Al tomar inversión de un fondo de Venture Capital hay que entender que lo estamos invitando a hacer parte del negocio. Este tipo de fondos invierten a largo plazo. Le contamos por qué.
Usualmente cuando se habla de Venture Capital, o capital de riesgo, pensamos en empresas o startups de base tecnológica. El boom de financiación que hemos tenido en Latinoamérica en los últimos años nos ha puesto esta idea en la cabeza, sin embargo, no todas las empresas en las que invierten los fondos de Venture Capital con empresas de tecnología, aplicaciones o plataformas. Hay empresas que no necesariamente pertenecen a esta categoría y que reciben inversión de capital de riesgo como Home Depot, Starbucks, Blue Bottle Coffee o Beyond Meat.
El Venture Capital es una fuente de capital para las nuevas empresas, sean de tecnología o no, que no son candidatas idóneas para acceder a capital de las formas más tradicionales de financiación. Cuando pensamos en financiación para pequeñas y medianas empresas, pensamos en los bancos o instituciones financieras, que por mucho tiempo han sido la fuente vital de recursos para formar nuevas iniciativas.
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Sin embargo, los bancos no son muy amigos de financiar nuevas empresas que no cuentan con flujos de caja positivos y no tienen una validación de mercado avanzada, por el nivel de riesgo que esto supone para el pago de dicha deuda. Y aún si logran extender un préstamo a una naciente empresa, este no siempre es la forma óptima para una compañía que apenas se está formando.
Esto se debe a que la deuda no es parte de la estructura permanente de capital de una empresa y debe ser pagada de vuelta en su totalidad en algún punto, acumulando altos intereses en el camino. Es decir, el costo para la empresa de acceder a este capital puede ser bastante alto. Los préstamos son más adecuados para empresas que pueden asegurar flujos de caja positivos en el corto plazo que les permitan pagar intereses y abonos a la deuda.
Financiarse con equity, como también se le conoce a la inversión de Venture Capital resulta mucho más conveniente para el emprendedor que se enfrenta a un reto incierto y un mercado desconocido. Entregar equity de una compañía quiere decir intercambiar una participación accionaría de nuestro negocio por capital de trabajo. En términos coloquiales, es darle a un inversionista un porcentaje determinado de nuestra empresa a cambio de un monto determinado de dinero.
Este tipo de capital es capital permanente, lo cual quiere decir que la compañía no debe devolverlo o repagarlo en ningún momento. Una empresa que esté generando flujos de caja positivos puede decidir retornar algo de esta inversión a sus inversionistas a través de dividendos o recompra de acciones, pero no hay una obligación de hacerlo, al menos en la mayoría de las inversiones que conozco.
El inversionista está haciendo una apuesta arriesgada a que el valor de las acciones que está comprando va a crecer a medida que el negocio progrese, para poder retornar su inversión con unas ganancias más grandes que en cualquier instrumento financiero tradicional de dos formas principalmente: 1. Una salida a bolsa o 2. Una venta de la compañía (Fusión o Adquisición). Por ejemplo, Accel Partners, uno de los primeros inversionistas en Facebook, invirtió 12,7 millones de dólares en la compañía en 2005, comprando así el 10% de participación accionaria. Unos años más tarde, vendieron una porción de esa participación e hicieron un retorno de 247x, y más adelante, con la salida a bolsa, lo convirtieron a 1000x con lo que les quedaba. Para que entiendan un poco, es como invertir 10 millones de pesos hoy, y en 5 años sacar más de dos mil millones de pesos.
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Esto en parte, fue lo que puso en movimiento el boom de inversión que hemos visto en los últimos años en startups. Ningún instrumento financiero puede dar estos retornos. El Venture Capital para los fondos es un muy buen negocio, solo que es muy arriesgado. Se hacen miles de apuestas en las que se pierden miles de millones, pero las pocas que resultan devuelven todas esas inversiones y dan ganancias enormes.
Si estás fundado una compañía en este momento, tienes tres opciones: Invertir tu propio capital, buscar inversión de Venture Capital o ir al banco y pedir un préstamo. ¿Cuál camino deberías tomar? En realidad, depende del tipo de negocio que quieras construir.
Si crees que puedes generar flujos de caja positivos en un futuro muy cercano, es decir, tienes plena seguridad que el producto o servicio que vendes ya está adoptado por el mercado, tiene una alta demanda comprobada y tu estructura de costos y gastos no es muy pesada, deberías considerar un préstamo, y así no sacrificas participación de tu negocio y mantienes control del 100 % de tu negocio. No tienes que responderle a unos socios y Junta Directiva, solo al banco con unos intereses y abonos a capital.
Pero si crees que vas a necesitar una alta inyección de capital, estás en etapa de exploración de mercado, conociendo a tu cliente, construyendo una solución, y en realidad no sabes si vas a poder generar flujos de caja positivos en el corto plazo, el Venture Capital es la mejor opción. Aunque puedas tener ahorros y forma de financiar tu negocio en una etapa inicial, en la mayoría de los casos no va a ser suficiente para mantener el negocio y es supremamente arriesgado. No recomendaría gastarse todos los ahorros en una apuesta de negocio ambiciosa y grande, para eso existen industrias desarrolladas para soportar estas apuestas.
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Al tomar inversión de un fondo de Venture Capital hay que entender que lo estamos invitando a hacer parte del negocio. Posiblemente va a participar en la toma de decisiones, pedirá un puesto de Junta Directiva y ejercerá ciertos mecanismos de control para tratar de maximizar las posibilidades de que la empresa salga adelante y la inversión de frutos.
Este tipo de fondos invierten a largo plazo, sometiéndose a largos periodos de iliquidez, con la expectativa que van a generar retornos muy altos que les compensan ese alto riesgo que están tomando, casi con un 90 % de probabilidad de no volver a ver ese dinero. Por esto es por lo que a los bancos no le gustan este tipo de negocios. El banco quiere maximizar las probabilidades de retornar su dinero prestado, el fondo quiere maximizar su retorno.
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LinkedIn: Julián Torres*
Twitter: @juliantorresgo
*El autor es administrador de empresas de la Universidad de los Andes. Es cofundador de Fitpal y Ontop, una plataforma que le permite a las empresas contratar globalmente de forma legal y rápida.
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