y en el momento necesario, hará que las personas aprendan de sus errores y busquen crecer.

3. Empatía 

La característica más noble del líder es lograr empatía con las personas que lo siguen. Poder ser para el otro, que tu causa aporte a la otra persona, es la cuestión que logrará un vínculo de lealtad con tu liderazgo, la cual le aportará mucho a tu empresa.

Lea también: Trabajo flexible que reconoce la individualidad

4. Creatividad

Ser ágiles y plantear soluciones creativas ante los problemas del día a día que suceden en una empresa, permiten al líder dar norte de hacia dónde se va. Ser creativo añade un sentido de frescura y de una visión actualizada, que brinda una sensación de aprendizaje continuo.

5. Equilibrio

Retomando la frase de que un líder se mide por lo que hace, el equilibrio suele ser el corazón de todas las características, pues el balance entre el éxito personal y el profesional hace que puedan tomar decisiones con visión de la mano de las circunstancias, les permite tener ese  feeling del empresario que lo vuelve exitoso.

***

El estándar de liderazgo se ha elevado, por eso te invito a cultivar tu rol de líder, de moldearlo para predicar con ejemplo y que tu visión siempre sea coherente, sólo así crearás más líderes y tendrás más impacto.

Por: Oso Trava*
Instagram:@Osotrava
*El autor es emprendedor serial y especialista en crecimiento, productividad y propósito. En la última década ha fundado numerosas empresas de alto impacto y asesorado a cientos de empresarios a nivel internacional.  Su podcast, Cracks, es uno de los podcasts de negocios en español más escuchados del mundo.

Red Forbes

Los esfuerzos que hacen las empresas generan gran valor a la sociedad

Las grandes empresas que operan en el país ya se sensibilizaron sobre las necesidades del territorio y las comunidades. ¿Cómo lo demuestran y trabajan por ello? Le explicamos.

Publicado

on

Industria

Comienzo con aseveraciones radicales, una empresa no es sólo una empresa, cada empresa somos todos, y sin empresas no hay país.

Desde el año 2020 existe una alianza de acción colectiva de contribución al desarrollo sostenible de la que hacen parte Bancolombia, Bavaria, Ecopetrol, Enel, Grupo Argos, Grupo Éxito, Grupo Nutresa, Grupo Sura, ISA, Movistar, Postobón y Terpel (con la participación de Socya y la Universidad Eafit). Estas doce empresas en conjunto generan más de 282.000 empleos directos e indirectos, representan el 17 % del PIB de Colombia, y compran bienes y servicios de más de 127.000 proveedores.

Lea también: Adaptación de las empresas al cambio climático, ¡se hace mejor en comunidad!

Esta poderosa comunidad empresarial comparte que en el propósito superior de todas ellas es contribuir positivamente y generar valor para todos, y creen en el valor de las alianzas para generar más impactos beneficiosos para la sociedad y la naturaleza, y conseguir más rápidamente las metas propuestas por la agenda de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) al año 2030. Todas estas empresas tomaron la decisión desde el año 2015 de gestionar sus compañías alineándose con las metas trazadoras del Gobierno Nacional para los ODS y para aunar esfuerzos público-privados hacia este objetivo en conjunto.

Desde marzo de 2020, tanto por la pandemia como por las manifestaciones de descontento social, ha aumentado la conciencia de la gigantesca importancia de la ciudadanía corporativa y de generar valor público. Para las empresas son imperativos innegociables ser buenos vecinos; escuchar a sus comunidades; leer los contextos y entender los entornos; identificar, respetar y valorar las singularidades de las comunidades y territorios; y el relacionamiento con vocación a largo plazo con los diferentes actores en la sociedad.

En un evento organizado por Socya y Asocia el 10 de junio de 2021, las empresas socializaron las buenas prácticas, los alcances y profundización de los retos de sostenibilidad. Centradas en sus reportes integrados con metodología GRI, estas compañías compartieron como el 2020 fue un año difícil y retador, no solamente en materia ASG (ambientales, sociales y de toma las grandes decisiones corporativas o gobernanza).

Varias de estas empresas como ISA, Grupo Nutresa, Grupo Éxito, Bavaria y Postobón retomaron la solidaridad como una prioridad, y reincorporaron la filantropía dentro de sus modelos de sostenibilidad. Lograron apoyar a comunidades en condición de sufrimiento y en necesidad de apoyo con acciones concretas y trascendentales de manera articulada con el Gobierno, otras empresas, gremios, y organizaciones de la sociedad civil, así como incentivando los voluntariados corporativos.

Además de las acciones solidarias, estas empresas de manera voluntaria presentaron sus magnas apuestas de protección a los diferentes ecosistemas naturales, al empoderamiento e inclusión de comunidades remotas, rurales y vulnerables en los diferentes territorios: incluyendo de manera importante darles apoyo a las víctimas del conflicto y crear oportunidades de empleabilidad justa en el campo, y de inclusión socioeconómica a los municipios PDET.

Lea también: Un nuevo contrato social para una nueva era

Desde el año 2020, estas empresas coinciden en que tomó fuerza la economía circular, y esta se identifica como una oportunidad para el cumplimento de diferentes ODS.

Si bien cada organización está haciendo esfuerzos individuales por aportar de manera positiva a la sociedad y a la naturaleza, es indudable que colectivamente su contribución al desarrollo sostenible y la construcción de valor tienen un potencial exponencial en alcance y profundidad.

Como ciudadanos este decidido compromiso del sector privado invita a una reflexión profunda y contundente sobre la importancia de la generación de valor de las empresas a la sociedad. Si a estas empresas les va bien, a todos nos va bien. Las grandes empresas no solo son empleadores de un extenso número de personas. Estas generan dinamismo y prosperidad en las personas y organizaciones que son proveedores, clientes y usuarios, que hacen parte de las cadenas de valor aguas arriba y aguas abajo; llegan a territorios que tradicionalmente habían sido excluidos socioeconómicamente; y son grandes contribuyentes al gasto público.

Sin embargo, también es ineludible desmitificar quien son los dueños de las empresas. Los socios mayoritarios de muchas de estas empresas nos son individuos, son fondos de pensión que invierten en ellas. Es por esto que, al generar valor a los accionistas, las empresas están haciendo considerables aportes al bienestar de la sociedad.

En los reportes integrados de gestión las organizaciones comunican los temas materiales. Los reportes son uno de los vehículos de comunicación con los grupos de interés, aliados estratégicos, o actores claves en las cadenas de valor. Los reportes facilitan la toma decisiones sobre los aspectos materiales y monitorean cómo se embebe la sostenibilidad en la estrategia empresarial. Para muchas es un tablero de mando para lograr que la sostenibilidad sea la estrategia corporativa, como lo es en el caso de Grupo ISA.

Lea también: Un Nuevo Pacto Verde Global: una apuesta multilateral para salvar el planeta

Los reportes de sostenibilidad comunican los esfuerzos que ha hecho una organización en materia de desempeño financiero, pero también la contribución a la sociedad y al medio ambiente durante un año calendario, de una manera que tenga sentido que sea relevante para quienes leen y observen el accionar de las empresas.

El 2020 y lo que llevamos del 2021 demuestra que la sostenibilidad no son solamente las dimensiones tradicionales sociales, ambientales y económicas. La sostenibilidad y la integridad son asuntos transversales a las grandes empresas.

Las empresas están en condición de riesgo a situaciones globales, pero también se enfrentan a retos en las ciudades y territorios. Uno de estos riesgos y retos que primará durante toda esta década es el cambio climático. Enfrentar estos desafíos y retos que nos trae el cambio climático de resiliencia, mitigación, compensación, adaptación y comunicación requieren el trabajo en alianza para superarnos y cumplir las metas del ODS 13, o incluso para generar oportunidades a partir de estos, en procura de impactar favorablemente y aumentar las externalidades positivas a la sociedad, y a los ecosistemas naturales; de aumentar las externalidades positivas. 

La meta de lograr cero emisiones netas al 2050, especialmente para empresas en sectores con altas emisiones como los hidrocarburos y cementos, es ambiciosa. Los planes para lograrlos incluyen la búsqueda soluciones de eficiencia energética, adopción de energías renovables, la búsqueda de soluciones naturales del clima; de uso, captura y secuestro de carbono; y de almacenamiento de energías

La velocidad de los cambios supone para las empresas apoyarse en la innovación y la tecnología como aceleradores de la sostenibilidad. En Ecopetrol, lo denominan sosTECnibilidad y empresas como ISA han desarrollado proyectos como EcoGox y Ecoregistry para el registro y certificación de compensación de emisiones de CO2.

Lea también: Panorama de riesgos para la tercera década del siglo XXI

En conclusión, hoy es más nítido que las grandes empresas operando en Colombia están sensibilizadas con las enormes necesidades del país y la construcción de nación en el contexto del postconflicto, de los efectos sanitarios y económicos de la pandemia del COVID-19, de las dolencias y necesidades sociales, y anticipándose a los riesgos que trae consigo el cambio climático.

Contacto
LinkedIn: María Alejandra Gonzalez-Perez
Twitter:@alegp1
*La autora es profesora titular de la universidad Eafit. Es presidente para América Latina y El Caribe de la Academia de Negocios Internacionales (AIB). PhD en Negocios Internacionales y Responsabilidad Social Empresarial de la Universidad Nacional de Irlanda.

Seguir Leyendo

Capital Humano

El poder del pensamiento creativo

El pensamiento creativo está directamente relacionado con el proceso de resiliencia personal y organizacional. Le contamos por qué y cómo perfeccionarlo.

Publicado

on

Dar sentido a lo que nos pasa y buscar soluciones es una actividad propiamente humana. Para encontrarlas es necesario poner en marcha el pensamiento creativo, que está íntimamente relacionado con el proceso de resiliencia personal y organizacional y al que toda persona tiene acceso.

“El pensamiento creativo es fundamental para las artes, las ciencias y la vida cotidiana. ¿Cómo produce el cerebro el pensamiento creativo? Los investigadores han cuestionado durante mucho tiempo si el pensamiento creativo implica más o menos control cognitivo. La investigación diferencia entre los subprocesos de la cognición creativa (por ejemplo, la generación de ideas y la evaluación) y los métodos de análisis de datos de imágenes neurológicas que evalúan las interacciones entre las regiones del cerebro”.

Lea también: ¿Cómo pasar de dar buena impresión a ser un profesional impresionante?

En general, las investigaciones apuntan a varios factores que favorecen el pensamiento creativo, como la relajación, el humor y la introspección, estos estados llevan a disminuir la frecuencia en hertzios de las ondas cerebrales. El lóbulo temporal derecho (que, entre muchas otras cosas, se encarga de asociar elementos alejados en el tiempo y el espacio) muestra una gran actividad cuando surge el pensamiento creativo. Precisamente, esa disposición asociativa se antoja fundamental, puesto que de esas conexiones con recuerdos del pasado surgen asociaciones con estímulos del presente que favorecen la aparición de nuevas ideas.

También se han observado ondas alfa que surgen en el hemisferio derecho, facilitando más asociaciones. Las ondas alfa aparecen cuando estamos relajados y son fundamentales en la aparición del pensamiento creativo. Así, para favorecer este tipo de pensamiento es importante aprender a mantenernos distendidos. Hay una frase famosa que dice que lo mejor es que la inspiración nos encuentre trabajando, pero no es del todo cierta: hay que combinar la concentración en el trabajo y el tiempo consciente dedicado a divagar con preguntas creativas que eliminen límites y nos lleven más allá de la lógica, precisamente para enriquecer el propio trabajo.

Disminuir nuestra actividad consciente y dar así rienda suelta a nuestro pensamiento creativo calibrando el momento y el contexto adecuados, puede mejorar el rendimiento y resultados generales del trabajo: ¡estar concentrado, converger y permitirse divergir es un ejercicio mental apropiado para que también aparezca la serendipia, pues ninguna idea brillante y “casual” llega sin que se haya abonado el terreno y nos encuentre preparados. Aparentemente esa idea nada tiene que ver con lo que estábamos haciendo, pero la realidad no es esa, aparece porque estábamos allí.

Estos poderes son la base para adquirir nuevos hábitos intelectuales que con la práctica ayudan a crecimiento y enriquecen el trabajo en equipo. Sirve tanto para afrontar problemas como para enfocar las situaciones con valentía, manejándose en la incertidumbre y siendo capaces de innovar. Para esto es necesario apoyarse en un recurso interno muy importante: la confianza en uno mismo y en los demás.

Lea también: La fórmula ¡ehh! que convierte a un equipo sencillo en uno de alto rendimiento

Herramientas del pensamiento creativo: las Preguntas poderosas, arquitectura y diseño

La calidad de las respuestas que obtenemos depende  de la calidad de las preguntas que formulamos. Las preguntas abren un proceso consciente en el que se encuentran respuestas gracias a que ponen en marcha la creatividad. Estas preguntas han de tener una arquitectura determinada para que sirvan en el proceso del pensamiento creativo: han de ser formuladas en positivo, orientadas al futuro y han de ser abiertas: qué, quién, cómo…si la pregunta es cerrada de sí o no,  el proceso se cierra también.

Otras características de la preguntas poderosas es que son más creativasy estimulan el pensamiento lateral cuando se formulan habiendo alcanzado ya el objetivo. “Ya he conseguido comunicarme con claridad en el equipo” (me imagino el logro y lo siento así, recreándolo en mi mente). A partir de ahí, el proceso es el siguiente: preguntarme ¿qué ha hecho que yo en este año haya pasado de comunicarme mal  a ser entendido? y escribir lo que me dicte la cabeza.

Para ponerme en acción, la motivación y el compromiso son más profundos desde este plano, porque al ver el resultado hecho realidad adquirimos más autoconfianza en el propio potencial y activamos además otro recurso interno como es la automotivación. Ya lo hemos visto hecho realidad y el cerebro nos dice cómo lo hemos alcanzado. Lo utilizamos como un simulador: no distingue ficción de realidad y nos da las coordenadas necesarias para pilotar con acierto y más seguros.

También ayuda a la construcción de preguntas creativas redescubrir los logros (de la familia, del equipo, los propios): ¿Qué hicimos/hice antes que si me haya dado resultado? ¿Cómo lo hicimos/ hice? ¿Cómo me sentí? ¿Qué podría aplicar ya de ese proceso exitoso en el abordaje de la situación actual? ¿Qué más? ¿Qué más? Ese “qué más” permite pensar con más libertad: es importantísimo para que el cerebro vuele y diverja y asocie. Después podría decirme: si no tuviera límites, ¿qué haría? O bien: ¿qué haría si no pudiera fracasar?

Lea también: Siete pasos para tomar decisiones acertadas

Es asombroso el resultado cuando confiamos en el poder del pensamiento creativo y positivo y lo ponemos en marcha. Con estos recursos puedes continuar entrenándolo. Te deseo muchos éxitos.

Contacto:
Web:Reyes Rite*
*La autora es directora ejecutiva de la Consultora del Desarrollo del talento humano Integrando Excelencia y Presidenta de Iryde.  En la última década ha seguido el proceso de transformación y desarrollo de la resiliencia personal y organizacional aplicando la metodología GPR © con cientos de empresas y altos ejecutivos en Europa y Latinoamérica. Autora del libro ¡Aquí Mando yo! Un espectacular viaje de la Resiliencia a la Ilusión  ha recibido distinguidos premios y reconocimientos por su aportación profesional en el ámbito empresarial como la Medalla Europea aql Mérito en el Trabajo otorgada por la AEDEEC.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

Seguir Leyendo

Red Forbes

Así cambió la movilidad en tiempos de Covid-19

Hablar de movilidad es hablar de un antes y un después de la pandemia. Ya no se trata simplemente de trasladarse de un lugar a otro. La premisa es transportarse con seguridad.

Publicado

on

La pandemia ha marcado una serie de cambios significativos en nuestros hábitos de vida. Los patrones de movilidad se han modificado al ritmo de estrictas cuarentenas marcadas por la incertidumbre que genera la limitación para desplazarse con normalidad.

Aunque la Covid-19 ha puesto de manifiesto un peligro de contagio en los sistemas de transporte público colectivo, lo cierto es que el aislamiento ha generado otros problemas que resultan más letales para la sociedad como la pobreza y las afectaciones psicológicas, reflejadas en depresión, ansiedad, estrés e insomnio.

Lea también: La importancia de aprender a venderte a tí mismo

Hablar de movilidad es hablar de un antes y un después de la pandemia. Ya no se trata simplemente de trasladarse de un lugar a otro. La premisa es transportarse con seguridad, particularmente en el caso de aquellos usuarios que, impedidos de permanecer en sus hogares, deben salir a ejercer un papel activo en el sistema económico.

En ese sentido, un estudio realizado por la Asociación Colombiana de Infectología ACIN, en América Latina, demostró que el 68 % de los viajes se realiza en transporte público o en sistemas de transporte compartido. Incluso, el paradigma de “moverse” se rompe, y ahora las empresas, las instituciones y los empleados convergen en el diseño y adopción de soluciones de conectividad que permitan, de acuerdo con la naturaleza de las funciones, trabajar “sin estar”.

Ahora bien, para nadie es un secreto que la población de menores ingresos está más expuesta socialmente al contagio, al verse obligada a salir para encontrar su sustento diario. De hecho, una encuesta desarrollada por la Terminal de Transporte de Bogotá en abril de 2021 refleja que el 44 % de los usuarios, utiliza el transporte intermunicipal para dirigirse a su lugar de trabajo.

Aunque los patrones de movilidad tienden a privilegiar las modalidades de transporte individual, la población de menores ingresos seguirá utilizando el modelo colectivo. En 2019, en Colombia, 136 millones de personas se movilizaron a través del transporte intermunicipal, frente a los 30 millones movilizados en modo aéreo.

En la “nueva realidad” no es posible concebir una modalidad de transporte que no contemple la bioseguridad como uno de los factores elementales para brindar tranquilidad a los usuarios. En este escenario, el transporte intermunicipal ha tenido que circunscribirse a los más altos estándares de protección y cuidado de la salud, haciendo cuantiosas inversiones en protocolos para garantizar la cadena de bioseguridad tanto de usuarios como de transportadores y trabajadores, con todo lo que esto conlleva en infraestructura y la aplicación de tecnología para el control de aforo, automatización y pago sin contacto.

Lea también: Cómo encontrar buenos candidatos para trabajar en tu startup

No obstante, queda mucho camino por recorrer. La pandemia se ha convertido en un acelerador del cambio. Implementar aplicaciones móviles para planificación de viajes y optimizar la operación a partir de modelos de analítica de datos parece estar a la vuelta de la esquina. Seguramente la pospandemia marcará nuevas tendencias de movilidad sustentadas en modelos de transporte más sostenibles. El reto, procurar que estas nuevas tendencias sean desarrolladas en un momento en el que la resiliencia parece llegar a su punto de quiebre. 

Por: Ana María Zambrano Duque*
*La columnista es Gerente Terminal de Transporte de Bogotá.

Seguir Leyendo

Economía y Finanzas

Con la inflación de mayo, los más vulnerables son los que pagan los platos rotos

La inflación es el impuesto silencioso que todos pagamos pero que resulta más costoso para los más vulnerables. Por esto, preocupa mucho el dato de mayo y es indispensable encontrar salidas al paro.

Publicado

on

La inflación es el impuesto silencioso que todos pagamos pero que resulta más costoso para los más vulnerables.

Por esta razón, preocupa tanto el dato de inflación del pasado mayo, en donde se alcanzó una variación mensual de 1,0%, un registro que no se veía para este mes desde hace más de 20 años, cuando la inflación se ubicaba por encima del 10% en términos anuales frente al 3,3% que registró en mayo pasado, y que se explica en un 80% por el incremento en los precios de los alimentos, un golpe adicional para aquellos con menores ingresos.

El grupo de alimentos registró una variación mensual de 5,3% en mayo, un dato histórico, que no se registraba en este grupo desde el 98, cuando el país sufría un Fenómeno de El Niño. Ni siquiera en 2015-2016 cuando el país enfrentó simultáneamente otro Fenómeno de El Niño y unas extensas jornadas de paro, observamos incrementos mensuales en los alimentos de esta magnitud.

Lea también: Bloqueos en Colombia elevan a una cifra histórica la inflación de alimentos

La inflación para la población de menores ingresos, en donde los alimentos pesan tres veces más que para los de mayores ingresos, pasó de 2,1% en abril a 3,8% en mayo, mientras que para los ingresos más altos el incremento fue de menos de la mitad, pasando de 1,5% a 2,37%. Si además de la pérdida de poder adquisitivo por un mayor aumento de los precios para los vulnerables, analizamos la reducción en sus ingresos debido a la pandemia, la situación es especialmente dura para esta población.

La buena noticia es que este choque es temporal y fácil de controlar si se da una pronta solución a los bloqueos y cierres que redujeron de forma considerable el abastecimiento y la cadena logística del país. La capacidad productiva agrícola del país, aunque ha sufrido, no se ha visto tan afectada como en los períodos con condiciones climáticas adversas y lo que se ha visto es más un tema de movilidad de productos a los centros urbanos.

Siga aquí toda la información de economía y finanzas en nuestra sección especializada

En los últimos días de mayo, con el desbloqueo de algunas vías y la implementación de corredores humanitarios para el tráfico de bienes de primera necesidad, se observó un incremento importante en el abastecimiento de alimentos en la mayor parte del país, aunque aún con importantes retos en la zona suroccidental.

Esto ha generado una normalización de los precios de la mayoría de productos agrícolas, que aunque no se ha transmitido del todo al consumidor, si debería verse reflejado en los próximos días y de la misma manera como observamos un rápido crecimiento en precios veríamos un importante retroceso en los próximos meses.

Sin embargo, la incertidumbre frente a la extensión y magnitud del paro nacional sigue siendo alta. Con el paso de los días, el deterioro sobre el tejido empresarial y productivo es mayor, lo que a futuro, además de deteriorar la economía y los indicadores sociales, podría traer mayores presiones inflacionarias, diferentes a las relacionadas con el abastecimiento, que nuevamente tendrán un mayor impacto sobre los más vulnerables.

Con lo cual, es indispensable acelerar la construcción de consensos entre el Gobierno Nacional y la sociedad civil que sirvan para consolidar una recuperación económica y social sostenible en favor de aumentar el bienestar de toda la población.

Contacto de la autora:

LinkedIn: María Paula Castañeda*
Correo: [email protected]
*La autora es economista de la Universidad Javeriana y analista económica de Bbva Research para Colombia.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

Seguir Leyendo

Red Forbes

Todas las compañías pueden ser una fintech

Hoy no hay que ser un banco para ofrecer productos financieros. El banking as a service está en Colombia. Y con ese modelo, compañías de todos los sectores pueden ser una fintech.

Publicado

on

Fintech

La digitalización de las compañías en distintos sectores es una necesidad de la que se viene hablando en Colombia por lo menos durante los últimos 10 años. Ágiles en algunos casos y traumáticos en otros, los procesos de transformación digital tuvieron en la pandemia su mayor prueba, en la que las compañías comprobaron que sus posibilidades estaban efectivamente ligadas a su estado de madurez digital.

Hoy esas compañías que pueden llamarse a sí mismas digitales, e incluso aquellas que todavía están adaptando sus modelos y migrando sus procesos hacia lo digital, tienen frente a ellas el reto de pensar cómo sacarle mayor provecho a sus plataformas tecnológicas, en un ejercicio que está menos relacionado a la supervivencia y más a las oportunidades de crecimiento.

Lea también: El usuario infiel: la nueva lealtad en el sistema financiero

El espectro de alternativas es amplio. A través de tecnología las compañías podrían expandir su alcance a nivel local, internacionalizar su operación, automatizar precios dinámicos, acelerar su capacidad de respuesta a tiempo real o dinamizar la experiencia de sus usuarios a través de personalización, por mencionar algunos ejemplos.

Si bien resulta evidente que todos ellos tienen el potencial para impulsar un negocio, una de las opciones más emocionantes que la digitalización pone sobre la mesa de compañías de distintos sectores y de distintos tamaños es la posibilidad de ofrecer productos y servicios financieros propios, actuando como un banco o una fintech sin necesidad de serlo. 

Tal vez el escenario más llamativo es el de diseñar mecanismos de crédito a la medida, que le permiten a estas compañías ofrecer modelos de financiación a sus usuarios, quienes de esa manera podrían acceder a facilidades de pago sin necesidad de salir del ecosistema de la marca con la que están haciendo una compra.

Desde la perspectiva de las compañías, hacerlo es como armar un rompecabezas, en el que pueden conectarse con empresas fintech que ya han recorrido el camino necesario para sacar al mercado productos financieros, que hoy en día ofrecen como una marca blanca a través de integraciones vía API, el desarrollo de apps o la construcción de plataformas en línea.

De esa manera, en lugar de crear desde ceros, la compañía interesada trabaja con una o varias fintech, quienes se encargan de los distintos procesos que hacen parte de un producto de crédito, como cumplir con los marcos regulatorios, evaluar perfiles de riesgo, hacer validaciones, implementar mecanismos antifraude y procesar las transacciones.

Lea también: Regulación lenta para fintech rápidas

El impacto que estas iniciativas pueden tener a nivel de negocio es contundente. Por un lado, integrar servicios bancarios a una oferta abre la puerta para que estas compañías de distintos sectores agranden sus bases de clientes potenciales, ampliando el acceso a sus productos o servicios a través de soluciones de crédito. Por otro, les permite recolectar y analizar datos sobre las preferencias de sus usuarios, que es el punto de partida para crear experiencias más personalizadas. Y finalmente, configuran una fuente de ingreso adicional en sí misma, por la propia naturaleza de los productos de crédito. 

De esa manera, si ayer todas las compañías debían ser digitales, hoy todas ellas pueden ser una fintech. Y en Colombia aliados no faltan: según el más reciente estudio de Finnovista, en el ecosistema colombiano hay más de 200 compañías fintech. Y muchas de ellas ya tienen modelos de banking as a service, en los que ofrecen su conocimiento y sus capacidades de desarrollo como una marca blanca para ser aprovechada por otros sectores.

Contacto:
LinkedIn: Tarek El Sherif
*El autor es cofundador y CEO de Zinobe, fintech colombiana enfocada en impulsar la inclusión financiera en el país, ampliando el acceso a servicios financieros 100 % digitales.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

Seguir Leyendo
Publicidad
Publicidad

Destacado