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Paris Saint-Germain y los 10 años del emirato qatarí

Han pasado muchas cosas desde la adquisición del equipo francés por parte de la organización accional ‘Oryx Qatar Sports Investment’ en 2011. Además de una final de Champions League, la llegada del mejor jugador del mundo y la casi salida de su eventual sucesor, las investigaciones por presuntos casos de soborno y posibles nexos con el régimen talibán han creado polémica alrededor de sus dueños.

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Pocos equipos de fútbol tuvieron un mercado de fichajes tan movido como el Paris Saint-Germain. Entre las transferencias de verano destaca la llegada de Lionel Messi como agente libre, así como el arribo del exportero del AC Milan, Gianluigi Donnarumma y el excapitán del Real Madrid, Sergio Ramos, quien también aterrizó a coste cero. Además de las nuevas incorporaciones, las directivas lograron garantizar la estadía de Kylian Mbappé, pretendido por el 13 veces ganador de la Liga de Campeones.

Se podría pensar que un equipo capaz de sumar tantas estrellas sin gastar mucho dinero haría los delirios de sus fanáticos y representaría un referente en términos de negocios y manejo empresarial. Sin embargo, los métodos utilizados por el PSG en estos últimos 10 años, periodo en el que han operado bajo el mando del fondo de inversión ‘Qatar Sports Investment’, no les han ayudado mucho a la hora de brindar una imagen positiva.

“No sé si factores como la llegada de Messi les puede llegar a cambiar la imagen. Tengo mis dudas de si, en ciertos puntos, les juega en contra”, comentó a Forbes el periodista freelance especializado en temas deportivos, Joaquín Bacigalupo.

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El experto comentó que el hecho de haber sumado a Messi, tan solo dos días después de su salida definitiva del FC Barcelona, con un contrato por €35 millones anuales, de los cuales se pagarán un porcentaje con fan tokens, cuyo volumen de intercambio superaría los US$1.200 millones.

“Un contrato de esa magnitud ya suena raro que pueda redactarse en dos días, con unas cifras tan bestiales como las que suman con Messi”, agregó Bacigalupo.

El periodista reconoce que el equipo va a ganar adeptos por el mundo, sobre todo entre aficionados que antes criticaban al PSG y que ahora, por el hecho de estar Messi, lo van a empezar a admirar. No obstante, eso no implica que vayan a dejar de pensar lo que antes asumían sobre el PSG como institución y como labró su éxito.

El impacto de Messi

Vamos por partes… Antes de adentrarse en los propietarios del PSG y el pasado del equipo, es necesario analizar su presente y el impacto que tienen en la actualidad, y para ello hay que hacer una revisión al revuelo que está generando la llegada de Messi. Y no se trata solo de la incesante ovación de los hinchas en su debut el pasado 29 de agosto, sino del hecho de que toda la estrategia de marketing del equipo gira en torno a él.

Las camisetas de Messi, exhibidas en las vitrinas de la tienda oficial del PSG, ubicada en medio de los Champs-Elysees – Crédito: Sebastián Montes/Forbes

Además de que su rostro está en todas partes dentro de la boutique del equipo, su camiseta domina todas las estanterías ubicadas en la primera planta de la tienda, dedicada exclusivamente a las prendas utilizadas por los jugadores en la cancha. Al ser la más demandada, la casaca número 30 también destaca por ser la más costosa. Mientras que la original puede valer hasta €140, la réplica cuesta €90.

En el segundo piso de la tienda, están reservadas las indumentarias complementarias, como las gorras, sudaderas, chaquetas o camisetas con algún logo distintivo del equipo, pero que no se usan ni en el campo de juego ni en los entrenamientos. Estos elementos pueden costar entre €18 y €90.

Además de las tiendas, el furor se traslada hasta la leve esperanza de ver al propio Messi en persona, razón suficiente para que algunos aficionados se agolpen a las afueras de ‘ Le Royal Monceau’, hotel donde se hospeda el astro argentino desde el pasado 11 de agosto, cuando se hizo oficial su llegada al conjunto francés.

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No obstante, el staff del hotel maneja con total secretismo la estadía del futbolista. Tanto así, que juegan a la pérdida de memoria cuando se menciona el tema. Bastó con preguntar al recepcionista y a uno de los botones, en un intento por recoger algunas impresiones del impacto de la llegada del jugador. En ambos casos, la respuesta fue la misma: “no sé de qué estás hablando“.

La frase siempre venía acompañada de una sonrisa burlona oculta tras los tapabocas que aún son reglamentarios en interiores. Se nota que el personal del hotel ya está acostumbrado a recibir este tipo de consultas, lo que seguramente motivó a un entrenamiento para callarse cualquier detalle, y así espantar a los curiosos, objetivo que habrían logrado a juzgar por la poca cantidad de hinchas que aún rondaban el hotel con las casacas del equipo catalán al que Messi perteneció por casi 20 años.

‘Le Royal Monceau’, hotel donde aún se aloja Lionel Messi – Crédito: Sebastián Montes/Forbes

Ahora bien… Más allá del atractivo comercial y la curiosidad de los hinchas en torno al ídolo actual del fútbol mundial, el PSG enfrenta otro dilema con la acumulación de estrellas en su plantilla, tema con el que equipos como el FC Barcelona o el Manchester City ya han tenido que lidiar en el pasado, con resultados poco halagadores: el fair play financiero.

“No sé si, incluso, la imagen del PSG le juegue en contra con el tema de averiguar si el fair play financiero es igual para todos o no, o si realmente las normas las deben seguir todos por igual o no. Es una duda que se va a despejar un poco si se va Mbappé o no, pero no sé si eso les va a ayudar a cambiar esa percepción”, afirmó Bacigalupo.

El caso Mbappé

Precisamente, fue la incertidumbre sobre el futuro del jugador francés el factor que se robó la atención en la última semana del mercado de fichajes, y el hecho de que las directivas del PSG le ofrecieron un contrato por €45 millones anuales, cifra superior a la percibida por Messi y Neymar, para continuar en el equipo. Mbappé rechazó la oferta.

Además, el Real Madrid se encargó de añadir más leña al fuego con tres ofertas que se caracterizaron por su alto nivel de pretensión y delirio. En principio, las directivas del equipo ofrecieron €160 millones por Mbappé, suma que creció a €180 millones al no recibir una respuesta oficial del PSG, que tampoco llegó con este segundo intento.

El tercer y último intento se dió el martes, último día del mercado de verano, cuando la suma aumentó a €200 millones. No obstante, al igual que en las ocasiones anteriores, el PSG ignoró el ofrecimiento, dejando al Madrid sin su objetivo más preciado hasta la fecha.

Si bien algunos aficionados celebraron la permanencia de Mbappé en el equipo, otros consideraron la actitud del PSG como un intento de retener al jugador contra su voluntad, teniendo en cuenta que ha hecho público en más de una ocasión su deseo de jugar en el Real Madrid. Debido a ello, empezó a circular el hashtag #FreeMbappe desde que cerró el mercado de fichajes.

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Para agregar detalles más picantes a este caso, hay que recordar que Mbappé finaliza su contrato con el equipo parisino en junio de 2022, momento en que podría irse como agente libre a donde quiera continuar su carrera. Incluso, podría empezar a negociar con cualquier club en el mercado de invierno, que arranca el 4 de enero y concluye el 1 de febrero. En ese lapso de tiempo, también podría abandonar al PSG gratis.

“Si Mbappe sigue, puede haber como mínimo una investigación por el tema del fair play financiero. No sé que vaya a pasar, pero va a ser un tema del que se va a hablar mucho, como mínimo en España”, comentó Bacigalupo.

La cosa es que el PSG tiene una masa salarial no tan elevada como la gente creía. De hecho, es una suma “muy inferior a la de otros equipos con muchas menos estrellas, lo cual habla de una gestión, como mínimo, un poco más concienzuda, sobre todo de los jugadores no estrellas”, según explicó el periodista a Forbes.

En la actualidad, Lionel Messi es el jugador mejor pagado con €1,16 millones semanales, siendo el único qe supera el millón de euros. En el top tres le siguen Neymar con €698.320 y Kylian Mbappe con €479.080. El resto de la plantilla no supera los €300.000 semanales, según datos de Salary Sport.

Incluso, no es el club con la plantilla más valiosa. Según datos de Transfermarkt, el PSG tiene el segundo grupo de jugadores más cotizado del mundo con un total de €997,95 millones. Solo es superado por el Manchester City, que a su vez es el único equipo que supera la barrera de los €1.000 millones, al tener a sus estrellas valoradas en €1.040 millones.

PSG, Messi y el régimen talibán

La propiedad del club en manos de QSi está efectivamente asociada con el fondo soberano de inversión de Qatar. El presidente de QSi, Nasser al Khelaifi, es miembro de la familia real qatarí y también preside el PSG. Qatar no es una democracia y la familia real es el gobierno. No hay discusión: el estado de Qatar es dueño del PSG.

Los qataríes tratan de usar al PSG para limpiar su mala imagen. Según informó la BBC, diversas organizaciones de derechos humanos, como Human Rights Watch, denunciaron la explotación de trabajadores emigrantes en el país, quienes tuvieron un rol fundamental en la construcción de los modernos estadios para el Mundial de 2022 que se disputará allí.

La organización también apuntó contra algunas leyes del emirato que “continúan discriminando a mujeres, lesbianas, homosexuales, bisexuales e individuos transgénero”.

En marzo de este año, Amnistía Internacional escribió una carta a la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) en la que se instó a “adoptar medidas concretas y urgentes para garantizar que la competición deje un legado positivo y duradero a todas las personas trabajadoras migrantes de Qatar y no dé lugar a más abusos laborales”.

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Además de estas denuncias, también existen alegaciones de soborno para ganar votos por parte de representantes qataríes a miembros de la FIFA, informaron en BBC.

Al-Khelaifi fue acusado por la fiscalía federal suiza en relación con una investigación más amplia sobre sobornos relacionados con los derechos de televisión del Mundial, presentando una acusación contra el jefe del PSG por incitar al exsecretario general de la FIFA, Jérôme Valcke, a cometer mala gestión criminal agravada. 

En un comunicado, la oficina del fiscal general suizo escribió que “a Valcke se le reembolsó el pago inicial de alrededor de €500.000 que había hecho a un tercero en la compra de una villa en Cerdeña, después de que Al-Khelaifi comprara la villa a través de un empresa en lugar de Valcke. 

Además de presidir al campeón de Francia, es también director general de la empresa qatarí BeIN Media Group, y miembro del comité ejecutivo de la UEFA, como delegado de la Asociación Europea de Clubes (ECA), según reveló Forbes el año pasado.

Con estos detalles en la lista, la llegada de Messi es solo un episodio más de la larga y turbia historia de una compañía que ha utilizado los negocios deportivos como fachada para cubrir un patrón de explotación y corrupción dentro de su país. Algo que ni un título de Champions League podrá borrar… si es que lo ganan algún día.

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